Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

23 ene 2017

Bimba en carne mortal..........................Luz Sánchez-Mellado

La muerte de Bimba Bosé es una historia triste como la de tantos.

 Ella llamó a las cosas por su nombre desde el primer minuto hasta el último.

 
Bimba Bosé fotografiada para 'El País Semanal' en 2013.

 

A veces, se te hiela la sangre al refrescar la pantalla del móvil. Acaricias la pantalla para actualizar por enésima vez las noticias esperando toparte con el enésimo Trumpazo, lees: 
“Muere Bimba Bosé a los 41 años”, y se te caen a plomo las defensas, las certezas y los ánimos.
 Bimba y muerte en la misma frase y no es un oxímoron: la vida es un asco; el mundo, una mierda; no somos nadie.
 Sabíamos por ella que estaba enferma.
 Por ella sabíamos que la cosa iba en serio.
 Ella y no otros había llamado desde el primer al último minuto a las cosas por su nombre. Pero siempre es demasiado pronto para morir, aunque se sepa.
 Bimba, lo decía su nombre de paz y de guerra, era todavía una muchacha.
 Quizá no tanto de armas tomar como de no deponerlas.
 Y su fin nos pone a todos en nuestro sitio.
Conocí a Bimba brevemente, hace cuatro años, durante una entrevista y una sesión de fotos para El País Semanal sobre la belleza rara.
 A fe que ella lo era.
 Bella. Y rara. Por única, por singular, por excéntrica, por hija de su padre y de su madre.
 Una mujer alta, grande, aparatosa, intimidante, incluso, con la rotunda anatomía y la delicada fisonomía de su casta ahormada por un esqueleto y una voluntad de hierro.
 Llegó como una amazona, en bici entre el caos del tráfico, camuflado el cuerpo bajo un jersey y un pantalón de guerrillera urbana, y aplastado el pelo a lo Juana de Arco bajo el casco. Acorazada, sí, como reconoció luego, por la armadura con la que se enfrentaba desde adolescente a los prejuicios ajenos.
Costaba reconocerla luego, cuando emergió de la sesión de maquillaje y peluquería convertida en una diosa de la feminidad carnalísima y juguetona con la cámara de Nico, el fotógrafo.
 Una mujer poderosa, a gusto con su cuerpo y con su cerebro y, sí, con una autoestima a prueba de papanatas y de toda la corriente de hipercorrección e hiperperfección política y estética imperante. “Para mí lo bello, lo atractivo, reside precisamente en la imperfección y en el error.
 No todas somos flacas de ojos azules y con el cuerpo perfectamente depilado.
 Me niego a que me impongan ese canon”, diría, antes de bajar por fin la guardia y ponerse a hablar de lo humano y lo humano, porque para divinos ya estaban los ángeles del museo de su abuela Lucía. Habló así de sus amores.
 De sus hijas, Dora y June. 
De sus amigos, entre ellos David Delfín, aún sin diagnosticar, como ella, del mal de tantos que ahora se la ha llevado por delante.
 Habló de todos y de casi todo con la relativa rebeldía de quien todo lo tiene pero con la elegancia de quien pasa por la vida sin querer molestar a nadie, o solo, si acaso, a los puritanos con los pecados de la carne. 

Al poco de aquellas fotos y aquella charla, llegaron las primeras malas nuevas que ahora se han resuelto de la peor manera posible. Ha muerto Bimba Bosé a los 41 años.
 La noticia no es insólita, por supuesto.
 Un cáncer de mama, una metástasis, un colapso, una catástrofe para ella y los suyos. 
Una más, una menos. Una historia triste como otra cualquiera. Lejos de la épica de trinchera de los que arengan a luchar a los enfermos hasta hacerles casi culpables de su posible derrota, y de la lírica de los que pregonan que la actitud lo es todo frente a un hecho bioquímico, la realidad suele ser más prosaica y, a veces, hay poco que hacer sino gozar de los últimos tiempos, preparase para la partida y acompañar al enfermo en las vísperas del viaje.
 Hablaba aquel día Bimba de la importancia de la individualidad, de la diferencia, de la propia fortaleza para resistir frente a los estereotipos.
 Frente a los otros papanatas, que haberlos también los había, que la llamaban divina a todas horas, su adiós la ha hecho, más humana que nunca: carne de nuestra carne.

La parrilla televisiva se agita: ¿qué puedo ver esta noche?........ Natalia Marcos

La batalla invernal por la audiencia en el 'prime time' está servida.

Making of de 'Sé quién eres'Enero es un mes de estrenos en la televisión tras la parada navideña. 
 Ya en la última semana del mes, los canales han lanzado ya muchas de sus apuestas para el horario de máxima audiencia, mientras que otros programas arrancan esta semana y algunos todavía quedan a la espera de conocer su destino final —programas como Top Chef en Antena 3 o la serie iFamily en La 1, que ya están siendo anunciados por sus cadenas, siguen a la espera de día de emisión—. 
A la hora de colocar las series y programas, los canales tienen que tener en cuenta tanto el material con el que juegan en casa como aquel con el que compiten los vecinos.
 Un cuadro complejo de encajar, en el que en las primeras semanas suelen producirse movimientos y con el que es fácil perderse.

