Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 nov 2019

La vida detrás de los focos de Jorge Javier Vázquez

"Después de la ola de ansiedades que me arrasó este verano, siento tranquilidad”, dice el presentador. Su enfermedad le ha hecho reflexionar y la terapia se ha instalado en su vida.

Jorge Javier Vázquez este miércoles durante un descanso de 'Sálvame' en uno de los pasillos de la sede de Telecinco en Fuencarral (Madrid)
Jorge Javier Vázquez este miércoles durante un descanso de 'Sálvame' en uno de los pasillos de la sede de Telecinco en Fuencarral (Madrid) EL PAÍS
Se encienden las luces, se abre el plano, las cámaras enfocan a quien ejercerá de jefe de pista en este circo que es la televisión del entretenimiento y comienza el espectáculo.
 Jorge Javier Vázquez, el presentador estrella de Telecinco, reirá hasta las lágrimas, se enfadará con alguno de sus colaboradores, tonteará con el invitado más macizo o se pondrá serio, mucho, si alguien traspasa las que considera líneas rojas.
 Se apagan los focos, los espectadores se alejan del televisor y cada uno de ellos lo hace creyendo a ciencia cierta que le conocen. Prepotente, triunfador, sobrado, superficial, para unos.
 Entrañable, inteligente, brillante, poderoso, inseguro para otros.
Todo y nada es cierto, porque Jorge Javier Vázquez, además de rey de las audiencias, es persona y personaje, una afirmación que puede valer para cualquiera pero que en su caso establece una frontera que poca gente se toma la molestia de atravesar deslumbrados por el brillo o las sombras de la popularidad.
 El límite entre sus dos vidas, que en realidad son la misma, solo lo marca la máscara que le otorga el maquillaje con el que se asoma, día sí noche también, a los hogares españoles o con el que se sube con respeto y emoción a los escenarios teatrales desde hace cuatro años, cuando cumplió 45.
Sentado en el salón de su casa a las afueras de Madrid se muestra tranquilo ante la inminente operación que le hará pasar por el quirófano por segunda vez desde que sufrió un ictus el pasado mes de marzo y habla sin tapujos de cómo la edad y su inesperada enfermedad le han hecho reflexionar y relajarse.
 De cómo la terapia y la meditación han llegado a su vida para quedarse y de la tranquilidad que siente ahora, "después de la ola de angustias y ansiedades que me arrasó este verano".   

