Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 feb 2017

El pantagruélico exceso de las bodas gallegas

Menús de 30 platos, carros de marisco, kilos de carne después del pescado... en Galicia la gente se casa por amor y por comer. Éste es nuestro informe sobre los enlaces más orgiásticos de España.

El pantagruélico exceso de las bodas gallegas

Esto, entre plato y plato.
 Yo tengo la teoría de que la gente en Galicia no solo se casa por amor –que también–, la gente en Galicia se casa por comer, porque allí Cupido lanza directamente centollos.
Bueno, no soy muy entusiasta del marisco como lo más "Coul" vaya que si no hay no lo echo de menos. Tampoco como mucho y ceno menos, ver un plato lleno de "Algo" me llena y solo comeré postre según lo que sea.
Las bodas gallegas son Reserva Natural de la Biosfera.
 La repoblación de las especies marinas empezó en las bodas gallegas.
 Por mucho menos que una boda gallega se retiraron las tropas napoleónicas. Como dice el periodista Rafa Cabeleira: “Los gallegos tenemos algo de sicilianos o viceversa y, como para ellos, las bodas son auténticos asuntos de honor, algo más importante que la vida o la muerte”.
O si no mirad. Miguel Angel López, conocido como El Hematocrítico, pidió a través de su cuenta de Twitter ejemplos de menús de bodas gallegas, o lo que él vino a llamar acertadamente #GaliciaCanibal y #bodagallegaextreme, que podría ser una categoría propia de Ironman (no lo descartemos). Y este fue parte del resultado:
Sobre las 15:00 horas, cuando la pulpeira todavía está empezando a remangarse –acércate siempre a la pulpería–, sale el marisco en procesión arropado por los costaleros. Este es el primer punto clave de una boda gallega tradicional. Y veréis que hay varios.
Primero: Marisco
Dícese del animal marino invertebrado, especialmente los crustáceos y moluscos comestibles, que en una boda gallega sale en fuentes de acero redondo pulido. Las fuentes también pueden ser arcones, cofres o directamente bateas. Para el periodista de EL PAÍS, Nacho Carretero, el marisco es el gran requisito del enlace galaico: “Lo resumiré en una detalle real que experimenté hace cuatro o cinco años. Me invitaron a una boda en Madrid
. El primer plato era bogavante: una exquisita aunque minúscula porción de bogavante en un gran plato con una salsa a un lado. Se degustaba de un par de bocados. La semana siguiente tuve otra boda, esta vez de un amigo en Galicia. El primer plato era bogavante: uno por cabeza”.!!! Horror!!!!
Si sobrevives al marisco, y tras limpiarte las manos con toallas de playa en lugar de toallitas, llega el segundo punto clave de una boda tradicional gallega:
Segundo: El sorbete de limón (o sucedáneo)
Dícese del refresco de zumo de frutas con azúcar, o de agua, leche o yemas de huevo azucaradas y aromatizadas con esencias u otras sustancias agradables, que en una boda gallega es una maniobra de distracción. El sorbete es un caballo de Troya en forma de jugo de fruta. Te confías, crees que los postres están cerca y boom. Este digestivo no es más que una brevísima parada en boxes.
Tercero: El pescado y la carne
Tienen que entrar los dos. Un rape y un chuletón. Un rodaballo y un cabrito. Y si te despistas te meten otra vieira gratinada entre plato y plato. No importa que mires alrededor tratando de inspirar conmiseración porque los camareros lo mismo te responden con un: “¿Te quedaste con hambre? Te freímos un huevo”. Así que para cuando llega la hora de la repostería a discreción tu camisa ya es una sopa y tu estómago recita pasajes de Rosalía de Castro.
Cuarto punto (y clave): El licor café.
El santo refrigerio. Aquí no hay debate.
Hasta aquí las características de la “boda gallega gallega”, que tiene su propio distintivo de homologación. “En la boda gallega gallega aparecía el padre de la novia, se sentaba frente a mi abuelo, o mi padre, y decía; "Otilio, que no falte de nada". Ni siquiera se presupuestaba. Y, claro, no faltaba de nada: aperitivos para casar a medio Madrid, seis o siete mariscos fríos, uno caliente, dos pescados, dos carnes, tarta, helado, pasteles... Todo a repetir sin límite de ningún tipo. Y al día siguiente, reboda”, relata Rafa Cabeleira, que sirvió como camarero en el restaurante de su familia. Antonio Gómez, encargado del Restaurante Novaiño, nos confirma que en sus salones de casi cincuenta años sigue triunfando esta tendencia. Un menú típico todavía “incluye entrantes abundantes. Tres o cuatro clases de marisco distintos: un par de ellos cocidos como bogavante y cigalas, y otros a la plancha como vieiras o langostinos. Pescado y carne. Y postres típicos”. Pero no solo se basa en la cantidad, “sí, la boda está asociada a comer en abundancia. Pero también se busca calidad”. Vamos, que en una boda gallega-gallega se cumple una verdad irrefutable: “si no sobra, falta”.
Sin embargo, algo se mueve en las bodas gallegas en los últimos años. “Por alguna razón, las bodas actuales de la gente bien tienden a celebraciones normales, de menos de dos días”, opina Carretero. Preguntamos a los expertos. Fátima González, wedding planner desde hace una década, nos confirma esta inclinación más limitada: “Lo cierto es que el banquete exagerado poco a poco va quedando atrás y aunque aún existe, la mentalidad de las parejas de hoy en día va cambiando. La tendencia es que el marisco esté pero de una forma más cómoda, como en ensaladas, o en cantidades más razonables. Hoy en día podemos hacer una boda gallega con marisco, pero dando un toque al servicio y presentación del mismo que le da una vuelta de tuerca a la boda gallega tradicional”, nos cuenta.
También han notado un cambio desde hace tres o cuatro años en el Pazo Casa Grande, que en el 2016 acogió unas 25 bodas. Paula Vázquez, su encargada, nos cuenta que “nos siguen pidiendo producto gallego pero en menor cantidad. La tendencia real ahora es a tres platos, cuando antes era cinco o seis. Nuestra propuesta ahora va encaminada a la calidad en los platos y una presentación diferente”. Así que bueno, aún en ensaladas o en food trucks, el marisco está a salvo.

