Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

14 dic 2012

Una mujer se suicida en Málaga tres días después de recibir una orden de embargo

Victoria Mesa, una mujer de 52 años ha fallecido esta mañana en Málaga al arrojarse desde el balcón de su apartamento, situado en una cuarta planta, supuestamente después de recibir una orden de embargo de algunos de sus bienes, según sus vecinos.
 Los hechos han sucedido sobre las 9.30 en la calle Río Guadiana, en la barriada de Los Corazones, en un bloque junto a la comisaría provincial de Málaga.
El cadáver de la mujer, que no tenía más familia en Málkaga, ha sido levantado alrededor de las 11 de la mañana.
La fallecida cuidaba de su madre, de 96 años y enferma de Alzheimer. Esta anciana ha sido recogida por los servicios sociales del Ayuntamiento de Málaga.
 Algunos vecinos han relatado que la fallecida, que llevaba tres décadas viviendo en el bloque, había regentado un estanco en el polígono industrial de El Viso, pero que lo traspasó hace siete años para cuidar a tiempo completo de la anciana.
Según diversas fuentes, Victoria tenía problemas económicos -al menos dos procesos civiles por deudas ya resueltos- y psicológicos -una depresión derivada del estado de su madre-.
 Sin embargo, ni la comisaría provincial de Málaga ni la Subdelegación del Gobierno tienen constancia de que el suicidio esté vinculado con un posible desahucio de la vivienda, como han relatado los vecinos de la fallecida consultados por este periódico.
En el servicio de comunicación de lanzamientos de la Ciudad de la Justicia de Málaga tampoco consta ningún proceso de desahucio de la fallecida.
El drama de los desahucios se ha cobrado varias vidas en los últimos meses.
 Al menos tres personas se han quitado la vida cuando estaban a punto de ser desalojados de sus viviendas por falta de pago. El primer caso del que se tuvo noticia se produjo en Granada en el mes de octubre , cuando un hombre de 53 años fue hallado ahorcado el mismo día que se iba a ejecutar su desahucio.
 El día siguiente, otro hombre de la misma edad y en circunstancias parecidas lo intentó en Valencia arrojándose al vacío. Resultó herido.
El caso más paradigmático, que forzó finalmente una moratoria de los desahucios para las familias más vulnerables, fue el de Amaya Egaña, la mujer de 53 años que se quitó la vida en Barakaldo (Bizkaia) el 9 de noviembre al tirarse por el balcón mientras subían por la escalera los funcionarios que iban a ejecutar el desalojo
. Finalmente, el pasado 28 de noviembre, un hombre de 59 años se quitó la vida antes de que se llevara a cabo el desahucio judicial de la vivienda en la que residía en Santesteban, al norte de Navarra. Debía 4.200 euros de alquiler.

Veinte niños entre los 27 muertos en una matanza en un colegio de EE UU El tirador de Newtown mató primero a su padre en casa y luego abatió a la madre, profesora, al abrir fuego dentro de una clase La mayoría de las víctimas tenía entre 5 y 10 años, según ha anunciado el presidente Obama entre lágrimas Dos alumnos, a las puertas de la escuela infantil. / M. MCLOUGHLIN (REUTERS) Cristina F. Pereda / Yolanda Monge Washington 677 Veintisiete personas han fallecido, entre ellos 20 niños, en un tiroteo en un colegio de Newtown, en Connecticut (EE UU). Según las primeras versiones de medios estadounidenses, un joven de unos 20 años, cuya identidad no ha sido confirmada, mató primero a su padre y después se dirigió al colegio armado y abrió fuego contra su madre, profesora, y contra los alumnos de la clase. La mayoría de los muertos son niños de entre 5 y 10 años, según ha revelado Obama al valorar la tragedia La mayoría de las víctimas tenía entre 5 y 10 años, según ha anunciado el presidente Obama entre lágrimas Dos alumnos, a las puertas de la escuela infantil. / M. MCLOUGHLIN (REUTERS) Cristina F. Pereda / Yolanda Monge Washington 677 Veintisiete personas han fallecido, entre ellos 20 niños, en un tiroteo en un colegio de Newtown, en Connecticut (EE UU). Según las primeras versiones de medios estadounidenses, un joven de unos 20 años, cuya identidad no ha sido confirmada, mató primero a su padre y después se dirigió al colegio armado y abrió fuego contra su madre, profesora, y contra los alumnos de la clase. La mayoría de los muertos son niños de entre 5 y 10 años, según ha revelado Obama al valorar la tragedia La mayoría de las víctimas tenía entre 5 y 10 años, según ha anunciado el presidente Obama entre lágrimas Dos alumnos, a las puertas de la escuela infantil. / M. MCLOUGHLIN (REUTERS) Cristina F. Pereda / Yolanda Monge Washington 677 Veintisiete personas han fallecido, entre ellos 20 niños, en un tiroteo en un colegio de Newtown, en Connecticut (EE UU). Según las primeras versiones de medios estadounidenses, un joven de unos 20 años, cuya identidad no ha sido confirmada, mató primero a su padre y después se dirigió al colegio armado y abrió fuego contra su madre, profesora, y contra los alumnos de la clase. La mayoría de los muertos son niños de entre 5 y 10 años, según ha revelado Obama al valorar la tragedia

