Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

6 jul 2017

El último milagro de la moda española............. Miguel Ángel Bargueño.

las zapatillas de 50 euros que arrasan entre los jóvenes.

Cuatro estudiantes consiguen crear un calzado, las Pompeii, que triunfa por sus peculiares características.

Tres de los modelos de Pompeii que triunfan entre el público más joven.
Se pueden ver en la universidad, en las millas de oro de las grandes ciudades y hasta en conciertos multitudinarios de grupos como Taburete: son las Pompeii, esas zapatillas de lona o serraje con llamativas suelas de colores pastel.
 Como ocurriera en tiempos recientes con El Ganso o Scalpers, Pompeii se ha convertido en la firma que lo peta para un público joven que se acoge al socorrido concepto de “arreglado pero informal”; en el caso de esta marca, vendiendo solo calzado (y calcetines).
Detrás de la marca están cuatro madrileños de 25 años recién salidos de la universidad.
 Son amigos desde el colegio (Retamar, en Pozuelo de Alarcón; uno de los más exclusivos de Madrid y perteneciente al Opus Dei), empezaron a barajar la idea de “montar algo” cuando estudiaban en la universidad (tres de ellos Administración y Dirección de Empresas, uno de estos, además, Derecho; el cuarto, Ingeniería Industrial). 
“Después de plantearnos fabricar camisetas y sudaderas, vimos que para sobrevivir necesitábamos crear algo más potente.
 Es la diferencia entre que algo dure 10 años o dure 50.
 Para crear una marca, consideramos que uno de los productos que la gente más valora son las zapatillas. 
Aparte, dos de los socios las coleccionaban, les alucinaban”, recuerda Jaime Garrastazu, uno de los socios.
El primer año facturaron medio millón de euros; el segundo, dos millones, y este prevén llegar a 3,5 millones.
 Cuentan con 17 empleados y ya han vendido 100.000 zapatillas, el 10 % fuera de España
Para sus creadores, las suelas de colores y los cordones de cuero son las principales señas de identidad de sus zapatillas. “Buscábamos una zapatilla que pudieses llevar en el día a día, para trabajar, para ir al súper, pero que te aportase diseño, personalidad”, dice Garrastazu, uno de los socios. 
“Vimos que el cordón de cuero la convertía en una zapatilla arreglada según el registro que llevases y la suela de color le aportaba esa vitalidad y diversión, lo que le daba un equilibrio perfecto”.
La idea original (y tanto) es que suelas y cordones fueran del mismo color.
 Pero después de unas pruebas comprobaron que el resultado no funcionaba.
 “Era horrible. Eran de las zapatillas más feas que habíamos visto, en general, en la vida”, explica Garrastazu.
 Los colores de las suelas están escogidos minuciosamente. “Intentamos que sean colores pastel y que aporten un contraste al color de la lona, pero no un contraste que choque sino uno que acompañe. 
También, que no sean demasiado fluorescentes, para que puedas llevarlas en el día a día y que no chille”.
“Es la última evolución de la típica zapatilla de lona”, opina Daniel García, experto de moda masculina.
 “Aquí confluyen muchas referencias: la zapatilla de tenis clásica (Superga, por ejemplo), la de surf o skate (Vans) y la zapatilla de verano tipo Victoria. 
Los cordones son iguales que los de los náuticos.
 Todas esas influencias están actualizadas y bien mezcladas” 
Tres de los modelos de Pompeii que triunfan entre el público más joven.
.“Es la última evolución de la típica zapatilla de lona”, opina Daniel García, experto de moda masculina. “Aquí confluyen muchas referencias: la zapatilla de tenis clásica (Superga, por ejemplo), la de surf o skate (Vans) y la zapatilla de verano tipo Victoria. Los cordones son iguales que los de los náuticos. 
Todas esas influencias están actualizadas y bien mezcladas”.
El catálogo de Pompeii se compone de pequeñas variaciones (exteriores de lona o serraje, cordones en los laterales o sin ellos, suela de alpargata o de goma) sobre un mismo tema: “El éxito radica en que han creado una serie de modelos de zapatillas reinventando (a veces mucho, a veces poco) zapatos que ya tenemos en nuestro zapatero.
 Todo ello con el plus del color de la suela y del tejido de la zapatilla. 
El modelo Valcan transforma las alpargatas de toda la vida en una zapatilla con cordones.
 El modelo Petra moderniza el clásico náutico”, apunta Arturo Gil, experto de moda y belleza y director del portal The Adonis Lab.
Los cuatro madrileños de 25 años que han creado Pompeii.
Los cuatro madrileños de 25 años que han creado Pompeii.