Nos alegramos de que se sentaran. LUCÍA TABOADA
Minimalistas o maximalistas, a granel o exiguas, de tres o siete horas, con bogavante por cabeza o no, a las bodas gallegas les hubiese recitado José Martí, cuando dijo eso de que hay que hacer tres cosas en esta vida: “plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo”. Ya sabéis cuál es la cuarta.
Que yo me retiro que no para de llover.
Ver imagen en Twitter
 

 

Victoria Beckham, dos meses de amor con su último flechazo ('fashion')

Mónica Córdoba

La diseñadora lleva semanas luciendo este híbrido entre el salón y el botín y no parece dispuesta a dejar de hacerlo.

Victoria Beckham es conocida por su estilo cambiante.
 En su etapa de Spice Girl no se quitaba los minivestidos negros; después, inaugurando su faceta de diseñadora, llegaron los vestidos y faldas de tubo.
 Más tarde, los stilettos dejaron paso a zapatos planos de inspiración masculina (algo impensable años atrás) y las prendas ajustadas se cambiaron por diseños oversize
Su paleta cromática habitual también se abrió para incluir tonalidades vibrantes como el coral, el amarillo o el azul -incluso algunos estampados-, solos o combinados, donde antes sólo había negro (o azul medianoche); giros que mantienen su armario vivo y a nosotros alerta.
Pero, entre cambio y cambio, lo que sí es habitual es que mantenga el romance durante algún tiempo, antes de encontrar un nuevo flechazo fashion
Y en esa fase se encuentra, en la de absoluto enamoramiento de sus hooties.
 Este calzado, un híbrido entre los salones y los botines, se ha convertido en un imprescindible de sus looks desde hace un par de meses.
Victoria Beckham con hooties
Fue a principios de diciembre cuando llevó el primer modelo, un diseño blanco que estos días alterna con otras tonalidades. La última, un marrón chocolate que ha combinado con un conjunto de top y falda rojos sobre una camisa azul. Y, en un segundo look que llevó el mismo día, apostaba precisamente por este color (el azul) junto a un vestido de color mostaza. Una tendencia, la del colorblock, que últimamente predomina en su dress code. Pero volvamos a sus adorados hooties; ahora, para hablar del beis, otro color de la gama de los tonos neutros que también se ha colado en su zapatero. En este caso, tiñendo un tejido de efecto jaspeado, frente al resto de modelos, en piel.
Los hooties de colores de Victoria Beckham

¿Cómo los lleva?

Aunque a priori puede parecer un calzado dificil de llevar (sobre todo por su diseño a medio camino entre un zapato y un botín), Victoria nos demuestra su versatilidad combinándolo con faldas y pantalones, al tobillo e incluso de corte palazzo.
 Su forma de pico sobre el empeine alarga la pierna, por lo que quedan muy bien con prendas midi y cropped. Además, su corte cerrado hace que sean muy cómodos, perfectos para los looks de diario. Eso sí, elige un modelo con tacón ancho (los de Victoria son de aguja, ¡casi literalmente!).


Victoria Beckham con hooties
Nos encanta el look en el que combina un jersey con mangas oversize, pantalón culotte a cuadros y hooties beis. Este complemento añade la dosis perfecta de feminidad a un outfit de aire masculino. Y nuestra protagonista los lleva tan a gusto que no le importa que queden escondidos bajo prendas que llegan hasta el suelo, como en el caso de los pantalones de pata de elefante.

Victoria Beckham, con pantalones anchos

 

Johnny Depp y la ruina de ser famoso.............................. Irene Crespo......