 
El niño que creció en el barrio de San Roque, en Badalona, sabe mucho de disfraces.
 “Yo era el mariquita del bloque y mi padre de los que pensaban que mejor muerto que tener un hijo maricón”, ha dicho en alguna ocasión. 
Ahora recuerda a su progenitor con cariño y con la pena de que su muerte temprana le impidiera ver los triunfos profesionales del hijo con quien fue tan exigente.
 Pero eso es ahora. Cuando se enfrentó por primera vez a su infancia, mientras escribía su libro La vida iba en serio, sufrió. “La recordé con muchísimo dolor porque me vi incomprendido, con un secreto oculto que era mi homosexualidad que no pude compartir con ningún miembro de mi familia y con una vida muy solitaria”, afirma. 
Pero no se equivoquen, a los 49 años no guarda fantasmas. Se ríe mucho, incluso de sí mismo, se reconoce como “un gran tímido que en el trabajo se atreve a hacer cosas que nunca haría en la vida real” y ha dejado de luchar consigo mismo.
 “Ya no tengo miedo al silencio, me he reconciliado con mi espacio porque muchas veces mi casa ha sido mi enemiga y pensaba que estar en ella era una pérdida de tiempo, y no me peleo con mi trabajo. 
 Aceptar lo que es el trabajo y la vida es fundamental, parece sencillo, pero cuando lo haces empiezas a relajarte”.
Jorge Javier Vazquez en el plató de 'Gran Hermano Vip' el pasado día 4.
Jorge Javier Vazquez en el plató de 'Gran Hermano Vip' el pasado día 4. GtresOnline
Por las ventanas de la habitación se atisba un jardín cuidado pero no esculpido y parece una comparación válida para la personalidad de quien presenta los programas con más audiencia de la televisión en España.
 En un rincón un piano Steinway que se regaló por su cuarenta cumpleaños y que ahora utiliza su profesor de canto en sus clases semanales; en otra zona un pequeño gimnasio que usa a diario y, como ruido de fondo, el trasteo en la cocina del matrimonio que trabaja en su hogar, “con quienes me llevo muy bien y me hacen la vida muy agradable”.
Toda la adrenalina y despreocupación que derrocha en los platós se convierte en sincera reflexión ante preguntas sobre la vida fuera de ellos. ¿Qué le hace feliz? “El día a día”.
 ¿Cuál es su concepto de familia? “Ha variado con el paso de los años. Nos vemos poco pero me gusta que hayamos convertido en natural la ausencia en fechas claves y que en nuestra relación prime más la calidad que la cantidad”.
 ¿Es de muchos o de pocos amigos? “Es que yo no necesito ver a la gente, con hablar por teléfono me basta. 
También he descubierto a varias personas muy interesantes por las redes sociales, nos contamos cosas muy íntimas, nos descojonamos, hacemos facetime, pero no nos conocemos en persona”.
 ¿Echa de menos tener pareja? “No. Mi ex [Paco, con quien vivió durante 10 años y con quien rompió a principios de 2018] es mucho más que una pareja, es mi familia, ya no concibo mi vida sin que él esté. 
Si pienso en el momento de que él tenga una pareja… quiero que sea feliz, eso es el amor. 
Lo que yo soy para él y él es para mí no lo va a sustituir ninguna otra persona. Él ha estado en los momentos más conflictivos de mi vida personal y profesional y eso no me lo va a quitar nadie”.
Emulando la curva de la vida que los concursantes de Gran Hermano realizan, Jorge Javier Vázquez señala los puntos destacados de la suya:
 “Lo que más me ha marcado sin duda ha sido mi homosexualidad. Si antes me hubieras preguntado si prefería ser gay o no, te hubiera contestado que no.
 Ahora te diría que sí, porque creo que me ha hecho mejor persona, empatizar y entender los sufrimientos, miedos e inseguridades de otros”. 
Los otros grandes momentos han sido cuando se trasladó a trabajar a Madrid. "Los años junto a Ana Rosa Quintana, porque me descubrieron una popularidad agradable y graciosa; Aquí hay tomate, que significó la mejor y la peor de las épocas y mi llegada a Mediaset, primero presentando el debate de los domingos de Gran Hermano y después Sálvame”.
Jorge Javier Vázquez durante la representación de la obra 'Iba en serio' en Málaga en septiembre de 2015.
Jorge Javier Vázquez durante la representación de la obra 'Iba en serio' en Málaga en septiembre de 2015. GtresOnline
Confiesa que para él la terapia es fundamental: “La gente que trabajamos en televisión vivimos en una realidad paralela y hay que estar pendiente para no caer en la locura. 
He llegado a la conclusión de que soy una persona privilegiada y que tengo algo importantísimo: la posibilidad de renunciar a esto”. Pero que sus admiradores no teman una retirada:
 “No lo voy a dejar, primero porque después de tantísimos años trabajando en televisión empiezo a entender por primera vez mi trabajo, lo disfruto muchísimo y me encuentro capacitado para seguir sin que me aporte angustia y temor.

