Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

22 oct 2018

La reacción de Toñi Moreno tras conocerse que deja 'Viva la vida'

Menos mal. Era Deprimente y aburrido pese que Toñi parecía alegre y de chiste facil....pero un fin de semana y cuatro horas te obligaban a salir..
Fue la noticia bomba del fin de semana: Mediaset cambiaba a Toñi Moreno de 'Viva la vida' a 'Mujeres y hombre y vicerversa', y en su lugar llegaba Emma García.
 Intercambio de programa entre las dos presentadoras, que ha sorprendido a todos sus fans. 
Y lo de Hombres y mujeres otro bodrio, mejor películas creo yo.

Toñi Moreno
La estrategida de Mediaset de intercambiar las presentadoras de Viva la vida y Mujeres y hombres y viceversa fue la noticia televisiva del fin de semana, adelantada por el portal Yotele.
 Un intercambio que no ha sentado nada bien ni a los seguidores de Toñi Moreno ni a los de Emma García, como se hizo patente en las redes sociales. Pero… ¿qué opinan ambas presentadoras? De Emma García, solo tenemos esta foto que colgó en su instagram.

Los hijos heredan el sufrimiento de los padres

Los descendientes de prisioneros de la Guerra de Secesión americana vivieron menos que los del resto de soldados.

 

El cabo Calvin Bates, en el hospital tras salir del campo de prisioneros confederado de Andersonville. Atención, la foto ampliada puede herir su sensibilidad. 
El cabo Calvin Bates, en el hospital tras salir del campo de prisioneros confederado de Andersonville. Atención, la foto ampliada puede herir su sensibilidad. Biblioteca del Congreso de EE UU
El cabo Calvin Bates, del 20º Regimiento de Infantería de Maine del Ejército de la Unión, fue hecho prisionero por soldados de la Confederación en mayo de 1864, durante la Guerra de Secesión de EE UU (1861-1865).
 Apenas estuvo cuatro meses en el campo de prisioneros de Andersonville (Georgia) pero salió de allí demacrado, enfermo, con los dos pies amputados y un intenso sufrimiento en su mirada (ver fotografía). 
Tan duras eran las condiciones que el 40% de los prisioneros no salieron vivos de allí.
 Ahora, un estudio con miles de ellos muestra que los hijos que tuvieron los supervivientes de aquel infierno vivieron menos que los de otros veteranos.
 Incluso, murieron a una edad más temprana que sus hermanos nacidos antes de la guerra. 
De alguna manera, el dolor de sus padres se grabó en su genética.
Desde hace años, estudios en animales han mostrado que determinados factores ambientales provocan cambios en la información genética que pasan de una generación a otra. 
Es como si dejaran marcas que apagaran o encendieran genes pero sin alterar el ADN.
 Así se ha comprobado que el azúcar que toman los padres puede hacer obesos a sus descendientes o que la mala alimentación de los abuelos perjudicaría la salud de sus futuros nietos.
 A pesar del gran impacto que podría tener en la ciencia y en la salud, se sabe poco de estos mecanismos epigenéticos en humanos y saber más exigiría unos experimentos que la ética impide.
Por eso es tan excepcional la historia de Bates y el experimento social que supuso el internamiento de unos 200.000 soldados de la Unión en prisiones sudistas durante la guerra que dividió a EE UU. Un grupo de investigadoras de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) han rastreado qué fue de ellos una vez que salieron de los campos.
 Gracias a los archivos militares, saben si se casaron o ya estaban casados, dónde vivían, a qué se dedicaban o cuándo y cuántos tuvieron hijos .
 También pudieron ver cuándo murieron ellos, su mujer y sus hijos. Así comprobaron que, tal y como publican en PNAS, los que tuvieron después de pasar por sitios como Andersonville vivieron menos que los hijos de otros veteranos de guerra.
"Pasaron dos cosas en el campo: inanición, con los hombres convertidos en cadáveres andantes que morían de escorbuto y diarrea, y estrés psicológico", comenta la economista de la UCLA y principal autora del estudio Dora Costa. 
Ni ella ni sus colegas son especialistas en genética ni se ha podido estudiar el ADN de los 6.500 veteranos de guerra y sus 20.000 hijos que han investigado. 
Pero han llegado a la epigenética por descarte: Controlando diversos factores, como condición socioeconómica, origen, fecha de alistamiento, estado de salud previo... compararon la longevidad de los hijos de los veteranos que fueron prisioneros de los que no lo fueron, viendo que, en iguales circunstancias y a la misma edad, los primeros tenían el doble de posibilidades de haber muerto. 
Hay otro dato que refuerza la tesis de la base epigenética:
 Dentro de la misma familia, los hijos que el prisionero de guerra tuvo después de sobrevivir a uno de esos campos tenían hasta 2,2 veces más probabilidades de morir antes que sus hermanos a la misma edad.
"Ciertamente hay transferencia intergeneracional de rasgos en humanos, algo que puede ocurrir por métodos bien conocidos, como la herencia genética o la herencia cultural, como el aprendizaje", recuerda el profesor de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), Neil Youngson.
 "Lo que es especial aquí es que esta investigación muestra un mecanismo de herencia diferente, la epigenética, en el que una exposición ambiental (en este caso el hambre o el estrés, las autoras no pueden decir cuál) inducen cambios moleculares en los gametos que, a su vez, afectan a la salud o conducta de sus descendientes", explica este investigador, no relacionado con el estudio.

