Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

28 ene 2013

P. D. James lleva el asesinato en la continuación de ‘Orgullo y Prejuicio’, de Jane Austen

La escritora P. D. James.

P. D. James, la gran dama del crimen británica, cumplirá 92 años el próximo agosto.
 La última novela protagonizada por su detective poeta, el comandante Adam Dalgliesh, Muerte en la clínica privada, apareció en 2008 (en España el año siguiente). Desde entonces, nada
. Excepto el ensayo Todo lo que sé sobre novela negra.
 Ahora, nos obsequia con una novela insólita y genial, La muerte llega a Pemberley (Bruguera), en la que retoma Orgullo y prejuicio en el punto en que la acabó Jane Austen.
“Debo una disculpa a la sombra de Jane Austen por implicar a su querida Elizabeth en la trama de una investigación por asesinato”, afirma la escritora en una nota introductoria. Estamos en Pemberley en 1803. Hace seis años que Elizabeth Bennet y Darcy se casaron.
Tienen dos hijos y preparan el baile de otoño. La felicidad es absoluta. Pero el día antes de la fiesta, se presenta, sin ser invitada, Lydia, la díscola hermana menor de Elizabeth, la que se fugó (en Orgullo y Prejuicio) cuando tenía 16 años con el apuesto teniente George Wickham. Histérica, llora y grita que han asesinado a su marido en el bosque de Pemberley.
Elizabeth y Darcy sienten que un peligro inexorable amenaza su vida y su hacienda. Afloran todos los secretos, vuelven las dudas. James es una maestra en mostrar cómo un asesinato perturba las vidas del entorno de la víctima.
La escritora se adapta perfectamente al estilo y lenguaje de Austen, a su ironía, a su sabia descripción de cotidianeidad de una burguesía agraria y añade su pasión por el misterio y por el suspense y sus agudas observaciones. El resultado es una mezcla muy interesante.
James, por si alguien se despista o no recuerda Orgullo y prejuicio, resume en un prólogo de apenas 12 páginas la novela: la peripecia de la familia Bennet con cinco hijas casaderas y exiguos ingresos, los desvelos de la madre para casarlas; y la de los ricos Darcy. El orgulloso, reservado y poco sociable señor Darcy y los prejuicios de Elizabeth. James da nueva vida a los personajes de Austen y algunos, como Georgiana, la hermana de Darcy, su primo, el coronel Fitzwilliam o Lydia y Wickham cobran mayor protagonismo.
Debo una disculpa a la sombra de Jane Austen por implicar a su querida Elizabeth en la trama de una investigación por asesinato
Hay nuevos personajes y nuevos amores
. Como en la novela de Austen, no faltan los chismorreos ni la envidia.
 Hay ecos lejanos de la rebelión irlandesa contra el dominio británico de 1798 y de la guerra naval contra Francia. James asume la parte más feminista de Austen sobre la educación de las mujeres.
 “Estamos ya en el siglo XIX y a la mujer no puede negársele la voz en asuntos que la incumben”, afirma el joven abogado Alveston.
Phyllis Dorothy James (Oxford, 1920) ha publicado una veintena de novelas, casi todas protagonizadas por el comandante Dalgliesh, que debutó en 1965 en Cubridle el rostro.
 Le siguieron títulos como Muertes poco naturales, Un impulso criminal, Sabor a muerte o Muerte en el seminario.
 Ha leído a Jane Austen y afirma en La hora de la verdad, sus originales memorias:
“Algunos de los escritores en lengua inglesa más importantes ha sido mujeres: Jane Austen, las Brontë, George Eliot, Virginia Woolf”.
Jane Austen (1775-1817) empezó a escribir Orgullo y prejuicio cuando apenas tenía 20 años. Realizó la primera redacción entre 1796 y 1797, pero no logó publicarla hasta 1813.
 Es autora también de Sentido y sensibilidad, Emma, Mansfield Park, La abadía de Northanger y Persuasión.
La escritora se adapta perfectamente al estilo y lenguaje de Austen, a su ironía, a su sabia descripción de cotidianeidad de una burguesía agraria y añade su pasión por el misterio y por el suspense y sus agudas observaciones
Un párrafo del capítulo final de Mansfield Park decidió a P. D. James a escribir La muerte llega a Pemberley:
 “Que se espacien otras plumas en la descripción de infamias y desventuras. La mía abandona en cuanto puede esos odiosos temas, impaciente por devolver a todos aquellos que no estén en gran falta un discreto bienestar, y por terminar con todo lo demás”.
 Y eso es lo que ha hecho James, “espaciar” con inteligencia e imaginación Orgullo y prejuicio. Todo un homenaje.

