Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

22 feb 2018

Arantxa Sánchez Vicario busca refugio en su familia

En proceso de divorcio, con su patrimonio en el aire y con una petición de cárcel, la tenista intenta recomponer relaciones.


Arantxa Sánchez Vicario en la final del Rolan Garros de 2016.
Arantxa Sánchez Vicario en la final del Rolan Garros de 2016. Getty Images

 Para Arantxa Sánchez Vicario, Miami ha pasado de ser un paraíso, una vía de escape a su guerra familiar y a su exposición pública en España, a convertirse en un mal sueño. 

Llegó a la ciudad del sol hace cuatro años con su esposo Josep Santacana y al cabo de dos años empezaron los problemas de pareja.

 Desde entonces hasta ahora han vivido separados, en dos barrios distintos, según ha dicho a EL PAÍS una persona cercana a Santacana, y la relación se ha ido deteriorando hasta estallar. 

El proceso de divorcio está en marcha en un juzgado de Miami con los dos hijos de la pareja, Arantxa y Leo, de nueve y siete años, en el centro del huracán. 

Por fuentes próximas a la familia de la tenista ha trascendido que Santacana ha pedido la custodia de los niños alegando que su madre padece problemas psicológicos que la incapacitan para atenderlos.

 A su vez, en un intercambio de golpes, ella ha demandado a Santacana por llevarse parte su patrimonio, incluidos trofeos, y el juez ordenó su devolución la semana pasada. 

 Desde el entorno de Santacana se ha dicho a este periódico que el marido y exgestor financiero y patrimonial de ella niega que se haya llevado nada.

 Este miércoles estaba previsto que se celebrase una nueva audiencia sobre el caso en el tribunal de Miami. 

EL PAÍS ha tratado de recabar la versión de los hechos de la tenista, pero no ha recibido respuesta.

La vida de Arantxa en Miami ha sido discreta, centrada en sus hijos y en su trabajo en una academia de tenis o dando clases magistrales particulares a clientes adinerados.

 Santacana se ha dedicado a sus actividades empresariales y solía pasar temporadas de trabajo en Barcelona. 

Hoy la pareja está destrozada y distintas fuentes próximas a ambos, consultadas por EL PAÍS, coinciden en señalar que la tenista se ha vuelto a acercar a su hermano Emilio, que vive en Florida.

 Roto su matrimonio y vuelto enemigo su aliado, Arantxa está recuperando nexo con los suyos, pese a que en 2012, ya casada con Santacana, acusó en su libro ¡Vamos! a sus padres de arruinarla.


Arantxa Sánchez Vicario en la final del Rolan Garros de 2016.
Arantxa Sánchez Vicario en la final del Rolan Garros de 2016. Getty Images
Para Arantxa Sánchez Vicario, Miami ha pasado de ser un paraíso, una vía de escape a su guerra familiar y a su exposición pública en España, a convertirse en un mal sueño. Llegó a la ciudad del sol hace cuatro años con su esposo Josep Santacana y al cabo de dos años empezaron los problemas de pareja. Desde entonces hasta ahora han vivido separados, en dos barrios distintos, según ha dicho a EL PAÍS una persona cercana a Santacana, y la relación se ha ido deteriorando hasta estallar. El proceso de divorcio está en marcha en un juzgado de Miami con los dos hijos de la pareja, Arantxa y Leo, de nueve y siete años, en el centro del huracán. Por fuentes próximas a la familia de la tenista ha trascendido que Santacana ha pedido la custodia de los niños alegando que su madre padece problemas psicológicos que la incapacitan para atenderlos. A su vez, en un intercambio de golpes, ella ha demandado a Santacana por llevarse parte su patrimonio, incluidos trofeos, y el juez ordenó su devolución la semana pasada. Desde el entorno de Santacana se ha dicho a este periódico que el marido y exgestor financiero y patrimonial de ella niega que se haya llevado nada. Este miércoles estaba previsto que se celebrase una nueva audiencia sobre el caso en el tribunal de Miami. EL PAÍS ha tratado de recabar la versión de los hechos de la tenista, pero no ha recibido respuesta.
La vida de Arantxa en Miami ha sido discreta, centrada en sus hijos y en su trabajo en una academia de tenis o dando clases magistrales particulares a clientes adinerados. Santacana se ha dedicado a sus actividades empresariales y solía pasar temporadas de trabajo en Barcelona. Hoy la pareja está destrozada y distintas fuentes próximas a ambos, consultadas por EL PAÍS, coinciden en señalar que la tenista se ha vuelto a acercar a su hermano Emilio, que vive en Florida. Roto su matrimonio y vuelto enemigo su aliado, Arantxa está recuperando nexo con los suyos, pese a que en 2012, ya casada con Santacana, acusó en su libro ¡Vamos! a sus padres de arruinarla.


