Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

31 oct. 2019

Pedro Sánchez responde así en 'Espejo Público' al insulto que le dedicó Santiago Abascal

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha visitado este miércoles Espejo Público para una entrevista con Susanna Griso de cara a las próximas elecciones generales del 10 de noviembre. 
En un momento determinado, la presentadora de Antena 3 le ha puesto al socialista el corte de las declaraciones sobre él que pronunció el candidato de Vox, Santiago Abascal, cuando visitó el programa y que ha repetido en varias ocasiones. 

“No tiene nada de centro, es un extremista que ha venido a dividir a los españoles. 
El carroñero de la Moncloa”, fue la fórmula que utilizó en su día para definir al candidato del PSOE. 
“No tiene nada de centro, es un extremista que ha venido a dividir a los españoles. El carroñero de la Moncloa”, fue la fórmula que utilizó en su día para definir al candidato del PSOE. 
Sánchez, que conforme escuchaba a Abascal, ha levantado la ceja y ha negado mientras le aparecía una sonrisa de incredulidad en la cara. 
“Bueno, es que ya me pilla muy mayor esto. Me han llamado de todos los colores y que me digo esto creo que le retrata como político”, le ha respondido.
“La ultraderecha ha existido.
 En España, durante la transición democrática, los telespectadores que tengan más canas que yo saben que antes estaba Blas Piñar, Fuerza Nueva y luego se incorporaron al PP y hoy tienen su propio partido”, ha continuado.
Sánchez ha expresado que su principal preocupación no es cómo Abascal o lo que pueda representar Vox, sino que es “la influencia que pueda tener su discurso en el espacio derechista”.
Pues si Pedro Sánchez es guapo y lo sabe y es alto y habla Ingles.
Abascal es feo y lo sabe y bajo y no sé que habla porque a  los fachas no los oigo.

Conejillos 4G....................................... Luz Sánchez-Mellado

Conejillos 4G
El 9 de octubre, entre el petardeo de whatsapps, el goteo de gmails y los trinos de Twitter, recibí una notificación de Google Maps que me dejó de fibra óptica. 
Que sí, que vale, que ya supongo que he debido de aceptar hasta que me empalen, y que puedo evitar estos episodios si cancelo la ubicación, el micrófono, la cámara y los datos y vuelvo a usar el teléfono como si fuera un teléfono y no un criado para todo a cambio de dejarme analizar hasta las heces. 
Pero ese es otro debate.
 Lo que me dejó de grafeno fue el contenido y no el continente. “Tus actividades de septiembre”, se titulaba el mensaje, y, al abrirlo, casi me obro encima.
 Según el geolocalizador, ese mes estuve en siete ciudades, visité 15 establecimientos, anduve seis kilómetros y pasé 59 horas a bordo de un vehículo con el móvil a cuestas.
 O sea: de casa al coche, del coche al atasco, del atasco al curro y del curro a casa, pasando por la gasolinera y el supermercado.
 Qué pena me di de mí misma.
 Además de constatar que mi vida es una mierda y de jurarme que el lunes vuelvo al gimnasio que llevo dos años pagando sin ir por si me animo, confirmé mis peores sospechas de que mi móvil me conoce mejor que mi tocólogo.
Recordaba todo esto el martes, cuando transcendió que el INE va a pagar a las operadoras para que nos rastree, saber cómo nos movemos y poder articular soluciones logísticas. 
A pesar de que dicen que se trata de información anónima y en bruto, la indignación ha sido un tsunami. 
 Pertinente. 
Pero me plantea la paradoja de por qué rechazamos que un organismo público sepa nuestros movimientos mientras que a Google le damos nuestra sangre si nos la pide.
 Sobre el éxito del rastreo, será parcial en cualquier caso. 
Las grandes preguntas —¿de dónde venimos?, ¿adónde vamos?, ¿por qué empieza esta noche la tercera campaña electoral en un año?— seguirán sin respuesta. 
En cuanto acabe la turra vuelvo al gimnasio.

Jorge Javier Vázquez tendrá que volver a ser operado

El presentador ha confirmado que en diciembre deberá pasar de nuevo por quirófano por una complicación en uno de los 'stent' que le colocaron en marzo, cuando sufrió un ictus.

jorge javier vazquez
Jorge Javier Vazquez, el pasado jueves 24 de octubre en el plató de 'Gran Hermano VIP'. GTRESONLINE

 

Jorge Javier Vázquez tendrá que volver a pasar por el quirófano. El popular presentador de Telecinco ha explicado que deberá volver al quirófano dentro de dos meses, una noticia que él mismo ha conocido este martes.
 Vázquez, de 49 años, sufrió un ictus cerebral a causa de un aneurisma el pasado mes de marzo, y ahora deberá someterse a una nueva cirugía.
"Después de una prueba muy esperada me han comunicado que tengo que volver a pasar por el quirófano en diciembre", ha explicado el conductor de Gran Hermano VIP en su cuenta de Twitter.
 "No hay mal que por bien no venga. 
Ya no tengo que romperme la cabeza pensando dónde iré de vacaciones", ha querido bromear, tratando de quitarle hierro al asunto.

El propio Jorge Javier Vázquez ya se temía que esta operación volviera a producirse. 
 Hace un par de semanas, a mediados de octubre, explicó que durante una revisión rutinaria los médicos que le tratan le explicaron que uno de los stents que le pusieron el pasado mes de marzo, cuando tuvieron que operarle de urgencia, había sufrido un pequeño estrechamiento.
 "Hay uno de ellos que tiene un estrechamiento muy leve, de menos de un 15%", contaba entonces, explicando que para solventarlo los doctores deberían "colocar otro stent o una bolita para abrirlo un poquito más, pero sin más complicaciones".
 Entonces, hace menos de 15 días, la decisión no estaba tomada. "No sé aún si me tengo que operar [...] 
Poca gravedad deben haberme visto cuando la siguiente cita la tengo para un mes y pico más tarde".
 La cita ha llegado y, finalmente, parece que habrá operación.
 