39 maneras de ver a Alfred Hitchcock Por: Álvaro P. Ruiz de Elvira | 28 de enero de 2013

39 maneras de ver a Alfred Hitchcock

Hitchcok_rodaje_12 (Copiar)

Este año se cumplirán 33 años de la muerte de Alfred Hitchcock (1899-1980).
 Desde sus inicios en los años 20 en Inglaterra hasta La trama (1976), rodó casi medio centenar de cortometrajes y películas, muchas de ellas consideradas de las mejores de la historia del cine (Vértigo, La ventana indiscreta, Con la muerte en los talones, Psicosis, Los pájaros...).
 De él siempre se ha dicho que es el maestro del suspense y muchos cineastas actuales reconocen utilizar sus trucos cinematográficos para sus historias de misterio.
 Hay varios libros importantes que repasan su filmografía  y explican sus claves (más abajo os enumeramos algunos), y unos cuantos documentales, pero hasta ahora no ha habido películas que se animaran a acercarse mucho a la oronda figura de este cineasta. La BBC y la HBO se animaron con The girl a contar la relación entre el director y Tippi Hedren, y Sacha Gervasi (el director del gran documental Anvil) ha retratado en Hitchcock al director y su esposa, con Anthony Hopkins y Helen Mirren, a través del rodaje de Psicosis.

La figura de Alma Reville, casada con Hitchcock desde 1926, no es muy conocida.
Comenzó su carrera cinematográfica en un estudio inglés donde poco a poco fue ascendiendo hasta llegar a ser ayudante de dirección y montajista
. Con su matrimonio, se convirtió en la ayudante del cineasta, la persona que se leía los guiones, la que detectaba los fallos en las historias y la que ponía el corazón y la cabeza fría a partes iguales en los proyectos del genio.
Pese a la obsesión del cineasta por las actrices rubias y jóvenes, Alma fue el pilar en el que se basó Hitchcock, y así se lo reconoció en 1979 en los agradecimientos cuando recibió el Premio del American Film Institute a toda su carrera
: "Entre toda esa gente que ha contribuido a mi vida, pido permiso para mencionar con su nombre solo a cuatro personas, que me han dado todo su afecto, aprecio, ánimos y constante colaboración.
 La primera persona es una montajista.
 La segunda una guionista. La tercera es la madre de mi hija, Pat
. Y la cuarta es una cocinera tan buena que hacía milagros en una cocina doméstica.
 Y sus nombres son Alma Reville. Si la hermosa señorita Reville no hubiera, hace 53 años, aceptado un contrato para toda la vida como madame Alfred Hitchcock, monsieur Alfred Hitchcock quizás estaría esta noche aquí, pero no en esta tribuna, sino como uno de los camarero más lentos de la sala. Comparto mi recompensa con ella como he hecho con mi vida ". Podéis ver todo el discurso AQUÍ.
The Girl y Hitchcock son dos buenas maneras de ver al genio del cine de suspense en la gran pantalla, pero hay otra forma de hacerlo. En cada una de sus películas, a Hitchcock le gustaba aparecer, hacer un pequeño cameo.
 Es un pequeño juego, adivinar donde sale, cómo se le ve. En ocasiones es fácil. En otras, puede pasar más desapercibido.

“Miguel Hernández debe estar allí donde le quieran”


Francisco Escudero, gestor del legado de Miguel Hernández. / JOSÉ MANUEL PEDROSA
Francisco Escudero Galante (Orihuela, 1962) habla de Miguel Hernández con la pasión que le inculcó su padre, el que fuera alcalde socialista de Orihuela Vicente Escudero Esquer, artífice de la rehabilitación de la abandonada casa-museo del poeta en la localidad alicantina. “Mi padre conoció a Miguel y participó en sus tertulias”, rememora, con emoción, el gestor cultural del Legado Hernandiano, en su día coordinador de los actos del centenario del nacimiento del poeta, en 2010.
Ha trasladado su residencia de la provincia alicantina a la de Jaén, siguiendo la huella del autor de El rayo que no cesa. Desde el pasado verano, los más de 5.600 registros del legado del poeta se han instalado en tierras jiennenses, de donde era natural su esposa, Josefina Manresa. Y todo tras permanecer los últimos 27 años en Elche, donde ella vivió casi toda su vida.
¿Qué ocurrió para que el legado abandonara la tierra del poeta? Escudero cree que la llegada del PP al Gobierno local en 2011 precipitó los hechos, porque se revocó el acuerdo firmado un año antes por los herederos del poeta y el anterior regidor socialista para que siguiera allí otros 20 años. “Fue más una cuestión política que económica, hubo desidia y falta de sensibilidad en los nuevos responsables municipales”, comenta, saliendo al paso de las voces que acusan a la familia de sus elevadas pretensiones económicas.
 En todo caso, hay en curso una demanda, presentada por la nuera del poeta, Lucía Izquierdo, y sus dos hijos, María José y Miguel Hernández —herederos legítimos—, por la rescisión unilateral del convenio.
Pero Escudero prefiere pasar página. ¿Por qué el traslado a Jaén? En primera instancia, la Diputación jiennense solo quería que la familia les cediera los derechos del poema Aceituneros, cuyos célebres versos —“Andaluces de Jaén / aceituneros altivos…”— se han convertido en el himno oficial de la provincia. Y luego surgió el interés de las autoridades locales por impulsar un gran proyecto cultural con el legado hernandiano. “Miguel Hernández podría estar en cualquier sitio porque es un poeta universal, pero debe estar allí donde le quieran de verdad y eso es lo que se valoró”, dice Escudero mientras moja el cruasán en el café con leche.
El poeta, todo un referente en poesía social, estuvo solo cuatro meses en tierras jienenses, en la primavera de 1937 —llegó como reportero del medio republicano Altavoz del Frente—, pero en esas tierras alumbró parte de su mejor producción literaria.
Escudero ha fijado su residencia en Sabiote, a medio camino entre Jaén y Quesada, los dos polos sobre los que girará el legado. En el Instituto de Estudios Jiennenses de la capital participa en la catalogación del inventario, a la vez que prepara el espacio expositivo con los documentos más valiosos en una sala del Museo Zabaleta de Quesada.
“Queremos que sea un proyecto de manos abiertas y que supere barreras políticas y territoriales”, comenta Escudero, al que le interesa especialmente la faceta autodidacta del poeta.
“Solo gracias a su esfuerzo y empeño personal un cabrero pudo llegar a ser el gran poeta que fue”.
 Ahora el trabajo de Escudero se centra en involucrar a otras instituciones en este proyecto.

