Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

17 sept 2018

‘Bella Ciao’ no muere nunca.............................. Fernando Navarro

Tom Waits es el último en cantar este himno partisano italiano que este año es símbolo universal de la resistencia contra la ultraderecha.

Tom Waits, en un concierto en París en 2008.
Tom Waits, en un concierto en París en 2008. AFP/Getty Images

 Como la belleza de algunas flores, hay himnos que están destinados a no morir nunca. 

Es el caso de Bella Ciao, el canto partisano italiano que los grupos de la resistencia cantaban contra los fascistas durante la II Guerra Mundial.

 Esta canción popular sin autor reconocido podía haberse quedado enterrada en la memoria colectiva, como tantas composiciones tradicionales que tuvieron un significado determinado en la historia de un colectivo, una comunidad o un país, pero no ha sido así. 

Como por arte de magia, Bella Ciao ha cobrado nueva vida en 2018, mucho tiempo después de que fuera cantada por primera vez —según estudios históricos— allá por el siglo XIX por trabajadoras de los arrozales del Valle del Po, en el norte de Italia.

Tom Waits ha sido el último en rescatarla. 

Su voz cavernosa entona los versos en inglés de una canción que, como en las mejores fábulas, guarda las mismas dosis de idealismo y lucha.

 A diferencia del tradicional aire de marcha guerrera y triunfal de la versión más conocida, su interpretación suena tierna y cruda, como en esas baladas noctámbulas tan suyas, perfectas para escucharse en lo profundo de una cantina abandonada en un bosque. 

Guarda la atmósfera de esa parte de su personalísimo cancionero que podría llamarse vagabundo: cantos bastardos con un esqueleto de folklore, salpicados de reminiscencias de viejos blues, bluegrass campestre, polkas centroeuropeas o valses de taberna, que relatan historias de despedidas y destinos inciertos.

 Junto a composiciones como Long Way Home, Widow's Grove, Never Let Go, If I Have to Go, Goodbye Irene o Take Care of All My Children, Bella Ciao bien podría formar parte del segundo disco de su fastuosa caja de rarezas y canciones perdidas llamada Orphans: Brawlers, Bawlers & Bastards.

“Una mañana, me levanté / oh, adiós bella, adiós bella / una mañana, me levanté / y encontré al invasor”, reza el primer verso de Bella Ciao, cantado por Waits, que, cual partisano, parecía escondido en los montes tras dos años sin material nuevo.

 El músico estadounidense ha aparecido para colaborar en Songs of Resistance 1948 - 2018, el nuevo disco del guitarrista Marc Ribot, mano derecha en las giras de Waits. 

Se trata de un álbum que incluye también colaboraciones de Steve Earle, Tift Merrit o Justin Vivian Bond cantando himnos de los derechos civiles o baladas de protesta mexicanas con el fin de desafiar las políticas de Donald Trump. 

 

Partisanos italianos en 1944.
Partisanos italianos en 1944.
Bella Ciao parece hoy tan viva como en su época de arma contestaria contra los fascistas alemanes en la Italia de Mussolini, o cuando sirvió de himno revolucionario en las manifestaciones estudiantiles de Mayo del 68 o en el ambiente cultural del movimiento chileno socialista de Salvador Allende.
 A principios de junio, un grupo de viajeros comenzó a cantarla a pulmón abierto cuando reconocieron al ministro de Interior italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, en el aeropuerto de Roma Fiumicino.
 Salvini ha tenido gravísimos gestos con los inmigrantes, a los que comparó con “esclavos”, y su política migratoria ha sido acusada de incitar al odio por la Unión Europea.
 Pero no sólo eso: Bella Ciao también fue entonada por organizaciones del Consejo Estatal del Pueblo Gitano en la puerta de la Embajada italiana en España para protestar contra el censo de gitanos propuesto por Salvini
Y, gracias a su mensaje de hermandad, también fue cantada en el buque de la ONG catalana Proactiva Open Arms con 60 inmigrantes rescatados a bordo.
 Incluso muchos han conocido la canción por formar parte de la exitosa serie de La Casa de Papel, que tiene el concepto de resistencia como hilo conductor de varios de sus personajes cuando intentan atracar la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
“Esta es la flor del partisano, muerto por la libertad”. Así reza en su último verso Bella Ciao, una canción que nos recuerda que, como la belleza de algunas flores, hay ideas destinadas a no morir nunca.


La gran escritora que borró su nombre.......................... Eva Díaz Pérez

La editorial Renacimiento rescata la obra de María Lejárraga, la mujer que escribió las obras con las que su esposo, Gregorio Martínez Sierra, conoció el éxito.

 Novelista y dramaturga, murió pobre y exiliada.