Arantxa Sanchez Vicario y su marido Jose Santacana junto a sus hijos en el Open de Estados Unidos en 2015.
Arantxa Sanchez Vicario y su marido Jose Santacana junto a sus hijos en el Open de Estados Unidos en 2015. GC Images

Paralelamente a sus problemas personales y patrimoniales derivados de su matrimonio, en las últimas horas se ha conocido que el Banco de Luxemburgo ha pedido a Arantxa Sánchez Vicario y a Josep Santacana, que ingresen en prisión provisional por una deuda pendiente de 7,5 millones de euros, según informa Jesús García. 
 La entidad financiera se ha querellado contra la pareja –que está en proceso separación– por los delitos de alzamiento de bienes y fraude
Jesús García. La entidad financiera se ha querellado contra la pareja –que está en proceso separación– por los delitos de alzamiento de bienes y fraude. El titular del juzgado de instrucción número 4 de Barcelona tendrá que decidir si acuerda la medida o la desestima, según fuentes judiciales.
En 2009, el Supremo condenó a Sánchez Vicario a pagar una multa por fraude fiscal que, con los intereses, ascendió a 5,2 millones. Hacienda cobró esa cantidad gracias a un aval del Banco de Sabadell que, a su vez, recuperó el dinero mediante un contraaval suscrito con el Banco de Luxemburgo
. La entidad luxemburguesa cumplió con la garantía y, desde 2010, intenta en vano reclamar las cantidades a la tenista. Esta alega que desconocía su patrimonio porque había sido manejado por su padre. El banco inició entonces un procedimiento civil y la justicia le dio la razón. La cantidad supera la fijada en la sentencia y asciende a los 7,5 millones por los intereses. La entidad, sin embargo, no ha logrado recuperar esta cifra millonaria y ha decidido iniciar un procedimiento penal.

 

ADIÓS A UN GENIO DEL HUMOR GRÁFICO Muere Forges, genial dibujante de medio siglo de historia de España

El humorista gráfico, colaborador de EL PAÍS desde 1995, tenía 76 años.

Forges en el Festival de la Risa de Bilbao en 2010.
Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges, el humorista gráfico que mejor ha retratado el último medio siglo de la historia de España, ha fallecido en la madrugada de este jueves en Madrid víctima de un cáncer de páncreas, según han confirmado fuentes de su familia.
 Tenía 76 años. Sus restos serán velados en el Tanatorio de la M-30 de Madrid, sala 28, a partir de las 12.00 de este jueves.
Desde sus inicios en el diario Pueblo, en 1964, a sus últimas viñetas en EL PAÍS -periódico en el que publicó ininterrumpidamente los últimos 23 años- plasmó con ternura e ironía la evolución de una sociedad que pasó del desarrollismo franquista de sus primeros dibujos al mundo hipertecnológico de su última etapa.
 Creó personajes inolvidables como el matrimonio formado por Concha y Mariano, Romerales o sus obstinados náufragos.
 Y también fue un inventor de una jerga propia, algunos de cuyos términos, como "muslamen" o "bocata", saltaron de sus dibujos al lenguaje de la calle y fueron recogidos después por el diccionario de la Real Academia.