Jorge Javier Vázquez tendrá que volver a pasar por el quirófano. El popular presentador de Telecinco ha explicado que deberá volver al quirófano dentro de dos meses, una noticia que él mismo ha conocido este martes.
 Vázquez, de 49 años, sufrió un ictus cerebral a causa de un aneurisma el pasado mes de marzo, y ahora deberá someterse a una nueva cirugía.
"Después de una prueba muy esperada me han comunicado que tengo que volver a pasar por el quirófano en diciembre", ha explicado el conductor de Gran Hermano VIP en su cuenta de Twitter.
 "No hay mal que por bien no venga. Ya no tengo que romperme la cabeza pensando dónde iré de vacaciones", ha querido bromear, tratando de quitarle hierro al asunto.
El propio Jorge Javier Vázquez ya se temía que esta operación volviera a producirse. 
Hace un par de semanas, a mediados de octubre, explicó que durante una revisión rutinaria los médicos que le tratan le explicaron que uno de los stents que le pusieron el pasado mes de marzo, cuando tuvieron que operarle de urgencia, había sufrido un pequeño estrechamiento.
 "Hay uno de ellos que tiene un estrechamiento muy leve, de menos de un 15%", contaba entonces, explicando que para solventarlo los doctores deberían "colocar otro stent o una bolita para abrirlo un poquito más, pero sin más complicaciones".
 Entonces, hace menos de 15 días, la decisión no estaba tomada. "No sé aún si me tengo que operar [...] 
Poca gravedad deben haberme visto cuando la siguiente cita la tengo para un mes y pico más tarde".
 La cita ha llegado y, finalmente, parece que habrá operación.
A mediados del pasado mes de marzo, Jorge Javier Vázquez tuvo que ser operado de urgencia en Madrid.
 Como informó el hospital y como él mismo contó después, el fin de semana anterior, durante un viaje a Marrakech había sufrido un desvanecimiento y después tuvo varios mareos.
 "Luego comenzó a dolerme la cabeza. Lo achaqué al cansancio". 
Y añadió: "No podía elevar la voz porque me retumbaba de manera insoportable en la cabeza".
 Más tarde contó cómo, después de sufrir tanto dolor, acudió a Urgencias y allí le hicieron un escáner y le vieron "una manchita en el cerebro que pensaron que podía ser un problema vascular congénito". 
"Me recomendaron hacerme una resonancia para descartar cualquier problema importante, pero los sábados no las hacen y tuve que quedarme ingresado". 
Ese ingreso derivó en una operación de la que ha tardado un tiempo en recuperarse, que le obligó a pausar su actividad laboral y a suspender su gira teatral.
Apenas cinco semanas después, Jorge Javier Vázquez volvía a los platós para presentar Supervivientes
 Ya en julio se decidía a volver a hablar del accidente vascular que había sufrido y para explicar que volvería a las tablas.
 "No tengo miedo, solo ilusión", confesaba.
 "Ilusión de volver a subirme a un escenario, de ponerme a estudiar, de ensayar, de ponerme nervioso.
 Me apetece recorrer España con la gira, sentir de nuevo el contacto con el público y más en un formato pequeño como este. 
Poco a poco vuelve a recolocarse todo de nuevo", relata en la revista Lecturas.
 Además, también explicaba que los meses de la recuperación habían sido duros, "raros, meses en los que ha habido momentos de bajón, de tristeza incontrolable, de sensibilidad a flor de piel". Y contaba:
 "Por la noche brotan miedos que te provocan terror.
 No piensas ya en tu fragilidad sino en la de los que te rodean, que es algo que a mí me produce espanto.
 Pero todo esto es lo usual, dicen. Mi psicóloga lo define como estrés postraumático y, a mí, saber que todo está dentro de lo normal me produce mucho bienestar, aunque el concepto de ‘normalidad’ siempre me ha parecido muy inquietante".
 

El romance secreto entre John F. Kennedy y Audrey Hepburn

Un libro desvela la relación que mantuvieron el presidente estadounidense y la actriz, y también cómo él trató de conquistar, sin éxito, a Sofía Loren.

El presidente estadounidense John F. Kennedy y la actriz Audrey Hepburn.
El presidente estadounidense John F. Kennedy y la actriz Audrey Hepburn. CORDON PRESS

 

Un romance que, por su clandestinidad, era todavía más intenso. Así fue la relación entre la superestrella del cine Audrey Hepburn y el presidente más recordado de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy
Eso afirma ahora el libro Jack and Jackie: Portrait of an American Marriage (Jack y Jackie: retrato de un matrimonio americano), escrito por Christopher Andersen.
 Una obra de 1996 que ha sido reeditada y en la que el autor da ahora detalles de un romance del que apenas se había oído hablar. Andersen ha escrito biografías de Madonna, Mick Jagger, la princesa Diana o Michael Jackson, y ahora actualiza este volumen, que fue un superventas en su momento, para lanzar una edición en libro electrónico.
Para su libro, Andersen realizó entrevistas con fuentes cercanas a los Kennedy. 
De ahí obtiene que la protagonista de Desayuno con diamantes le resultaba al presidente "simplemente exquisita". 
Al parecer, al presidente le sedujo "el lado sexy, muy sexy, muy travieso" de la estrella de cine.
 Al mandatario le gustaba mantener sus encuentros, que se repitieron en varias ocasiones, lejos de la prensa, pero especialmente que Hepburn le mostrara una faceta más allá de la siempre correcta, formal y elegante que dejaba ver en sus películas y apariciones públicas.
 Así lo recoge el diario británico Daily Mail, que da un avance en exclusiva de las nuevas revelaciones que destapa la obra.
"Me acuerdo de Audrey Hepburn y recuerdo cómo toda la oficina se quedó impresionada cuando ella entró.
 Era grácil como un cisne y llevaba un paraguas rojo, muy largo y fino", recuerda Mary Gallagher, entonces secretaria de la oficina de Kennedy.
 Entonces, en esa primera etapa en la que se vio con la actriz, él era un joven senador y ella acababa de ganar un Oscar por Vacaciones en Roma y estaba rodando Sabrina.

Según el libro, Hepburn era "extremadamente inteligente, culta y muy divertida".
 "Audrey tenía esa risa contagiosa que se podía ver en pantalla, pero también ese lado sexy oculto que el público nunca vio", explica el autor.

Sofia Loren, en París en 1959. Frente a ella, Carlo Ponti; a su lado, Maurice Chevalier.
Sofia Loren, en París en 1959. Frente a ella, Carlo Ponti; a su lado, Maurice Chevalier. CORDON PRESS
Otra de las revelaciones del libro es cómo el mandatario trató, hasta en dos ocasiones y sin conseguirlo, de tener un romance con la actriz italiana Sofía Loren. Ocurrió a finales de los años cincuenta.
 Entonces ella tenía 24 años y estaba en la cresta de la ola; de hecho, había rechazado una proposición de matrimonio de su entonces compañero de reparto, Cary Grant, para casarse con el productor Carlo Ponti. 
A través de un amigo senador, Kennedy intentó que ella acudiera a una cena a su residencia de Georgetown, pero ella rechazó el gesto. Entonces él mismo trató de invitarla personalmente, pero ella tampoco quiso. 
"Él no aceptaba un no por respuesta y siguió intentándolo", confesaría años después ese senador, George Smathers.
 No solo Hepburn se convirtió en una de las amantes de Kennedy. Además de ella, otras actrices como Anita Ekberg o Marlene Dietrich —además de, cómo no, Marilyn Monroe— fueron sus amantes. 
La intérprete británica Jean Simmons (protagonista de Horizontes de grandeza o Espartaco), fallecida en 2010, contó cómo habían sido sus encuentros con JFK, y cómo él "prácticamente echó abajo" la puerta de la habitación del hotel en el que ella se alojaba para mantener relaciones sexuales. 
También Angie Dickinson (Río Bravo, La mujer policía) ha hablado sobre el presidente, al que calificaba de "arrolladoramente guapo, encantador, matador", y las relaciones íntimas que mantuvieron:
 "Fueron los siete minutos más excitantes de mi vida". 
Lee Remick, nominada al Oscar por Días de vino y rosas, lo describió como "el epítome de la clase y la inteligencia".
Según explica el libro, una de las cuestiones que le generaba mayores desasosiegos a Jacqueline Kennedy como primera dama —además de intentar criar a sus hijos lejos del Servicio Secreto, sin caprichos y con la mayor de las normalidades— era que todos esos escándalos salieran a la luz, y especialmente el de Monroe, porque se trataba de uno de los más famosos. 
Su temor era que una cosa podía llevar a la otra y entonces también saldría a luz la relación con otra mujer llamada Judith Campell Exner, a la que entonces se relacionaba con uno de los jefes de la mafia, Sam Giancana.
 No parece que al presidente le inquietara.
 Su mayor preocupación entonces era un posible impeachment tras la crisis de los misiles de Cuba.

