De izquierda a la derecha, la reina Letizia en
EEUU y su diseño, de Michael Kors, la duquesa de Sussex en una boda y su
vestido, de Oscar de la Renta.GTRESONLIN
Usuarios aficionados tienen cuentas en Instagram para identificar las prendas que lucen desde la Reina a Selena Gomez.
Sin recibir nada a cambio y dedicando varias horas diarias, hay usuarios
anónimos de redes sociales que, por pura admiración, ocupan su tiempo
analizando los atuendos de personajes famosos y buscando y rebuscando en
páginas web las prendas que visten hasta dar con ellas.
El nivel de
detalle puede llegar a ser matemático, como dar con el fabricante de los
calcetines de Selena Gomez, la funda de iPhone que utiliza Kendall Jenner, la marca de pendientes de Bella Hadid o el modelo de gafas de sol de la reina Letizia.
Este tipo de perfiles de Instagram, que suelen llamarse "el armario de" o
"el estilo de", están muy arraigados en Estados Unidos, donde sus
administradores actúan con ellas como si de un empleo se tratase.
Todo
suele comenzar como una afición de personas anónimas que admiran a
determinados personajes famosos y quieren vestir como ellos para pasar a
convertirse en algo mucho más grande que atrapa a miles de personas.
A
medida que las cuentas suman followers, también aumenta el nivel de exigencia y la demanda de todo lujo de detalles.
Con 26 años, Julissa Soleece es la administradora de @SelenasCloset
desde el año 2012.
No se dedica a la moda, es farmacéutica, pero lleva
seis años estudiando y compartiendo cada una de las prendas y
complementos que luce la actriz y cantante Selena Gomez. "Siempre me ha
gustado el estilo de Selena, tiene un enorme ojo para algunas prendas
—dice Soleece a la edición estadounidense de Vogue—
y por eso lo buscaba para mí misma".
Vio que su afición era compartida
por otras personas, y hoy cuenta con más de 386.000 seguidores en
Instagram.
En el
primer acto del nuevo curso, la reina Letizia ha apostado por un traje
similar a los escogidos este verano por Meghan Markle o Máxima de
Holanda.
Meghan Markle, la reina Letizia y la reina Máxima de Holanda, con sendos vestidos vaqueros.GTRESONLINE/GETTY
El vaquero es una apuesta básica de todos los armarios y todos los momentos... excepto en verano. Cuando el calor aprieta el pantalón de esta tela gruesa y poco transpirable no es demasiado apetecible, por lo que tiende a cambiar su formato y a reformularse en camisas, shorts o en vestidos vaqueros. Estos se han convertido en uno de los hits de este verano, y se les augura un largo recorrido acompañados de cinturones, medias y chaquetas. La reina Letizia,
que tiende a adaptar las tendencias a su estilo, también ha querido
apostar por el vestido vaquero, como han hecho distintas miembros de las
familias reales europeas a lo largo de esta temporada. Su primer acto
del nuevo curso, acompañada por Felipe VI,
ha consistido en inaugurar Salamaq 2018, que engloba la Feria del
Sector Agropecuario y la XXX Exposición Internacional de Ganado Puro en
Salamanca. Allí la reina ha llevado un vestido vaquero camisero con un
cinturón de colores. Un diseño de Hugo Boss, camisero y a media pierna,
que tiene un precio en la web de la firma de 199 euros.