Y segundo porque para mí trabajar es muy sano, siento la necesidad de tener al máximo la cercanía con lo que es la vida real: llegar a casa cansado, haber tenido un día de mierda, desear que lleguen las vacaciones…, agarrarme a lo cotidiano, porque es tan marciano lo que vivimos que si no se haría insostenible”.
Aún así echa de menos salir a la calle en igualdad de condiciones al resto. “No me preocupa nada lo que la gente piense de mí”, explica, “lo que me preocupa es cómo los prejuicios pueden afectar mi vida cotidiana. 
Pero creo que he superado el que ha sido uno de mis grandes problemas durante muchos años: intentar vivir con normalidad y ser una de las personas más populares de este país. 
No se puede y esa lucha hace mucho daño”.
Termina riéndose a carcajadas charlando sobre las cosas que le dicen por las redes sociales.
 "Lo único que me revuelve el estómago es cuando en cuestiones de moral volvemos atrás". 
Y en referencia a los realities que presenta confiesa que le "sorprende mucho cuando los chicos jóvenes se relacionan de una manera muy carca. 
Rechazo todo lo que significa imponer tu propia moral. Fíjate me escandalizan menos las peleas, porque en mi barrio las señoras se tiraban de los pelos y se chillaban de balcón a balcón, y las que se producen a veces son muy naífs", dice.
En diciembre parará para reparar ese stent que se ha estrechado ligeramente, pero tiene muchas ilusiones por delante.
 A la vuelta, le espera de nuevo el teatro, su pasión y su refugio (estrenará nueva obra el 13 de marzo en Córdoba, Desmontando a Séneca).
 Y a diario los placeres cotidianos: pasear a sus perros, engancharse a alguna serie y brujulear en las inmobiliarias viendo casas, ("me encanta, no lo puedo evitar"), mientras fantasea con una frente al mar en alguna zona donde no le reconozcan y pueda volver a ser anónimo por un rato. 
Después de pasar por una crisis de edad y la depresión que apareció meses después de su ictus, afirma que tiene "la maleta preparada". "He vivido un año duro, mi ictus, la muerte con 48 años del gerente de mi compañía, la lucha contra graves enfermedades de dos grandes amigos...Por primera vez he tenido conciencia de que la muerte está más cercana de lo que pensamos. 
Ahora sigo haciendo planes, pero con la tranquilidad de que a lo mejor no se pueden cumplir" 

Entre Mediaset y el teatro

"Yo no sabía que esto iba a acabar así", afirma Jorge Javier Vázquez.
 "Siempre quise ser periodista pero lo veía muy complicado y recuerdo que cuando estudiaba BUP en un colegio del Opus Dei me hicieron un test de orientación y salió algo relacionado con ser actor, artista, presentador de televisión... 
Se debieron escandalizar tanto que me dijeron si quería repetirlo", recuerda entre carcajadas.
 Ahora vive entre todos esos mundos. El teatro al que se asomó por primera vez a los 45 años y su medio natural: la televisión. "Todo el mundo debería hacer teatro como terapia", explica.
 "A mí no me pone el reto sino la experiencia, conocer otro ámbito, a personas con otro bagaje cultural, los ensayos, cabrearme cuando no me sale, la liturgia del camerino, la gira... es brutal". 
En televisión no se imagina en otra cadena: "Mediaset me ha dado libertad para trabajar y ser como quiero. Me gusta su modelo de televisión. 
Ha creado un universo con unas normas totalmente distintas y continuamente cambiantes donde tienes que estar permanentemente atento porque siempre pasan cosas".

 

 

8 nov 2019

Ana Rosa Quintana confiesa tener sentimientos encontrados

Ana Rosa Quintana

Ana Rosa Quintana confiesa tener sentimientos encontrados ante la marcha de Joaquín Prat.

Después de una década junto a Ana Rosa Quintana, su colaborador estrella Joaquín Prat se marcha para emprender una nueva aventura en solitario. 

Mediaset lo anunció hace varias semanas y desde entonces en los pasillos de Telecinco no se ha hablado de otra cosa. Prat se despide de unas de las etapas más felices de su vida profesional y su equipo se ha mostrado muy triste de tener que decirle adiós.  Anoche Joaquín Prat tuvo el honor de presentar la gala solidaria de la Fundación Querer a la que acudió de la mano de su mujer Yolanda Bravo, y en la que no podía faltar la que hasta ahora ha sido su jefa, Ana Rosa Quintana.