30 oct. 2019

Una princesa hawaiana, su esposa, un administrador infiel y 200 millones en juego

Una princesa hawaiana, su esposa, un administrador infiel y 200 millones en juego,

Abigail Kawānanakoa sufrió un infarto en 2017 y fue incapacitada. 

Ya repuesta, lleva tres años de juicios para recuperar su dinero y poder legarle parte a su pareja, 26 años menor.

Abigail Kawananakoa, el 25 de octubre en un juzgado de Honolulu (Hawái).
Abigail Kawananakoa, el 25 de octubre en un juzgado de Honolulu (Hawái). AP

 

Con permiso del venerado clan Kennedy, Estados Unidos no tiene ni ha tenido nunca una familia real.
 Sin embargo, el lejano Hawái siempre se ha regido por sus propias normas. 
De ahí que el archipiélago sí  cuente con una princesa: Abigail Kinoiki Kekaulike Kawānanakoa.
 O, simplemente, Kekau. A sus 93 años, la última miembro de la casa de Kawānanakoa es toda una institución en las islas. 
Es la bisnieta de James Campbell, uno de los últimos y mayores terratenientes de las plantaciones de azúcar del lugar, y proviene de la denominada por sus habitantes "familia real", que gobernó Hawái hasta 1893. 
Ahora, toda una trama gira en torno a la princesa y su dinero. 
Y en ella están implicados la propia princesa, su esposa, sus abogados, los bancos del lugar y hasta sus empleados.
 Abigail es una mujer generosa y cariñosa con sus paisanos. También posee los mimbres para serlo: amasa una fortuna de casi 200 millones de euros.
 Volcada en la filantropía, en los últimos años se ha hecho cargo del mantenimiento del Palacio 'Iolani de Honolulu, la última residencia real, ahora transformada en museo, y ha cubierto sus cuotas de electricidad.
 La desprendida princesa ha pagado becas a estudiantes, facturas médicas a enfermos e, incluso, como reseñaba hace un año el diario británico The Guardian, hipotecas para que algunos habitantes de la isla no se quedaran sin hogar.
En 2001 decidió crear un fondo de 100 millones de dólares para dar apoyo a la lengua, la cultura o el arte hawaianos. 
Sin embargo, todo cambió para Kawānanakoa en 2017, cuando sufrió un infarto que minó su salud y puso su vida patas arriba. Entonces comenzaron los problemas, las acusaciones y los juicios. Quien había sido su abogado durante años, Jim Wright, aseguró que Abigail había perdido su capacidad para ser administradora de sus bienes y fondos, y que por tanto él sería el siguiente administrador.  La princesa no estuvo de acuerdo con ese apaño y no solo le quitó las tareas de administración, sino que le despidió. 
Además, decidió casarse con quien había sido su pareja durante dos décadas, Veronica Gail Worth, y a su vez convertirla en administradora de esos fondos.

A la izquierda Abigail Kawananakoa y a la derecha su esposa, Veronica Gail Worth, en el juicio celebrado en Honolulu el viernes 25 de octubre. 
A la izquierda Abigail Kawananakoa y a la derecha su esposa, Veronica Gail Worth, en el juicio celebrado en Honolulu el viernes 25 de octubre. AP
Entonces comenzaron las sospechas. En un juicio celebrado en la corte de Hawái hace un año se decidió que la nonagenaria princesa no tenía la "capacidad mental" para hacerse cargo de su dinero, como explicó el diario New York Post. El juez aceptó que Jim Wright, el abogado, saliera de la administración, pero solo a cambio de que el banco First Hawaiian fuera quien controlara los fondos.
Sin embargo, la semana pasada la princesa tuvo que volver al banquillo.
 Acompañada de su esposa Veronica, de su eterno chihuahua y de un nuevo abogado llamado Bruce Voss, volvió a pelear por el control de sus 200 millones de euros.
 Voss aseguró que decir que Abigail no puede cuidar de sí misma son "especulaciones de la peor calaña", como recoge la cadena estadounidense Abc News. 
Una de las cuestiones que ya estuvo presente en el juicio de 2018 y que ha vuelto a salir a la luz es cómo está cuidando Veronica Gail Worth, de 66 años, de su anciana esposa.
 Desde su boda y desde que se convirtió en administradora de los fondos, las sospechas han recaído sobre esta mujer.
 Quienes conocen a la princesa aseguran que su flamante esposa "ha abusado físicamente de Kawānanakoa", como recogía hace un año The Guardian 
. De hecho, había empleados domésticos testigos de los abusos y de cómo Worth presionó a su mujer para que la autorizara en su cuenta bancaria.
 Esos trabajadores lo denunciaron ante un juez y hablaron con un psiquiatra, lo que les supuso ser despedidos.
 Pero la preocupación ha cundido entre la comunidad de las islas, que ven que su querida princesa se ha quedado sola y aislada tras su infarto.
"A la gente no les gusta la señora Worth", ha proclamado otro de los abogados de la pareja. "Quizá es por su edad, quizá por ser parte de una relación del mismo sexo, quizá es por la cantidad de dinero que podría tener".
 La propia Worth ha asegurado que el mundo está contra ella por una cuestión de "discriminación", sin citar en ningún momento que la princesa quiere modificar la organización de su patrimonio para dejarle 36 millones de euros y todas sus propiedades. 
Además, niega el supuesto maltrato a su pareja y achaca los golpes y moratones a accidentes domésticos.
Por el momento, el juez ha determinado que si la princesa Abigail Kawānanakoa quiere volver a tener el control de sus bienes, tiene que someterse a una revisión médica completa.
 Por su parte, la protagonista de esta historia dice poco al respecto, más allá de que es una situación triste. "Mi legado me dicta que debo cuidar del pueblo de Hawái", asegura. Un pueblo preocupado y dividido por su querida princesa.


 

 

Marianne: la verdadera y triste historia de la mujer que lo dio todo por Leonard Cohen

Una historia de amor que casi acaba en suicidio. El festival In-Edit estrena 'Marianne & Leonard: Words of Love', el documental que aporta nuevas capas de realidad y sufrimiento al romance irrepetible entre Marianne Ihlsen y el artista canadiense.

marianne cohen
Marianne y Leonard Cohen, fotografiados en los 60 en la isla de Hidra. Foto: Getty

Ni se la encontró Leonard Cohen llorando desamparada por la calle ni fue él, precisamente, el legítimo procurador de cuidados que nos quisieron vender (si entendemos este ámbito como algo más que aportar dinero enviado por telegramas). 
En realidad todo fue al revés.  
La verdadera historia de Marianne Ihlen, reducida a la figura de musa y amante del canadiense, escondía capas de desamparo emocional y fue bastante más agridulce que esa fábula mística de amor libre y equilibrio cósmico que nos habían contado
Así lo aclaran la multitud de testimonios del entorno de estos dos amantes y grabaciones de los dos implicados que nutren el documental Marianne & Leonard: Words of Loveuna cinta que estrena en España el festival In-Edit dirigida por Nick Broomfield, documentalista de otros proyectos como Whitney: Can I Be Me o Kurt and Courtney, y amigo íntimo de Ihlen.
 La investigación, además de narrar la historia de amor irrepetible entre el canadiense y la noruega, desmonta involuntariamente la utopía de igualdad de la revolución sexual de los sesenta y revela nuevos detalles y realidades de un romance que fascinó al mundo.


