Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

21 mar 2012

vivir para escribir la vida.

Qué espanto, vivir para escribir la vida.
Como si las imperfecciones de aquélla no bastaran, sumarles las imperfecciones de la escritura.
Como si los días no se agolparan y transmitieran, si lo consiguen, una sola impresión que se desvanece, o se confunde con la de un conjunto de días cualquiera. 
Como si un puñado de páginas no se convirtiera, enseguida o dentro de nada, en una masa, montón, sedimento: palabras, cáscaras, fósiles.
Entre el intento de escribir la vida o dejar la escritura al margen de la vida, a la cabaña de Yoshida Kenko van a parar rachas de afuera, como esas gotas que el viento le arranca a la lluvia. 
Y el monje va llenando las paredes de su refugio con papelillos anotados: Tsurezuregusa.
Ocurrencias de un ocioso, lo llama.
Ensayamos entre la necesidad de no practicar ningún asiento, de no habilitar morada alguna -la escritura como rocío salvaje sobre el filo de las piedras- y la tentación de encontrar cobijo, un techo, una constancia al margen del viento.
Así nos vamos yendo entre la huella o el ser, en vida, el viento que regresa a los filos y continúa.
 
Por Jose Carlos Cataño

Las Casas en los Cuentos

Las Casas
son muy importantes para todos y más para los niños, no fue un capricho de guionista que E:T: siempre señalando el cielo dijera "Mi casa" por mucho cariño que le tuvieran los niños y al final lo llevan a su hogar, pensando en los cuentos, se describen las casas donde los prptagonistas lo van a pasar muy mal o muy bien, pero siempre están, o casi siempre.
Blancanieves comparte una casita en el Bosque con los enanitos.
Cenicienta tiene una casa donde su espacio es un rincón.
Hansel y Gretel y su casita de Chocolate que utiliza una bruja para comerse a los niños perdidos, Caperucita Roja y la Casa de su abuelita, todas en medio de un bosque espeso, y con gente buena y mala, Pulgarcito, pobrecito con sus migas de pan para volver a su casa.
Es un refugio que por muchas hadas, duendes y brujas , siempre quieren volver.
La Bella durmiente, de su casa sabemos el cuarto donde va a ser pinchada por una rueca de un Hada envidiosa y va a dormir hasta que la despierte un príncipe.
Todos los niños sueñan con tener una casa en un árbol,  para quue sea su refugio y juegos.
El cuento de los tres cerditos y el lobo, sus tres casitas. huyen del Lobo en sus casas, que poco les vale salvo al que la construye de forma sólida.
La casita del caracol,
La Casa de la Cigarra, que no tiene y la casa de la hormiga, afanada todo el verano en llenarla de comida.
Y dejamos para otro dia los Palacios, los Castillos y Las Cabañas, dónde tb habitan niños. ya lo veremos. Y como se dibuja una casa por fuera dice mucho del autor, por eso los niños pintan casas para que los niños que dibujan o los animalitos tengan ese refugio.

20 mar 2012

El dilema del pijama: estilos de noche y de día para comprar online

Hace poco os quisimos incitar a todas a probar un sari y sentiros una diva, qué digo, una diosa de Bollywood. Pero esos magníficos ropajes en delicadas sedas y exquisitos bordados no son precisamente el colmo de la comodidad. ¿Con qué prenda identificaríais esta sensación?
Exactamente: con el no siempre valorado pijama.
 Y resulta que el pijama es un invento hindú: al menos, ellos fueron quienes introdujeron la palabra -de origen persa- a través del inglés y su uso en la cultura occidental en tiempos de la colonización británica de la India, en los siglos XVIII y XIX; su independencia llegó en 1947.
 Originalmente, pues, el paijama, -traducción fonética del vocablo hindú-, designaba un pantalón ancho y cómodo atado con un cordón a la cintura que llevaban tanto los hombres como las mujeres, aunque no necesariamente para dormir. Costumbre que no han olvidado en China, donde muy a menudo se sigue utilizando para salir a hacer unas compras o cualquier actividad que no exija un determinado dress code.

Hace unas temporadas Dolce & Gabbana creyeron en su capacidad de convicción y fueron los primeros en mucho tiempo en sacar el pijama sobre la pasarela. Alguna famosa se lanzó al ruedo, pero el pueblo llano prefirió continuar usando el pijama de ositos en la seguridad del hogar.
Para este verano las grandes casas de moda han decidido volver a intentarlo y, ya que estamos en crisis, ¿porqué no llevar lo mismo todo el día y ahorrar?
Así que puedes recurrir a un pijama floreado estilo “papel pintado de bed & breakfast inglés”, que podrás comprar en Primark por 8 € -¿para cuándo el desembarco del gigante irlandés en el comercio online?-, en Oysho (15,99 € el pantalón), Women’Secret  (27,95 € las dos piezas), o si lo prefieres más exclusivo, prueba con éste del color del verano, verde agua, de Vive Maria para Kolibri  (rebajado a 54,90 €).
Para gustos menos clásicos, la tienda online Lucicris te surtirá de pijamas con estampaciones de personajes como Betty Boop, Trancas y Barrancas o Los Simpson, con precios a partir de 19,90 €, aunque no creo que sean éstos el tipo de pijama que también te atreverías a llevar en la calle.
¿Quieres tomarte en serio esta tendencia? Ficha estos fluidos y favorecedores pantalones con estampado de bandana de la firma australiana Minkpink, a la venta en Asos por 118,75 €, o estos árabes de doble tendencia -estampado de serpiente y tie-dye- de Sugarhill Boutique para Coutie (muy rebajados: de 59,90 € a 24,90 €). Atrévete con un total look, luciendo un mono de print de flores y volantes en los hombros de Coosy (59 €). Las inversoras harán bien en gastarse el sueldo en este pijama negro de seda, completo con batín y cinto, de Agent Provocateur (360 € el batín y 160 € el pantalón), que promete ser compañero fiel de noches dentro y fuera de casa.
Ya te has decidido, este verano vas a darle un toque pijama a tus looks.
 Pero, vigila donde vas de vacaciones: en Dublín, Irlanda, el departamento de Protección Social ha declarado el pijama prenda non grata en sus oficinas, y el supermercado Tesco de Cardiff, Reino Unido, ha prohibido su uso para los clientes. Que no digas que no te hemos avisado.

Mirada de Pantera

Sol en falso

Sol en falso

¿Qué tienen en común la sacarina, la circonita y los polvos bronceadores? Los tres son grandes sustitutos del original. Ya no hace falta jugarse la piel bajo el sol para lograr un buen bronceado.