  • La mayoría de las víctimas tenía entre 5 y 10 años, según ha anunciado el presidente Obama entre lágrimas
Dos alumnos, a las puertas de la escuela infantil. / M. MCLOUGHLIN (REUTERS)
Veintisiete personas han fallecido, entre ellos 20 niños, en un tiroteo en un colegio de Newtown, en Connecticut (EE UU). Según las primeras versiones de medios estadounidenses, un joven de unos 20 años, cuya identidad no ha sido confirmada, mató primero a su padre y después se dirigió al colegio armado y abrió fuego contra su madre, profesora, y contra los alumnos de la clase. La mayoría de los muertos son niños de entre 5 y 10 años, según ha revelado Obama al valorar la tragedia.

Montoro se excede

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se permitió ayer en el Congreso algunas observaciones extemporáneas sobre los medios de comunicación que suenan peligrosamente a amenaza.
Criticó la actitud de “algunos medios de comunicación” porque “dan lecciones de ética cuando tienen importantísimas deudas con Hacienda”.
 La advertencia iba dirigida, en el mal tono habitual del ministro, hacia aquellos medios que no dudan en “referir a la sociedad española la importancia que tiene aflorar bases imponibles para financiar nuestros servicios públicos”. Montoro pidió “coherencia y lógica”, porque lo que tienen que hacer los medios críticos o poco complacientes es “pagar religiosamente los impuestos en los plazos pertinentes”.
Precisamente “coherencia y lógica” es lo que hay que reclamar al ministro.
 Su regañina recuerda el comportamiento de la presidenta argentina Cristina Fernández, poco sospechosa de ser una fundamentalista de los detalles legales, cuando solicitó a la inspección fiscal argentina un informe a la medida en contra de una firma inmobiliaria que había criticado las consecuencias del corralito.
El irritado discurso del señor Montoro invita a temer que a partir de ahora los gobernantes pueden atacar a las empresas periodísticas y a las personas que se atrevan a discrepar del discurso ministerial con todas las armas disponibles desde la Administración.
 Es un amago de amenaza y chantaje como forma de censura previa, bordea, si no es que cruza, la legalidad y resulta intolerablemente antidemocrático.
 La información de Hacienda sobre los contribuyentes no es del titular de la cartera. Pertenece a los declarantes y debe ser protegida con la máxima discreción.
El responsable de Hacienda ha cometido, como poco, un gravísimo desliz contra la confidencialidad debida en todo administrador público.
 A las reformas estructurales (demasiadas veces simples recortes del gasto en realidad) que enuncia el Gobierno, debería incorporar urgentemente una que imponga a los servidores públicos, ministros y secretarios de Estado sobre todo, dos límites infranqueables: la discreción debida a los contribuyentes sobre sus cuentas con la Administración y el no utilizar la información pública como arma contra la ciudadanía. Claro que mejor reforma y más eficaz sería aquella que culminase con el ministro Montoro fuera del Gabinete.

Embestir....Maruja Torres

Desde que el ministro Von Wert asumió que él es como un toro bravo, esta antitaurina probada sueña, qué digo soñar, deliro, por el deseo de convertirme en picadora, lanza en mano.

La anhelada manifestación cibersacrade Benedictuit-16 no debería distraernos de otros placeres concretos y terrenales, de los que disfrutamos en la Piel de Toro.
 Son múltiples y variados, pero todos proceden del mismo vivero de estupideces malsanas: el Gobierno (la oposición, inexistente, da para lo que da).
Me refiero al placer de llevarles la contraria
. Desde que el ministro Von Wert asumió que él es como uno de esos animales bravos, y que se crece ante el castigo, nuestros alicientes brotan por doquier.
 Desde dicho momento confesional crecido —porque el hombre sin duda se refería a sus atributos: los tengo como un toro, era el burdo mensaje subyacente en sus bajos fondos—, esta antitaurina probada sueña, qué digo soñar, deliro, por el deseo de convertirme en picadora, lanza en mano.
Consumidos por el ánimo de contradicción estamos ya unos cuantos, hasta el punto de que, escuchando a otro soberbio de cabecera, Gallardón, echando mierda sobre la judicatura, yo, que generalmente sostengo que cuanto más lejos se quede una de los juzgados, mejor, estoy dispuesta a rodear amorosamente cuantos edificios emblemáticos de la justicia haya, y a abrazarlos y restregarme contra sus muros como una frenética. Lo de la sanidad ya lo están viendo ustedes: empezaron los de arriba acusando a los profesionales de no mirar más que por sus intereses, y cada día somos más quienes nos solidarizamos con su lucha, que es la nuestra.
Llegados a este punto me deleito con una fantasía cuya materialización superaría cualquier otra.
 Y es que si la María Antonieta barbuda que nos gobierna sigue en este plan con los croissants, muy pronto estaremos todos —incluida esa parte de sus propios votantes a la que van arrollando— listos y dispuestos para iniciar, por fin y con dos siglos y pico años de retraso, la Revolución Francesa. Allons, enfants.