Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

29 feb 2016

Leonardo DiCaprio, ya lo tienes.................................................................... Gregorio Belinchón

El actor gana por fin su ansiado Oscar tras cuatro nominaciones infructuosas.

La historia la contó así George Clooney en 2013: pachanga de baloncesto en Cabo San Lucas, la ciudad turística de la California mexicana.
 A un lado Clooney y sus amigos. Años y años de jugar juntos al baloncesto. No son el actor y otros, sino que George es uno más.
 Al otro, Leonardo DiCaprio y su corte.
 Aquí sí hay clases: el séquito se comporta como tal. Leo es el más grande, Leo es el mejor. El partido empieza y la paliza que le mete el equipo de Clooney al de DiCaprio es de órdago.
Algo que no se refleja en cómo se comportan los amigos de DiCaprio, que siguen como si ganaran de calle liderados por una estrella rutilante. “La discrepancia entre el partido y cómo hablaban ellos del partido me hizo pensar sobre la importancia de que en tu vida haya alguien que te diga las cosas como son.
 Y no estoy seguro de que cerca de Leo haya alguien así”.
Esta pasada noche Leonardo DiCaprio (Hollywood, 1974) ha competido por sexta vez por el Oscar: cinco como actor y otra más como coproductor de El lobo de Wall Street. Y por fin tiene la dorada estatuilla.
Se lo mereció en 2005, cuando encarnó con crudeza a Howard Hughes, el multimillonario que terminó encerrado loco en un hotel de Las Vegas en The Aviator.
  En aquella edición se lo arrebató Jamie Foxx por Ray.
  Antes había competido por ¿A quién ama Gilbert Grape? (1994) —uno de sus pocos papeles secundarios—, y posteriormente volvió con Diamantes de sangre y El lobo de Wall Street.
La Academia ha disfrutado durante décadas haciéndole feos: a lo anterior se suma, por ejemplo, que no lo nominaran con Titanic.
 En realidad, de DiCaprio solo habla con cariño Kate Winslet, su compañera en la superproducción de James Cameron y en Revolutionary Road, y con respeto sus directores, cineastas de renombre como Martin Scorsese, Clint Eastwood, Christopher Nolan, Baz Luhrmann y ahora Alejandro González Iñárritu, su director en El renacido.
Si hay alguien con quien se puede comparar es con el futbolista Cristiano Ronaldo: el actor es bueno, buenísimo, pero en cambio no es muy querido por el gran público y no ayuda a ello algunos de sus gestos, como su mirada de asco y desprecio a Lady Gaga en los últimos Globos de Oro.
En realidad, ha habido estrellas que han tenido que esperar más años para ganar el Oscar (Al Pacino, Paul Newman) y algunas nunca lo obtuvieron: Barbara Stanwick, Greta Garbo, Kirk Douglas —le dieron uno honorífico—, Cary Grant…
 De los actuales, Tom Cruise, Johnny Depp, Liam Neeson, Gary Oldman, Ian McKellen, Glenn Close o Ralph Fiennes nunca han agradecido la estatuilla de Hollywood porque nunca se la han llevado.
El estadounidense no ha hecho más de 30 películas; en sus inicios sí trabajó en diversas series de televisión como Rosanne, Los problemas crecen, La nueva Lassie o ¡Dulce hogar… a veces!
 Hoy ya no tiene ni necesidad ni prisa. Más interesado se muestra por todo lo que concierne al medio ambiente: a través de sus mensajes avisando del cambio climático, y de los documentales producidos por su empresa Appian Way.
 Él mismo ha hablado ante la ONU o participado en la COP21, la conferencia que en diciembre reunió en París a los gobernantes mundiales para lograr un acuerdo que parara la destrucción de la Tierra.
En cualquier entrevista, DiCaprio aprovecha para colar un mensaje ecológico, y suena a auténtico.
Tanto como su pasión por las rubias de medidas de pasarela.
 Como le soltaron Tina Fey y Amy Poehler en unos Globos de Oro: “Y ahora, como vagina de supermodelo, demos una calurosa bienvenida a Leonardo DiCaprio”
. La lista es larga: Bridget Hall, Naomi Campbell, Kristen Zang, Amber Valleta, Bijou Phillips, Gisele Bündchen, Eva Herzigova, Bar Refaeli, Erin Heatherton, Toni Garrn, Kelly Rohrbach…
 Eso sí, ya no es el fiestero de finales de los noventa. Y el rodaje de El renacido fue todo excepto una fiesta, con condiciones infernales de frío y riesgo de hipotermias.
Julianne Moore abrió el sobre y anunció que DiCaprio ha ganado el Oscar, se acabó el cachondeo con el videojuego Red Carpet Trampage que escenifica en formato arcade (los videojuegos clásicos de la década de los ochenta) el camino del actor para conseguir la estatuilla. Se ha hecho justicia. Y sobre todo, habrá un resoplido de alivio del mismo DiCaprio: adiós a la maldición.