 Anoche Joaquín Prat tuvo el honor de presentar la gala solidaria de la Fundación Querer a la que acudió de la mano de su mujer Yolanda Bravo, y en la que no podía faltar la que hasta ahora ha sido su jefa, Ana Rosa Quintana. 

Del brazo de su marido Juan Muñoz, Ana Rosa confesó que está experimentando sentimientos encontrados ante la marcha del que ha sido su 'mano derecha': 

"Me da mucha pena que se vaya Joaquín, pero me alegro mucho por él. Ya le toca volar solo y le toca tener su propio programa. 

Joaquín tiene una gran preparación, es muy culto, tiene criterio, es muy trabajador y como persona tiene mucho carácter y es muy divertido".

Alberto Durero

Biografía de Alberto Durero resumen 

Albrecht Dürer, conocido en castellano como Alberto Durero, nació un 21 de mayo de 1471 en la ciudad alemana de Núremberg. S
u padre era un emigrante húngaro que decidió colocarle el mismo nombre que él mismo llevaba.
Su interés por el arte se empezó a manifestar desde muy temprana edad. A los 15 años de edad ingresó al taller de Wolgemut, en donde se le encargó hacer numerosas xilografías.
El talento de Alberto Durero hizo que se trasladara a otros lugares en búsqueda de trabajo. En ese período realizó diversas ilustraciones para algunos libros como Das Narrenschiff.

El duro camino de un artista

Alberto Durero contrajo nupcias con Agnes Frey en su pueblo natal. Después de su boda, decidió irse a Italia para probar suerte con su trabajo. En ese lugar, mostró su gran habilidad en la acuarela y el paisajismo.
A su regreso a Alemania, Alberto Durero realizó un gran número de grabados que lo ayudaron a obtener un poco de fama. Entre ellos se encuentran: Gran Fortuna, Baño de Hombres, Apocalipsis, entre muchos otros.
NOTA
En el año 1498 Alberto Durero se trasladó a Madrid, ciudad en la que pintó su autorretrato.

 

 

Alberto Durero contrajo nupcias con Agnes Frey en su pueblo natal. Después de su boda, decidió irse a Italia para probar suerte con su trabajo.
 En ese lugar, mostró su gran habilidad en la acuarela y el paisajismo.

Los libros de Durero 

Durante su vida, Alberto Durero publicó varios libros, siendo los más importantes: Los Cuatros Libros de la Medida, en donde habla de las construcciones geométricas y los Cuatro Libros de la Proporción Humana, en donde enseña a dibujar personas.
En los Cuatro Libros de la Proporción Humana, el artista muestra cinco tipos de figuras masculinas y femeninas, para enseñar cómo se deben plasmar en el papel, lienzo o cualquier otra superficie.
Alberto Durero también hizo un ensayo sobre la estética, en donde dio a conocer su teoría sobre lo que denominó como la belleza ideal.
En este vídeo analizan la obra más misteriosa de Alberto Durero, Melancolía I y su cuadrado mágico:

En la mente de Leonardo--------------------------------- Patricia Tubella

Una exposición multimedia desvela cómo el genio replanteaba sus cuadros, a partir de los bocetos ocultos tras una de sus obras.