 
Uno de los soldados de la Unión, tras ser liberado de una prisión confederada. Las imágenes frontales recuerdan a las de los supervivientes del Holocausto. 
Uno de los soldados de la Unión, tras ser liberado de una prisión confederada. Las imágenes frontales recuerdan a las de los supervivientes del Holocausto. Biblioteca del Congreso de EE UU
Hasta ahora, los escasos experimentos sociales que han permitido estudiar la transmisión intergeneracional del trauma en humanos habían tenido como protagonistas a los niños, incluso aún por nacer, pero no a adultos.
 En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, el norte de los Países Bajos, aún bajo dominación alemana, sufrió una terrible hambruna.
 En ciudades como Róterdam o Ámsterdam las raciones no alcanzaron ni las 1.000 kilocalorías diarias
Uno de los soldados de la Unión, tras ser liberado de una prisión confederada.
 Las imágenes frontales recuerdan a las de los supervivientes del Holocausto. Biblioteca del Congreso de EE UU
 
Hasta ahora, los escasos experimentos sociales que han permitido estudiar la transmisión intergeneracional del trauma en humanos habían tenido como protagonistas a los niños, incluso aún por nacer, pero no a adultos. 
En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, el norte de los Países Bajos, aún bajo dominación alemana, sufrió una terrible hambruna.
 En ciudades como Róterdam o Ámsterdam las raciones no alcanzaron ni las 1.000 kilocalorías diarias El hambre afectó a la fertilidad de las mujeres, pero lo peor vendría después: los niños de las embarazadas en aquellos meses nacieron con una media de 300 gramos menos.
 Ya de adultos, aquella exposición prenatal al hambre redujo su tamaño corporal y aumentó la incidencia de diabetes y esquizofrenia.
 
Estos efectos se manifiestan a veces en la tercera generación.
 En 2017, un trabajo con una enorme muestra de 800.000 niños suecos comprobó que el trauma de perder a un padre o una madre deja una marca que heredan los hijos
 Sus autores vieron que, los niños que se quedan huérfanos en los años anteriores a la adolescencia tienden a tener, ya de adultos, más hijos prematuros y con menor peso que los que no perdieron a sus padres
. "Justo antes de la pubertad, durante el periodo de crecimiento lento, es cuando se programa la espermatogénesis y cuando los testículos empiezan a formarse
. También es un momento psicológicamente formativo y en nuestro estudio vimos que un trauma psicológico grave, la muerte de un padre, durante este período predecía los resultados al nacer de los hijos de los chicos", explica la investigadora de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y coautora de este estudio, Kristiina Rajaleid.
Las hijas de los prisioneros de guerra, sin embargo, fueron tan longevas como los niños de los demás veteranos

