Jean-Michel
Basquiat abraza a Andy Warhol en el Rockefeller Center de Nueva York,
donde habían acudido a una fiesta, la noche del 19 de septiembre de
1985.The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.Fueron dos monstruos del arte contemporáneo de la segunda mitad del siglo XX. Basquiat, el dandi salvaje curtido en el grafiti que alcanzó la fama impulsado por Andy Warhol, el amante impenitente del talento. Una colección de fotografías inéditas ahonda en su turbulenta relación
PAIGE Y yo estamos peleando. Ella seguía con sus indagaciones sobre
Jean-Michel. Y dijo: ‘¿Ya estás empezando de nuevo tu rollo gay con
Jean-Michel? Le respondí: ‘Escucha, no me iría a la cama con él porque
es tan mugriento que no puedo imaginar que alguien pueda hacerlo. Tú
eres la que tuvo un rollo con una persona sucia y desaseada”. Pocas
semanas antes de morir, este pasaje de sus Diarios fechado el 11 de enero de 1987 es la última referencia que Andy Warhol dejó escrita sobre Jean-Michel Basquiat. De los tres protagonistas de la escena, solo Paige Powell
sigue viva. Su voz suena ajada, pero lúcida, al otro lado del teléfono
desde un rincón de Portland, al noroeste de Estados Unidos. Todavía
regresa esporádicamente a Nueva York, donde convivió con estos dos
monstruos del arte contemporáneo estadounidense de la segunda mitad del
siglo XX. “Andy y yo siempre estábamos bromeando. No hay que tomarse al
pie de la letra ni en un sentido trágico aquella conversación
reproducida en sus Diarios. Esa era nuestra forma de hablarnos”. Fotógrafa, marchante de arte y luminaria de los años ochenta en la
Gran Manzana, Paige Powell es memoria viva de aquel tiempo. Y un
formidable testigo de la compleja relación entre Warhol y Basquiat. Con
este último, al que recuerda “extremadamente romántico”, mantuvo un
turbulento e intermitente noviazgo entre 1982 y 1985. Y vendió buena
parte de sus primeros lienzos. “Lo que hubo entre Jean-Michel y Andy no
fue algo romántico, sino simbiótico”, recuerda Paige Powell. “Pintaron
obras juntos, compartieron estudio y viajes ocasionales. Pero no fueron
amantes ni nada parecido. Simplemente se necesitaban el uno al otro.
Jean-Michel era hipnótico, poético, enérgico, extremo e impulsivo. Andy
era divertido pero formal, poético pero desde ángulos muy distintos. Jean-Michel idolatraba a Andy. Y Andy siempre estaba en busca de algo
nuevo y enérgico”.
Lo encontró el 4 de octubre de 1982. Aquel lunes, el galerista Bruno Bischofberger llevó a Basquiat a la guarida de Warhol en el 860 de Broadway. Allí posó junto al lobo del pop art
para una foto poniendo cara de querer comerse el mundo. Iba vestido
como un dandi salvaje. Camisa mal abrochada y corbata torcida bajo la
americana arrugada. Magníficas rastas en el cabello afro. El hijo de
Gerard, un contable haitiano, y Matilda, de origen portorriqueño y
confinada en un sanatorio mental, solo tenía entonces 21 años y el
aspecto de un Rimbaud negro que vagaba por las calles de Nueva York
cuando el rap era la banda sonora de la ciudad, y el grafiti, su huella
en los muros y vagones de metro. Los destellos de aquel arte callejero
alumbraron a Samo, el pseudónimo de Basquiat durante su época de
grafitero lírico que nació de la expresión SAMe Old shit, la
misma mierda de siempre. Warhol mostró en aquella primera foto juntos
una cara de desconcierto que quizá obedeciera a su incontrolable
enamoramiento de todo talento que se cruzaba en su camino. Tenía 54
años, y así lo dejó escrito en sus Diarios: “Es el muchacho que
usaba el nombre de Samo cuando solía sentarse en el paseo de Greenwich
Village a pintar camisetas (…). Era justo uno de esos chicos que me
volvió loco. (…) Entonces, dispuse un almuerzo para ellos y tomé una polaroid. Él se fue a casa y en dos horas regresó con una pintura, todavía
húmeda, de él y yo juntos. Solo alcanzar la calle Christie debe de tomar
una hora. Me dijo que lo había pintado su asistente”.