Marianne & Leonard certifica todo aquello que ya conocíamos: que los dos se amaron y respetaron de una forma poco convencional durante años («Éramos dos refugiados que huíamos de nuestras vidas y nos encontramos cara a cara», cuenta ella en la cinta) y que su relación fue única hasta la muerte de ambos
. En la cinta, Marianne no reniega de la felicidad y asegura que los suyos fueron «años muy buenos», «fabulosos», en los que «nos bañábamos bajo el sol, hacíamos el amor, bebíamos y discutíamos»; pero también relata cómo tuvo que irse al Reino Unido a abortar sola, cómo llegó a pensar en el suicidio en diversas ocasiones por no saber convivir con las múltiples conquistas del artista –entre ellas, Janis Joplin, mientras convivían juntos en el Chelsea Hotel («quería encerrarlo en una jaula y lanzar la llave, no lo podía soportar»)– o por qué aguantó estoicamente la expulsión de su casa en Hidra (Grecia) cuando la nueva pareja de Cohen, Suzanne, se plantó sin previo aviso en la isla cargada de maletas y urgiendo a su salida inmediata.
marianne ihlen
Marianne (con el pequeño Axel en brazos) y Leonard Cohen, en Hidra. Foto: Getty
 
El mundo sabía de Marianne Ihlen porque Cohen siempre la recordaba con cariño en entrevistas e interludios de conciertos desde los inicios de su relación. 
También era de dominio público que a ella le dedicó e inspiró escritos como Beautiful Losers, así como un buen puñado de clásicos de su repertorio: So Long MarianneHey, That’s No Way to Say GoodbyeBird on the Wire.
 La transformación en mito romántico definitivo llegó cuando Ihlen falleció de leucemia en julio de 2016 a los 81 años y la carta de despedida de Cohen –que leyeron en el lecho de muerte de la noruega poco antes de que falleciera, como se comprueba en el documental– tuvo un impacto global sin precedentes: las sentidas palabras del canadiense se viralizaron en medios de todo el planeta, encumbrando a la categoría de leyenda a este irrepetible romance. Una sentida despedida que propició que la correspondencia inédita entre ambos se haya llegado a subastar este mismo año llegando a alcanzar los 775.000 euros:
“Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto.
 Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo.
 Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el a
marianne leonard cohen
«Nunca creí a Leonard cuando me decía que era la mujer más bella que jamás había visto.
 Siempre creí que mi cara era demasiado redonda», cuenta Marianne en el documental.
mor, te veré por el camino.”

Cocina y cuidados para elevar al poeta masculino

Además de aportar un archivo documental sobre este preciso (y precioso) momento epistolar de despedida, una de las valías de Words of Love reside en el hecho de poner el foco en la vida y sentimientos de esa obtusa figura que es la musa.
 Poder acercarse a la afectada para descubrir en primera persona las implicaciones emocionales de las mujeres que han vivido entregadas para «elevar» el espíritu de los artistas –el propio director, que también mantuvo un romance intermitente con ella, aclara que Ihlen fue el motor inspiracional de su carrera y de otros cantantes–.
 Esta es la historia de un flechazo que fue instantáneo en la isla de Hidra en los sesenta, pero también de todo lo que pasa cuando te enamoras de un hombre que, como el propio Cohen se define, es «un egoísta que se pasa la vida escapando» y que «hacía sufrir a quién me rodeaba porque siempre conseguía huir». 
Ella estaba casada con un hombre de carácter violento y tenía un hijo con él, pero por aquel entonces los matrimonios eran abiertos y en aquella idílica isla plagada de artistas, el ácido y el speed corrían con el mismo desenfreno que las promesas de amor libre.
 «Allí todo el mundo era artista, pero yo no era escultora, ni pintora ni artista.
 Yo era una artista de la vida, vivir era mi arte», apunta sobre su función en aquella comuna de artistas refugiados al sol griego.
 
 
El canadiense, que llegó huyendo de Montreal junto a una amiga aburrido del ambiente aburguesado judío en el que se había criado, se quedó prendado de la noruega. 
La cinta desmitifica el encuentro de una frágil Marianne llorando sola por la isla –fue ella la que se encontró con Cohen, camino del súper con una cesta de la compra, y le invitó a tomar algo con sus amigos artistas en una terraza–. 
«El primer año en Hidra él no hacía más que escribir y escribir. Yo corría a su encuentro, hacía la compra y le traía comida. Era su musa griega, así que me sentaba a sus pies», cuenta. 
Entre ingestas de ácido y arrumacos, Cohen vivía cuatro meses al año en Hidra y volvía a Norteamérica el resto del tiempo para»inspirarse» y promocionar sus libros.
 «Marianne se lo hacía todo. Le traía cestas con fruta y agua mientras él tenía fiebre. 
Leonard iba de ácido y de speed casi siempre y entró en una especie de locura. Ella ‘sujetaba al hombre’ para que pudiese escribir esas páginas», explica en la cinta Aviva Layton, la que fu
marianne cohen
Leonard Cohen toca la guitarra junto a artistas como Charles W. Heckstall (1929-2000), Charmian Clift y Marianne Ihlen, en octubre de 1960.

«¿Conoces a algún poeta que haya sido un marido espléndido?»

«Los poetas no son buenos maridos. ¿Conoces a algún poeta, director o artista que haya sido un marido espléndido», apunta en un momento del documental Aviva Layton, antecediendo el drama que estaba por llegar.
 La conquista de los escenarios como músico fue el golpe mortal de la relación. Judy Collins, la artista que animó a Cohen a cantar y coger la guitarra, rememora cómo Marianne le acusó de explotar la burbuja hippy creada en Grecia: «Éramos muy felices en Hidra. Tú grabaste esas canciones con él y arruinaste mi vida». ese mujer del editor de Cohen en Canadá. 
La conquista de los escenarios como músico fue el golpe mortal de la relación.
 Judy Collins, la artista que animó a Cohen a cantar y coger la guitarra, rememora cómo Marianne le acusó de explotar la burbuja hippy creada en Grecia: «Éramos muy felices en Hidra. Tú grabaste esas canciones con él y arruinaste mi vida». 
Así lo sintió. Marianne dejó la isla para acompañar a Leonard en Estados Unidos y Montreal, pero las cosas no fueron nada bien. «Un auténtico desastre», resume Aviva Layton: «La ironía es que un hombre como él era el hombre que toda mujer quiere tener.
Cohen aclara en grabaciones que en aquella época «tenía un apetito muy grande por la compañía de mujeres y por la expresión sexual amistosa». 
Marianne no podía convivir con esa escena de shows repletos de mujeres (Leonard llegó a estar en una gira 23 noches seguidas de ácido) y con los continuos escarceos de Cohen.
 «Esto es lo que te pasa por por elegir al hombre guapo y ver cómo todas las chicas lo desean. Estuve a punto de suicidarme, me destrozó», explica la propia Marianne.
Tras seguirle por varias ciudades, la relación empezó a flojear. Marianne internó a su hijo en el extranjero varios años mientras viajaba y volvió a Hidra hasta que la nueva pareja de Leonard, Suzanne, se presentó en su casa y la echó.
 Volvió a Oslo y se convirtió en lo que siempre había querido su madre: una secretaria con una familia ordinaria.
 Se volvió a casar y cuidó de los hijos de su nuevo marido. «Generosa» y «amable» pese a los desencuentros, como todos insisten en recordarla en el filme, siguió manteniendo una correspondencia puntual y buena relación con Cohen.
 Cuando él volvió a subirse a los escenarios en 2009 porque su mánager le había dejado sin blanca, Leonard le regaló dos asientos en primera fila en su concierto de Oslo.
 El documental la muestra feliz y saludándole con ilusión desde la grada.
Poco antes de morir, Marianne pidió a su amigo Jan Christian Mollestad que avisara a Cohen: «¿Puedes decírselo a Leonard? ¿Podrás traer una cámara?»
. El mensaje de su antiguo amante llegó al día siguiente. Ella sonrío satisfecha al escucharlo.
 Tres meses después, él seguiría el mismo camino.
 