 

28 feb 2016

Isabel Preysler pierde popularidad desde que sale con Mario Vargas Llosa

Gente&Estilo - Gente

Isabel Preysler pierde popularidad desde que sale con Mario Vargas Llosa

Según la empresa Personality Media, que asesora a diversas marcas, la «socialite» suspende en confianza. Aprueba en elegancia, pero Nieves Álvarez le ha arrebatado el podio
La «reina de corazones» durante un acto publicitario de Porcelanosa - Valerio Merino

Son muchos los que se preguntan si la imagen de Isabel Preysler se ha visto alterada en lo últimos meses, después de que saliera a la luz su relación con el escritor Mario Vargas Llosa. ¿Sigue siendo «la reina de corazones» una mujer creíble?
¿Es tan bella y elegante como parece?
 ¿Es rentable ahora mismo para una marca contratarla como imagen o embajadora?
La última encuesta de Personality Media –empresa que analiza a casi 2.500 famosos para poder asesorar a las agencias de publicidad, las agencias de medios y los anunciantes a la hora de contratar a un personaje público para sus campañas y promociones– revela una caída considerable en la percepción que el público, la gente de a pie, tiene sobre la primera esposa de Julio Iglesias.
«Llevamos analizando la imagen de Isabel Preysler desde el año 2005», explica a ABC María Utrera, directora comercial y de comunicación de Personality Media. «Hasta ahora sus niveles de conocimiento se han mantenido prácticamente inalterables.
 Entre un 90 y 93 por ciento de los españoles dicen conocerla.
 Este dato la sitúa entre las 30 mujeres (tanto nacionales como internacionales) más conocidas de los más de 2.350 personalidades que analizamos en Personality Media», añade Utrera.

Cambio de tendencia

La admirada madre de cinco hijos –Chábeli, Julio José, Enrique, Tamara y Ana– y esposa perfecta –lo fue de un cantante, un marqués y un ministro y podría serlo de un premio Nobel de Literatura– tiene «un perfil de imagen muy claro, con valoraciones en los atributos analizados que, a pesar del tiempo, y hasta ahora, se habían mantenido prácticamente intactos».
La estrella del baldosín no sólo es una de las mujeres más conocidas de España, sino también «entre las más distinguidas», dice Utrera.
 Además, la socialite de origen filipino siempre había estado mejor valorada por las mujeres que por los hombres porque «consideraban que marca tendencia».
Ahora parece que quedan atrás los años en los que todo lo que tocaba Isabel Preysler se hacía de oro, como el Ferrero Rocher o aquella famosa falda de Loewe que se agotó tras pasar por su armario.
 El último campo de investigación de Personality Media desvela que su imagen «se ha visto alterada por los últimos acontecimientos ocurridos en su vida sentimental», tal y como confirman los datos de Personality Media.
La valoración general de Preysler «ha bajado en seis meses de un 5.2 de media a un 4.2». Es decir, está suspendida.
 Además, ahora «transmite menos confianza (baja de 4.9 a 4.1 de media). Incluso su puntuación en elegancia se ve mermado y baja en 6 meses de un 7,7 a un 7,0»
. Preysler continúa entre las diez españolas más elegantes, pero ya no ocupa ni el primer ni el segundo puesto.
 Ahora es la modelo y presentadora Nieves Álvarez quien encabeza la lista y «casi todas» las mujeres asiduas al papel cuché han adelantado a Preysler.
 La madrugada del 29 de septiembre de 2014 fallecía Miguel Boyer. Isabel despedía al que había sido su compañero de viaje durante 26 años
. Cuando no había pasado ni un mes de su pérdida, la viuda apareció por primera vez en «¡Hola!» recordando cómo había sido la historia de amor con su marido, al que definía como «un hombre único». «Mi relación con Miguel estaba, en un principio, basada exclusivamente en el amor, y no es fácil que una relación así dure tanto y sea tan sólida. 
Sí, lo reconozco, ha sido una historia de amor preciosa», sentenciaba. 

De viuda a novia de España

Durante los meses de enfermedad de Boyer, su esposa llevó una vida tranquila en su casa de Puerta de Hierro y lejos de los focos.
 Eso la llevó a ser más querida por el público. «Cuando tienes una vida a la que la gente está habituada, por poco normal que sea, junto a un marido estable, cuidándole en los momentos difíciles y mostrándote enamorada de él y declarándole públicamente como el gran amor de tu vida, la gente se siente más próxima a tu figura.
 Por eso la imagen de Isabel era ligeramente superior a lo habitual antes del verano», explica Utrera.