Forges nació en Madrid el 17 de enero de 1942. Fue el segundo de una familia de nueve hermanos. A los 14 años empezó a trabajar en Televisión Española, donde comenzó a dibujar. En 1964 publicó su primera viñeta en la prensa, en Pueblo, invitado por el entonces jefe del diario Jesús de la Serna, quien lo había conocido a través de Jesús Hermida. Después colaboró en Informaciones, en Diez Minutos, en las principales revistas satíricas que nacieron con la Transición -Hermano Lobo, El Jueves y Por Favor-, en Diario 16 y en El Mundo.
Una de las primeras viñetas de Forges, publicada en 'Informaciones'.
Una de las primeras viñetas de Forges, publicada en 'Informaciones'.
El 25 de junio de 1995 empezó a publicar en las páginas de Opinión de EL PAÍS, en las que se han mantenido hasta la fecha. En una entrevista de Ignacio Carrión con motivo de su debut en el diario, Forges se definió como medio gallego y medio catalán, nacido por accidente en Madrid, y del Athletic de Bilbao. “Somos un conjunto de pueblos bocazas. 
La cuenca mediterránea se distingue por eso. Somos ruidosos, charlatanes, largones, chamulleros y farfulladores
 La fuerza se nos va por la boca por mucho que hinchemos las narices”, añadió.
 Su primera viñeta en este periódico recogía un diálogo entre dos blasillos, otro de sus personajes más populares. “¿Y cómo saludamos?”. “Pues nada: simplemente decimos buenos días”. “Ni hablar, si decimos eso nos van a acusar de manipuladores”. “Cielos, es cierto”.
 
Forges, el día de su firma por EL PAÍS.
Forges, el día de su firma por EL PAÍS.
Los personajes forgianos y las temáticas de sus viñetas se fueron adaptando a los cambios en la sociedad española. 
Cosma y Blasa, las mujeres de pueblo que hace unas décadas desgranaban los misterios del rosario, se quejaban ahora de que se les había esforciado el wifi
El diminuto Mariano, pendiente de la maciza de turno, y la enorme Concha se transformaron en una pareja más equilibrada. Ella adelgazó y se aficionó a los libros, mientras su marido, que se afeitó el bigote, seguía obsesionado con los partidos de fútbol. Durante la Transición Forges arremetía en sus dibujos contra los sectores nostálgicos que trataban de que nada cambiara, lo que entonces se llamaba El Bunker.
 Después abrazó otras causas sociales: la crítica a la precariedad laboral, la oposición a la guerra de Irak, la defensa de la igualdad de las mujeres o su célebre campaña para que los lectores no olvidaran las víctimas del terremoto de Haití.