 

 

Una exdirectora de moda de ‘Vogue’ destapa su cara oscura

 

“La moda te puede masticar y escupirte”, dice Lucinda Chambers tras ser despedida después de 36 años en la revista.

Lucinda Chambers, en un desfile en febrero de 2016.  
Lucinda Chambers, en un desfile en febrero de 2016.

 Un mes después de que Lucinda Chambers ocupara titulares por dejar su cargo como directora de moda de la edición inglesa de Vogue tras 36 años de servicio a la publicación, ahora los protagoniza de nuevo por una suculenta entrevista. 

Una furiosa Chambers ha explicado a la revista independiente Vestoj todo aquello que el departamento de recursos humanos de su antigua revista no le había permitido comunicar. “Fui despedida de Vogue

Y les llevó tres minutos hacerlo”. Ella apunta a un solo responsable: el nuevo editor jefe Edward Enninful, en el cargo desde abril. 

 “Nadie en el edificio conocía que eso iba a pasar”, explicaba esta semana una dolida Chambers: “nadie excepto el hombre que lo hizo, el nuevo editor”.

 

Ella no fue la única en irse. 
Sus declaraciones dan a entender que detrás del cese aparentemente voluntario a principios de año de Alexandra Shulman, su anterior jefa y editora jefa de la cabecera durante 25 años, hay otro despido. “La moda te puede masticar y escupirte”, reflexiona en relación a una industria cada vez más voraz y menos reflexiva.
El Daily Mail se aventura a señalar a Anna Wintour como la mano negra detrás de esta cadena de despidos así como del nombramiento de Enninful como nuevo capitán de barco. Chambers y Schulman, que siempre han procurado salvaguardar la creatividad como ingrediente imprescindible en la publicación, entienden la moda de una forma muy diferente a como lo hace su colega desde el Vogue estadounidense.
 Aunque parece que por ahora, el equipo Wintour, enfocado a la vertiente más comercial de la revista, lleva las de ganar.
Mientras la maquinaria continua con los cambios, la entrevista de Chambers deja un valioso testimonio.
 No sin resentimiento, hace un repaso a la industria con la intención de arrojar algo de verdad más allá de los asépticos comunicados corporativistas: “Hay demasiados secretismos en la industria”. Carga contra el afán de perfeccionismo que impera: “Equivocarse no está permitido en el mundo de la moda, especialmente ahora en la época de las redes sociales, donde todo gira entorno a llevar una vida increíble y llena de éxito.
 Pero, ¿por qué no podemos celebrar los errores? Al final, nos ayudan a crecer y desarrollarnos”. Prosigue con las consecuencias que la creciente presión de los anunciantes conlleva en la calidad final de las producciones: “No todas [mis producciones] fueron buenas.
 Algunas fueron una mierda. La portada de junio con Alexa Chung luciendo una estúpida camiseta de Michael Kors es una mierda.
 Es un gran anunciante, así que sabía porqué tenía que hacerlo”. 