Repasamos el estado actual de la parrilla del horario de máxima audiencia (22.40-0.00).

 

Irina Shayk en su dulce espera: “Soy una modelo atípica”............... Irene Sansegundo


A sus 31 recién cumplidos, la modelo se encuentra en su mejor momento profesional y personal. 2017 será el ‘año Irina’.

Irina Shayk en su dulce espera: “Soy una modelo atípica”
Batín de INTIMISSIMI (79,90 €).
Foto: Rowan Papier
 
Estamos en Red Hook, la zona industrial de moda en el barrio neoyorquino de Brooklyn. 
Personalidades como Michelle Williams o Solange Knowles viven allí y numerosos fotógrafos y artistas han instalado sus estudios en sus calles.
 En uno de ellos esperamos a Irina y la imaginamos despampanante y risueña, como si hubiera dado un salto ataviada con lencería desde la marquesina del autobús.
 Pero la realidad es que llega vestida de negro, de pies a cabeza, y se muestra algo distante.
 Hace tan solo un par de días ha corrido el rumor de su posible embarazo y, aunque durante la sesión parece seguir siendo un secreto de estado, hay quien habla específicamente de cinco meses de gestación.
 Ella sigue su particular política de silencio. 
Desde que comenzara a salir con el actor Bradley Cooper, a principios de 2015, la modelo no ha hecho ni una sola declaración al respecto.
 Y este momento vital no iba a ser menos.
 Ponchos, sudaderas y bolsas de la compra XL (que contribuyen a tapar las curvas de más) son su fondo de armario desde que la noticia corriera como la pólvora. 
Un albornoz blanco actúa de armadura durante los cambios de ropa para estas fotos, pero las prendas de Intimissimi, marca que la descubrió y de la que es imagen desde 2007, evidencian que la modelo no tiene el mismo cuerpo que el anuncio que vemos, una y otra vez, en bucle, en la televisión.
 «Tomé el relevo de Ana Beatriz Barros como rostro de esta firma italiana. 
Fue mi primer trabajo importante y aprendí un montón de todo su equipo. 
Me siento muy agradecida, ahora somos una verdadera familia».
Vestido baby doll de PACO RABANNE (620 €) y braguita de Intimissimi (15,90 €).
Foto: Rowan Papier
Nacida en Yemanzhelinsk (Rusia), pocos saben que la mujer que más ha admirado en su vida es su abuela Galina, una agente de la fuerza aérea secreta del Ejército Rojo de Stalin.
  «Su muerte fue para mí una tragedia enorme: era la persona a la que más unida estaba».
 Para honrar su memoria, decidió saltarse una de sus normas estéticas: «No me gustan los tatuajes, pero el que llevo en el tobillo [Galina escrito en tártaro] me hace sentir que siempre está conmigo».
 Su hermana es otro de los referentes femeninos que menciona: «Es quien mejor me conoce».
 Su padre murió cuando ella tenía 14 años y su madre apenas estaba en casa, ya que tenía dos trabajos para mantener a la familia. 
Las vivencias experimentadas le han hecho ser autosuficiente. «Nadie más que una misma puede hacerse feliz. 
 Eso, como ser atractiva, depende solo de ti: tener confianza en tu persona siempre resulta sexy», puntualiza.
Abrigo de DSQUARED2 (c. p. v.), camiseta (49,90 €) y braguita (15,90 €) 
 
«Nunca habría soñado con que viviría este momento profesional a los 30. ¡He conseguido mi primer contrato de belleza a los 29! Soy una modelo con una evolución atípica, porque no solo estoy trabajando fuerte a esta edad, además lo estoy haciendo con los mejores clientes y con la gente más talentosa de esta industria.
 En 2017 tengo un montón de campañas y portadas comprometidas. Va a ser un gran año para mí»,
 dice orgullosa. 
Hoy, Irina Shaykhlislamova presume ante los 7,2 millones de personas que la siguen en Instagram de aparecer en las últimas publicidades de Givenchy y Alberta Ferretti, y de poner morritos frente al objetivo de Peter Lindbergh, Steven Meisel o Mario Testino.
 Además, se ha convertido en protegida de Carine Roitfeld y Katie Grand, quienes la buscan siempre que necesitan subir la temperatura de sus redes sociales.
 Porque la imagen seductora le sigue acompañando a pesar de codearse con lo más granado de la moda.
 «No me importa, no tengo que demostrarle nada a nadie. Soy una persona muy positiva y me río de todo
 