Forges en el Festival de la Risa de Bilbao en 2010.
Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges, el humorista gráfico que mejor ha retratado el último medio siglo de la historia de España, ha fallecido en la madrugada de este jueves en Madrid víctima de un cáncer de páncreas, según han confirmado fuentes de su familia. Tenía 76 años. Sus restos serán velados en el Tanatorio de la M-30 de Madrid, sala 28, a partir de las 12.00 de este jueves.
Desde sus inicios en el diario Pueblo, en 1964, a sus últimas viñetas en EL PAÍS -periódico en el que publicó ininterrumpidamente los últimos 23 años- plasmó con ternura e ironía la evolución de una sociedad que pasó del desarrollismo franquista de sus primeros dibujos al mundo hipertecnológico de su última etapa. Creó personajes inolvidables como el matrimonio formado por Concha y Mariano, Romerales o sus obstinados náufragos. Y también fue un inventor de una jerga propia, algunos de cuyos términos, como "muslamen" o "bocata", saltaron de sus dibujos al lenguaje de la calle y fueron recogidos después por el diccionario de la Real Academia.
Forges nació en Madrid el 17 de enero de 1942. Fue el segundo de una familia de nueve hermanos. A los 14 años empezó a trabajar en Televisión Española, donde comenzó a dibujar. En 1964 publicó su primera viñeta en la prensa, en Pueblo, invitado por el entonces jefe del diario Jesús de la Serna, quien lo había conocido a través de Jesús Hermida. Después colaboró en Informaciones, en Diez Minutos, en las principales revistas satíricas que nacieron con la Transición -Hermano Lobo, El Jueves y Por Favor-, en Diario 16 y en El Mundo.
Una de las primeras viñetas de Forges, publicada en 'Informaciones'.
Una de las primeras viñetas de Forges, publicada en 'Informaciones'.
El 25 de junio de 1995 empezó a publicar en las páginas de Opinión de EL PAÍS, en las que se han mantenido hasta la fecha. En una entrevista de Ignacio Carrión con motivo de su debut en el diario, Forges se definió como medio gallego y medio catalán, nacido por accidente en Madrid, y del Athletic de Bilbao. “Somos un conjunto de pueblos bocazas. La cuenca mediterránea se distingue por eso. Somos ruidosos, charlatanes, largones, chamulleros y farfulladores. La fuerza se nos va por la boca por mucho que hinchemos las narices”, añadió. Su primera viñeta en este periódico recogía un diálogo entre dos blasillos, otro de sus personajes más populares. “¿Y cómo saludamos?”. “Pues nada: simplemente decimos buenos días”. “Ni hablar, si decimos eso nos van a acusar de manipuladores”. “Cielos, es cierto”.
Forges, el día de su firma por EL PAÍS.
Forges, el día de su firma por EL PAÍS.

Primera viñeta publicada por Forges en EL PAíS en junio de 1995.
Primera viñeta publicada por Forges en EL PAíS en junio de 1995.
Además de sus viñetas en los periódicos, Forges fue autor de numerosos libros.
 El primero de ellos se publicó en 1972 con el título El libro de Forges. Elaboró una ingeniosa historia de España en viñetas, Historia de aquí. Dirigió dos películas y varias series de humor para la televisión.
 Escribió una novela, Doce de Babilonia. Y recibió múltiples premios y distinciones, como la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 2007, el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Latinoamericano de Humor Gráfico Quevedos en 2014 y el doctorado honoris causa en las universidades Miguel Hernández de Elche y Alcalá de Henares.
 En 2014 se imprimió una colección de sellos con sus viñetas.
En los últimos años Forges abrazó con entusiasmo Internet y las redes sociales. 
Era el colaborador de EL PAÍS con más seguidores en Twitter, más de medio millón.
 En ocasiones llamaba al teléfono de la mesa digital del periódico para corregir errores o hacer sugerencias. 
 Sus comunicaciones siempre concluían con un cálido "aquí un amigo".