Alexa Chung, en el número de junio de la edición británica de 'Vogue'.
Alexa Chung, en el número de junio de la edición británica de 'Vogue'.
Después ilustra cómo la apariencia es muchas veces mejor carta de presentación que un buen currículo (“En el mundo de la moda puedes llegar lejos si luces fantástica y segura”) y carga con un sistema cada vez más desbocado: “Todos quieren más y más, más rápido y más rápido. 
 Las grandes compañías piden mucho más a sus diseñadores, y hemos visto las causas [cambios constantes de diseñadores al frente de las firmas]. Es muy duro”.
Y concluye que la ansiedad reina en la moda: “La mayoría de las personas que dejan Vogue acaban sintiendo que son inferiores, y el hecho es que nunca serás más grande que la empresa para la que trabajas.
 Muy pocas revistas te hacen sentir poderosa”. Y lanza una última confesión: “No había leído Vogue en años”.
 El motivo: “Las prendas, ridículamente caras, no son importantes para la mayoría de las personas”. 
Su conclusión es que las revistas: “han perdido la autoridad que tuvieron. 
Han dejado de ser útiles. Siempre estamos intentando que la gente compre algo que no necesitan.
 No necesitamos más bolsos, camisas o zapatos”.

 

El hijo secreto de Julio Iglesias se llama Javier y tiene 40 años


Una prueba de ADN obtenida en Miami destapa un vástago secreto del cantante nacido de su relación con María Edite Santos cuando estaba casado con Isabel Preysler.

 Comienza la batalla legal.

 


Javier Sánchez Santos, de 40 años, crecido en el duro entorno del distrito marítimo de Valencia, es hijo de Julio Iglesias, uno de los cantantes que más discos ha vendido de la historia, y de una bailarina portuguesa.
 Así al menos lo ha proclamado este jueves su abogado, Fernando Osuna, en una rueda de prensa ante los Juzgados de Torrent.
 Osuna asegura haber obtenido en Miami, Estados Unidos, a través de un detective español, material de ADN de un familiar directo y varón –un hermano, un hijo o el padre- del artista.
 Y haber comprobado que existe una coincidencia del 99,9% con el de su cliente. 
El hombre, según su letrado, se encuentra “contento, nervioso y expectante”.
A pesar de contar con una prueba que considera irrefutable, el letrado sevillano, que ha llevado otros casos de paternidad, alguno de ellos célebre, como el que condujo a Manuel Benítez a ser reconocido como hijo de El Cordobés, anticipa que la batalla judicial con el equipo jurídico de Julio Iglesias, que comenzará en los próximos días con la interposición de una demanda, será larga.
“Ellos lo intentarán todo. 
Decir que la competencia para juzgar el asunto no es de España, sino de Estados Unidos o la República Dominicana.
 Impugnar la prueba. Decir que el detective que la consiguió la ha manipulado, que la cadena de custodia no fue legal… Si fuera mi cliente yo lo haría”, ha declarado Osuna.
Fernando Osuna, el abogado que represeta a Javier Sanchez.
Fernando Osuna, el abogado que represeta a Javier Sanchez. EFE
Javier Sánchez nació en 1976 y fue fruto de la relación mantenida un año antes por María Edite Santos y Julio Iglesias, cuando esté estaba casado con Isabel Preysler, según la demanda que prepara el bufete Osuna Abogados.
En 1992, María Edite compareció ante la prensa para contar su relación acompañada por su hijo, que entonces estudiaba segundo de BUP y mostraba un claro parecido con el artista. 
Un juez de Valencia le dio la razón, pero la demanda fue desestimada más tarde en apelación. 
 Julio Iglesias nunca aceptó someterse a la prueba de ADN.
El joven apareció en varios programas de televisión y revistas de la prensa rosa, en los que explicó que se sentía “dolido” por la actitud de su supuesto padre, e intentó labrarse su propia carrera como cantante.
 En aquellos años arrancaba la exitosa trayectoria de su presunto hermano, Enrique Iglesias.
 Pero pasado el interés inicial por su parentesco, falto de contactos y quizá de talento, la de Javier Sánchez decayó pronto.
 Su discografía incluye la canción Dame otra oportunidad y el álbum Lucha y verás, de 1999.
Desde aquel momento, Javier Sánchez desapareció del radar de los medios de comunicación. 
Su abogado afirma que trabaja, aunque no precisa en qué, y anuncia que la semana que viene comparecerá ante la prensa.
El que, de confirmarse la paternidad, se convertirá en noveno hijo de Julio Iglesias, creció con su madre y el marido de esta, cocinero, en los poblados marítimos de Valencia, entre los barrios de El Cabanyal y La Malvarrosa.
 Una zona que en los años ochenta y principios de los noventa era humilde, de clase trabajadora y tenía un serio problema con la venta de drogas, en concreto con la heroína.
Julio Iglesias tiene tres hijos de su matrimonio con Isabel Preysler, Chabeli, Julio y Enrique, y cinco más con su actual esposa, la belga Miranda Rijnsburger, Miguel, Rodrigo, Victoria, Guillermo y Cristina.
La clave en el proceso ante los tribunales será la validez que se dé a la prueba obtenida en Miami. 
“Son restos orgánicos recogidos de varios objetos y que son basura, son inservibles, han sido abandonados y cogidos en un sitio público.
 Todo el proceso, además, ha sido grabado.
 Es como si cogieras esa colilla del suelo, sabiendo de quién es, la metieras en una bolsa y la mandaras rápidamente a un laboratorio”, detalla el letrado.
 Julio Iglesias puede volver a rechazar someterse a una prueba de ADN, pero en ese caso la negativa se convertirá en un indicio en su contra.
 Osuna da a entender que los restos orgánicos obtenidos en Miami pertenecen a un familiar varón del entorno “muy cercano” de Julio Iglesias, aunque se resiste a descartar completamente que pueda ser de este.
 Sí admite, sin embargo, que haber conseguido ADN del cantante español más famoso de la historia habría sido más difícil.