Retrato de María Lejárraga en su juventud en una imagen del archivo familiar.
Retrato de María Lejárraga en su juventud en una imagen del archivo familiar.
Escribió en silencio, en soledad entre cuatro paredes, lejos de los aplausos por las obras de teatro que salían de su pluma. 
Su nombre es una ausencia, una sombra, un vacío y una historia dolorosa. 
María de la O Lejárraga (San Millán de la Cogolla, 1874-Buenos Aires, 1974) atravesó todo un siglo y fue una de esas mujeres brillantes y pioneras de la Edad de Plata de la literatura española, que abarcó desde 1900 hasta la Guerra Civil. Novelista, dramaturga, ensayista, traductora, feminista y, sin embargo, ausente de las portadas de sus libros. 
El nombre que leemos es el de su marido: Gregorio Martínez Sierra, quien recibía elogios en los estrenos de Canción de Cuna o El amor brujo y El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla, mientras la autora y libretista esperaba en casa.
En estos tiempos en los que la historia de la creación parece estar curando olvidos y variando la brújula del canon oficial, la figura de María Lejárraga regresa con sed de justicia poética.
 La recuperación de su nombre en la portada de su obra supone el reconocimiento a una de las más destacadas autoras de su época.
Ahora la editorial Renacimiento rescata Viajes de una gota de agua, una colección de cuentos infantiles que la autora publicó en Argentina en 1954, cuando ya vivía en el exilio.
 Juan Aguilera Sastre e Isabel Lizarraga Vizcarra, expertos de la Edad de Plata, son los responsables del estudio introductorio y de otros dos rescates editoriales: Cómo sueñan los hombres a las mujeres y Tragedia de la perra vida y otras diversiones. Teatro del exilio (1939-1974).

El reconocimiento, para el marido

Esta edición tiene un valor especial porque aparece con su nombre auténtico: María Lejárraga, tal como hizo la autora, por primera y única vez en su vida, con su debut, Cuentos breves, publicado en 1899.
 Precisamente, el enfado que provocó en su familia que su nombre apareciera en esta primera obra fue la razón por la que decidió borrarse.

Al casarse con Gregorio Martínez Sierra, ella decidió esconderse tras su nombre. 
Ambos formaron una de las más fructíferas parejas artísticas de la época. Gregorio era el responsable de la dirección de las obras y quien se llevaba la gloria en los estrenos.
 María aceptó ese papel de sombra, como tituló oportunamente Antonina Rodrigo su biografía de la autora: María Lejárraja, una mujer en la sombra
 Gregorio llevaba la parte visible de la sociedad, pero ella era quien escribía.
 A veces, los ensayos se paraban porque María estaba escribiendo el último acto de la obra firmada por Gregorio Martínez Sierra. Todo el mundo sabía que Lejárraga era la "negra" de su exitoso marido.
 Hasta tal extremo llegó esta situación que Gregorio pronunciaba discursos feministas que escribía su mujer.
 Ahí está el libro Cartas a las mujeres de España donde ella anima a la libertad e independencia femenina, aunque su nombre no aparece por ninguna parte.
 A pesar de este silencio, Lejárraga llegó a ser diputada socialista en la Segunda República, experiencia que relató en su libro Una mujer por los caminos de España, escrito en el destierro.
María Lejárraga y su marido en su casa de Madrid.
María Lejárraga y su marido en su casa de Madrid.
La historia de Lejárraga tiene un momento especialmente doloroso. Su marido se enamoró de la famosa actriz Catalina Bárcena con quien tuvo una hija.
 El matrimonio se rompió, pero Lejárraga siguió colaborando con su marido y escribiendo los libros que él continuaba firmando.

El gran desengaño de Lejárraga llegará en 1947 con la muerte de Gregorio Martínez Sierra, cuando la hija de Catalina Bárcena exigió los derechos de autor de su padre. 
María vivía con escasos recursos en el exilio y fue entonces cuando reaccionó y comenzó a publicar con su nombre, pero aún refugiada en los apellidos de su marido: María Martínez Sierra. 
Y decidió escribir sus memorias — Gregorio y yo— donde desvela en qué consistió la colaboración.
 Una obra en la que por fin sale del silencio, aunque de forma muy tibia.
Viajes de una gota de agua es un libro de melancolías, el recuerdo dolorido de la exiliada: "Es un ejercicio de nostalgia alentada por la desazón de sentir que sus libros se prohibían en España y que tampoco hallaba modo de acceder a los escenarios españoles, donde solo de manera ocasional se reponía su producción anterior", explican Juan Aguilera e Isabel Lizarraga.

