La
modelo Irina Shayk ha disfrutado de unos días en las playas de Ibiza
junto a su hija Lea, de dos años, y unos amigos en su primer verano tras
su separación de Bradley Cooper.
Baleares, destino favorito para los famosos de todo el mundo
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Ibiza y
Formentera son las islas elegidas para descansar en verano por estrellas
internacionales como Rita Ora, Oprah Winfrey, Irina Shayk o incluso los
duques de Sussex
1La
modelo Irina Shayk ha disfrutado de unos días en las playas de Ibiza
junto a su hija Lea, de dos años, y unos amigos en su primer verano tras
su separación de Bradley Cooper.gtresonline
La
cantante, compositora y actriz británica de ascendencia kosovar Rita
Ora, de 28 años, llegó a principios de agosto a Ibiza con un grupo de
amigos, con quien disfrutó de unos días de playa y diversión donde no
faltó el flotador con forma de unicornio.
James Blunt ya es un habitual de Ibiza en estos
meses de verano, pues el músico británico posee una casa en la isla. Junto a su mujer, Sofia Wellesley, con la que se casó en Mallorca en
2014, y su hijo, de tres años, aprovecha las vacaciones para navegar en
una lancha por aguas pitiusas.
El
exjugador de la NBA Shaquille O'Neal ha disfrutado de unos días en
Ibiza, donde pinchó como DJ en una sesión de música celebrada en la isla
balear a finales de julio.
La nadadora Gemma Mengual también ha pasado unos días en las playas ibicencas junto a sus amigas.
Un
documental por el décimo aniversario de la muerte del actor recoge los
problemas que sufrió, como el alcoholismo y una infancia marcada por los
abusos físicos por parte de su madre.
El actor Patrick Swayze en 2005. En vídeo, tráiler del documental 'I Am Patrick Swayze'.gtresonlinePatrick Swayze fue uno de los actores más queridos la gran pantalla. Con sus dos grandes éxitos, Dirty dancing y Ghost, su carisma y su pública batalla contra el cáncer de páncreas que le fue diagnosticado a principios de 2008 y que terminó con su vida en septiembre de 2009
conquistó a Hollywood y a medio mundo. Sin embargo, a lo largo de sus
57 años, el intérprete ha tenido que lidiar con otros demonios. Ahora,
cuando se cumple el décimo aniversario de su muerte, Paramount Network
estrena I Am Patrick Swayze, un documental que repasa su vida y
obra y cuenta con los testimonios de aquellas personas que mejor le
conocieron: desde compañeros de profesión como Demi Moore, Rob Lowe o
Sam Elliott, hasta su viuda, Lisa Niemi. Niemi,
quien estuvo casada con la estrella desde 1975 hasta su muerte en 2009,
afirma que su suegra, Patsy Swayze, maltrató a su esposo durante su
juventud. "Podía ser muy violenta", revela en el documental que se
emitirá el próximo domingo 18 de agosto, día en el que el actor hubiese
cumplido 67 años. Patrick era el segundo de cinco hermanos, nacidos y criados en
Houston bajo la tutela de sus padres, Jesse y Patsy Swayze. Patsy era
una conocida coreógrafa y profesora de danza que dirigía su propia
escuela, la Swayze School of Dance, por la que pasaron varias estrellas
ganadoras de premios Emmy y Tony. El protagonista de Dirty dancing
comenzó muy pronto a tomar clases de baile en el estudio de su madre y,
según Niemi, fue el perfeccionismo y las altas expectativas que Patsy
tenía en su hijo lo que le hicieron extralimitarse con él,
convirtiéndose en un abuso físico.
Patrick Swayze y su esposa, Lisa Niemi, en 2005.
Algo que el propio Patrick le contó a Niemi a los pocos años de
comenzar a salir, según ha contado esta en una reciente entrevista con
la revista People. Niemi conoció a su esposo cuando tenía 15
años cuando coincidieron en la escuela de baile de su madre y se casó
con él en 1975. Según revela Niemi, ese maltrato físico terminó gracias
al padre de Patrick, quien detuvo a su esposa amenazándola con el
divorcio si volvía a tocar a su hijo. “Ella nunca volvió a pegarle”,
dice Niemi a People. Sin embargo, las cosas no mejorarían en la relación entre madre e
hijo hasta que el actor no se fue de casa. Cuando Swayze se independizó,
"se dio cuenta de los aspectos positivos y negativos de cómo se crio",
cuenta su viuda, quien recuerda al que fue su marido durante 34 años como un hombre valiente y fuerte. "Si alguien te empuja con tanta fuerza, como lo hizo su madre, podría
hacer que algunas personas se derrumben, pero a él le hizo luchar más
duro", reflexiona.
