Mira, mira bien: no es lo que parece.
Estos días, los reyes están acogiendo al presidente de Israel, Reuven Rivlin, y a su esposa, Nechama Rivlin.Eso supone una importante logística de actos, desplazamientos, visitas y cenas.
Y, en el caso de la reina Letizia, de cambios y combinaciones en el vestidor.
El modelo de Carolina Herrera, sin embargo, tenía truco. Aunque parecía estar confeccionado con una tela negra de lunares blancos, en realidad esos lunares no eran tales.
Son simplemente más lentejuelas, de mayor tamaño, en blanco mate.
El vestido, según han explicado fuentes de la firma a Vanitatis, cuesta 890 euros, aunque algunas páginas lo venden hasta por 5.000.
Como joyas estrella optó por los pendientes de chatones, dos de las más imponentes joyas de pasar.
La venezolana lo lució —de manga larga y con un escote algo distinto— en una fiesta en su honor en Nueva York, y también se la ha visto con él (bajo una americana, eso sí) en un evento en Madrid.