Su romance con Vargas Llosa lo ha cambiado todo.
 «Si unos meses más tarde muestras lo contrario y con el revuelo mediático que hemos visto, con un hombre casado, conocido, el revuelo es mayor y la gente se ve defraudada, hasta el punto de que rebaja tu percepción de imagen en casi todas las variables analizadas, incluida la elegancia, y es cuando la gente te quiere menos
. Se puede perder hasta el mayor valor diferenciador de tu imagen, y te valoran menos globalmente».
Según el último estudio de Personality Media, ahora se ve «cómo el consumidor siente un determinado rechazo o sorpresa, que se refleja en los datos y valoraciones a sus atributos de imagen», apostilla Utrera.
 Confianza, elegancia... todas las cualidades por los que se conocía a Preysler están a la baja
. Por este motivo se deduce que la imagen e influencia de la reina del papel cuché ya no es lo que era. Pero aún es pronto para certificar el fin de su reinado.


 

¿Qué pintura retrata mejor el amor?.................................................... Javier Bilbao

¿Qué pintura retrata mejor el amor?

Publicado por
El amor romántico no lo inventó Hollywood, ni tan siquiera el mismísimo Shakespeare
 A diferencia de lo que cierta posmodernidad extraviada pretende, estaríamos ante un rasgo común a todas las culturas y épocas, que abarca desde los indígenas americanos a los aborígenes australianos, y nos incluye a todos los que quedamos en medio.
 Al menos así lo concluye este sesudo artículo:
 «Parece mucho más plausible que los seres humanos son, por naturaleza, el tipo de animales que se enamoran».
 Muy bien, es un padecimiento universal, pero ¿qué más sabemos de él? ¿Es cierto eso que dicen de que gracias a él un cielo en un infierno cabe? ¿Tiene cura? ¿Queremos siquiera curarnos? 
Puede que el amor sea la respuesta pero desde luego genera a su vez muchas dudas y ya no tenemos el consultorio de Elena Francis para guiarnos.
 En realidad tenemos algo mucho mejor: esta revista
 Quizá no solucione su vida sentimental pero al menos viene con un bloc de regalo, y solo por quince euros. 
Si bien el número estará agotado como no se den prisa, el tema que aborda no podrá estarlo jamás. 
Se ha escrito, se ha cantado y se ha pintado muchísimo al respecto (¡y lo que aún queda!) pero ahora será en esto último, en la pintura, donde nos centraremos para la siguiente encuesta. 
Voten y añadan si quieren algún otro ejemplo
El beso, de Gustav Klimt
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Como polillas incapaces de apartarse de una bombilla, a lo largo de los siglos infinidad de artistas han vivido obsesionados por capturar la belleza femenina.
 Fue, entre tantos, el caso de Gustav Klimt, a quien además de mujeres desnudas —en ocasiones masturbándose también le gustaba dibujar gatos.
 Habría sido feliz en internet. El cuadro que le hizo entrar por la puerta grande en la historia del arte como podemos ver no era pornográfico, aunque sí está teñido de un suave erotismo. 
En esta obra que recogió tradiciones pictóricas muy diversas, desde japonesas hasta bizantinas, vemos a su pareja, Emilie Flöge, arrodillada en una actitud de entrega aunque al mismo tiempo apartando su rostro de forma esquiva.
 Cómo no enloquecer con ese tira y afloja tan reconocible.
 La túnica de él, adornada con figuras rectangulares, y la de ella, de formas redondeadas, aunque ambas del mismo color y de límites casi indistinguibles, sugieren una naturaleza masculina y otra femenina que se complementan en un solo ser. 

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Pigmalión y Galatea, de Jean-Léon Gérôme
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Ya hablamos aquí de este mito griego mil veces reinterpretado, a veces en versiones tan aparentemente distantes entre sí como My Fair Lady y Ex Machina. Este rey de Creta y escultor que «célibe de esposa vivía y de una consorte de su lecho por largo tiempo carecía» terminó enamorándose de su propia creación y logrando, por intercesión de los dioses, que cobrara vida. El mayor anhelo de todo artista. 