Keith Haring, Andy Warhol y Jean Michel en el estudio de Warhol en el 860 de Broadway, el 23 de abril de 1984.The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.La instantánea de aquel primer encuentro entre ambos es una de las
muchas que ahora ven la luz gracias al empeño de Michael Dayton Hermann. Artista de 43 años y director de licencias en The Andy Warhol Foundation,
ha sido el encargado de recopilar las fotografías sobre Basquiat que
permanecían en su mayoría inéditas entre los 130.000 negativos y 3.600
hojas de contacto del archivo gráfico de Warhol. La fundación que
gestiona su legado donó este acervo en 2014 al Cantor Arts Center de la Universidad de Stanford para su análisis académico y la creación de una base de datos online
que permita la consulta de este material. El escaneado de los negativos
regresó a manos de Dayton Hermann a finales de 2016. Y a partir de
entonces se dedicó a ensamblar con su ayudante las imágenes sobre
Basquiat con los pasajes relacionados de los Diarios de Warhol. Las fechas marcadas en las hojas de contacto sirvieron de guía para
hilar las escenas en blanco y negro con las descripciones de los textos,
dando forma a lo que Dayton Hermann define como “piezas de una novela
gráfica” sobre la relación entre ambos artistas. El resultado se ha
convertido en el libro Warhol on Basquiat (Taschen), al que pertenecen las imágenes que ilustran estas páginas. “Son, ante todo, escenas de una época de Nueva York que nos abren la
puerta a la convivencia de Warhol con las celebridades de aquel tiempo y
que a la vez humanizan al personaje”, sintetiza Dayton Hermann. “De los
130.000 negativos, una pequeña proporción está dedicada a la figura de
Basquiat. Pero él es sin duda el más retratado. Estas imágenes nos
permiten contemplar la intimidad entre ellos de manera cruda y
enternecedora”. Basquiat pintando de rodillas en su estudio. O fumando un canuto
mientras cierra un bolsón de hierba. Amaneciendo desnudo en la
habitación de un hotel en Washington. Haciendo pesas. Posando para
Warhol con un taparrabos. Pinchando vinilos en su fiesta de cumpleaños. Junto a Madonna, fugaz romance. Con Grace Jones, Keith Haring y Fela Kuti. Y con el todo
Nueva York más hedonista y creativo del momento. Fiestas en el Area y
el Palladium. Cenas en Mr. Chow. Los vinos más caros de la carta del
restaurante. Su desaforado consumo de drogas y las tendencias suicidas. Las conversaciones telefónicas entre ambos de madrugada. La avidez
sexual —tan opuesta a Warhol— y su debilidad por las camareras. Son
solo algunos de los universos paralelos que evocan estas fotografías de
Warhol al fundirse con sus Diarios. Martes 11 de octubre de 1983: “Jean-Michel está intentando ser famoso
muy rápido. Y si funciona, lo conseguirá”. Miércoles 11 de enero de
1984: “Jean-Michel llamó de nuevo desde Hawái. Le dije que se cortase la
oreja. Probablemente lo hará”. Martes 29 de mayo de 1984: “Pintamos una
obra africana juntos de 10 metros de largo. Él es mejor que yo”. Domingo 7 de octubre de 1984: “Jean-Michel es tan complicado, nunca
sabes de qué humor estará, en qué punto se encuentra. Se vuelve
realmente paranoico y dice: ‘Me estás utilizando, solo me estás
utilizando’. Y entonces se siente culpable por su paranoia”. Viernes 21
de junio de 1985: “Llamé a Jean-Michel, pero no me ha devuelto la
llamada. Imagino que está distanciándose lentamente. Solía telefonearme
todo el tiempo dondequiera que estuviese”. Una noche de septiembre tras aquel verano de 1985, Basquiat recogió a
Warhol en una limusina que los llevó a una fiesta en el Rockefeller
Center. Aunque llevaban un tiempo empezando a desdibujarse mutuamente,
hay una imagen de los dos tomada aquella noche llena de ternura y
simbolismo. Pegado a la espalda de Warhol, Basquiat lo abraza cruzando
las manos por delante de su cintura. Tan juntos y tan distantes. Uno,
con el cabello afro alborotado, las pupilas dilatadas por los paraísos
artificiales y la mirada perdida en un sueño caleidoscópico de colores
primarios. El otro, con la sempiterna peluca plateada y la misma cara de
estar siempre alucinando sin necesidad de narcóticos. Todo se jodió
horas más tarde. Al llegar al Odeon, Warhol pidió un periódico y le