Con uno de estos cuentos, Lejárraga sufrió otra decepción.
 La autora, a través de su traductora Collice Portnoff, envió en 1951 a Walt Disney el manuscrito de Merlín y Viviana, donde contaba la historia de un perro que se enamora de una gata coqueta, por si le interesaba para alguna película. 
Sin embargo, a los dos meses Disney se lo devolvió. 
En 1955 se estrenó La dama y el vagabundo con la que se podrían encontrar ciertas similitudes.
 En una carta a su traductora habla del supuesto plagio: "La enviamos a Walt Disney, la tuvo un par de meses y la devolvió diciendo que no admitían más que las obras que habían encargado. Después, hizo una película, La dama y el vagabundo, que era la misma historia, sin más cambio que haber convertido la gata en perra elegante. 
Esta vez no quise protestar, ¿para qué?".
A pesar de que se ha hablado de plagio, "los parecidos son escasos aparte de que el proyecto de Disney comenzó a gestarse mucho antes de que María le enviase su original", según los autores del estudio. 
Sería así, pero para María Lejárraga fue otro nuevo episodio de apropiación de su obra. 
Ahora, por fin, aquellas historias escritas en soledad no olvidan quién fue la verdadera autora.

La venganza contra los adúlteros

A pesar de que durante años silenció su nombre, hay una secreta proyección autobiográfica en sus obras.
 En ocasiones, Lejárraga introducía trasuntos de la relación entre su marido y la actriz.
 Era una forma de venganza porque esas obras las interpretaba Catalina Bárcena y el marido infiel era quien dirigía.
 Juan Aguilera e Isabel Lizarraga señalan que en uno de los cuentos se descubre esta intención: Merlín, el perro atontado, es un personaje de buen corazón que podría ser Gregorio, sometido a las veleidades de un amor caprichoso; mientras que Viviana, la gata egoísta, engreída, cínica, cruel, podría representar los rasgos negativos que veía en Catalina".



 

16 sept 2018

Manuel Carrasco y Almudena Navalón se casan por sorpresa

La pareja, padres de una niña, se dan el "sí quiero" en una ceremonia en Cádiz, acompañados de artistas y amigos como Alejandro Sanz y Pablo López.

 

Manuel Carrasco y Almudena Navalón presentan a su hija Chloe, en Madrid, en junio de 2017.

Manuel Carrasco 

Manuel Carrasco y Almudena Navalón ya son marido y mujer. 
La pareja, padres de una niña de un año, se ha dado el “sí quiero” en un enlace íntimo cerca de la playa de Bolonia, en Tarifa (Cádiz), celebrado este jueves 13 de septiembre. 
Además de sus familiares, según ha informado el periodista Kike Calleja en Sálvame, a la ceremonia no han faltado sus amigos más cercanos, entre los que se encontraban artistas como Alejandro Sanz, Pablo López, Vanesa Martín o Pastora Soler.
Por el momento, ninguno de los novios ha publicado fotos en sus redes sociales, como tampoco lo han hecho sus invitados. 
La única pista la ha dado el cantante y amigo de Carrasco, Pablo López, quien publicó sobre las siete de la tarde de ayer un vídeo en su Instagram vestido de traje y en un coche, posiblemente de camino a la ceremonia.
 Además, el intérprete de El Patio, se ausentó a la gala de los nominados de los 40 Principales, celebrada anoche en Madrid, pese a ser uno de los más nominados para LOS40 Music Awards 2018.

 

Que Tarifa haya sido el lugar elegido no resulta extraño, puesto que los novios son andaluces y siempre que pueden aprovechan para viajar a su tierra natal, como han hecho unos días este verano, según han mostrado en sus cuentas de Instagram.
El cantante y la periodista llevan más de cuatro años de relación, y en junio de 2017, daban la bienvenida a su primera hija en común, Chloé.
 La pequeña ha cambiado totalmente la vida de sus padres que antes eran más celosos de su intimidad.
 Ahora no dudan en presumir de familia feliz en sus redes sociales.

Manuel Carrasco, que actualmente está a caballo entre España y Londres, donde prepara su nuevo disco, es uno de los cantantes de más éxito del panorama musical español.

 Su popularidad también se ha aumentado debido a su participación en el programa La Voz, donde ha sido coach en las dos últimas ediciones coincidiendo con Alejandro Sanz y Pablo López, forjando así una fuerte amistad entre los tres.

Luis Alfonso de Borbón, investido ‘rey’ de los Franco

El hijo de Carmen Martínez-Bordiú asume el papel de representante de los valores de la familia y radicaliza su postura en defensa del dictador y en contra del actual Gobierno.

Luis Alfonso de Borbón el pasado mes de agosto en Sotogrande.
Luis Alfonso de Borbón el pasado mes de agosto en Sotogrande. Cordon Press