En la cama: el beso, de Toulouse-Lautrec
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Toulouse-Lautrec describió como «el epítome del placer sensual» este retrato que realizó de dos prostitutas parisinas besándose, cuya finalidad era, precisamente, decorar un burdel. Pero más que deseo sexual lo que transmite es ternura
. El motivo sirvió para otro cuadro similar

Off, de Edmund Blair Leighton
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No podía faltar la representación de unas buenas calabazas
. La postura de la chica, con las piernas cruzadas, las manos sobre ellas como reforzando su actitud de cierre y mirando hacia otro lado ya da cierta idea de cuál ha sido su respuesta a la petición de matrimonio
. Por si algún observador aún no lo tiene claro, este pintor prerrafaelita de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, también nos mostró el ramo de flores tirado en medio del camino y finalmente al desdichado batiéndose en retirada, caminando cabizbajo con las manos a la espalda, intuimos que pensando en qué pudo salir mal esta vez, repasando inútilmente cada frase y cada gesto.«Te quiero pero como amigo», ñiñiñiñi


El cumpleaños, de Marc Chagall
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Cantantes y poetas han empleado siempre metáforas en torno a cómo uno se siente flotando en compañía de la persona amada, así que Chagall se retrató en compañía de su esposa Bella en un fiel reflejo de su estado de ánimo, volando como un globo al desinflarse después de que esta aceptara el ramo de flores que le ha entregado. 
Podían contar el uno con el otro y ya poco importaba la austeridad en la que vivían en aquel momento, que también muestra el cuadro. 

En el jardín, de Pierre-Auguste Renoir
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A diferencia de los prerrafaelitas, que eran capaces de contar una película entera en una imagen, los pintores impresionistas tendían a rehuir esas escenas tan declamativas y cargadas de significado.
 Pese a dicha preferencia por una mayor ligereza, aquí Renoir nos mostró a una joven pareja disfrutando de un día campestre.
 Ella al menos, que su novio permanece tan absorto contemplándola que no sabe si es de día o de noche
. Los protagonistas son Aline Charigot, la novia en ese momento del artista y futura esposa, y un amigo de este, Henry Laurent. Ambos fueron retratados también en este dibujo de Renoir.



Paco Delgado, puntadas de Oscar



El diseñador Paco Delgado es el único español que opta a un premio en esta edición de los Oscar por el vestuario de ‘La chica danesa’. 
Delgado ya estuvo nominado en 2013 por ‘Los Miserables’.
 Ambas películas son obra del director inglés Tom Hooper. ‘La chica danesa’ cuenta la historia real del pintor Einar Wegener (interpretado por el oscarizado Eddie Redmayne, en la imagen, que también está nominado), uno de los primeros transexuales conocidos de la historia, a principios del siglo XX.


Einar Wegener y su mujer Gerda (interpretada por Alicia Vikander, nominada a mejor actriz de reparto) son un matrimonio de artistas que vive en Dinamarca en los años veinte.
 Ella le pide a él que pose vestido de mujer para uno de sus cuadros.
 Y así es como Einar descubre que se siente mejor vestido de mujer.
 El guion de la película se basa en la novela homónima de David Ebershoff que a su vez se inspiró en las memorias de Lily Elbe (nombre adoptado por Einar Wegener tras su cambio de sexo). 



Delgado reconocía, en una entrevista para EL PAÍS, que el hecho de que ‘La chica danesa’ esté inspirada en personajes reales facilitó el trabajo de documentación
. Además de las memorias de Lily se conservan fotografías y numerosos cuadros pintados por la pareja
. “La transformación no es sencilla, pero trabajar con Redmayne no ha tenido complicaciones, se prestaba a todo, estaba encantado con la idea de convertirse en mujer”, comentaba el diseñador. 


Entre los diseñadores contemporáneos a Lily Elbe que sirvieron de referencia para el vestuario de la chica danesa, Delgado citaba en una entrevista para la revista ‘Women’s Wear Daily’: al modisto francés Paul Poiret, “de alguna manera, el primero en liberar a la mujer del corsé; a la diseñadora Jeanne Lavin que “lo que hizo era muy teatral, muy elegante”; y a Coco Chanel, “porque fue una pionera liberando a las mujeres”. 



En ‘Women’s Wear Daily’, el diseñador canario describe como el vestuario refleja el cambio de Lily Elbe. “Lily estaba atrapada, aquel cuerpo tenía que ser como una prisión para ella.
 Una de las formas en que representamos esto fue haciendo un traje muy formal para Einar, casi una armadura”. A medida que Lily va emergiendo los colores de la ropa se van volviendo más cálidos y los cortes menos opresivos.



Gerda (en la imagen interpretada por la actriz sueca Alicia Vikander) también experimenta una evolución de su vestuario a lo largo de la película
. Al principio de la historia, en Copenhage, su ropa es más discreta y predominan los azules y los grises.
 Pero cuando la pareja se muda a París los colores de los vestidos de Gerda se vuelven más cálidos. “Viste flecos, seda… Hay mucho más movimiento en su ropa”, explicaba el diseñador en ‘The New York Times’.