Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

10 jul 2016

Enchufar y desenchufar...........................................................Juan José Millás..

HACE POCO leía yo el manual de instrucciones de mi horno con la misma atención con la que este hombre lee un folleto de propaganda electoral. 
 Alguien había activado sin querer la función de bloqueo y no había manera de desactivarla.
 La lectura de las instrucciones, que no entendí, resultó infecunda. 
Llevábamos así más de una semana, con el pollo que habíamos comprado para asar a punto de pudrirse, cuando se me ocurrió quitar la luz y volverla a dar. Milagrosamente, las cosas volvieron a su ser y el pollo quedó estupendamente una vez carbonizadas las zonas más expuestas a la acción bacteriológica. 
Se trataba de un ave de corral que nos había salido por un pico y no era cuestión de tirarla a la basura.
Quitar la luz y volverla a dar. 
A veces las cosas son tan sencillas como eso.
 Significa que si pudiera meterme en la foto y colocarme al lado del señor del bastón, le diría que no intentara entender el folleto.
 Los folletos no se concibieron para ser entendidos, sino para vender la moto.
Le contaría que si a él se le ha bloqueado España, a mí se bloqueó el horno. Ya sé que España no es un horno, aunque las temperaturas aprietan, pero una solución para alopecia cura con frecuencia la rinitis. 
La mayoría de los grandes inventos de la humanidad tuvieron su origen en un error.
 La taquicardia se arregla, como los ordenadores, reseteando el corazón: te lo paran un segundo, lo vuelven a poner en marcha y comienza a latir normalmente.
 Así que dejemos los folletos y desenchufemos España unos instantes. El problema es averiguar si la lleva Endesa o Iberdrola. 
A man reads a pamphlet of Spain's Socialist party (PSOE) in Madrid
 COLUMNISTAS-REDONDOS_JUANJOSEMILLAS

Mirar las estrellas.................................................Rosa Montero

Los astrofísicos son los exploradores modernos y se internan en los secretos esenciales. La ‘terra incognita’ de nuestros días está ahí fuera.


SIEMPRE HE sentido una especial fascinación por la astronomía, probablemente porque a los seis años viví un suceso maravilloso
. Me recuerdo de noche y en la calle, una situación ya en sí poco usual para mi corta edad. 
Yo colgaba de la mano de mi madre y a mi lado se encontraban mi padre y mi hermano. Los cuatro estábamos parados en mitad de la acera y contemplábamos el cielo sin pestañear, al igual que otras decenas de personas que ocupaban la avenida, todas quietas, todas en silencio, todas mirando hacia el firmamento.
 Hasta que al fin apareció allá arriba una estrellita luminosa que recorría a buen ritmo el arco de la noche.
 Era el Sputnik de los rusos, el primer satélite artificial colocado en órbita, el primer objeto lanzado por los humanos más allá de la atmósfera. Nuestra primera salida de la Tierra.La mágica visión de aquella estrella que habíamos sido capaces de poner en el cielo me hizo decidir aquella noche que de mayor sería astronauta. Evidentemente no lo he sido, pero aquel suceso fundacional debió de ser la base de mi amor por la ciencia-ficción y quizá por la ciencia. Aunque he estudiado letras, la ciencia me encanta y siempre he lamentado el tremendo acientifismo de la sociedad española. Por eso considero un precioso regalo el proyecto del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en el que he tenido el privilegio de participar.
Pero empezaré por el principio. 