trajeron un ejemplar de The New York Times que se publicaba la mañana siguiente. En las páginas interiores, una crónica sobre la exposición que ambos habían inaugurado días antes en la galería de Tony Shafrazi afirmaba que Basquiat era la “mascota” de Warhol. El pintor y cineasta Julian Schnabel abordó aquel episodio en su película Basquiat
(1996). Al teléfono desde Long Island (Nueva York), Schnabel recuerda
por qué rodó el filme. “Jean-Michel siempre quiso saber lo que yo
pensaba sobre su trabajo. Nunca se lo dije”. Respecto a la publicación
del artículo en 1985 que llamó a Basquiat mascota del mundo del arte,
Schnabel rememora: “Aquello hirió la amistad entre ambos por un tiempo,
pero se querían el uno al otro y así fue hasta el final de sus vidas”. Los dos, durante una sesión de entrenamiento en la guarida de Warhol en el 860 de Broadway (Nueva York) en el verano de 1983.The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.Nada volvió a ser lo mismo entre ellos durante el año siguiente. Y ya en 1987, Warhol dejó escrito el 11 de enero en sus Diarios
aquella última cita sobre Basquiat en la que recreaba una discusión con
Paige Powell. Pocas semanas después, Warhol murió durante una
intervención quirúrgica. Y Basquiat, el artista que había soñado con ser
una estrella como sus héroes Charlie Parker y Jimi Hendrix,
el chico listo que empapaba sus pinturas de improvisación, violencia,
instinto y pasión, dio rienda suelta a toda su rabia —“Mi obra está
compuesta en un 80% de ira”, dijo en una ocasión— inundando sus venas de
heroína. Falleció por una sobredosis de varias drogas el 12 de agosto
de 1988. A los 27 años, alcanzó la condición de artista inmortal. En 2017, su lienzo Sin título, de 1,83 × 1,73 metros y fechado
en 1982, batió con 99 millones de euros el récord de una subasta para
la obra de un creador estadounidense. Hace pocas semanas, el Guggenheim
de Nueva York inauguró una exposición con parte de sus trabajos. Y la
reciente publicación de la colorista novela gráfica Basquiat, de Paolo Parisi,
es solo otra de las muchas noticias sobre la atracción que sigue
irradiando el mito que Warhol ayudó a fabricar. Paige Powell, su novia y
amiga de ambos, lo vio por última vez al principio del verano en que
murió por sobredosis. “Estaba en Central Park con [el también pintor]
Francesco Clemente. Parecía colocado. Como en un viaje feliz. Más de 30
años después de su muerte, Jean-Michel nos sigue fascinando porque tuvo
siempre algo tan original… Sus obras eran pinturas del corazón”. Jean Michel Basquiat pinta la obra 'Sin nombre' en el estudio de Andy Warhol en Broadway. el 16 de abril de 1984.The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.
Escaños 350 / Asistentes 346 / Mayoría absoluta 176.
El presidente del Gobierno en funciones y candidato socialista, Pedro Sánchez, este martes, en el Congreso de los Diputados.Emilio NaranjoEFE
La primera votación para la investidura
del candidato a la presidencia, Pedro Sánchez, se ha saldado este
martes con 124 votos a favor, muy lejos de los 176 que hubiera
necesitado para ser elegido presidente del Gobierno. A los 123 votos
socialistas solo se unió el del diputado del PRC, José María Mazón. El
resto de la cámara se ha decantado por la abstención y los noes: 52
abstenciones y 170 noes. Las abstenciones fueron de Unidas Podemos,
Compromis, y Bildu. Los noes fueron del PP, Ciudadanos, Vox, ERC, Junts
per Catalunya, Navarra Suma, Coalición Canaria y Junts Per Catalunya.
Unidas Podemos, finalmente, se abstuvo como gesto de buena voluntad para
continuar la negociación. La única sorpresa de la votación la ha
protagonizado el voto telemático emitido por Irene Montero, que había
solicitado esta modalidad por su avanzado embarazo. Montero ha votado
no, en contra del criterio de su grupo. La portavoz de Podemos emitió su
voto a las 9 de la mañana, aunque, según el reglamento del Congreso,
podría haber aguantado hasta una hora antes del inicio de la votación. La
mayoría de los grupos ha reprochado a Pedro Sánchez que no se haya
esforzado y dedicado más a la negociación para convencerles de que
apoyaran la investidura. Con o sin negociación las posiciones de los
grupos no se han movido de las inicialmente previstas, al menos, para
esta primera votación. La votación se repetirá este jueves con el
objetivo de Sánchez de conseguir más síes que noes y salga la
investidura. Todavía no hay garantías.
