Según Instituciones Penitenciarias el régimen de visitas y las
comunicaciones son las mismas a las que tiene derecho cualquier
condenado en sus circunstancias.
El reglamento determina que el preso
puede disfrutar de una visita familiar de 40 minutos a la semana, de un
vis a vis una vez al mes de tres horas, y de un vis a vis familiar
también una vez al mes de hasta seis horas de duración.
En lo que sí se
diferencia la estancia de Urdangarin de la de otros reos es que no hay
ninguna foto de su esposa e hijos entrando o saliendo de la cárcel.
En
sus visitas tienen acceso directo hasta la entrada sin tener que
recorrer unos metros andando como ocurre con otros familiares.
La soledad también le ha permitido a Urdangarin disfrutar de un cierto
anonimato en su condena.
No se ha filtrado ninguna foto de él, algo
improbable si cumpliera su pena en un centro en el que tuviera que
convivir con otros presos.
La decisión del cuñado del rey también ha
simplificado las medidas de seguridad que el Ministerio del Interior
debía tomar para evitar que otros presos pudieran agredirlo o provocaran
incidentes con él.
El centro penitenciario está destinado a mujeres,
pero dispone de un pequeño módulo para hombres que llevaba cuatro años
vacío.
Allí ocupa la celda en la que cumplió su pena Luis Roldán, ex
director general de la Guardia Civil.
Brieva fue la cárcel elegida por Urdangarin desde el momento en que supo
que debía cumplir condena -escoger la prisión es un derecho que todos
los condenados tienen-.
El marido de la infanta valoró la privacidad que
ofrece este centro penitenciario tanto para un preso varón como para
los familiares que le visiten.
Al ser el único habitante del módulo de
hombres no coincide con ningún otro condenado.
Pero es precisamente este
aislamiento lo que más preocupa a los responsables de la prisión de
Brieva.
Ya lo dijo Roldán: lo peor fue la soledad que le llevó a
necesitar ayuda especializada.
Las infantas Cristina y Elena, en Vitoria, las navidades pasadas.gtresonline
Urdangarin recibe en su celda de manera regular la visita de una
psicóloga que habla con él, evalúa su estado y tomará decisiones si es
necesario cambiar algo. De momento todo seguirá así. Solo en el caso de
que anímicamente no pueda con el aislamiento se plantearía un traslado. En una entrevista este lunes en RNE, el secretario general
de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz ha explicado que el 18
de agosto, cuando Urdangarin llevaba dos meses en prisión fue
clasificado en régimen ordinario, algo que "legalmente se debe hacer
dentro de los tres primeros meses" de prisión. Preguntado sobre cuándo
obtendrá su primer permiso, Ortiz ha señalado que estos se dan cuando el
preso cumple dos requisitos: buena conducta y haber cumplido la cuarta
parte de la condena. Por eso, ha señalado que la fecha prevista es entre
noviembre y diciembre de 2019. Mientras, la infanta Cristina evita mostrarse en público. Todas las personas consultadas de su círculo más cercano aseguran que
está "destrozada" y algunos hablan de depresión. Ella es una mujer de
fuerte carácter y convicciones. Desde el primer minuto ha cerrado filas
con su marido en una actitud que raya la cabezonería. Nunca ha admitido
que su esposo haya tenido un comportamiento erróneo cuando hacía
negocios con Diego Torres. Por ello ha desoído todos los consejos que su
familia le ha dado. Por eso, también, cortó todos los vínculos con los
asesores de La Zarzuela. Se enfrentó a su hermano, el rey Felipe VI, que
la desposeyó del título de duquesa de Palma y se niega a renunciar a
sus derechos dinásticos.
La actriz
se encontraba en A Coruña representando 'El funeral', una obra escrita
por su hijo Manuel, cuando se sintió indispuesta.
Ahora ha sido
trasladada a Madrid.