Forges en el Festival de la Risa de Bilbao en 2010.
Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges, el humorista gráfico que mejor ha retratado el último medio siglo de la historia de España, ha fallecido en la madrugada de este jueves en Madrid víctima de un cáncer de páncreas, según han confirmado fuentes de su familia. Tenía 76 años. Sus restos serán velados en el Tanatorio de la M-30 de Madrid, sala 28, a partir de las 12.00 de este jueves.
Desde sus inicios en el diario Pueblo, en 1964, a sus últimas viñetas en EL PAÍS -periódico en el que publicó ininterrumpidamente los últimos 23 años- plasmó con ternura e ironía la evolución de una sociedad que pasó del desarrollismo franquista de sus primeros dibujos al mundo hipertecnológico de su última etapa. Creó personajes inolvidables como el matrimonio formado por Concha y Mariano, Romerales o sus obstinados náufragos. Y también fue un inventor de una jerga propia, algunos de cuyos términos, como "muslamen" o "bocata", saltaron de sus dibujos al lenguaje de la calle y fueron recogidos después por el diccionario de la Real Academia.
Forges nació en Madrid el 17 de enero de 1942. Fue el segundo de una familia de nueve hermanos. A los 14 años empezó a trabajar en Televisión Española, donde comenzó a dibujar. En 1964 publicó su primera viñeta en la prensa, en Pueblo, invitado por el entonces jefe del diario Jesús de la Serna, quien lo había conocido a través de Jesús Hermida. Después colaboró en Informaciones, en Diez Minutos, en las principales revistas satíricas que nacieron con la Transición -Hermano Lobo, El Jueves y Por Favor-, en Diario 16 y en El Mundo.
Una de las primeras viñetas de Forges, publicada en 'Informaciones'.
Una de las primeras viñetas de Forges, publicada en 'Informaciones'.
El 25 de junio de 1995 empezó a publicar en las páginas de Opinión de EL PAÍS, en las que se han mantenido hasta la fecha. En una entrevista de Ignacio Carrión con motivo de su debut en el diario, Forges se definió como medio gallego y medio catalán, nacido por accidente en Madrid, y del Athletic de Bilbao. “Somos un conjunto de pueblos bocazas. La cuenca mediterránea se distingue por eso. Somos ruidosos, charlatanes, largones, chamulleros y farfulladores. La fuerza se nos va por la boca por mucho que hinchemos las narices”, añadió. Su primera viñeta en este periódico recogía un diálogo entre dos blasillos, otro de sus personajes más populares. “¿Y cómo saludamos?”. “Pues nada: simplemente decimos buenos días”. “Ni hablar, si decimos eso nos van a acusar de manipuladores”. “Cielos, es cierto”.
Forges, el día de su firma por EL PAÍS.
Forges, el día de su firma por EL PAÍS.
Los personajes forgianos y las temáticas de sus viñetas se fueron adaptando a los cambios en la sociedad española. Cosma y Blasa, las mujeres de pueblo que hace unas décadas desgranaban los misterios del rosario, se quejaban ahora de que se les había esforciado el wifi. El diminuto Mariano, pendiente de la maciza de turno, y la enorme Concha se transformaron en una pareja más equilibrada. Ella adelgazó y se aficionó a los libros, mientras su marido, que se afeitó el bigote, seguía obsesionado con los partidos de fútbol. Durante la Transición Forges arremetía en sus dibujos contra los sectores nostálgicos que trataban de que nada cambiara, lo que entonces se llamaba El Bunker. Después abrazó otras causas sociales: la crítica a la precariedad laboral, la oposición a la guerra de Irak, la defensa de la igualdad de las mujeres o su célebre campaña para que los lectores no olvidaran las víctimas del terremoto de Haití.
Primera viñeta publicada por Forges en EL PAíS en junio de 1995.
Primera viñeta publicada por Forges en EL PAíS en junio de 1995.
Además de sus viñetas en los periódicos, Forges fue autor de numerosos libros. El primero de ellos se publicó en 1972 con el título El libro de Forges. Elaboró una ingeniosa historia de España en viñetas, Historia de aquí. Dirigió dos películas y varias series de humor para la televisión. Escribió una novela, Doce de Babilonia. Y recibió múltiples premios y distinciones, como la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 2007, el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Latinoamericano de Humor Gráfico Quevedos en 2014 y el doctorado honoris causa en las universidades Miguel Hernández de Elche y Alcalá de Henares. En 2014 se imprimió una colección de sellos con sus viñetas.
En los últimos años Forges abrazó con entusiasmo Internet y las redes sociales. Era el colaborador de EL PAÍS con más seguidores en Twitter, más de medio millón. En ocasiones llamaba al teléfono de la mesa digital del periódico para corregir errores o hacer sugerencias. Sus comunicaciones siempre concluían con un cálido "aquí un amigo".
Concesión a Forges del doctorado honoris causa en la Universidad de Alcalá de Henares, en 2016.
Concesión a Forges del doctorado honoris causa en la Universidad de Alcalá de Henares, en 2016.
En una entrevista con motivo del 40 aniversario de EL PAÍS dejó claro su fe en el progreso tecnológico. “Todas las generaciones nos creemos que somos importantísimas para la inteligencia de la humanidad. 
 Siempre tendemos a ver el mundo desde nuestro punto de vista. Yo no me siento emigrado a una nueva cultura, yo soy parte de esa nueva cultura.
 A mí la tecnología no me da miedo y creo que es una de las ventajas que tenemos en la búsqueda de la libertad”.