Con el paso de los años, mejoró la relación entre Patrick y su madre. “Patsy podría ser extremadamente crítica y negativa, pero descubrió que
si iba a estar cerca de nosotros, tenía que ser un poco más amable, y
eso fue lo que hizo", agrega. La viuda del intérprete asocia ese
comportamiento a que su suegra también vivió una infancia violenta y
califica su conducta como “un ejemplo de lo que sucede en las familias
en un ciclo de abuso”. “Podía ser muy violenta, pero no fue nada
comparado con lo que soportó ella misma y las historias que escuché
sobre lo que pasó con su propia madre”, recuerda Niemi sobre la que fue
su suegra.
Después de la muerte del padre del actor, Jesse, en 1982, Patsy se
volvió más cercana a la pareja y con el paso de los años mejoró la
relación entre Patrick y su madre. “Patsy podría ser extremadamente
crítica y negativa, pero descubrió que si iba a estar cerca de nosotros,
tenía que ser un poco más amable, y eso fue lo que hizo", agrega.
Swayze y su madre estuvieron muy unidos hasta la muerte del actor. Patsy
murió cuatro años después de él, en 2013 a la edad de 86 años, pero
nunca habían hablado del tema del abuso. "Creo que ella diría: 'Bueno,
ya sabes, a veces podía ser muy estricta, soy ese tipo de maestra",
recuerda Lisa. “Era una mujer complicada, intensa y con una fuerza vital
asombrosa. Patrick la amaba y la respetaba absolutamente”.
Demi Moore y Patrick Swayze en ‘Ghost’.
Además de esta dura infancia, Patrick Swayze tuvo que lidiar más
adelante con su problema con el alcohol. A mediados de los noventa, en
uno de sus mayores picos de popularidad, Swayze ingresó en varias
clínicas de desintoxicación por culpa de su adicción al alcohol. Sin
embargo, tuvo diversas recaídas. Su esposa no dudó en afirmar pocos
meses después de la muerte del actor en una entrevista a The Times
que “tenía una personalidad diferente cuando bebía mucho. Era el mejor
hombre sobre el planeta, a menos que se tomara una copa”. En 2005,
cansada de la situación, Niemi abandonó durante una temporada el hogar
que compartían. Aquella decisión, como si de un ultimátum se tratara,
fue la que llevó a Swayze nuevamente a rehabilitación y a abandonar el
alcohol por completo en sus últimos años de vida.
Una década después de la muerte del actor, Niemi se mudó a Florida y se casó con el joyero Albert DePrisco en 2014. Aunque no ha olvidado al que fue el amor de su vida. "Todavía está en mis sueños. Siento que él está en mi vida", le dice a People
en exclusiva. "Cuando superas el dolor extremo de perder a alguien que
amas, en realidad te acercas de una manera diferente", continúa y añade
que no duda que volverá a reencontrarse con Swayze cuando ella muera
La
presentadora ha aprovechado un parón del programa 'Socialité' y de
'Sálvame Deluxe' para celebrar el enlace con Ricardo Rodríguez, con
quien lleva 13 años de relación.
María Patiño en el plató de 'Socialité'.
La presentadora de televisión María Patiño
se ha casado por sorpresa con quien es su pareja desde hace 13 años,
Ricardo Rodríguez. La pareja ha celebrado la ceremonia en una playa de
Sri Lanka, según ha comunicado ella a través de su cuenta de Instagram. La periodista ha publicado una imagen de la celebración con todos sus
seguidores junto a la frase: "Cruzamos océanos para encontrarnos".
"Si
me caso espero que nadie se entere.
O que se entere una vez haya
pasado, aunque no sé si lo voy a conseguir...", dijo hace algún tiempo
en Socialité, y lo ha logrado. La pareja se ha dado el "sí,
quiero" frente al mar, durante sus vacaciones en el país asiático, y la
novia estaba espectacular con un vestido creado por Ion Fiz.
"¡Felicidades! Ha sido un auténtico placer crear tu vestido, María.
Gracias por confiar en mí", ha comentado el diseñador.
La presentadora,
por su parte, le ha respondido así de cariñosa: "Gracias a ti por
hacerme sentir una princesa playera".