 

 

Sálvame de pus.................................... Luz Sánchez-Mellado ...

Los nuevos justicieros de la superioridad moral se esfuerzan en enmendarnos la plana y darnos lecciones de transparencia.

Sálvame de pus
Soy el animal más cotilla que conozco, y conozco a unos cuantos dentro y fuera de este oficio que consiste en preguntar para contar la vida de los otros. 
Lejos de mí, pues, el aire beatífico, el izado de cejas y el rictus de estreñimiento agudo de quienes juran no tener en ti más interés que el profesional y luego te desuellan en cuanto te das la vuelta.
 Muy a mi pesar, se me ve venir de lejos: me gusta un pollo, un chisme y un lío más que un pingo al 80% en las rebajas de último minuto.
 Es más, no solo miro y escucho al prójimo como placer supremo en los ratos muertos, sino que me lo imagino haciendo sus cosas. Durmiendo. Comiendo. Copulando. Viviendo, que es gerundio, y no representando el papel que elegimos o nos ha tocado en el reparto. 
Digamos, pues, que de estrecha tengo poco.
Últimamente, no obstante, me sorprendo sonrojándome de vergüenza propia y ajena leyendo según qué noticias sobre medios. El último grito en periodismo de denuncia consiste en pregonar las miserias de la competencia, como si el pregonero estuviera libre de polvo y paja.
 Paren teclados, señores.
 En los medios hay discrepancias, pollos, chismes, líos, ¡cuernos! y los nuevos justicieros de la superioridad moral y de la otra se están dejando los ídem en enmendarnos la plana y darnos lecciones de transparencia.
 Luego, nos echamos todos a Twitter y desde el presidente de los USA al último trol de la pradera se cree con derecho a exigir que te pronuncies al respecto o clama que has defraudado sus expectativas.
 Estaré mayor para tal revolución ciudadana, pero, mientras no sean delito ni repugnen tanto a tu conciencia como para pedir la cuenta, opino que los trapos sucios se lavan en casa.
 Y os dejo, que sale Belén Esteban a darse de tortas con Toño Sanchís en Sálvame Deluxe y ellos no engañan a nadie vendiendo el cotilleo como información de servicio público.
 Para según qué cosas prefiero el original a la copia.