 
 
 


 

así detectan los dependientes la devolución de ropa usada

Cambio de etiquetas, olor a perfume y hasta arroz en el bolsillo: así detectan los dependientes la devolución de ropa usada.

Después de que una joven se enfrente a prisión por estafar a Zara logrando el reembolso de prendas que ya había estrenado, conocemos de primera mano las situaciones más insólitas que se encuentran los vendedores.

devolucion ropa usada
Los clientes prueban todo tipo de trucos para devolver prendas utilizadas. Foto: DR
 
‘Renovar vestuario a coste cero estafando a la mayor empresa textil del mundo’. 
Así podría resumirse la historia de una joven de 30 años que hace unos días acaparaba los titulares de la prensa local por su particular sistema para devolver ropa usada en Zara.
 Su modus operandi para cambiar de modelito sin que la cuenta corriente se resintiera era el siguiente: compraba ropa nueva y utilizaba sus etiquetas (internas y externas) para colocárselas a otras prendas que ya se había puesto y así poder reclamar el reembolso burlando el mes de plazo que ofrece el gigante de Inditex para cambios y devoluciones.
Hasta que la marca fue consciente de lo que estaba pasando, esta leonesa afincada en Zaragoza se pasó medio año devolviendo ropa usada como si se la hubiera acabado de comprar.
 Ahora podría enfrentarse a seis meses de prisión por estafar a la cadena. 

Aunque el conocimiento de la acusada sobre cómo funciona Zara era exhaustivo (sabía qué código de barras se correspondía con cada color de ropa para que todo encajara a la perfección y jamás pedía la devolución en efectivo para evitar tener que vérselas con la encargada, quien debe autorizarlas), el suyo no es un caso aislado. Según han confirmado a S Moda varias dependientas de grandes cadenas y pequeñas tiendas, es bastante frecuente que algunos compradores intenten deshacerse de prendas que ya han utilizado pidiendo el reembolso del importe y cambiando así de armario sin gastar un solo euro.
 Una práctica tan generalizada que incluso tiene nombre en inglés: se llama wardrobing y supone pérdidas millonarias para muchas marcas.

“Sabemos que algunos clientes incluso se compran una prenda para hacerse la foto y colgarla en redes sociales y después la devuelven”, cuenta Sara Sierra –nombre ficticio a petición de la entrevistada–, que trabaja como dependienta en Uterqüe.
 “Existen, sin embargo, muchos signos para identificar si ha sido utilizada.
  Desde la empresa no tenemos establecido un procedimiento concreto, pero, por supuesto, debemos examinar la ropa antes de autorizar la devolución para comprobar que esté nueva.
Que huela a perfume es uno de los signos más evidentes, pero también se nota si la prenda está lavada por el tacto o el aspecto. 
Además, es imprescindible entregar el ticket de compra y mantener la etiqueta intacta”, cuenta.
 A pesar de esto, algunos clientes logran colarla.
 No solo por las grandes colas que suelen formarse en las cajas y que inducen al despiste del personal, sino porque “es difícil saber si han llevado una chaqueta un par de horas ocultando la etiqueta por dentro.
 Cuando es tan poco tiempo a veces ni se nota en el olor».
Otras veces, sin embargo, existen evidencias tan obvias como un puñado de arroz
“En una ocasión vendí un abrigo de fiesta y a los pocos días vino la clienta a la tienda pidiendo la devolución. 
Al mirar en los bolsillos pude comprobar que estaban llenos del arroz. Presumiblemente, producto de la boda a la que lo llevó”, recuerda Lidia Rodríguez (pseudónimo), que ha trabajado durante toda la vida en el sector del comercio de moda e incluso ha regentado su propia tienda en un pueblo manchego.
 “Tengo otras mil anécdotas más de ese estilo. Desde una clienta que vino a devolver un jersey apestando a perfume y con la marca del respaldo de una silla en la espalda hasta la que intentó fingir que le habíamos dado un suéter roto cuando claramente se lo había puesto y se le había enganchado.
 Ya no tenía ni la etiqueta”, cuenta.
Las experiencia de Raquel Santos, exdependienta de la sección de zapatería de El Corte Inglés, es tanto o más surrealista.  
“Me acuerdo perfectamente del día que se presentó una mujer pidiendo la devolución de unos zapatos que había comprado hace siete años. 
 Los traía en la caja, sin estrenar y con el ticket fotocopiado para evitar que la tinta del original se borrara con el paso del tiempo.
 En aquel momento en El Corte Inglés no había límite de tiempo para hacer devoluciones, así que, tras consultárselo a mi jefe, tuvimos que aceptar su petición. 
Normalmente se le hubiera devuelto el calzado al proveedor, pero imagínate después de siete años…”.
Según explica Santos, en zapatería comprobar el estado de la suela es fundamental para saber si el artículo ha sido usado, pero también hay que prestar atención a que no existan marcas de los dedos en el interior ni deformidades o arrugas en la piel. “Algunos clientes venían a devolver calzado y no se habían molestado ni en limpiar la suela. 
Te decían que se lo habían probado solo dentro de casa, pero era imposible de creer por el estado en el que estaban.
 Los de novia, por ejemplo, eran los únicos que no se podían cambiar bajo ninguna circunstancia, pero recuerdo que un día vino una chica asegurando que la había dejado su novio antes de la boda. Montó el pollo del siglo e incluso vino toda su familia a presionar. Yo como dependienta no podía devolverle el dinero, pero al final mi jefe accedió”. 

La política de devolución es distinta en cada tienda, pero, por regla general, todo es susceptible de volver a las estanterías a excepción de la ropa interior y de baño, algunas piezas de bisutería y, en ocasiones, artículos de fiesta. 
“En Uterqüe lo único que no es posible cambiar son los pendientes y la ropa de baño por motivos de higiene”, detalla Sierra. 
En Zara, por ejemplo, se pueden devolver los bañadores y los bikinis si mantienen la pegatina protectora, pero no es factible hacer lo mismo con la ropa interior. 
En el caso de los accesorios deben tener el embalaje original completo, al igual que las fragancias y los labiales. 
Algunos clientes, sin embargo, no solo intentan devolver sin el packaging original, sino que incluso prueban suerte habiendo consumido el producto. 
Ivana Ferrer (pseudónimo) asegura que cuando trabajaba en El Corte Inglés fue testigo de una situación insólita.
 «Vino una señora a devolver un perfume casi vacío afirmando que ‘no le gustaba’. 
 Bajó hasta el jefe de planta y acabaron aceptando su petición. La máxima de la empresa era dar la razón siempre al cliente, aunque supongo que ahora quizá las cosas han cambiado».