Uno de los padres de la hipótesis epigenética de la transmisión del trauma es el investigador del Instituto Karolinska (Suecia), Lars Olov Bygren.
 Junto al genetista británico Marcus Pembrey, Bygren llevó a cabo el llamado estudio Överkalix en el que observaron una relación entre la disponibilidad de comida a edades tempranas y el estado de salud de los descendientes entre los habitantes de un pequeño pueblo por encima del Círculo Polar Ártico.
 En concreto, comprobaron que los nietos de aquellos que, siendo niños, habían pasado penurias por las malas cosechas, tienen mayor incidencia de problemas cardiovasculares
 "Nosotros hemos visto tres periodos sensibles a la respuesta transgeneracional, los primeros meses, hasta los dos años, durante el periodo de crecimiento lento [en torno a los 10 años] y en los 17-18 años", cuenta Bygren en un correo
. Muchos de los que se alistaron para combatir a los confederados tenían esa edad.
Pero hay un último dato del estudio de los prisioneros de guerra que intriga a los científicos: el trauma por tanto sufrimiento solo lo heredaron los hijos varones, las hijas fueron tan longevas como las del resto de los que fueron a la guerra.
 Ni las autoras ni los expertos consultados saben con certeza el porqué de esta discriminación por sexos.
 Igual el análisis de los datos de la tercera generación, de los nietos y nietas de soldados como el cabo Bates, que está en curso, pueda explicarlo.

 

Mimi Marchand, la ‘Rasputina’ del Elíseo

Una biografía de la asesora en la sombra de los Macron revela su inquietante influencia sobre la pareja presidencial.

Brigitte Macron y, a la izquierda, Mimi Marchand, en París en abril de 2017.
Brigitte Macron y, a la izquierda, Mimi Marchand, en París en abril de 2017.

 

11 famosos que publicaron libros que no escribieron

Aitana Ocaña reconociendo que ha contado con la ayuda de una 'coach' para escribir en 'La tinta de mis ojos' (Alfaguara) engrosa la lista de personajes que aprovechan la figura del escritor fantasma.

 Repasamos otros casos.

libro aitana
Aitana Ocaña, Ana Rosa Quintana y David Bisbal. Foto: Gtres

 

Desde Shakespeare y otros grandes nombres de la literatura a la legión de celebridades que publican sus memorias por puro marketing (y ahora también sus blogs y redes sociales), la figura del escritor fantasma está tan presente como obviada. 
Como reconocía Jodi Lipper, escritora en la sombra de muchos de los best seller de The New York Times en una entrevista con Refinery 29, casi la totalidad de los libros de no ficción de esa lista están escritos por terceros que no se llevan el crédito.
 Y apuntaba también que es un campo principalmente dominado por mujeres –que ya históricamente recibimos menos reconocimiento en nuestros trabajos que los hombres–. 
Repasamos algunos ejemplos sonados de famosos sin ningún talento para la literatura pero que milagrosamente escribieron un libro.
Aitana Ocaña. La reciente publicación del libro de la ex concursante de Operación Triunfo, La tinta de mis ojos (Alfaguara), con ilustraciones propias y textos para los que ella misma reconocía haber contado con la ayuda de una “coach literaria”, ha destapado de nuevo esta figura. 
“Cuando salí [del programa] me propusieron la idea de escribir un libro. Yo pensé: ‘nunca he hecho un libro en mi vida, yo no escribo, no sé cómo hacerlo. 
Siempre he tenido faltas de ortografía y nunca me he sabido expresar muy bien, no sé cómo lo voy a hacer”, contaba en una abarrotada Fnac de Callao.
La polémica por el descarado interés comercial y la puesta en cuestión de su calidad literaria no han tardado en llegar, generando aún más debate a raíz de un tuit y un artículo publicado por la periodista Lorena G. Maldonado en el que escribía:
 “Malas noticias para la literatura: Aitana publica un libro escrito por una ‘negra’ literaria, con 15 ilustraciones y poesía de baratillo”.
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Aitana Ocaña en la presentación de ‘La tinta de mis ojos’. Foto: Gtres

 David Bisbal. Famoso por sus patinazos expresándose en Twitter (el episodio #turismoBisbal es historia de España), lo de escribir sus memorias, Desde dentro (Ed. Espasa), corrió por cuenta del periodista Francisco Aguado. 
Él fue quien estructuró las conversaciones que ambos tuvieron durante meses para crear el libro
. Desde la editorial explicaban así el fenómeno a El Mundo: “Se trata de artistas con vidas fascinantes, pero sin tiempo para nada o que no se les da bien escribir”.
 