 

20 feb 2018

María Teresa Campos, intervenida quirúrgicamente

La periodista se encuentra "en observación médica" y "evoluciona favorablemente", según un parte médico de la Clínica de la Luz.

Que harta estoy de las Campos que solo hacen tonterias y nunca tienen dinero, y esa Rociito a que dedica su tiempo libre que es todo? 

Madrid
Ultima hora Maria Teresa Campos
De izquierda a derecha, Terelu Campos, Rocío Carrasco y Carmen Borrego, este lunes en Madrid. GTRESONLINE

La periodista y estrella de televisión María Teresa Campos, de 76 años, ha sido intervenida quirúrgicamente y se encuentra en observación con una evolución favorable, según ha informado la Clínica de la Luz de Madrid. El centro hospitalario asegura en un comunicado, que Campos ha sido intervenida "por un cuadro de suboclusión intestinal secundario a un cuadro adherencial por cirugía ginecológica previa". La veterana periodista acudió este sábado de urgencia al hospital con un fuerte dolor abdominal.
El hospital ha emitido un comunicado a petición de la familia. El parte médico —firmado por José Luis Calleja, doctor en gastroenterología y hepatología y Carlos Durán Escriban, doctor en cirugía general y del aparato digestivo— detalla que la operación, realizada por vía laparoscópica, se ha desarrollado "sin ninguna incidencia".
Su hija Terelu Campos explicaba este lunes por la tarde en el plató de Sálvame que los médicos tenían que repetirle las pruebas que le habían realizado para conocer la causa de la parada intestinal. Minutos después, abandonó el plató tras recibir una llamada de su hermana Carmen.
Terelu Campos hizo después de su llegada al hospital una llamada a la calma, por conexión telefónica y a través del programa de televisión, insistiendo en que estaban pendientes de la decisión médica y que no era una "cosa de gravedad".
Campos sintió un dolor en el estómago alrededor de las cinco de la madrugada del pasado sábado y, por este motivo, fue hospitalizada. La propia presentadora entró por teléfono en Sábado Deluxe.
 "He pasado un mal ratillo esta mañana, pero ya lo veía venir desde hace bastante, cuando hizo un año que me quitaron la vesícula empecé a tener alguna molestia", explicó la presentadora.

Un código penal con pecado de blasfemia................... Sonia Vizoso

Las condenas por ofensas a la religión escasean pero escandalizan, mientras juristas y defensores del laicismo piden suprimir este castigo heredado de la dictadura.