Pequeñas obras de gran valor

Dos productoras de arte emergente capean la crisis con una actitud lejos de las habituales fórmulas.

La exposición inaugural del nuevo espacio +R de Barcelona, nacido de la fusión de las galerías Mas Art y Raíña Lupa.

Son tiempos duros para la producción artística, pero quizás sea cierto que la dificultad agudiza el ingenio porque se está abriendo paso una nueva forma de producir arte, alternativa a las imposiciones del mercado y más idónea a los tiempos que corren. Resultan emblemáticas de esta tendencia dos nuevas productoras de arte emergente, Arts Coming y Art Deal Project, unas empresas online que irrumpen en la escena del arte contemporáneo con una visión alejada de los estereotipos mercantiles y muchas ganas de crear complicidades con el público y los artistas.
Pilar Bonet, Sofía Reales, Anna Roldán y Rafael Ruiz, alumbraron Arts Coming el pasado noviembre.
 Los cuatro, que juntos controlan el mundo del arte, la música, el diseño, la pedagogía, la crítica y la gestión, definen su iniciativa:
"Una experiencia a medio camino entre un comisariado independiente, una editorial rara y un sello discográfico".
 Su lema, "producir obras de pequeño formato y gran valor a precios accesibles", se ha plasmado en siete piezas de otros tantos autores, que se pueden ver y adquirir en el Ultramarinos de +R, un nuevo espacio surgido de la fusión de dos conocidas galerías de Barcelona, masART y Raíña Lupa. "Son obras pequeñas, pero muy significativas en el proceso del autor", aseguran
. Su producción va desde proyectos que se enfrentan a los actuales dispositivos de representación (Domènec, Xavier Arenós), pasando por piezas que cuestionan los mitos y valores del propio mundo del arte (Rafel G. Bianchi, Dani Montellò, Antonio Gagliano), hasta trabajos de corte más político, que intervienen directamente en las estructuras de poder (Núria Güell, Mireia Sallarès).
Es una experiencia a medio camino entre un comisariado independiente, una editorial y una discográfica
Tampoco Art Deal Project, que en diciembre cumplió un año, es una productora al uso.
"Más bien somos una agencia de mediación y nos gusta aportar nuestra visión al proceso de producción de nuestros artistas", asegura su fundadora Isabel Lázaro, que tiene un especial interés en la creación vinculada a las nuevas tecnologías
. Es el caso de la instalación de Varvara Guljajeva y Mar Canet, sus primeros artistas, que produjo para Just Madrid 2012, formada por unos seres entre orgánicos y robóticos, que reaccionan a la presencia del público alterando su ritmo de respiración. "Articulamos y proyectamos el trabajo de nuestros artistas, realizando un seguimiento parecido a las galerías de antaño, al que sumamos una importante actividad en las redes sociales y quitamos el condicionante de un espacio físico concreto y limitante", explica Lázaro, que actualmente representa 12 artistas y cuenta con la colaboración de Cristina Espinosa, una publicista experta en comunicación online.
Entre otros proyectos, acaba de producir la serie Big exit de Simona Rota, que en febrero se expondrá en la feria Jääl Photo de Madrid, y las videoinstalaciones y cajas de luz de Gerard Calderón para la exposición God has never come to save us, que se presentó en el espacio Escalera de Incendios de Barcelona. "Actualmente estamos trabajando en Teléfono Cadáver, un proyecto de Emilio Subirá y Thomas Barrera, entre el dibujo y la fotografía, sobre la reinterpretación y el trabajo apropiacionista
. Emilio realiza una pieza que envía a Thomas y este la reinterpreta y la vuelve a enviar y así hasta que estemos satisfechos".