Los
reyes Felipe y Letizia en la Feria del Sector Agropecuario y la XXX
Exposición Internacional de Ganado Puro en Salamanca, el 5 de septiembre
de 2018.GTRESONLINE
La reina Letizia, detallista al milímetro, ha redondeado su conjunto
con los zapatos. Así, ha optado por unos salones destalonados con alto y
fino tacón forrados en ante azul, del tono exacto del vestido. Tanto
que el ante del calzado, en este caso, de Carolina Herrera (y que cuestan 270 euros), parecía por momentos tela vaquera. Ha completado el look con cartera del diseñador español Ángel Schlesser. Su precio es bastante más elevado que el de la reina Letizia: se vende en la web multimarca Moda Operandi por 2.116 euros. Pero la primera en llevar un vestido vaquero entre las royals europeas fue Máxima de Holanda. La reina de los Países Bajos posó junto a sus hijas y su marido para dar la bienvenida al verano poco después de la muerte de Inés Zorreguieta, su hermana pequeña. En su residencia de Wassenaar
(que ahora abandonan para mudarse a un palacio en La Haya), la reina se
mostró sonriente, aunque con un lógico deje de tristeza, con un vestido
camisero y cuñas de esparto. Pero no era la primera vez que la reina de
los holandeses llevaba vaqueros: en el anterior posado de verano, en
2017, ya llevó unos pantalones tipo culotte (anchos y por
encima del tobillo) en tela vaquera, un tejido que también vestían sus
hijas para esa misma foto. Para la siempre moderna familia real
holandesa, el vaquero no es ninguna novedad. Simplemente saben mejor que
nadie cómo aprovecharse de la tendencia. Los reyes de Holanda y sus hijas en su posado de verano, el 13 de julio de 2018.Patrick van Katwijk
"Que
sepáis que ese cariño ha llegado. Este tiempo voy a estar de baja
[permiso] por maternidad, cuidando a Leo y a Manuel, pero quiero seguir
atenta a las cosas que pasan en nuestro país, a la actualidad, a las
cosas que nos preocupan", cuenta Montero, que cierra la grabación
prometiendo que seguirá conectada a través de las redes. "Un abrazo",
termina la portavoz de Podemos, que no había aparecido en público ni en
sus redes sociales desde el parto.
En la grabación, que acumula 20.000reproducciones, no aclara cuántos meses de permiso —que no baja, que es la que corresponde a una enfermedad— de los que le corresponden por ley piensa disfrutar. Por parto múltiple, dispone de 18 semanas —apenas dos más que en un parto único—, que no empiezan a contar hasta que sus hijos no salgan del hospital Gregorio Marañón de Madrid, en el que están ingresados—aunque existe un límite de días por ingreso que se pueden sumar, que es de 13 semanas adicionales—. Además, podrá disfrutar si así lo solicita de dos meses de lactancia, el doble que cuando se tiene un solo hijo.
El padre, por su parte, tiene cinco semanas de permiso. El resto del
periodo de descanso, salvo las seis semanas inmediatamente posteriores
al parto de descanso obligatorio para la madre, podrá ser disfrutado por
la madre o por el otro progenitor.
La artista
irlandesa, fallecida a los 46 años el pasado enero de manera repentina,
fue encontrada sin vida en la bañera de un hotel de Londres.
Dolores O'Riordan en un concierto de The Cranberries en Madrid.
La cantante irlandesa Dolores O'Riordan, la voz de la banda The
Cranberries, murió ahogada por culpa de una intoxicación etílica, según
informa la cadena de televisión irlandesa RTE y la británica Sky.
O'Riordan, que falleció el pasado enero a los 46 años de forma repentina, fue
encontrada sin vida sumergida en la bañera de un hotel en Londres,
donde se encontraba en una breve sesión de grabación. Según la forense
Shirley Radcliffe, encargada del caso, la cantante murió de manera
accidental, no había ningún indicio de violencia y tampoco ninguna nota. Nacida en Limerick en 1971, O'Riordan era la menor de siete
hermanos y fue educada en el catolicismo. A la profunda fe católica de
su madre debía Dolores su nombre. Ella no practicaba, pero se declaró
admiradora del papa Juan Pablo II, a quien visitó con su madre en el
Vaticano. O’Riordan se unió a The Cranberries en 1990 (llamados entonces The
Cranberry Saw Us), junto con el guitarrista Noel Hogan, el bajista Mike
Hogan y el batería Fegal Lawler. Su salto a la fama llegó con su álbum
de debut, Everybody else is doing it, so why can't we? (1993), que incluía la canción Linger, sobre el rechazo y las frustraciones del desamor adolescente, que se convirtió en su primer éxito global.