Vestido baby doll de PACO RABANNE (620 €) y braguita de Intimissimi (15,90 €).
Foto: Rowan Papier
 Las vivencias experimentadas le han hecho ser autosuficiente. «Nadie más que una misma puede hacerse feliz. Eso, como ser atractiva, depende solo de ti: tener confianza en tu persona siempre resulta sexy», puntualiza.
Abrigo de DSQUARED2 (c. p. v.), camiseta (49,90 €) y braguita (15,90 €)
de INTIMISSIMI, chanclas de DOLCE & GABBANA (c. p. v.). Estilismo: Natalia Bengoechea.
Foto: Rowan Papier

Sujetador en triángulo de encaje y seda (35,90 €) de INTIMISSIMI, mono de seda lavanda de FENTY X PUMA BY RIHANNA (c. p. v.).
Foto: Rowan Papier

. Además, creo firmemente que una mujer puede ser sexy y elegante al mismo tiempo».
 

La esposa de Luis Bárcenas: “Todo lo que hace mi marido me parece bien”

Rosalía Iglesias declara que el extesorero del PP "nunca hablaba" con ella de "temas de trabajo".

Rosalía Iglesias, a la derecha, este lunes.
Rosalía Iglesias, esposa del extesorero del PP Luis Bárcenas, ha hecho este lunes en la Audiencia Nacional una exhibición de ignorancia sobre los negocios de este.
 “Mi marido no es que me diese más explicaciones; puede parecer una estupidez, pero, como todo lo que hace él, me parece bien”, ha afirmado Iglesias en el juicio sobre la trama central del caso Gürtel, en el que se enfrenta a una petición fiscal de 24 años y un mes de prisión por apropiación indebida, ocho delitos contra la Hacienda Pública, estafa procesal y blanqueo de capitales.

Iglesias solo ha contestado, con voz baja pero serena, a las preguntas de su propia abogada, Marta Giménez-Cassina. “Mi marido nunca ha hablado conmigo de temas de trabajo, no sé si es algo difícil de entender. 
Tenemos una vida personal llena, y no es que sea algo que no me interese, pero era algo de lo que no hablábamos”, ha señalado.
 La esposa del extesorero ha asegurado que se enteró por la investigación judicial de la existencia de una “contabilidad extracontable” [caja b] en el PP y de que ella era titular de una cuenta en Suiza.
Bárcenas e Iglesias se conocieron en 1983, cuando esta comenzó a trabajar en Alianza Popular, primero en la campaña de las municipales de aquel año y luego como asistente del entonces secretario general, Jorge Verstrynge.
 En 1986, Rosalía se va de AP, y tras trabajar un año como comercial en una empresa de carga aérea, deja la vida laboral para dedicarse a su hobby de restauración de muebles.
 “No me he dedicado profesionalmente a ello nunca en el sentido de que no le dedico ocho horas diarias y con un sueldo que me permita vivir de ello. 
Le he dedicado un tiempo relativo para tener mi vida como a mí me gustaba: al lado de mi marido y llevar mi casa”, ha relatado al tribunal presidido por Ángel Hurtado.

En una declaración muy calculada, Rosalía Iglesias ha afirmado: “[Mi marido no actuó] en connivencia conmigo no, si acaso en convivencia conmigo. 
Me parece ridículo que tenga que afirmar la confianza total y absoluta que tengo en mi marido; en estos ocho años y en los momentos más difíciles no he perdido esa confianza y no tengo por qué hacerlo”.

Según ella, Bárcenas se encargaba de cumplimentar sus declaraciones de la renta, y hacía todas las operaciones en las cuentas que figuraban a nombre de ella. 
“No soy tonta pero si mi marido me pone unos documentos a firmar, y gestiona una cartera de valores mía, no voy a mirar si son compraventa de acciones (…) Mi marido me decía que pasara por el banco a firmar, y tenían los documentos preparados para la firma. Yo firmaba los documentos que fuera y me iba”, ha asegurado.
Iglesias ha afirmado que “nunca” dio instrucciones sobre inversiones ni autorizó ingresos en las cuentas en Suiza.
 Según ha manifestado, cuando Bárcenas acudía con ella a los bancos suizos a gestionar su patrimonio, coincidiendo con un viaje de placer de la pareja, ella no pasaba de la “sala de espera”.
La esposa del tesorero del PP, que ha declarado en fase de instrucción en cuatro ocasiones, se ha referido a los viajes que supuestamente pagó a Bárcenas el jefe de la trama corrupta, Francisco Correa. 
Según ella, nunca acudió a una agencia de viajes. “Hemos viajado bastante, lo organizaba todo mi marido.
 Siempre nos ha gustado viajar y una parte del atractivo de viajar era organizar el viaje, él lo llevaba preparado y él decía lo que íbamos a hacer”,
 ha afirmado Iglesias. “¿Quién pagaba?”, ha preguntado la letrada. “Mi marido. Él nunca me dijo que Correa nos invitara o pagara un viaje”, ha contestado.