La presentadora de televisión María Patiño
se ha casado por sorpresa con quien es su pareja desde hace 13 años,
Ricardo Rodríguez. La pareja ha celebrado la ceremonia en una playa de
Sri Lanka, según ha comunicado ella a través de su cuenta de Instagram. La periodista ha publicado una imagen de la celebración con todos sus
seguidores junto a la frase: "Cruzamos océanos para encontrarnos".
"Si
me caso espero que nadie se entere. O que se entere una vez haya
pasado, aunque no sé si lo voy a conseguir...", dijo hace algún tiempo
en Socialité, y lo ha logrado.
La pareja se ha dado el "sí,
quiero" frente al mar, durante sus vacaciones en el país asiático, y la
novia estaba espectacular con un vestido creado por Ion Fiz.
"¡Felicidades! Ha sido un auténtico placer crear tu vestido, María.
Gracias por confiar en mí", ha comentado el diseñador.
La presentadora,
por su parte, le ha respondido así de cariñosa: "Gracias a ti por
hacerme sentir una princesa playera".
Las felicitaciones a la pareja no se han hecho esperar. Entre los mensajes de felicitación a la publicación en la red social se
encuentran mensajes de Carlota Corredera, presentadora de Sálvame, programa en el que colabora María. "Muchísimas felicidades", ha publicado. También se han alegrado por los novios Toñi Moreno y Màxim Huerta, compañeros de profesión de la periodista. La pareja se conoció en España. Inicialmente vivieron en Sevilla, hasta
que trasladaron su domicilio a Madrid. Ricardo Rodríguez, actor
venezolano, es muy celoso de su intimidad y apenas se deja ver con la
que es ahora su esposa. Patiño, de 48 años, y el actor han trabajado
juntos en un cortometraje de Julio de la Fuente titulado La cara del diablo,
que supuso el debut de la presentadora como actriz, y que se estrenó en
2015. Aunque llevaban tiempo planeando casarse, no habían informado a
nadie de la ceremonia. Ambos estaban solteros, y ella tiene un hijo de
una relación anterior. Rodríguez, cuatro años menos que la presentadora,
ha participado en series como Gran Reserva y B&b. Además, ha hecho trabajos publicitarios para firmas como Vitaldent y Foster's Hollywood.
La
frase de Kant (1724-1804) aparece en su obra "Crítica de la razón
práctica", publicada en el año 1788. Ilustración a partir de la silueta
de Kant de Wellcome Images, una web operada por Wellcome Trust.
Wellcome Images images@wellcome.ac.uk
Kant: la filosofía lo es todo
El profesor Emilio Lledó a través de su pensamiento sobre 10 ideas esenciales
Con 91 años aquel joven profesor de los que tuvimos la suerte de ser alumnos nos hablaba de la filosofia como algo natural en el hombre.
Repasamos el pensamiento del profesor a través de su visión sobre 10 ideas esenciales.
Educación: “Yo creo decididamente en la enseñanza
pública, en una enseñanza en la que no sea el dinero el que cambie las
perspectivas o los tipos de enseñanza”, opinaba Lledó en una entrevista en Filosofía&co.
Cree que la educación tiene que ser una y la misma para todos los
ciudadanos, porque, opina Lledó, en democracia, el dinero no puede
marcar las diferencias, “La proliferación de colegios privados, rompen
el principio de igualdad”.
Conoce bien la educación pública desde
dentro: en ella se educó y a ella se ha dedicado profesionalmente
durante casi toda su vida.
Felicidad: “La idea de felicidad se basa en tener.
Surge en un país pobre, como Grecia, donde tener agua o vestido hacía
felices a sus poseedores.
Pero hay un momento en esa misma cultura en el
que se descubre que la felicidad ya no está en tener, sino en ser. Hay
límites en el tener.
Hay una gota de infelicidad en tener más de lo que
se necesita.
En mi caso, si me quitan mis libros me quitan la vida. No
aspiro a tener nada más”.
Lledó hace referencia a grandes figuras de la
filosofía como Epicuro o Kant cuando dice que la educación es la fuente
de la felicidad.
Filosofía:
Y qué hace la filosofía sino ayudarnos a
hacernos preguntas.
Y a pensar en lo que hacemos, en el sentido de lo
que hacemos.
“Entre la orilla de Platón y la nuestra corren las mismas
preguntas: ¿Cómo vivir? ¿Para qué pensar?
