La reactivación de la vida sexual entre Angelina Jolie y Brad Pitt Ya
antes de casarse con Brad Pitt, la actriz Angelina Jolie fue célebre
por sus curiosas costumbres sexuales: desde jugar con cuchillos en la
cama hasta morrearse con su hermano en público. En 2007, ya casada con
Pitt, saltó a la portada de la prensa el trío que hizo con su marido y
la 'top model' Karolina Kurkova. En ese momento, la relación entre Pitt y
Jolie no atravesaba su mejor momento y ellos trataban de reactivar el
morbo por todos los medios. Quizá por ello, después de una fiesta la
pareja invitó a la modelo a su habitación para una morbosa sesión de
sexo a tres bandas. En la imagen, Brad Pitt y Angelina Jolie posan en Londres el mismo año en el que se dio la noticia, 2007. Getty
Charles Chaplin, a juicio para demostrar su paternidad En
1943, el célebre cómico Charles Chaplin se metió en un buen lío cuando
la actriz Joan Barry anunció a bombo y platillo que estaba embarazada de
él. Tras un sonado juicio, Chaplin tuvo que hacerse cargo de su
manutención. Además, fue acusado de llevar a Joan de Los Ángeles a Nueva
York en un viaje de amantes, quebrantando así la Ley Mann, delito
federal que prohibía transportar mujeres a través de los límites
interestatales "con propósitos inmorales". Ahora es mucho más habitual,
pero en los años 40 era un escándalo que cincuentones se emparejaran con
veinteañeras. Chaplin casi siempre se relacionaba con menores de 20: en
1944, cuando tenía 54 años, se casó con Oona O’Neill, de 18 años, con
quien tendría ocho hijos.En la imagen, Charlie Chaplin, acompañado por su abogado, Jerry Giesler, tras el juicio por el hijo que tuvo con Joan Barry. Getty
John Travolta y Tom Cruise: ¿más que amigos? Aparentemente,
la relación entre John Travolta y su esposa Kelly Preston es una de las
más sólidas de Hollywood. Pero investigadores como John Randolph
aseguran que este matrimonio no es más que una tapadera, y no dejan de
estallar escándalos que ponen en duda la heterosexualidad del
protagonista de 'Pulp fiction'. Por ejemplo, el piloto Doug Gotterba,
que jura y perjura que fue amante de Travolta durante seis años. O el
masajista que demandó al actor por tocar sus genitales y preguntarle si
quería mantener relaciones sexuales con él y con “otra estrella de
Hollywood”. Quizá esa otra estrella sea Tom Cruise, con quien, según la
revista norteamericana 'Star', Travolta mantiene una relación homosexual
secreta desde hace 30 años.En la imagen, los actores Tom
Cruise y John Travolta conversan durante un evento. La mujer de
Travolta, Kelly Preston, está con ellos. Getty
Las fiestas de Marilyn Monroe y Frank Sinatra “El
sexo forma parte de la naturaleza, y yo me llevo de maravilla con la
naturaleza”, solía decir Marilyn Monroe. No es ningún secreto que la
rubia más famosa de Hollywood tenía una vida sexual de lo más ajetreada. Pero no supimos cuánto hasta el año 2010, cuando el FBI desclasificó un
informe que revelaba que la actriz participó en “fiestas sexuales” con
Frank Sinatra, Sammy Davis Jr. y los hermanos Ted, Robert y John F.