En la jornada de la primera votación, el protagonismo lo han tenido
los representantes de los partidos independentistas catalanes, aunque
con matices diferenciales entre ERC y Junts Per Catalunya. Ambos han
votado no. “Siempre se olvida señora Borrás de la mitad de los catalanes; usted
no reconoce la legitimidad del Estado; usted no reconoce a los partidos
que no son nacionalistas; y desde luego no reconoce al PSC”, ha señalado
Pedro Sánchez a Laura Borrás, portavoz de JuntsxCat a modo de reproche
severo. De este debate de investidura emerge con toda claridad que
Sánchez, sea presidente en funciones o en plenitud, no permitirá que se
incumpla la ley. “Lo que ha pasado en Cataluña ya le adelanto señora
Borrás que no volverá a ocurrir”, ha continuado Sánchez en un tono que
no cabe duda de lo que encierra. Si tiene necesidad de aplicar el
artículo 155 lo hará para defender “la soberanía nacional y la
integridad territorial”.
La portavoz independentista ha reprochado a Sánchez que no hubiera
respetado al presidente de la Generalitat, Quim Torra. No se ha dado por
aludido Sánchez quien ha recordado las reuniones con Torra que tantas
criticas le han valido “de la derecha”. Su respeto institucional,
siempre lo tendrá, ha dicho. El debate con Gabriel Rufián, ha ido por otros derroteros. “No se
puede imponer la república ni la autonomía con el 50% en contra, estamos
condenados a entendernos”, ha reconocido Rufián, muy en línea con su
antecesor, Joan Tardá, a quien ha rendido homenaje. No por parte de
Borrás, pero sí de Rufián, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han recibido
la recomendación de que lleguen a un acuerdo con Unidas Podemos. "¿Por
qué es mejor una abstención del PP y Ciudadanos a que el señor Iglesias
se siente en un Ministerio? ¿ Señor Iglesias por qué es mejor darle una
oportunidad a los trillizos a que se siente usted en un Ministerio?”. Mejor entenderse que “jugar a la ruleta rusa y dar una oportunidad a
Casado, Rivera y Abascal para que lleguen a la Moncloa”, ha concluido.
Además de Cataluña, esta ha sido la jornada de las reivindicaciones
territoriales. El PNV ha votado “una abstención constructiva”, según
definición de Aitor Esteban, que se muestra favorable a trabajar durante
la legislatura para temas nacionales y específicamente del País Vasco.
La representante de Bildu, Mertxe Aizpura mostró su disconformidad con
la marcha que lleva la reforma del Estatuto de Gernika, aunque anunció
su abstención para evitar la llegada de las tres derechas. Cierta tensión hubo entre la portavoz de Coalición Canaria, Ana
Oramas y el candidato socialista. Su crítica a la falta de apoyo a
Canarias y Sánchez ha llevado a Sánchez a responder con cierta dureza
—con soberbia, según Oramas— que ha puesto en valor las inversiones en
el archipiélago y con el recordatorio de que desde otros grupos, los
diputados canarios defienden a su tierra, como es el caso de los propios
socialistas. En una réplica posterior, el presidente en funciones,
distendió el tono y se mostró favorable a negociar si se dan las
condiciones. No ha sido amable el diálogo entre el representante de UPN, Sergio
Sallas. Es imposible desde que la socialista María Chivite trata de
formar gobierno y rompe las expectativas que tenía la coalición Navarra
Suma, formada por UPN, Ciudadanos y el PP. “Esté tranquilo que los
socialistas navarros siempre guardarán la foralidad de la comunidad
navarra”, ha pedido Sánchez. La distensión y el tono correcto es
habitual entre el PSOE y el representante de Compromís, Joan Baldoví. Pero las reivindicaciones pendientes, de tipo económico, han aflorado. Los máximos agradecimientos fueron para el diputado del PRC, José María
Mazón, el único apoyo que ha tenido Pedro Sánchez.
Al acuerdo también les ha instado Joan Baldoví de Compromis y Aitor
Esteban del PNV.