La actriz Concha Velasco.GTRES
La actriz Concha Velasco, de 78 años,
fue ingresada el pasado domingo en un hospital de A Coruña al sufrir
una indisposición que le obligó a suspender en el teatro Rosalía de
Castro. Este martes ha sido trasladada a otro centro médico de Madrid.
Velasco estaba en la ciudad gallega representando la obra El funeral,una
comedia escrita y dirigida por su hijo, Manuel Velasco. Según Antonio
Durán, manager de la actriz, esta sufre una neumonía. "Ha sido un susto,
pero todo evoluciona de forma normal", ha explicado. La pieza se había representado ya el viernes y el sábado en el
Rosalía de Castro y suponía la primera colaboración artística de madre e
hijo. Además de Concha Velasco, en la obra intervienen Jordi Rebellón,
Clara Alvarado, Cristina Abad y Emmanuel Medina.
Concha Velasco, el pasado mes de julio.GTRESONLINE
Tras su último trabajo dramático, Reina Juana,
agotador monólogo por el que recibió su segundo Premio Nacional de
Teatro, Velasco había manifestado su intención de hacer mutis con una
obra divertida, como la que ahora va a representar: "Va a ser la última
si Dios quiere y tiene éxito. Quiero retirarme con una función blanca
para todos los públicos", precisó, "y hacerlo con Manuel, mi cómplice y
amigo desde que nació", añadió. "Es una bestia, una todoterreno cargada
de energía", respondió el director de El funeral, su hijo Manuel sobre su madre. En 2014, la actriz tuvo graves problemas de salud.
Sufrió un linfoma que la tuvo apartada de los escenarios una buena
temporada. Regresó con 11 kilos menos y con la advertencia de los
médicos de que debía cuidarse. Pero como ella misma reconoció necesitaba
volver por vocación y por necesidades económicas.
Rosa María Mateo, durante su comparecencia.Jaime Villanueva
La periodista Rosa María Mateo,
administradora única de RTVE, ha rechazado este martes que se hayan
producido purgas en RTVE y ha explicado que los cambios efectuados en la
corporación desde que fue nombrada hace dos meses se justifican
exclusivamente por criterios profesionales. Mateo ha comparecido ante la
Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Control Parlamentario de la
Corporación RTVE y sus Sociedades, para explicar su política de
nombramientos y contestar a las preguntas parlamentarias registradas por
los distintos grupos.
En tono firme y enérgico, ante los insistentes murmullos de los
parlamentarios del PP, Mateo ha afirmado que no está dispuesta a tolerar
“que se le ponga la cruz a alguien por su raza, ideología o creencia” y
ha remarcado que su objetivo es ejercer sus funciones con
independencia, pluralidad y profesionalidad.
En
una sesión bronca en la que Mateo no ha ocultado su enfado por las
constantes críticas e interrupciones del PP, Mateo ha identificado las
“purgas” esgrimidas por el PP, con estalinismo, fascismos, nazismo,
campos de concentración y dictadura y ha rechazado de manera contundente
que los ceses y nombramientos efectuados en la corporación, y
especialmente en los informativos, se ajusten a esa definición.