“En mi tienda, al ser un comercio pequeño, no devolvíamos el dinero, pero sí admitíamos cambios o dábamos un vale.
 En las grandes superficies, sin embargo, es tan sencillo lograr un reembolso que la gente no se lo piensa dos veces.
 Hay un perfil de cliente que actúa así: compra, utiliza y devuelve (o lo intenta). 
 Y son reincidentes. Hablando con otros vendedores del pueblo era fácil comprobar que quien te lo hacía a ti operaba igual en otras tiendas».
Sierra asegura que en Uterqüe suelen tener menor cantidad de peticiones de devolución que en Zara porque es un negocio más pequeño, con partidas de producto menores y un examen más exhaustivo de cada prenda. 
“El marchamo de nuestras etiquetas no es de plástico y hace que sea complicado quitarla y volverla a colocar, pero hay gente que lo intenta». Y concluye: «Eso ya entra en la moral de cada consumidor”.

 

29 oct. 2019

El reencuentro de Melanie Griffith y Antonio Banderas

Los actores, que estuvieron 18 años juntos, se vieron durante la promoción de 'Dolor y Gloria' en Los Ángeles con Pedro Almodóvar y Dakota Johnson como testigos.

Melanie Griffith, Antonio Banderas, Pedro Almodóvar y Dakota Johnson.
Melanie Griffith, Antonio Banderas, Pedro Almodóvar y Dakota Johnson. TWITTER

 

Melanie Griffith y Antonio Banderas son un exmatrimonio bien avenido. Cuando pueden se lanzan mensajes positivos y si es necesario posan juntos.
 Esto es lo que ha ocurrido en Los Ángeles.
 En la ciudad se encuentra Banderas promocionando la película Dolor y Gloria que representa a España en los Oscar y con él su director Pedro Almodóvar. 
En una de las proyecciones realizadas se ha encontrado el actor con su exesposa Melanie Griffith que acompañada de su hija Dakota Johnson no ha dudado en apoyar la película con su presencia. Durante el acto, las actrices han posado con Banderas y con Almodóvar en una imagen que Agustín Almodóvar ha publicado en sus redes sociales.
La pareja de actores se conoció rodando Two Much, estuvieron juntos 18 años y tuvieron una hija,  Stella del Carmen.
 Banderas realizó unas declaraciones Vanity Fairsobre su exesposa: "La efervescencia de Melanie era intoxicante. 
Me atraía muchísimo todo ese mundo.
 Melanie es una especie de champán de burbujas, una estrella que sabe comportarse. 
Ella era muy divertida en un momento determinado en que jugamos y lo pasamos muy bien”.
La actriz, de 61 años, contó a la revista PORTER los motivos de la ruptura con Banderas: 
"Parte de la razón por la que mi matrimonio terminó es porque personalmente me quedé atrapada.
 No dejaré que eso vuelva a suceder, quiero disfrutar de la vida, quiero poder hacer lo que quiera".
 También habló de que se sentía "atascada" en su matrimonio con Antonio Banderas. 
 La actriz, que antes estuvo casada con Don Johnson y Steven Bauer, se separó de Banderas en 2014. 
Griffith ha desvelado que sus fracasos matrimoniales la han dejado muy reticente con los hombres. 

Descubierto Higía, el planeta más enano del sistema solar

 

El análisis más detallado hasta la fecha de este asteroide desvela que cumple las condiciones para entrar en la misma categoría que Plutón.

Imagen de Higía tomada por el Telescopio Muy Grande, en Chile.
Un estudio publicado este lunes mantiene que el sistema solar tiene un nuevo planeta enano que es, de hecho, el más enano de todos.
 El cuerpo en cuestión es Higía, el cuarto mayor del cinturón de asteroides después de Ceres, Vesta y Pallas.
Hasta ahora se sabía que Higía cumplía dos de las tres condiciones para ser un planeta enano: orbita en torno al Sol y no ha despejado de su órbita otros cuerpos. 
 Ahora, un equipo internacional de astrónomos ha usado el Telescopio Muy Grande (VLT según su sigla en inglés), situado en el desierto de Atacama en Chile, para averiguar si cumple la tercera condición, que tenga gravedad propia y por tanto tenga forma redonda.
"Gracias a la capacidad única del instrumento SPHERE instalado en el VLT, pudimos resolver la forma de Higía, que resulta ser casi esférica", afirma el investigador principal Pierre Vernazza, del Laboratorio de Astrofísica de Marsella, en Francia, en una nota de prensa difundida por su institución. 
"Gracias a estas imágenes, Higía puede ser reclasificada como un planeta enano, por ahora el más pequeño del Sistema Solar".
Hasta el momento existen cinco planetas enanos confirmados: Plutón, Ceres, Eris, Makemake y Haumea.
 Las observaciones con el telescopio chileno, publicadas este lunes en Nature Astronomy, muestran que el diámetro de Higía es de 430 kilómetros.
 Ceres, considerado el más pequeño hasta ahora, tiene 950 kilómetros.
Las nuevas observaciones ahondan el misterio sobre el origen de Higía, que toma su nombre de la diosa griega de la salud y la higiene. 
Este cuerpo es el mayor de una familia de 7.000 asteroides. Se piensa que su origen está en la descomposición de un cuerpo de unos 100 kilómetros de diámetro hace miles de millones de años. Los astrónomos han realizado simulaciones numéricas para entender las dimensiones de los cuerpos que chocaron. Los resultados apuntan a que la forma esférica de Higía es resultado de una colisión frontal con un proyectil de un diámetro de entre 75 y 125 kilómetros.
 Ese impacto habría ocurrido hace unos 2.000 millones de años y destrozó por completo el cuerpo principal. 
 Una vez las piezas sobrantes volvieron a unirse, le dieron a Higía su forma esférica.
 Fue la última gran colisión en el cinturón de asteroides de los últimos 4.000 millones de años, explica Pavel Ševeček, coautor del trabajo.
 Pero todo esto no encaja con las observaciones realizadas con el telescopio VLT.
 Los astrónomos han cubierto el 95% de la geografía del planeta enano sin hallar ningún cráter compatible con una colisión de las dimensiones estimadas.

 

 

“En pocos países se han entrematado como en Guatemala”

Mario Vargas Llosa presenta en la madrileña Casa de América ‘Tiempos recios’.

  

Mario Vargas Llosa presenta en la madrileña Casa de América ‘Tiempos recios’.

Mario Vargas Llosa, durante la presentación el lunes de 'Tiempos recios', en la Casa de América de Madrid.
Mario Vargas Llosa, durante la presentación el lunes de 'Tiempos recios', en la Casa de América de Madrid. GTRES
Aquella noche, en Santo Domingo, Mario Vargas Llosa se sentó lo más cerca posible de la puerta.
 La cena prometía ser larga y el escritor consideró que una cosa era aceptar la invitación por cortesía pero otra, bien distinta, era quedarse hasta el final.
 “En cuanto se marcharan los primeros comensales, tenía planeado salir tras ellos”, contó ayer el Nobel hispanoperuano.
 Sin embargo, un imprevisto frustró sus planes de fuga.
 El escritor, historiador y poeta Tony Raful apareció de la nada para sentarse a su lado.
 Tras años sin verse, además, su antiguo amigo puso a prueba enseguida la paciencia del escritor y la relación entre ambos: “Mario, tengo una historia para que la escribas”.