Hoy no era el turno del PP, Ciudadanos y Podemos pero la represente
socialista, Adriana Lastra, quiso responderle por su discurso del día
anterior en la que criticó a los socialistas por no defender en el País
Vasco las libertades. “Mientras a mis compañeros socialistas les mataban
en el País Vasco, usted señor Rivera se dedicaba a salir despelotado en
los carteles”, ha dicho Lastra como recordatorio de esa imagen
electoral que protagonizó el líder de Ciudadanos al principio de su
andadura política. La petición a Rivera y al líder del PP, Pablo Casado
para que se abstengan las ha reiterado sin éxito Adriana Lastra. Pero sí
ha habido diferencias en el tono en el que Lastra se ha dirigido a
Casado en relación a Rivera. Mucho más moderado y sin acritud. Lastra
hizo el último esfuerzo de allanar el camino con Iglesias. Pero el broche lo puso Pedro Sánchez. Primero, agradecimientos a su
grupo, después ha dicho que no pierde la esperanza al reivindicar la
capacidad de acuerdo de la política española a lo largo de los últimos
40 años con pactos de Estado para la libertad y seguridad . A Unidas
Podemos le ha pedido generosidad. Al PP y a Ciudadanos, responsabilidad.
"Quiero gobierno, estabilidad y legislatura", ha concluido. Hoy no lo
ha conseguido.
Un equipo de astrónomos ha encontrado los restos de un
episodio de canibalismo galáctico que sucedió hace mucho, mucho tiempo,
en la Vía Láctea, la galaxia en la que está nuestro Sistema Solar.
“En todas las galaxias hay estrellas casi tan antiguas como el
universo, que se formó hace 13.700 millones de años, y otras más
jóvenes.
Gracias a estas estrellas fósiles podemos reconstruir la
historia de nuestra galaxia”, explica.
La Vía Láctea sobre un paraje del parque nacional de Nambung, al oeste de Australia.NASA/ Michael Goh
Su equipo ha analizado el color y la intensidad de un
millón de estrellas en un radio de 6.500 años luz —más de mil billones
de kilómetros— cuya distancia a la Tierra ha sido medida de forma
precisa por la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea.
Los investigadores se han centrado en dos poblaciones de estrellas que
están en el halo galáctico, la descomunal esfera que envuelve el disco
aplanado de la Vía Láctea, donde orbitan muchas de sus estrellas,
incluido el Sol.
En el halo hay dos grupos estelares, uno de astros
azules y brillantes y otro más rojo y tenue.
El equipo de Gallart ha
usado modelos de evolución estelar para calcular su edad.
Los
resultados, publicados hoy en Nature Astronomy, desvelan los detalles de un episodio muy poco conocido de la historia de nuestra galaxia.
El color y la concentración de elementos pesados de las
estrellas estudiadas apuntan a que cada grupo proviene de una galaxia
diferente.
Las estrellas rojas nacieron en la Vía Láctea primitiva hace
unos 13.000 millones de años.
Las azules surgieron más o menos al mismo
tiempo, pero en Gaia-Encélado, una galaxia enana unas cuatro veces más
pequeña. Hace unos 10.000 años ambas galaxias chocaron de forma violenta
y la más grande se tragó a la más pequeña.
Muchas de las estrellas de
Gaia-Encélado pasaron a viajar sin orden aparente por el halo galáctico
de la Vía Láctea junto a una población menor de estrellas autóctonas.
Ambas poblaciones, los fósiles que cuentan esta historia, siguen siendo
claramente identificables.
Representación
del cielo nocturno en la Tierra dentro de 3.700 millones de años, con
la galaxia de Andrómeda, a la izquierda, y la Vía láctea.NASA
“Al principio de la vida del universo estos choques eran
muy frecuentes y permitieron que las galaxias fuesen aumentando de
tamaño hasta tener dimensiones como las que vemos hoy”, explica Gallart.
“La Vía Láctea probablemente ha vivido decenas o centenares de
fusiones, pero esta es la más grande que se ha detectado nunca”, añade.
“El estudio es muy interesante y ayuda mucho a elucidar cómo fue el
impacto entre la Vía Láctea primitiva y Gaia-Encélado”, opina Amina Helmi,
catedrática en el Instituto Astronómico Kapteyn de la Universidad de
Groninga (Países Bajos), cuyo equipo propuso por primera vez el año
pasado la existencia de esa galaxia enana y la colisión con la nuestra,
aunque no pudieron determinar cuándo sucedió.