Por el contrario, ha defendido que cree profundamente en la libertad y
ha sostenido que lo que es dañino es una televisión manipulada y al
servicio del poder y del Gobierno de turno, como ha ocurrido en la etapa
de gestión del PP. En este sentido, ha recordado que el equipo liderado
por el exdirector de los Servicios Informativos, José Antonio Álvarez
Gundín, acumuló más de 600 denuncias de manipulación efectuadas por el
Consejo de Informativos de TVE. La administradora única de RTVE ha confesado que espera que su cargo
dure “lo menos posible”. “Yo antes era muy feliz”, ha dicho tras exponer
que tiene la sensación de que la empresa pública no le importa a nadie e
insistir en que su compromiso es ejercer su trabajo con respeto a la
pluralidad y a la independencia y con la vista puesta en la defensa del
interés general y los valores universales. “Los trabajadores defienden
el periodismo independiente”, ha enfatizado Mateo, que ha insistido en
que no ha recibido órdenes de tratar al Gobierno de una determinada
manera. “No ha ocurrido ni va a ocurrir nunca. Soy independiente y nadie
me va a dar órdenes. No lo consiento”. Al comparar los cambios efectuados durante sus dos meses de mandato,
ha asegurado que en la etapa de Gundín cesaron 47 de 49 cargos en el
área de informativos y muchos de los nombramientos fueron
incorporaciones externas. “Aquello fue conocido como redacción paralela y
ustedes no lo calificaron de purga”, ha dicho dirigiéndose al Grupo
Popular, especialmente duro durante el inicio de la sesión. Su portavoz,
Ramón Moreno, ha arremetido contra lo que ha calificado de “purga
brutal, feroz e ilimitada” y ha tildado los cambios de “revancha” y
“venganza colectiva” y ha dicho que se ha sometido a maltrato y
humillación colectiva a los purgados con “recolocaciones absurdas y
comentarios despóticos” extremos que ha negado Mateo rotundamente. Mateo ha admitido estar “de paso” en la corporación y ha confiado que
el concurso público que está en curso contribuya a hacer de RTVE la
televisión pública que merece el país y los ciudadanos. Ha negado que su
nombramiento sea fruto del “dedazo” sino de los 180 votos obtenidos en
el pleno del Congreso. “Dedazo fue el nombramiento de José Antonio
Sánchez, que solo le votaron ustedes”, ha dicho refiriéndose al PP. “A
mí me solicitaron si quería aceptar el puesto. Pensé que sería un
problema, pero enfrentarme a ustedes es otro problema. No es agradable
estar aquí y ustedes no me lo ponen nada fácil”, ha dicho Mateo, que fue designada para el cargo el pasado mes de julio.
El
distrito de Embajadores tiene dos velocidades: la de los alquileres por
las nubes y las terrazas caras; y la de poseer la menor renta por hogar
de todo el centro.
Grafitis en la calle de Embajadores.Samuel Sanchez
Hoteles, restaurantes, bares, salas de teatro, huertos urbanos, efervescentes centros culturales… Esta es una de las caras de Lavapiés (en el barrio de Embajadores, distrito Centro).
Y es poderosa: la zona acaba de ser escogida como el barrio más cool del mundo. Cool entendido como molón, guay. Lo ha dicho la publicación Time Out,
especializada en ocio urbano. Para sacar esa conclusión, ha realizado
una encuesta (con más de 15.000 entrevistados).
Pero esa faceta tan
molona y brillante convive con otras imágenes del barrio más complejas:
gentrificación, botellón, empobrecimiento, plagas de chinches
o un draconiano mercado de la vivienda.
Dos cifras ejemplifican la
disparidad de Embajadores: es una de las zonas donde más ha subido el
precio de la vivienda (más del 21% interanual en todo el distrito Centro)
y a la vez es el barrio con menor renta por hogar de toda la almendra
central (poco más de 23.800 euros anuales, según datos del
Ayuntamiento).
Lavapiés
tiene dos velocidades. La de calle Argumosa, donde se concentran
terrazas con precios desorbitados y tapas alternativas, pero cuquis. Y
la de la calle del Oso, donde el pasado mes de marzo falleció un mantero senegalés a causa de un paro cardiaco. Gran parte de los manteros de la ciudad viven allí por lo que la muerte
de Mame Mbaye, de 35 años, desató una oleada de protestas –se prendió
fuego a contenedores y vehículos- y un gran despliegue policial para
apaciguar el barrio.