David Bisbal publicó un libro biográfico, ‘Desde dentro’ (Espasa). Foto: Gtres


 Ana Rosa Quintana. Muy sonado fue el caso de la presentadora televisiva hace ya casi dos décadas.
 Que Sabor a hiel (Planeta) no había sido escrito por ella se supo tras las acusaciones de plagio literal de algunos textos incluidos en el libro que eran en realidad originales de las autoras Danielle Steel y Ángeles Mastretta
. Para rebajar el escándalo, Quintana lanzó un comunicado en el que atribuía la hazaña a “un colaborador que gozaba de toda mi confianza”.
 Ese “colaborador” rápidamente fue identificado como su ex cuñado David Rojo, a quien en los agradecimientos Ana Rosa le escribía:
 “A David Rojo, por las incontables horas que hemos trabajado en esta novela, por su meticulosa investigación y por todas las locuras que hemos quitado a la versión final del libro”.
 El libro fue retirado por la editorial.

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Britney Spears ha recurrido a la escritora Sheryl Berk en dos ocasiones. Foto: Amazon
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Ana Rosa Quintana fue acusada de plagio por ‘Sabor a hiel’ (Planeta). Foto: Gtres

Victoria Beckham. Saber que la periodista Hadley Freeman es quien está detrás de That Extra Half an Inch: Hair, Heels and Everything in Between (Penguin), el libro que Beckham publicaba en 2007 con sus claves de estilo, podría despertar intereses que hasta el momento no suscitara per se la lectura de la ex Spice. Un éxito de ventas en el momento de su publicación cuyos créditos reconoció la propia columnista desde su habitual en The Guardian años después con un artículo titulado Yo fui el ‘fantasma’ de Victoria Beckham, desentrañando el negocio de los escritores en la sombra de celebridades. 
Lo hacía al hilo de la publicación del libro Confesiones de un escritor fantasma (The Friday Project), del referente en materia Andrew Crofts (autor de más de 80 obras).
 Freeman aprovechaba la ocasión para aportar la siguiente reflexión: “Que los escritores fantasmas existan prueba que vivimos en una era obsesionada con la fama; que la gente esté interesada en los escritores fantasmas demuestra cuán ridícula es esta obsesión”.
 
Desde Shakespeare y otros grandes nombres de la literatura a la legión de celebridades que publican sus memorias por puro marketing (y ahora también sus blogs y redes sociales), la figura del escritor fantasma está tan presente como obviada. Como reconocía Jodi Lipper, escritora en la sombra de muchos de los best seller de The New York Times en una entrevista con Refinery 29, casi la totalidad de los libros de no ficción de esa lista están escritos por terceros que no se llevan el crédito. Y apuntaba también que es un campo principalmente dominado por mujeres –que ya históricamente recibimos menos reconocimiento en nuestros trabajos que los hombres–. Repasamos algunos ejemplos sonados de famosos sin ningún talento para la literatura pero que milagrosamente escribieron un libro.