Los tres mejores lugares del mundo para observar las estrellas están en Chile, para el hemisferio sur, y en Hawái y Canarias para el norte.
 Y por una vez en nuestra historia, y en buena medida gracias al empeño visionario del astrofísico Francisco Sánchez en los años sesenta, España supo aprovechar estas circunstancias geográficas para crear y desarrollar el IAC, que es uno de los diez mejores centros de astrofísica del mundo. 
Posee dos observatorios, uno en el Teide y otro en el Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, ambos a unos 2.400 metros de altitud
. En cada uno hay dos decenas de telescopios cuya propiedad se reparte entre 20 países. 
Nosotros tenemos ahí el Gran Telescopio óptico e infrarrojo Canarias, el mayor del mundo, un bicharraco resplandeciente y monumental. 
Somos una potencia en astrofísica, pero como vivimos de espaldas a la ciencia no lo sabemos.
 Para intentar paliar esta ignorancia, al IAC se le ha ocurrido la preciosa idea de invitar a una serie de escritores a visitar sus instalaciones y pedirnos que después escribamos un cuento para un libro.
 Durante cuatro días me he paseado por esos territorios espectrales de belleza salvaje.
 El Teide y el Roque tienen una geografía primordial y volcánica que te remite al principio del mundo y que se une a la tecnología más rompedora del planeta, a la ciencia del futuro. 
Sé que la noche que pasé en el Roque será inolvidable: al atardecer, los observatorios, que eran solitarios búnkeres blancos cerrados a cal y canto, empezaron a abrir sus bóvedas con bostezo de gigantes, y por las aberturas asomaron los telescopios como bichos colosales que salían de sus crisálidas, como grandes lenguas de insectos dispuestos a lamer los lejanos secretos del universo. 
Y todo en la más completa oscuridad, porque cualquier fuente artificial de luz empeora la calidad de lo observado, y en un silencio apenas rasgado por el chirrido de las cúpulas al girar, de las lentes al rotar para apuntar a las estrellas.
 Era mágico, era extraño, era sobrecogedor. 
Era la indecible menudencia del ser humano enfrentándose a la enormidad del universo. Los astrofísicos son los exploradores modernos y se internan en los secretos esenciales. La terra incognita  de nuestros días está ahí fuera, en lo muy grande y lo muy pequeño, desde las galaxias con miles de millones de soles a los quarks infinitesimales.
 En el IAC se estudia el principio de lo que somos, el corazón mismo de la vida; y, de paso, se desarrolla nuestra capacidad tecnológica y científica, se crean empresas competitivas, se coloca a España en el siglo XXI.
 Deberían obligarnos a todos los ciudadanos a visitar los observatorios al menos una vez al año.
 Para que aprendamos a mirar a Andrómeda en vez de estar absortos en nuestro ombligo.
Tiene que escribir una novelista "goda" sobre nuestro cielo y nuestros Telecospios, Sobre el Astrofísico del Teide, y El del Roque de los Muchachos.
Efectivamente España no mira al cielo pero Canarias si, No estamos de espaldas a la ciencia aunque algunos si. 
Hemos visto Eclipses desde niños, el 1º que yo vi fue todo un ritual y se hizo de noche. contemplamos ese fenómeno con una protección casera, y como ese total no lo he vuelto a ver.
Aquí en Canarias se estudia ASTRÓFISICA, y hay muchos que hacen del cielo y los lanzamientos espaciales su "Vida" sin dejar de vivir en un archipiélago que no explota como debe el Cielo.
Pero no es un juego. Hay que saber y aprender a mirarlo. 
 COLUMNISTAS-REDONDOS_ROSAMONTERO