“Cuando llegué a Lavapiés como estudiante, a finales de los años setenta, todos veníamos de provincias”, contaba la fotógrafa Mariví Ibarrola con motivo de su exposiciónDe Lavapiés a la Cabeza. En esta selección de imágenes, Ibarrola, que sigue siendo vecina de la
zona, retrataba el barrio en los años ochenta, cuando la droga campaba a
sus anchas por sus callejas. En los noventa, el barrio se tornó en un enorme bazar chino,
con tiendas al por mayor que expulsaron a gran parte del comercio de
cercanía. Y en los dosmiles, sus bajos precios y su buena ubicación, lo
convirtieron en el puerto de Madrid, en el epítome de lo multicultural:
entonces la población extranjera representaba el 35%. Actualmente, uno
de cada cuatro vecinos es de fuera, originarios de Bangladesh, Marruecos
o Senegal, pero también de Italia, Francia o Estados Unidos. Ibarrola
explicaba con sus imágenes que en Lavapiés “convivían las costumbres más
conservadoras con las vanguardias”. Actualmente, uno de cada cuatro vecinos es de fuera, originarios de
Bangladesh, Marruecos o Senegal, pero también de Italia, Francia o
Estados Unidos. Ibarrola explicaba con sus imágenes que en Lavapiés
“convivían las costumbres más conservadoras con las vanguardias”. Ese
crisol -de nacionalidades, de expresiones culturales, de inquietudes…– y
los alquileres asequibles (debido a los problemas derivados del mercado
de la droga, de la delincuencia y a la alta presencia de población
migrante) también atrajeron a actores, directores de cine, periodistas, o
agentes sociales (ONG, movimientos políticos alternativos, las primeras
casas okupas...). Todos ellos dejaron su huella en el barrio. Lo
dotaron de un halo de modernidad
Entrada de uno de los bares de Lavapiés.Samuel Sanchez
“En Embajadores, y especialmente en Lavapiés, se están produciendo varios procesos a la vez: burbuja inmobiliaria, turistificación
y gentrificación”, relata Javier Gil, sociólogo especializado en temas
de vivienda (para su doctorado estudia el fenómeno de AirBnB) y
perteneciente al Sindicato de Inquilinos de Madrid. “La crisis detuvo un
poco el proceso de gentrificación de Lavapiés, pero desde 2013, se ha
vuelto a acelerar. Las consecuencias directas son la transformación de
la zona; la expulsión de parte de la población original y la
revalorización del suelo y de los inmuebles”, explica. Ana B., de 35 años, tuvo que dejar su casa hace poco más de un año,
en el verano de 2017: “Pagaba 750 euros al mes y me tocaba renovar el
contrato, pero mi casero me dijo que me fuera. Él es el dueño de todo el
edificio. Algunos meses antes, los vecinos de al lado se fueron, el
dueño remodeló la casa -mucho más pequeña que la mía- y la comenzó
alquilar por 1.100 euros al mes”, recuerda. Buscó piso en el barrio y le
fue imposible por lo que acabó alejándose un poco de una zona en la que
llevaba viviendo casi una década.
La policia avanza por la Calle Meson de Paredes con la calle Tribulete, durante los disturbios del pasado marzo en Lavapiés.VICTOR SAINZ
Justamente, el sociólogo Gil advierte de los procesos de
rehabilitación de edificios y las ayudas para ello: “Si das dinero para
rehabilitar y no pones una cláusula para que no se pueda vender en 20
años, fomentas la especulación”. El Consistorio acaba de excluir la zona de Embajadores como “área preferente de impulso a la regeneración urbana”,
es decir, de las ayudas para la renovación de edificios. Las
asociaciones vecinales vivieron con estupefacción esta decisión porque,
aunque consideran que el barrio ha mejorado, destacan que mantiene “unas
condiciones socioeconómicas complicadas” y gran presencia de “vivienda
antigua e infravivienda”. “Cuando se pone la etiqueta de cool a una zona de una
ciudad, el barrio se convierte en una marca”, continúa el sociólogo Gil,
“es una construcción simbólica, que no está relacionada con elementos
objetivos de calidad de vida, pero que acaba generando un discurso
legitimador de las expulsiones urbanas”. Con estas ideas, permean otras: “Como el sitio es tan molón, parece normal que la gente tenga que
irse", agrega Gil, "parece que no todo el mundo tenga derecho a vivir en
esa zona”.