El actor es solo el último de una larga lista de artistas, raperos y deportistas en bancarrota por su descontrolado ritmo de vida.

De izquierda a derecha, los actores Johnny Depp, Nicolas Cage y Pamela Anderson.

 

Cuanto más tienes, más quieres. 
Y más necesitas. Esa parece ser la máxima por la que se rigen algunas estrellas de Hollywood y algunas de las fortunas de la industria del entretenimiento.
 El último en sufrir por su propio tren de vida ha sido Johnny Depp. El que fuera uno de los actores más taquilleros es, desde hace un par de años, uno de los menos rentables, pero, según sus exasesores financieros, ni los fracasos en taquilla ni su caro y mediático divorcio le invitaron a reducir gastos.
 Al contrario, Depp mantuvo unos dispendios repartidos entre sus múltiples propiedades y caprichos de 1,8 millones de euros mensuales.
Aunque aún no se ha declarado oficialmente en bancarrota, ver cómo se deshace de algunas de sus 14 propiedades e incluso ha despedido a su mánager de los últimos 30 años por las altas comisiones que le pagaba, hace pensar que Depp va a seguir el camino de otros actores, como David Hasselhoff recientemente; o Nicolas Cage, quien en 2009 estuvo a punto de la quiebra después de que Hacienda le reclamara más de seis millones en impuestos.

De izquierda a derecha, los actores Johnny Depp, Nicolas Cage y Pamela Anderson.


El actor Johnny Depp. AFP
Lo mismo le ocurrió a Pamela Anderson o a Wesley Snipes. El fisco fue a por ellos y tuvieron que declararse en bancarrota.
 La diferencia es que el último llegó a pasar por la cárcel por la alta cantidad de impuestos que debía (más de 12 millones).
Como le ha pasado a Depp, cuando aquella deuda se hizo pública salió a flote el extravagante ritmo de gasto de Cage: siete millones de dólares en islas, 20 millones en yates, casi cuatro en una casa encantada, otros tantos en un antiguo burdel y hasta más de 600.000 dólares en una cabeza de tiranosaurio Rex que le ganó a DiCaprio en una subasta y tuvo que acabar devolviendo porque era robada.
 Sin entrar a valorar su calidad como actor, por algo Nicolas Cage se ha dedicado a hacer películas a destajo en los últimos siete años: demasiadas deudas y muchos caprichos que mantener.
Mike Tyson fue otro de los casos más sonados a principios del siglo XXI. Después de haber ganado más de 400 millones de dólares a lo largo de su carrera, en 2003 el boxeador reconoció estar arruinado y tener una deuda de más de 23 millones entre impuestos que debía y su caro divorcio. Porque, al parecer, este no es solo un problema entre las celebrities del cine, sino que es un clásico en el mundo del deporte. Estrellas que se han embolsado millones mientras estaban en activo al poco de retirarse se declaran en bancarrota. Según un estudio de Sports Illustrated de 2016, les ocurre a un 78% de los jugadores de fútbol americano profesional.

Contadores biológicos de la luz........................Juan José Millás..

COLUMNISTAS-REDONDOS_JUANJOSEMILLAS
AHÍ LOS VEMOS, tan cándidos, perfectamente alineados, fieles a pautas de comportamiento que se aprecian también en el reino animal.
 Son los contadores inteligentes de la luz. Se sujetan a las paredes como las garrapatas a la piel y son insaciables como las sanguijuelas. 
Si los arrancas de golpe, sus patas se quedan alojadas en el cuadro y a partir de ellas se vuelven a reproducir. 
A las garrapatas, para que salgan enteras, conviene aplicarles aceite y mucha paciencia, además de humo de tabaco. 
Para desprenderse de las sanguijuelas, hay tutoriales en Internet, consúltenlos.
 En todo caso, deben tener en cuenta que este bicho puede chupar sangre hasta aumentar 10 veces el tamaño de su cuerpo. 
Si se le agarran 20 o 30 sanguijuelas a las piernas, quizá necesite usted una transfusión. 

Electric meters of an apartment building are seen in Barcelona 
Los contadores de la luz, que tienen algo de escarabajos maléficos, están de momento conectados a nuestros electrodomésticos, pero no tardarán (tal es la previsión) en enchufarlos directamente a nuestros cuerpos para chuparnos la sangre sin necesidad de intermediarios
. Si usted elige una tarifa nocturna, se la extraerán mientras duerme, para que le duela menos. Las compañías eléctricas, que disponen de excelentes departamentos comerciales, ya están dándole vueltas a las distintas tarifas que nos ofrecerán en función de que nos desangren del lado izquierdo o derecho del cuerpo, de las arterias principales o de las secundarias. 
Significa que lo que hemos visto hasta ahora es un juego de niños comparado con lo que viene. 
 Y es que el contador inteligente está a punto de dar paso al biológico.