Kennedy. Las orgías se celebraban en un lujoso hotel neoyorquino, y se
dice que hasta existían fotografías de aquello, que nunca salieron a la
luz porque los Kennedy pagaron a los chantajistas.En la imagen, Marilyn Monroe de fiesta con Frank Sinatra. Fue en julio de 1962, una semana antes de la muerte de la actriz. Cordon
La pelea entre el rey del porno y Gérard Depardieu Festival
de cine de Cannes de 2016. La estrella del porno Rocco Siffredi llega
de invitado para asistir a un estreno, y todos los medios lo fotografían
en la alfombra roja junto a su mujer, la actriz porno Rosa Caracciolo
(en la imagen). Este hecho indignó profundamente al actor Gérard
Depardieu, que se quejó del desmesurado protagonismo de Siffredi: “Esto
está lejos de ser cine. Cannes no se lo merece”. Como respuesta,
Siffredi desveló lo siguiente en el diario 'Le Monde': “Fue como si
Gerard me negara el derecho a entrar en otro mundo. Y eso que recuerdo
vagamente haber estado en una orgía con él”.Getty
La pasión sadomasoquista de James Dean y Marlon Brando “A
Jimmy le gustaba el sexo con botas y cinturones. Y que lo quemaran con
cigarrillos, por eso se ganó el apodo de Cenicero Humano”. Cuando el
escritor y cineasta Kenneth Anger escribió estas frases en su libro
'Hollywood Babilonia', desmitificó de un plumazo al icono masculino de
los años 50. Desde entonces, no han dejado de aparecer pruebas de su
promiscua y retorcida sexualidad. La última, en 2016 en la biografía
'James Dean: Tomorrow Never Comes', donde se habla de la relación
sadomasoquista que el mítico actor mantuvo con Marlon Brando: según un
viejo amigo de Dean, éste “adoraba a Brando y lo seguía como un
cachorrito, pero él sólo lo usaba para sexo”.En la imagen, Marlon Brando y James Dean (apoyado), que estuvo de visita en el rodaje de la película 'Désireé' en 1954. Cordon
Las orgías de Ryan O’Neal y Melanie Griffith Fue
la propia actriz Tatum O'Neal quien aireó sus intimidades en el libro
de memorias 'A paper life'. Allí confirmó los rumores que corrían sobre
ella. Cuenta que fue su padre, el actor Ryan O’Neal, quien la introdujo
de niña en el mundo del sexo y las drogas. Pero, sin duda, el mayor
'shock' del libro es el relato de cómo la actriz Melanie Griffith la
llevó a una orgía en París cuando Tatum tenía solo 12 años: “Nos
drogábamos e íbamos a fiestas salvajes. Un día fumamos todos opio y
hachís. Mareada, me dejé caer en la cama. Cuando levanté la cabeza,
Melanie se estaba enrollando con un chico y con la actriz Maria
Schneider”.En la imagen, Ryan O'Neal, Tatum O' Neal y Melanie Griffith. Getty
El cantante, que congregó a 30.000 personas, enoja al público al marcharse de forma intempestiva.
El cantante Enrique Iglesias, en un momento del concierto que ofreció anoche en Santander, dentro su gira 'Love Sex'.Pedro Puente HoyosEFE
Enrique Iglesias llenó la noche del sábado los campos de sport de El Sardinero en Santander, en un concierto, la única parada de su gira dentro su gira Love Sex en España (y en Europa), que
congregó a 30.000 personas pero que acabó con una sonora pitada de todo
el estadio. El público protestó por su marcha intempestiva y sin
despedirse. Ya es trending topic en Twitter, donde los comentarios hacia el cantante son muy negativos. "Estará afónico Enrique Iglesias de todo lo que ha cantado. Y se va sin despedirse", comenta en esta red un asistente al recital. "Desde hoy somos fans de Enrique Iglesias. Nadie ha hecho más por acabar con la música de mierda en Santander", comenta otro. Tambiñen son muchos los que reprochan a los asistentes que se quejen. "¿Que esperabais? A Plácido Domingo?", replican. El artista, ajeno a la polémica, ha tuiteado: "Gracias por una noche mágica Santander". Iglesias, que al final del concierto reconoció sentirse "nervioso" por
cantar en España y que pidió disculpas al público por ello, comenzó el
concierto saliendo de la mitad de los campos de sport por una pasarela
con cinta transportadora, y al ritmo de su último single y uno de los
grandes hits del verano, Súbeme la radio. Tras la canción, que levantó de sus asientos a todo el campo de fútbol, continuó con Freak,
melodía acompañada de fuegos pirotécnicos propios de un gran
espectáculo musical, que fue lo que nunca perdió Enrique Iglesias sobre
el escenario.
Una gran pantalla de cientos de metros cuadrados, en la que
se proyectaba la imagen del artista por la escena y distintos juegos de
color, cerraba el escenario, sobre el que Enrique Iglesias estaba acompañado por siete músicos y dos cantantes femeninas en los coros . El
espectáculo contaba con 1.200.000 watios de iluminación y 400.000 de
sonido. En el montaje participaron 250 operarios y otras 250 personas se
encargaban de las labores de producción. El concierto del artista, que ha vendido más de 150 millones de discos en sus 22 años de carrera, era una de las princiaples citas del Año Jubilar Lebaniego,
tras la presencia del francés Jean-Michel Jarre con el que se abrió en
abril este acontecimiento religioso y cultural que tiene como epicentro
el monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los cinco lugares
santos de la cristiandad.
El discreto declive del exmarido de la infanta Elena, cada vez más apartado de la vida empresarial y más cerca de la moda.
Cuando Jaime de Marichalar llegó a la vida de la infanta Elena hace 20 años, en la llamada jet set
española se habló de los pros y los contras de ese matrimonio. A favor
el nuevo integrante de la familia real tenía su particular sentido de la
estética que seguro iba a suponer, como así ocurrió, un cambio radical
en su esposa. En contra, su escaso expediente académico y un trabajo
discreto en banca para poder mantener a la hija de un rey. La herencia
de una tía y las gestiones que se hicieron desde el palacio de La
Zarzuela resolvieron el problema del recién casado.