 El Nobel, cómo no, frunció el ceño.

 Pero Raful siguió adelante: habló de intrigas políticas y militares, tendió lazos que unían a Rafael Trujillo, el dictador dominicano de La fiesta del chivo, con Carlos Castillo Armas, el golpista que derrocó al presidente guatemalteco Jacobo Árbenz.

 Le narró alianzas secretas y conflictos.

 Y rescató verdades históricas que sonaban a realismo mágico. El escritor nacido en Arequipa, de 83 años, se quedó hechizado. “No conocía esas historias.

 Me puse a averiguar hechos, a documentarme. 

De golpe, me di cuenta de que había empezado a escribir una novela”, relató.

La portada de Tiempos recios (Alfaguara) lucía anoche justo a sus espaldas.
 Delante de él, dos centenares de asistentes escucharon, fascinados, el relato del escritor en la Casa de América. 
 Como le gustaría a él, defensor del empuje del castellano, en las butacas se mezclaban acentos españoles de muchas latitudes. Tiempos recios se ha publicado a la vez en todos ellos.

A la caza de un título para la novela

Mario Vargas Llosa confesó ayer que uno de los problemas que afrontó con su nueva novela fue cómo bautizarla: 
“Tuve muchas dificultades con el título. 
Para mí, es importantísimo, debe ser el emblema de la historia. Inventé uno, otro. 
Pero ninguno me colmaba”.
 Hasta que un día, leyendo la correspondencia de Santa Teresa de Ávila, dio con una carta donde le dice a una amiga: 
“Estos sí que son tiempos recios”. “Inmediatamente me dije: ‘¡Esto es!”, recordó.
“Árbenz quería hacer de Guatemala una democracia capitalista. Este esfuerzo generó un interés enorme.
 Cuando se frustró, provocó manifestaciones en toda América Latina”, relató Vargas Llosa, que a la sazón era un joven universitario y también salió a la calle para expresar su indignación. El Nobel recordó que en aquel momento casi todo el continente sufría dictaduras —“salvo Costa Rica, Chile y Uruguay”— y que el sueño destruido de Guatemala trascendió las fronteras nacionales y llegó hasta Fidel Castro y Che Guevara, entre otros.
 En todo caso, la novela contesta a la pregunta: ¿qué cambió el devenir de América Latina?
 Aunque quizás responda a más cuestiones, también actuales. Ofrece indicios: el poder arrollador de la mentira debe de sonarle familiar a más de uno, como Donald Trump.
Sobre todo este lienzo real, Vargas Llosa extendió sus pinceladas. “Los novelistas tienen una gran ventaja sobre los historiadores: lo que no saben pueden inventarlo.
 Y esto es lo que he hecho yo: sobre un telón de fondo histórico, he añadido muchas cosas. ¿Significa esto que las novelas mienten? Creo que no. Completan la historia”, insistió.
 “Puede que Guatemala sea uno de los lugares más bellos y violentos del mundo. 
Pocos países se han entrematado como los guatemaltecos”, agregó.
El autor explicó que, cuando escribe un artículo, una conferencia o un ensayo, tiene cierta sensación de control sobre lo que hace. “Con la ficción, en cambio, no. 
Quizás mis novelas expresan más mis emociones, pasiones o intuiciones, algo que viene de zonas más profundas de la personalidad. 
Tal vez por eso no me reconozco directamente en ellas. 
 Nunca hubiera pensado que escribiría alguna vez una novela situada en Guatemala”, rememoró. 
Cosas de la vida. 
Al fin y al cabo, también hubiera huido de aquella cena en Santo Domingo.

La última obra de Vargas Llosa completa, a lo largo de 350 páginas, aquel cuento que le regaló Raful. Tiempos recios está ambientada en Guatemala en 1954: el coronel Árbenz ocupa la presidencia y pone en marcha un proyecto democratizador. “Se disponía a hacer reformas para sacar al Estado de la condición medieval en la que vivía y convertirlo en una sociedad moderna”, sostuvo Vargas Llosa. Pero su atrevimiento y su reforma agraria empezaron a ganarle enemigos. Entre otros, Castillo Armas y la multinacional estadounidense United Fruit. La suma de estos factores y la colaboración de la CIA llevaron al golpe de Estado contra Árbenz. En tiempos de Guerra Fría y efecto dominó, el entonces presidente de EE UU, Dwight D. Eisenhower, agitó el fantasma comunista: defendió que, sin esa intervención, Guatemala se entregaría al abrazo de la Unión Soviética.

 

 

28 oct. 2019

Queremos tanto a Marisol..................................... Diego A. Manrique

Un libro repasa el problemático legado musical de la actriz malagueña.

Queremos tanto a Marisol
Recordarán aquel relato de Julio Cortázar, Queremos tanto a Glenda,que dio título a su colección de cuentos de 1980. 
Imagina Cortázar a un grupo de seguidores de la actriz Glenda Jackson, seguidores militantes: si ella actúa en malas películas, culpan a los directores y —financiados por un millonario— retocan las cintas para hacerlas merecedoras de su ideal. 
Hasta que su favorita anuncia su retorno y deciden tomar una medida drástica: 
“Queríamos tanto a Glenda que le ofreceríamos una última perfección inviolable. 
En la altura intangible donde la habíamos exaltado, la preservaríamos de la caída, sus fieles podrían seguir adorándola sin mengua; no se baja viva de una cruz”.
Para bien y para mal, Marisol no ha tenido fans tan fatales.
 Hoy se encuentra mucho panegírico y poca investigación. Respecto a la música, su obra se ha diluido en el magma digital. En Spotify, su discografía aparece reciclada en dos docenas de recopilatorios, con los títulos previsibles:
 Lo mejor, Grandes éxitos, hasta surge un disco que empareja sus éxitos con, uh, los del bolerista Moncho. 
Aparte de que algunas grabaciones suenen aquí a cascajo (intenten escuchar su Hey Jude), están ausentes los temas de su LP más adulto, Galería de perpetuas, canciones para mujeres.
Un nuevo libro de Luis García Gil, Marisol-Pepa Flores. Corazón rebelde (Milenio), revisa la carrera de la malagueña, someramente en el caso de las películas y minuciosamente por lo que respecta a los discos. 
Lástima que el tomo no sirva para la consulta rápida, debido a esa misteriosa fobia de las editoriales españolas por los índices.
Portada del libro 'Marisol-Pepa Flores. Corazón rebelde'.
Portada del libro 'Marisol-Pepa Flores. Corazón rebelde'.
Marisol-Pepa Flores. Corazón rebelde analiza la aportación de los diferentes proveedores que construyeron su repertorio: 
Augusto Algueró (con Antonio Guijarro), Juan Pardo, Juan Carlos Calderón, Manuel Alejandro, Caco Senante, Luis Eduardo Aute.
 El libro cubre las reacciones de notables escritores y periodistas ante las sucesivas reencarnaciones de Marisol. 
No olviden que la farándula era un territorio en el que se podían discutir asuntos difíciles de tratar, primero por la censura franquista y luego por los prejuicios de la Transición.
 Su personaje propiciaba textos libidinosos (Umbral, Marsé) pero también aparecieron detractores: Maruja Torres, que como reportera cinematográfica ya había mostrado reticencias ante la estrella, estalló al verla en actos del PCPE de Ignacio Gallego, grupúsculo teledirigido desde Moscú.
Pero, me dirán, esto no tiene mucho que ver con la música.
 Ocurre que apenas fue analizada desde esa óptica: en esos tiempos, como ahora, se concedía más espacio a los conciertos que a los discos.
 Resulta que Marisol actuó poco y dejó muchas incógnitas. ¿Disfrutó con su profesión? ¿Era flamenca y fue empujada al pop? ¿Qué cantaba en su gira latinoamericana de 1969 con Los Sírex como acompañantes?
 ¿Cómo hubieran sonado aquellos poemas de Gil de Biedma que Aute empezó a adaptar?
Ella se retiró antes de que ese proyecto fructificara.
 Su desdicha fue trabajar para Zafiro, compañía caníbal que obligó —lo hizo con muchos de sus artistas— a que Marisol renunciara a sus royalties a cambio de la carta de libertad. 
Uno desearía que aquellos disqueros bandoleros terminen en el octavo círculo del infierno concebido por Dante.