Una trabajadora de la National Gallery observa la proyección de la pintura 'La Virgen de las Rocas', de Leonardo Da Vinci.
Una trabajadora de la National Gallery observa la proyección de la pintura 'La Virgen de las Rocas', de Leonardo Da Vinci. AFP
Mientras al otro lado del canal de la Mancha el Louvre parisino sigue festejando el genio de Leonardo da Vinci con un valioso compendio de sus joyas pictóricas, una apuesta muy diferente de la National Gallery propone al público de Londres, a partir de mañana, “la oportunidad de explorar el proceso creativo” del artista florentino. 
Nada menos que una inmersión en la mente del artista.
Y a partir de un solo cuadro, el icónico La Virgen de las Rocas, bajo cuyas capas de óleo se han hallado recientemente dos bocetos que confirman la obsesión del pintor en replantear la composición de sus obras una y otra vez.
El cuadro protagonista es una de las estrellas de la colección permanente del museo, aunque no la versión original de La Virgen de las Rocas (datada entre 1483-86, y que está en el Louvre), sino una segunda culminada dos décadas más tarde y bastante similar a sus retratos de la Virgen y el niño Cristo junto a San Juan Bautista y un ángel.

Una trabajadora de la National Gallery observa la proyección de la pintura 'La Virgen de las Rocas', de Leonardo Da Vinci.
Una trabajadora de la National Gallery observa la proyección de la pintura 'La Virgen de las Rocas', de Leonardo Da Vinci. AFP

¡
Con la exhibición de ese hallazgo, en una exposición multimedia que se prolongará 12 de enero, la National Gallery se apunta a la conmemoración del quinto centenario de la muerte del maestro del Renacimiento, al tiempo que intenta abrirse a los nuevos públicos en la era tecnológica. Leonardo: experimenta una obra maestra es el título de una muestra que, en palabras de la directora de las colecciones, Caroline Campbell,
 “invita a un disfrute más profundo de la obra a base de entender cómo se concibió y acabó ejecutándose el cuadro”.
La exposición ha transformado radicalmente la planta baja del museo, donde la compañía responsable del diseño de vídeo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (59 Productions) ha ideado unos espacios consagrados a la historia y avatares de La Virgen de las Rocas.
El recorrido arranca en la iglesia de San Francesco Grande, en Milán, cuya cofradía encargó a Leonardo el cuadro de la Virgen y el niño para decorar su retablo. 
Fue derruida por las tropas de Napoleón, pero la documentación que pervive del sitio ha permitido recrear con las herramientas digitales la imagen de la capilla que alojó el cuadro.
 Se desconoce por qué el primer cuadro que Leonardo pintó en su versión original (la del Louvre) nunca llegó a destino, lo que forzó el encargo de una réplica al artista años más tarde.

Dieciocho meses de restauración desvelaron en 2005 los dos bosquejos ocultos en la trastienda del lienzo, que muestran un cambio en la posición de la Madonna.
 Pero no fue hasta principios de este mismo año cuando los expertos apoyados en las últimas tecnologías de la imagen, pudieron identificar todo el trazo de las líneas que configuraban una composición muy diferente a la que conocemos en la pintura final.
Da Vinci aceptó sobre el papel hacer una copia de su obra primigenia, pero los bocetos hallados revelan que la mente del artista seguía estudiando nuevas composiciones, en las que colocaba a sus sujetos en posiciones bien diferentes, además de indagar en el efecto de las luces y las sombras.
 El segundo espacio de la muestra adentra al visitante en ese impacto lumínico, que él mismo puede potenciar o degradar rotando un botón para conferir mayor o menor luz a la imagen proyectada en una pantalla. 
El trayecto concluye en el (imaginado) estudio del artista y su conocido empeño en replantearse la obra.
Leonardo acabó entregando a la cofradía de Milán una casi copia de su primera versión de La Virgen de las Rocas, probablemente por razones crematísticas.
 Pero bajo las pinceladas del cuadro, sus bocetos vislumbran una vocación de seguir avanzando.
 Por eso fue un artista lento, del que la posteridad retiene apenas una veintena de pinturas originales.
 La Virgen de las Rocas (cuya autoría completa es todavía disputada por algunos expertos, que esgrimen que los discípulos de Leonardo le asistieron) puede ser revisada siempre por los 6 millones de visitantes anuales de la National Gallery.