1.Aitana Ocaña. La reciente publicación del libro de la ex concursante de Operación Triunfo, La tinta de mis ojos (Alfaguara), con ilustraciones propias y textos para los que ella misma reconocía haber contado con la ayuda de una “coach literaria”, ha destapado de nuevo esta figura. “Cuando salí [del programa] me propusieron la idea de escribir un libro. Yo pensé: ‘nunca he hecho un libro en mi vida, yo no escribo, no sé cómo hacerlo. Siempre he tenido faltas de ortografía y nunca me he sabido expresar muy bien, no sé cómo lo voy a hacer”, contaba en una abarrotada Fnac de Callao.
La polémica por el descarado interés comercial y la puesta en cuestión de su calidad literaria no han tardado en llegar, generando aún más debate a raíz de un tuit y un artículo publicado por la periodista Lorena G. Maldonado en el que escribía: “Malas noticias para la literatura: Aitana publica un libro escrito por una ‘negra’ literaria, con 15 ilustraciones y poesía de baratillo”.
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Aitana Ocaña en la presentación de ‘La tinta de mis ojos’. Foto: Gtres
2. David Bisbal. Famoso por sus patinazos expresándose en Twitter (el episodio #turismoBisbal es historia de España), lo de escribir sus memorias, Desde dentro (Ed. Espasa), corrió por cuenta del periodista Francisco Aguado. Él fue quien estructuró las conversaciones que ambos tuvieron durante meses para crear el libro. Desde la editorial explicaban así el fenómeno a El Mundo: “Se trata de artistas con vidas fascinantes, pero sin tiempo para nada o que no se les da bien escribir”.
David Bisbal publicó un libro biográfico, ‘Desde dentro’ (Espasa). Foto: Gtres
3. Ana Rosa Quintana. Muy sonado fue el caso de la presentadora televisiva hace ya casi dos décadas. Que Sabor a hiel (Planeta) no había sido escrito por ella se supo tras las acusaciones de plagio literal de algunos textos incluidos en el libro que eran en realidad originales de las autoras Danielle Steel y Ángeles Mastretta. Para rebajar el escándalo, Quintana lanzó un comunicado en el que atribuía la hazaña a “un colaborador que gozaba de toda mi confianza”. Ese “colaborador” rápidamente fue identificado como su ex cuñado David Rojo, a quien en los agradecimientos Ana Rosa le escribía: “A David Rojo, por las incontables horas que hemos trabajado en esta novela, por su meticulosa investigación y por todas las locuras que hemos quitado a la versión final del libro”. El libro fue retirado por la editorial.
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Ana Rosa Quintana fue acusada de plagio por ‘Sabor a hiel’ (Planeta). Foto: Gtres
4. Victoria Beckham. Saber que la periodista Hadley Freeman es quien está detrás de That Extra Half an Inch: Hair, Heels and Everything in Between (Penguin), el libro que Beckham publicaba en 2007 con sus claves de estilo, podría despertar intereses que hasta el momento no suscitara per se la lectura de la ex Spice. Un éxito de ventas en el momento de su publicación cuyos créditos reconoció la propia columnista desde su habitual en The Guardian años después con un artículo titulado Yo fui el ‘fantasma’ de Victoria Beckham, desentrañando el negocio de los escritores en la sombra de celebridades. Lo hacía al hilo de la publicación del libro Confesiones de un escritor fantasma (The Friday Project), del referente en materia Andrew Crofts (autor de más de 80 obras). Freeman aprovechaba la ocasión para aportar la siguiente reflexión: “Que los escritores fantasmas existan prueba que vivimos en una era obsesionada con la fama; que la gente esté interesada en los escritores fantasmas demuestra cuán ridícula es esta obsesión”.
libro aitana 
 
Aziz Ansari, Modern Romance: El amor en la era digital (Ed. Seda). El aclamado ensayo sobre el amor moderno del cómico Anziz Ansari, publicado antes del polémico debate sobre el consentimiento en las relaciones sexuales que generó la denuncia en Babe de una mujer que lo acusaba de haber ido más lejos de lo que ella quería en un encuentro sexual entre ambos, no fue escrito exclusivamente de su puño y letra.
 Aunque en la portada el reclamo y el único nombre que aparece es el del cómico creador de Master of None (Netflix), fue elaborado mano a mano con el sociólogo de la Universidad de Nueva York Eric Klinenberg.
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Aziz Ansari publicaba el ensayo ‘Modern Romance’ a medias con un sociólogo de la Universidad de Nueva York. Foto: Gtres


Naty Abascal. La guía de estilo de la modelo, 100% Naty (Random House Mondadori), la escribió el experto en moda Vicente Gallart.
 Quedó tan satisfecha con el resultado que exigió que se diera crédito al escritor también en la portada, con foto incluida. 
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‘100% Naty’ (Random House Mondadori), el manual de estilo de la ex modelo Naty Abascal. Foto: Gtres
 
Britney Spears.
 Dos veces (que se sepa) ha recurrido la estrella del pop noventera a la escritora Sheryl Berk para que le escriba un libro.
 Primero fue con Heart to Heart (Three Rivers Press), en el que ‘coescribía’ reflexiones junto a su madre Lynne Spears. 
Después repetiría operación con Stages (NVU Productions). 
Pero no solo ha aplicado la figura del escritor fantasma a la literatura, también en sus canciones.
 Compositores (no tan) fantasma como Lady Gaga se han prestado a escribirle temas. Quicksand es un ejemplo.

Belén Esteban. Ambiciones y Reflexiones (Espasa), el caso que sonrojaba al panorama editorial con su éxito de ventas (100.000 ejemplares vendidos en menos de un mes de publicación), se escribió a base de conversaciones grabadas entre la colaboradora televisiva y Boris Izaguirre, según contaban fuentes de la editorial a LOC. Izaguirre habría escrito además el prólogo del libro y alguien más se habría encargado de transcribir y dar forma a esas conversaciones durante siete meses respetando las expresiones originales de la de San Blas: ‘la Andrea’ y etc.


libro aitana
El éxito de ventas del libro de Belén Esteban sonrojó al panorama editorial. Foto: Gtres