 

 

Las mil y una vidas de Pepa Flores

La actriz, que lleva más de tres décadas retirada en Málaga, recibirá el Goya de Honor por su carrera el próximo enero con la incógnita de si acudirá a recogerlo.

La actriz Pepa Flores, en Málaga en 1998.
La actriz Pepa Flores, en Málaga en 1998. GTRESONLINE

La última vez que se vio en público a Pepa Flores fue sobre las tablas del Teatro Cervantes de Málaga. 

Sorprendió al salir a cantar Tómbola junto a su hija pequeña, Celia.

 Fue en diciembre de 2016, en el mismo lugar donde años antes el público se había puesto una careta con el rostro de Marisol en un homenaje liderado por Javier Ojeda

El 25 de enero de 2020 está invitada a volver a subir a un escenario para recoger el Goya de Honor.

 La Academia, que le otorga el premio por “sus inolvidables interpretaciones”, se lo ha puesto fácil: la gala se celebrará en Málaga.

 Pero su entorno dice que la actriz y cantante, uno de los personajes más idolatrados por el público español, no acudirá a la gala.

 Mantendría así la invisibilidad y el alejamiento del foco mediático por el que ella misma apostó. 

De niña prodigio a mito erótico de la Transición, de la música al cine, de estampa del franquismo a seguidora del comunismo, de Marisol a Pepa Flores, su biografía la componen mil vidas en una. 

Capítulos de lo que podría ser una atractiva serie para las plataformas digitales que tendría un giro inesperado en 1985 cuando, con apenas 38 años, se apartó de la vida pública. Comenzó entonces una etapa en la que ha ido fundiéndose con su Málaga natal. 

Allí da caminatas por el paseo marítimo, cuida de su huerto en una finca en La Axarquía y disfruta de sus dos nietos junto a su pareja, el italiano Massimo Stecchini.

 Como dijo el escritor Juan José Téllez, Marisol fue un accidente y Pepa Flores una conquista.

La vida de Josefa Flores González cambió cuando solo tenía 11 años. 
Como ella contaría más tarde, fue Manuel Goyanes quien la descubrió en 1959 en una actuación por verdiales en Televisión Española. 
Él mismo se desplazó hasta la capital malagueña para convencer a su madre. Entonces la pequeña Pepita Flores se alejó de Málaga y su familia. Dejó de ser una niña.
 “Soy una señorita que pasó toda su infancia cenando en compañía de hombres mayores, oyendo hablar de negocios, contratos, rodajes… mientras yo permanecía como un mueble”, decía en la revista Blanco y Negro en 1973.
 Jornadas laborales eternas, obligación de cantar ante Franco o falta de libertad son ingredientes de unos años sobre los que también han surgido sombras de abusos sexuales y físicos. 
Su entorno lo ha desmentido, aunque ella no se ha pronunciado.
Su debut en el cine fue en 1960, en Un rayo de luz, con la que obtuvo el premio a la mejor actriz infantil en la Mostra de Venecia. A partir de ahí llegaron títulos básicos de la cinematografía española: desde Ha llegado un ángel y Tómbola a La chica del molino rojo, Los días del pasado, Bodas de sangre o Carmen. Trabajó a las órdenes de Juan Antonio Bardem, Carlos Saura o Mario Camus, y por todo ello es “una de las actrices más queridas y recordadas por el gran público”, según explicó la Academia el pasado miércoles. 
Su último trabajo en la gran pantalla fue Caso cerrado, en 1985. Entonces decidió tomar definitivamente las riendas de su vida, algo que no siempre había podido hacer.
 Su intensa juventud le había pasado factura.

Pepa Flores acude a la exposición de fotografía de su hija, María Esteve, en Málaga, en 2012.
Pepa Flores acude a la exposición de fotografía de su hija, María Esteve, en Málaga, en 2012. Getty
Como recoge el libro Corazón rebelde, de Luis García Gil, en los años 60 la prensa le atribuía romances con Mel Ferrer, El Cordobés, el rejoneador Ángel Peralta o Palomo Linares. 
Pero Marisol se casó con Carlos Goyanes —hijo de su descubridor y con el que se había criado— en mayo de 1969 en la iglesia de San Agustín en Madrid.
 Eran dos jóvenes con ganas de rebelarse ante lo establecido, pero en menos de tres años se separaron. 
Goyanes contó que su mujer, un año después de la boda, le confesó que estaba enamorada de Joan Manuel Serrat 
. Con él vivió un romance con citas en Barcelona y Begur.
 Entre sus cerca de 500 canciones grabadas, aparecen temas del cantautor catalán como Tu nombre me sabe a hierba
Marisol se atrevió incluso a versionar el Hey Jude, de Los Beatles. Entre los compositores de sus letras están Juan Pardo, Manuel Alejandro, Aute, Augusto Algueró, Palito Ortega o Caco Senante.
Su gran amor fue Antonio Gades
La relación comenzó en 1973. “Es el compañero que, sin saberlo, había esperado toda mi vida”, decía ese año a Fotogramas.
 Se enriquecieron y fortalecieron mutuamente. 
Tres años después Marisol aparecía desnuda en una inolvidable portada de Interviú.
 La fotografía era de su fotógrafo de cabecera, César Lucas.
 De la unión con Gades nacieron sus tres hijas: María, Celia y Tamara. 
Fue un amor sincero que también estaba unido por lo artístico y lo político desde la izquierda. 
Se casaron en 1982 por lo civil en Cuba con Fidel Castro como padrino y se divorciaron cuatro años más tarde.
 Desde 1987, Pepa comparte su vida con Massimo Stecchini, a quien conoció en su barrio de La Malagueta.
Con él vive hoy apartada de los focos.
 Cuando no pasea junto a la playa —con gorra y gafas de sol— se acerca a Moclinejo, un pueblecito blanco donde posee una finca en la que cría gallinas y planta hortalizas.
 “Lo único que quiere es paz”, decía su hermana, Vicky Flores, este verano en el programa de televisión Lazos de sangre.
 Con esa tranquilidad ejerce de abuela de dos nietos, y mantiene una estrecha relación con sus hijas.
 María, con una larga carrera como actriz y dos veces nominada a los Goya; Celia, dedicada al mundo de la canción; y Tamara, que trabaja en una organización social, la Fundación Secretariado Gitano, y siempre ha querido permanecer ajena al mundo del espectáculo
. Quizás sea una de ellas la que acuda a recoger el Goya de Honor el próximo mes de enero.
 Habrá que esperar. Pepa Flores hace ahora lo que le da la gana.