Espectáculo de la drag queen Sethlas en el Carnaval de Las Palmas de 2017. VÍDEO: ATLAS
Mucho hay que bucear en los archivos judiciales para encontrar una condena terrenal por ofender sentimientos religiosos, ese polémico delito heredado de la blasfemia perseguida por la dictadura franquista y que ahora resucita con fuerza en los tribunales. 
El último castigo le ha caído a un jornalero de Jaén en forma de multa de 480 euros, por difundir un montaje de su rostro con la corona de espinas de Jesucristo.
 Hace dos años fueron dos madrileños los sentenciados a seis meses de prisión por hacer sonar el Cara al Sol y el himno del PP durante una misa en Quijorna (Madrid). 
En ambos casos ni siquiera se celebró juicio y las defensas optaron por pactar con la fiscalía para no arriesgarse a una pena mayor.
 La penitencia que pedía el ministerio público para el trabajador andaluz, que está en paro, rebasaba los 2.000 euros.
“Es un tipo penal que está anclado en el pasado, que supone un retroceso de las libertades y que es perfectamente prescindible porque las conductas más graves están cubiertas por los delitos de odio”, sostiene Emilio Fernández, portavoz de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), sobre los artículos 523, 524 y 525 del Código Penal, que recogen multas y penas de hasta seis años de cárcel. Patricia Laurenzo, catedrática de Derecho Penal en la Universidad de Málaga y experta en delitos de odio, coincide con la agrupación de fiscales:
 “En un Estado aconfesional no se justifica la existencia de un delito que proteja específicamente la religión, ya que hay delitos generales como el de coacciones o contra el honor que ya protegen la libertad religiosa”.
Por pasear el 1 de mayo de 2014 una gigantesca vulva engalanada con un majestuoso manto por las calles de Sevilla, tres feministas se sentarán próximamente en el banquillo afrontando cada una de ellas una multa de 3.000 euros.
 Su reivindicación de los derechos de las mujeres en el Día Internacional del Trabajo con una procesión satírica de la Hermandad del Sagrado Coño Insumiso a la Explotación y la Precariedad es para la juez que las ha procesado un “escarnio al dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María".
Las denuncias por supuestas ofensas a los sentimientos religiosos se han multiplicado en España desde 2012, cuando el cantante Javier Krahe y el humorista Leo Bassi fueron exculpados por sendos espectáculos en los que el primero cocinaba un cristo con mantequilla y hierbas aromáticas y el segundo consagraba preservativos. 


Se presentan solo en nombre de la fe católica, pese a que el delito castiga el escarnio público contra cualquier confesión o contra "quienes no profesan religión o creencia alguna". Y la inmensa mayoría las blanden dos únicas entidades ultracatólicas: el Centro Jurídico Tomás Moro y la Asociación de Abogados Cristianos.
“Se ha puesto de moda meterse con los católicos”, resume Polonia Castellanos, portavoz de Abogados Cristianos, las razones por las que cree que han aumentado estas causas judiciales. 
Alega que los católicos “no se sienten protegidos en España” ni siquiera con la existencia en el Código Penal del delito de ofensas a los sentimientos religiosos, introducido en la legislación española en la primera mitad del siglo XIX para salvaguardar la fe católica como religión oficial del Estado.(Todfa la Vida mirando de reojo, sin decir nada por tantos escarnios pedófilos y ahora quieren castigar 3 boberias)


Abogados Cristianos sostiene que hoy en día las resoluciones de los tribunales españoles “discriminan” a los católicos. La organización, que critica la legislación española porque "facilita las rupturas familiares", es "permisiva con el negocio del aborto" e "impone la ideología de género como doctrina oficial del Estado", alude a un estudio comparativo de sentencias que está elaborando para sostener que los jueces solo ven delitos de odio cuando afectan a otras religiones. 
 “La Iglesia católica no es un grupo vulnerable y es difícil enmarcar estas denuncias en unos delitos de odio que están dirigidos a proteger a minorías en situaciones de vulnerabilidad”, explica la catedrática Patricia Laurenzo sobre las quejas de Abogados Cristianos.
La gran mayoría de los casos sonados de supuestas ofensas de sentimientos religiosos, ya sea por escarnio o por profanar lugares de culto, han acabado en archivo o absolución. 
Pero lo han hecho muchas veces después de un baile de archivos, reaperturas y revocaciones que ilustra el terreno movedizo en el que se asienta esta figura. 
Europa Laica ha enviado una carta a la Fiscalía General del Estado para que oriente a los representantes del ministerio público sobre “el alcance y contradicciones de la aplicación práctica de este tipo penal que está limitando gravemente la libertad de expresión” en España.
Esta asociación en defensa del laicismo también aboga por eliminar el delito.
 Arguye que su mera existencia da pie a denuncias de “asociaciones y sectores fundamentalistas y ultramontanos del catolicismo” que “son obtusamente interpretadas” y que acaban en “absurdas aunque costosas sentencias condenatorias” como la que acaba de recibir el jornalero en paro de Jaén.
(Por qué no le dan trabajo al jornalero que atruistamente dió su cara?