Este acto de canibalismo cósmico tuvo efectos beneficiosos.
La formación
de estrellas en Gaia-Encélado se detuvo por completo tras ser
engullida, pero en la Vía Láctea hubo un resurgir de nuevas estrellas
que duró hasta hace unos 6.000 millones de años. Eso no quiere decir que
después dejasen de nacer nuevos astros.
Hace unos 4.500 millones de
años nació una estrella enana amarilla en torno a la que se formaron los
ocho planetas del Sistema Solar. En uno de estos planetas, la Tierra,
surgió vida por primera vez hace más de 3.000 millones de años.
Es
interesante pensar, dice Gallart, que las estrellas fósiles que ella ha
estudiado “han tenido el doble de tiempo que nuestro Sistema Solar para
formar vida y, posiblemente, seres inteligentes”.
Y hay un dato aún más
esclarecedor: en el universo hay unos 200.000 millones de galaxias donde
algo parecido haya pasado ya o esté a punto de ocurrir.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias hacen terapia de pareja ante el hemiciclo y mantienen la incógnita de su presunta boda política.
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, a su llegada al Congreso. En vídeo, la intervención de Iglesias en 10 minutos.ballestero (efe) | epv
Se necesitan, pero no se quieren. Se conocen, pero no se entienden.
Se cortejan, pero no se fían un pelo el otro del uno. Más que novios en
capilla, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias parecían este lunes los machos alfa
de sus respectivos corrales orinando a chorro su territorio para
defenderlo de intrusos. Pedro y Pablo, Pablo y Pedro, escenificaron en
público los amores reñidos que llevan tres meses forjando en privado. Se
sacaron los trapos sucios. Se dijeron las verdades a la cara. Se
pusieron de vuelta y media sin romper del todo los puentes por si las
moscas. (Pues harta estoy del jueguecito de ambos) porque la derecha ignorante facha y pija se alian sin problemas y Pedro y Pablo ya deben de odiarse y de paso me cansan. Nadaron y guardaron la ropa después de haberse dejado en cueros vivos. Hicieron terapia de pareja ante un hemiciclo fascinado al escuchar por fin algo que parecía de verdad
en medio del soporífero argumentario y dejaron infinidad de preguntas y
una certeza en el aire. Su unión es inevitable si quieren formar un
gobierno de izquierdas y evitar las urnas, pero amor, amor, lo que se
dice amor, no hay ni un átomo entre ambos. Mientras, los suyos
negociaban extramuros los términos de la separación de bienes de su
hipotético matrimonio por poderes. El jueves sabremos si habrá
esponsales o los contrayentes vuelven al mercado. Había empezado el candidato Sánchez a la vez épico y lírico. Su oferta a
los grupos, una especie de sueño lisérgico con una idílica España 4.0
-el mejor país del mundo para ser niño, la tierra prometida de los
derechos digitales, el edén de la educación continua, el paraíso de las
ciudades sin humo, la meca de los horarios racionales, la pera limonera
en rama - era irresistible. Una Ley para cada necesidad. Una Estrategia
Nacional para cada reto. Un Estatuto para cada colectivo. “Una sociedad
de hombres y mujeres iguales en armonía con la naturaleza”, según el modestísimo resumen del presidente en funciones. “Esto es pa que quede, lo que yo hago dura”, le faltó decir, como a
Rosalía en el hitazo Con altura. Había que estar ciego, les dijo a
Casado y Rivera, para no sumarse a ese ubérrimo carro. Así que les pidió
a la cara la abstención. No por él, que no tiene interés ninguno, sino
por España. A Unidas Podemos, ni mentarlo, perdón, mentarlas. Ahí debió
de empezar a fraguarse la tragedia. Enfrente, un cariacontecido Pablo Iglesias se mesaba la barba
y tomaba nota de la homilía del mismo Pedro que le había negado muchas
más que las tres veces del cuento. Fue luego, por la tarde, cuando
verbalizó su santa ira en la tribuna. Llegó, le miró y disparó. Le
reprochó que hiciera proposiciones deshonestas a la derecha siendo como
se supone que es su socio preferente. Le acusó de quererles solo como
ministros florero. Le pidió respeto y reciprocidad. O ellos, o yo, llegó
a decirle, sin decirlo. Terrible disyuntiva. Porque lo malo es que lo
suyo es un ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. Contigo porque
me matas; sin ti, porque me muero