Demagogia directa................................................................Javier Marías

Para alguna gente todo se ha convertido en un juego y ya no distingue entre echar a un concursante de ‘Gran Hermano’ y decidir algo en serio.

NO PUEDO evitar ver cierta vinculación.
 Desde hace años (sobre todo desde que existen las redes sociales), los programas de televisión y radio, los diarios, la publicidad, se han volcado en la continua adulación de sus espectadores, oyentes, lectores y clientes.
 Se los insta a “sentirse importantes” con apelaciones del tipo: “Participa”, “Tu voz cuenta”, “Tú decides”, “Da tu opinión”, “Todo está en tus manos”. 
Mucha gente, incauta y narcisista por naturaleza, se lanza a gastar dinero (cada llamada o tuit cuesta algo) para hacer notar su peso en cualquier imbecilidad: quién ha sido el mejor jugador de un partido o quién debe representarnos en Eurovisión; quién debe ser expulsado de Gran Hermano o ganar tal o cual concurso de cocina; si Blatter y Platini deben dimitir de sus puestos en la FIFA, y así.
 Los periódicos online ofrecen gran espacio para los comentarios espontáneos sobre un artículo o una información, las pantallas se llenan de mensajes improvisados e irreflexivos sobre cualquier asunto. 
Es decir, mucha gente se ha acostumbrado a ser “consultada” incesantemente acerca de cualquier majadería, cuestiones intrascendentes las más de las veces, meros juegos sin consecuencias.
 Al fin y al cabo, ¿qué importa quién venza en un concurso o quién cante en un festival? 
 Pero nuestra vanidad es ilimitada, y cada cual cree que, con su voto o su opinión, ha intervenido y ha gozado de protagonismo. 
Parece algo inofensivo y baladí, pero sospecho que en estas ruines lisonjas está el origen del progresivo abaratamiento del sistema democrático, y lo peor, lo más engañoso e irresponsable, es que no son pocos los partidos políticos que recurren a estas técnicas; que se inspiran en esta frivolización y se pretenden “más democráticos que nadie” mediante los referéndums, los plebiscitos, los asambleísmos, las votaciones “directas” sobre lo habido y por haber. 
Se pregunta a “las bases” con quiénes se ha de pactar o gobernar, y de ese modo los dirigentes se eximen de responsabilidades. Se pregunta a la ciudadanía (como ha hecho Carmena en Madrid) si cree que hay que remodelar la Plaza de España, de lo cual se enteran cuatro gatos y votan la mitad sin tener mucha idea de lo que realmente opinan o de si tienen opinión (de lo que se trata es de participar en lo que sea); Carmena da por válida la respuesta de los dos gatos y acomete la enésima obra destructiva de nuestra ciudad. Podemos y la CUP no cesan de consultar a sus militantes, eso sí, bien teledirigidos para que voten lo que defienden sus líderes.
 Italia inquirió a sus electores sobre prospecciones petroleras (!), y, claro, no hubo quórum. 
Hungría a los suyos sobre las cuotas de refugiados, Grecia a los suyos si aceptaban el tercer rescate de la UE. 
Holanda sobre no sé qué. Y Suiza, bueno, es la pionera, allí se consulta a la población acerca de cualquier minucia. Hay cuestiones –poquísimas– para las que sí conviene un referéndum, como la independencia de Escocia o la del Quebec, dada la trascendencia de la decisión. 
Pero ni siquiera el celebrado para el Brexit cumplía esos requisitos: no había un clamor exigiéndolo, ni siquiera urgencia, y todo fue un estúpido e irresponsable farol de Cameron, que podía haberse ahorrado anunciando en su programa que mientras él gobernase el Reino Unido permanecería en la UE.
Al día siguiente del triunfo del Brexit, el 7% de los votantes favorables a él ya estaban arrepentidos, asustados y solicitando una segunda vuelta. ¿Cómo se explica? 
Tengo para mí que alguna gente se ha contagiado de las continuas votaciones “populares” de la televisión y las redes. 
Para ella todo se ha convertido en un juego, y ya no distingue entre echar a un concursante de la casa de Gran Hermano y decidir algo, en serio,  que puede arruinarle la vida o cambiarla para mucho peor.
 Votan con la misma despreocupación, hasta que al día siguiente se dan cuenta y exclaman: “¡Dios mío, qué he hecho! Esto sí traía consecuencias”.
 Los dirigentes que apelan a la “democracia directa”, a los plebiscitos, a los referéndums en serie, deberían ser rechazados, por comodones, incompetentes y cobardes.
 Si siempre se cubren las espaldas preguntando al “pueblo”, ¿para qué diablos son elegidos? Son pura contradicción o caradura: “Quiero un sillón, pero cada vez que deba tomar una medida peliaguda o impopular, cargaré a la gente (manipulada) con la responsabilidad” (a los cuatro o dos gatos que, halagadísimos, se molesten en responder). 
Tenemos democracias representativas, y elegimos a alguien presuponiendo que sabe más que el común.
 En contra de las apariencias, los que recurren a las consultas sin parar suelen ser los menos democráticos.  

Para mí hay otro viejo adjetivo que los define: demagógicos, eso es más bien lo que son.
 COLUMNISTAREDONDA_JAVIERMARIAS

Vino Obama .....

Obama: “Sea cual sea el Gobierno, España seguirá siendo un aliado sólido”.

El presidente de EEUU responde, ante su visita oficial a España, a preguntas de EL PAÍS......

El presidente de EE UU, Barack Obama, junto a Felipe VI durante su visita al Palacio Real esta mañana. Ballesteros (EFE) Quality
El viaje será más breve de lo previsto, pero finalmente el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, regresa a España, país que visitó en los ochenta, cuando era un joven mochilero en busca de su identidad.
Ahora Obama (Hawái, EE UU, 1961) llega cuando su presidencia de ocho años se acerca al final, y en una semana difícil para Estados Unidos, tras las muertes filmadas de dos hombres negros por disparos de la policía y la matanza de cinco agentes. Llega, también, a un país instalado desde hace meses en la provisionalidad política.

En respuesta por escrito a las preguntas de EL PAÍS, Obama pide al próximo Gobierno español que, sean cuales sean los partidos que lo formen, mantenga el compromiso con EE UU y con Europa.
 El presidente Obama, que llega procedente de la Cumbre de la OTAN en Varsovia (Polonia), recalca la necesidad de que España y sus socios europeos se refuercen y aumenten el gasto en defensa.
Aunque celebra que la economía española vuelva a crecer, sostiene que las políticas de austeridad aplicadas en Europa, incluida España, han contribuido al descontento social.
Opina que el voto favorable a la salida de Reino Unido de la UE refleja la sensación, por parte de muchos europeos, de que la globalización les ha dejado en desventaja.