Marichalar, de 54 años,
trabajó durante años como asesor del director de operaciones de Credit
Suisse y presidió la Fundación Winterthur pero en 2008, cuando la
empresa cambió su nombre a Fundación AXA, fue cesado. También estuvo
sentado en el consejo del grupo Portland Valderrivas, de Esther
Koplowitz, hasta que le destituyeron para enviarle a una filial
británica de la compañía Waste Recycling Group. Formó parte del Consejo de Administración de la Sociedad General
Inmobiliaria de España, fundada por Robert de Balkany, conocido como "El
rey de los centros comerciales" y amigo de don Juan Carlos, pero fue
despedido tras el fallecimiento del empresario. Levantaban a Marichalar
de las sillas con la misma rapidez con la que dejaba de estar protegido
por la Familia Real.
El divorcio de la infanta Elena fue discreto pero no
cordial. La hija mayor de don Juan Carlos y doña Sofía estaba totalmente
convencida de romper su matrimonio incluso cuando la Casa del Rey se
inventó aquel rimbombante “cese temporal de convivencia” en 2007, que
dos años después se convertía en un divorcio sin paliativos.
Jaime de Marichalar, por una calle de Madrid.GTRES
Fueron
don Juan Carlos y doña Sofía de acuerdo con su hija Elena quienes le
convencieron de que era mejor que su hijo se marchara fuera de España a
estudiar para preservar su intimidad y para que no se distrajera de los
libros. Marichalar siempre ha sido más permisivo con sus hijos y ha
disculpado en público y en privado las travesuras de su hijo Felipe.
Incluso ha llegado a asegurar que muchas de las noticias que se han dado
sobre él son inventos de la prensa.
La infanta Elena y Marichalar, al fondo de la foto, en el colegio Blue Ridge, de Virginia.
Quien un día fue duque de Lugo mantiene desde siempre una
tensa relación con los medios de comunicación, a quienes culpa de muchos
de sus problemas. Sin embargo, conserva una discreta pero regular
actividad social de la que da cuenta la prensa. Es habitual verle en los
toros, en la ópera, navegando en algún barco por Ibiza o en el polo de
Sotogrande. Pero donde no falla es en la primera fila de los desfiles de
París que organiza su gran amigo Bernard Arnault, presidente del
conglomerado del lujo LVMH que integra entre otras firmas a Louis
Vuitton, Kenzo, Dior, Christian Lacroix, Fendi, Donna Karan, Marc
Jacobs, así como las fragancias de Guerlain, Givenchy y otras marcas
como Moët & Chandon y Hennessy. Marichalar es su asesor para España. Este empleo le lleva a relacionarse con muchos personajes de la
industria de la moda y la farándula. Gracias a este nuevo perfil
profesional al exduque de Lugo se le llama coloquialmente el duque del
lujo. No es LVMH su único vínculo con este mundo. Además, trabaja
desde hace años en Art+Auction, una revista de subastas de arte que se
publica en Estados Unidos y Reino Unido. Fuera de los focos, sus conocidos cuentan que Marichalar es
un hombre triste al que se le ve vagabundear solo por la Milla de Oro de
Madrid.
OBSERVEN EL GESTO de picardía de Arenas, no sabemos dirigido a
quién, quizá a sí mismo. Sale de una comparecencia en la que ha venido a
decir que fue un secretario general inane, que Luis Bárcenas era el chico de los recados de Génova, y que su señora (la del extesorero) es un encanto. Dice que coincidió
con ella en una cena en la que también se encontraban el propio Bárcenas
y Mariano Rajoy, una cena humana, añade, para confirmar a Bárcenas que
estaba despedido. Llama la atención que para despedir al chico de los
recados acuda el propio presidente del partido, pero es que en el PP son
muy sentimentales. Muy sentimentales por un lado y muy crueles por
otro. Aprueban una reforma laboral que ha pulverizado los derechos
históricos de los trabajadores y luego no se atreven a darle el
finiquito a un ordenanza. Al final ha de resolver la cuestión el
mismísimo consejero delegado. Manda huevos, que diría Trillo, otro
pepero muy humano también (recuerden su exquisito trato a las víctimas del Yak-42). Durante la declaración de Arenas, vimos cómo Bárcenas, a cuatro o cinco
metros de él, le dictaba telepáticamente lo que tenía que decir sin
dejar de arrojarle su aliento de presunto gánster en la nuca. El ex
secretario general se comportó y ahí lo tienen ahora, con un pie en el
estribo del coche y el otro todavía en tierra, como un cowboy
de peli en blanco y negro, imitando a Clark Gable, o Victor Mature, que
deben de ser sus referencias cinematográficas, aparte, suponemos, de El Padrino y Los Soprano. En cualquier caso, su historial es de película. ¡Qué horror!