–se pregunta Lledó en el libro La memoria del Logos. “Cuando la
filosofía se hace respuesta, el pensamiento se seca y se anquilosa;
cuando la filosofía se configura como pregunta escuchada, pero nunca
plenamente respondida, como búsqueda, el pensamiento se dinamiza”.
Lenguaje:
“El hecho de que sea el lenguaje el alimento
básico de la educación significa que la estructura interior de eso que
ha de llamarse personalidad es, en el fondo, el resultado de un diálogo,
el resto de una memoria, interpretada por las palabras con las que
hemos engarzado los sucesos de nuestra vida.
No hay, pues, educación si
no se configura como lenguaje y no se realiza como diálogo".
A Lledó le
sale el alma del profesor que es cuando explica lo importante que le
parece que se cultive que a los alumnos, cuando se les enseñe a leer, se les enseñe
también a amar el lenguaje, a pensar en el lenguaje.
"Y esa personalidad
debe enriquecerse con la lectura, porque así ampliamos el diálogo que
tenemos con nosotros mismos con la voz de Cervantes, de Galdós o de
Lorca”
Libertad: “La reflexión, el pensamiento, la filosofía
es un símbolo de progreso, de libertad, de futuro”.
Estas palabras las
decía Emilio Lledó en una entrevista al diario ABC el
pasado mes de marzo. Filosofía y libertad de la mano.
Leer, pensar, ser
libre, todo uno y todo imprescindible para el profesor.
“La lectura,
los libros, son el más asombroso principio de libertad y fraternidad"
”Libertad quiere decir desarraigo de todos aquellos nudos ideológicos,
mitos, ritos religiosos, prejuicios culturales, interpretaciones
tradicionales, aposentadas sin crítica en el lenguaje y transmitidas
inercialmente en la paideía (la educación, la formación) y en los usos sociales”.
Libros: “Los libros son la memoria”, dice Lledó.
Y
esta, como veremos más adelante, es esencial. “El libro es, sobre todo,
un recipiente donde reposa el tiempo.
Una prodigiosa trampa con que la
inteligencia y la sensibilidad humana vencieron a esa condición efímera,
fluyente, que llevaba la experiencia del vivir hacia la nada del
olvido.
La escritura abrió al ‘animal que habla’, condenado a la
inmediatez de los instantes compartidos, el inesperado enriquecimiento
de una nueva forma de diálogo: el diálogo con ‘otro’ tiempo, el diálogo
con el pasado”.
El libro filosófico es la transmisión de lo que los
seres humanos han querido entender sobre las grandes cuestiones de la
vida (la justicia, la verdad, la belleza, la bondad…) y también para
saber qué es lo que somos, cuál es el futuro colectivo de una serie de
personas que constituyen una nación, un pueblo o una humanidad.
Memoria: “Uno no puede ser más que su propia memoria”.
La
memoria es esencial; no podemos pasar al futuro si no tenemos claro qué
ha sido el pasado.
“Yo creo que los seres humanos somos
fundamentalmente memoria y lenguaje –señala Lledó–. Si no tuviéramos
memoria, no sabríamos quiénes somos.
Por eso, siempre he defendido la
tesis de que tenemos que tener memoria, no solo individual sino también
colectiva”.
Nacionalismo:
"No entiendo el nacionalismo más que como
un asunto de dineros de unos cuantos interesados.
Están jugando con la
emocionalidad de la gente justificando diferencias que no existen.
Nacer
en un país o en otro no es más que una cuestión de azar”.
Pensamiento: “Se habla muchísimo de la libertad de
expresión.
Qué duda cabe que eso es fundamental y característico de
países democráticos, pero en mi opinión lo importante es la libertad de
pensamiento, crear libertad intelectual y capacidad de pensar; tener que
pensar, saber qué pensar y no tener la mente aglutinada con pequeños
coágulos que no te permiten entender, mirar o interpretar.
Y en eso, la
enseñanza tiene que ser ese estímulo continuo entre el profesor y el
alumno”
Política: “El que se mete en política debería hacerlo desde la directriz de la decencia”.
El concepto ser decente como motor de la vida en general y de la vida política en particular.
"Es un ejercicio difícil, pero el que se mete en política debería
hacerlo desde esa directriz de la decencia, un concepto tan sencillo y
tan bonito como ser decente. Entregarte a los demás y no buscar los compromisos con tu propia, cerrada y a veces entristecedora individualidad y egoísmo.