El demócrata Obama, que ve en su país cómo el candidato republicano Donald Trump pone en peligro su legado, reflexiona sobre la respuesta que los Gobiernos deben dar a las fuerzas del populismo.
 Y celebra que uno de los hitos de su presidencia, el restablecimiento de las relaciones con Cuba, haya retirado un obstáculo para situar las relaciones con América Latina en uno de los mejores momentos de la historia.
Pregunta. Señor presidente, su visita a España se produce dos semanas después de las elecciones generales, con un Gobierno en funciones y en medio de una enorme incertidumbre en Europa. ¿Qué espera del futuro Gobierno español?
Respuesta. En primer lugar, quiero decir que tenía muchos deseos de visitar España, un socio europeo indispensable, aunque los espantosos asesinatos ocurridos en Estados Unidos me obliguen a acortar mi estancia.
 Tuve oportunidad de recorrer el país cuando era un veinteañero que viajaba con mochila por toda Europa.
Nunca he olvidado la hospitalidad del pueblo español ni su maravillosa cultura, y siempre he querido regresar
. A Michelle le emocionó profundamente el recibimiento que le dieron los españoles durante su reciente visita.
 Tuvimos el honor de recibir a sus majestades el rey Felipe VI y la reina Letizia en la Casa Blanca el pasado otoño, y agradezco enormemente la invitación a venir a España.

Aunque el voto del Brexit ha creado, de hecho, cierta incertidumbre, es importante recordar que algunas cosas no van a cambiar, como los lazos indestructibles de Estados Unidos con Europa, que incluyen la profunda amistad y la sólida alianza entre Estados Unidos y España
 La relación entre nosotros existe desde hace siglos.
Estamos unidos por vínculos familiares y culturales, incluidos millones de estadounidenses que celebran su herencia hispana.
 España es un sólido aliado en la OTAN, estamos muy agradecidos por todas las décadas que lleva acogiendo a nuestras Fuerzas Armadas, y somos importantes socios comerciales.
Por eso Estados Unidos tiene el firme compromiso de mantener nuestra relación con una España fuerte y unida.
Espero y preveo que el próximo Gobierno español tendrá ese mismo empeño en una relación sólida con Estados Unidos y Europa.
 Necesitamos que España siga contribuyendo a la campaña contra el ISIS, a los esfuerzos antiterroristas para prevenir atentados y a los esfuerzos de la OTAN para fortalecer nuestra posición de defensa y disuasión.

Necesitamos una economía española que crezca, que ayude a sostener las relaciones comerciales, el crecimiento en la UE y el espíritu emprendedor, para que la globalización cree puestos de trabajo y oportunidades para todo el mundo, no sólo para unos pocos en la cima. 

 Necesitamos la cooperación de España para afrontar los retos internacionales, desde los migrantes desesperados que cruzan el Mediterráneo hasta el cambio climático. Tengo la confianza de que, sea cual sea el próximo Gobierno, España seguirá siendo un aliado sólido.

"Ninguna nación puede resolver los problemas transnacionales por sí sola"
P. Teniendo en cuenta que en una entrevista reciente en The Atlantic usted decía que los estadounidenses “no siempre tienen que ser los que están en primera línea”, y que debemos ser conscientes de que Estados Unidos no puede resolver automáticamente todos los problemas, ¿qué nuevas responsabilidades deben asumir Europa y España para lidiar con el arco de inestabilidad que va de Siria al Magreb y la amenaza del terrorismo autóctono?
R. A diferencia de las amenazas tradicionales, como las guerras entre las grandes potencias, los peligros más acuciantes de hoy en día son transnacionales, como vemos en el norte de África y Oriente Próximo.
 La guerra civil en Siria ha causado cientos de miles de muertos, ha creado una catástrofe humanitaria, ha enviado oleadas de emigrantes y refugiados a Europa y ha permitido que el ISIS se hiciera con el control de una franja de territorio en el corazón de Oriente Próximo. Los desórdenes y los conflictos en el Magreb han empujado a muchos hombres, mujeres y niños desesperados a huir buscando la seguridad de Europa.
 Desde sus bastiones de Siria e Irak, el ISIS ha dirigido o inspirado atentados —algunos cometidos por militantes locales— en muchos países, en Estados Unidos y otros miembros de la OTAN.
Creo que el liderazgo de Estados Unidos es indispensable para la seguridad y la prosperidad del mundo
. Por eso estamos al frente de la coalición mundial para destruir el ISIS, trabajamos sin descanso en busca de una solución diplomática a la guerra civil en Siria, aportamos más ayuda humanitaria que ningún otro país y promovemos una cumbre mundial de refugiados el próximo otoño para poner en marcha nuevos compromisos.