Este
viernes 20 de enero se cumple el vigésimo cuarto aniversario de su
muerte. La actriz sigue siendo considerada un icono de moda.
La actriz Audrey Hepburn en 'Desayuno con diamantes'. Cordon Press
Audrey Hepburn murió en 20 de enero de 1993, a los 63 años, estaba
invadida desde hace meses por un cáncer. "Se fue con la forma discreta
de caminar que fue parte de su incomparable elegancia", escribía Ángel Fernández-Santos de la intérprete. Hace 24 años que falleció y la protagonista de Desayuno con diamantes sigue estando de moda. Musa del diseñador francés Hubert de Givenchy y admirada por su indiscutible elegancia, ha sido objeto de numerosos libros y exposiciones.
Audrey Hepburn deseaba que se le recordase como la princesa rebelde y
adolescente de Vacaciones en Roma o con el rostro sin lavar de la
florista golfilla del Covent Garden en Myfair lady.
Algunos detalles privados de la vida de Audrey Hepburn,
que van desde su corazón roto hasta la esperanza, han salido a la luz
en una colección de cartas que se subastarán el próximo 29 de junio en
Londres.
El museo
holandés Airborne, dedicado a la batalla de Arnhem, no ha encontrado
pruebas que lo confirmen, aunque la biografía de la famosa actriz así lo
afirma
El inmueble
donde se rodó 'Vacaciones en Roma', ahora en obras, se convertirá en
una atracción turística. Los cinéfilos pueden seguir el recorrido de la
película por la Ciudad Eterna
Arranca la
Feria Internacional de Turismo de Madrid que hasta el próximo domingo
22 de enero ofrece propuestas viajeras de 165 países
El Yeti en Aragón Junto
al estand de Aragón un divertido hombre de las nieves invita a los
visitantes a fotografiarse junto a él. Y entre quienes suban su ‘selfi
‘con el yeti a las redes, con el ‘hastag’ #NievedeAragón, pueden ganar
una escapada a la nieve en el Pirineo aragonés. ¡Suerte!
Divinidades mayas en Fitur Tres
dioses mayas dan la bienvenida al expositor del Hotel Xcaret, junto al
gran estand de México: Chac-Mol (Dios de la lluvia), Guacamaya, la Reina
Roja (en la foto),y Halach Uinik, el Rey Supremo. Junto a ellos, un
guerrero jaguar completa el pintoresco recibimiento.
Merengue y diablos La
República Dominicana recibe a los visitantes en su estand con un
sexteto de danza tradicional. Ataviados con trajes típicos de floclor,
las parejas bailan a ritmo de merengue escoltados por dos de los
personajes típicos del carnaval dominicano: los diablos cojuelos.
520 años de turismo jiennense
20 años de turismo jiennense
Un
diseño del artista Carlos Buendía, que ha realizado proyectos para
grandes firmas como Loewe, protagoniza el están de la provincia de Jaén,
que celebra este año el 20 aniversario de su marca turística ‘Jaén,
paraíso interior’.
La ilustración recoge algunos de los grandes reclamos
de la provincia andaluza, como los campos de olivares y sus rutas
oleoturísticas, el valioso patrimonio renacentista de ciudades como
Úbeda y Jaén o su histórico legado ibero.
Dos ninjas posan ante la cámara en el estand de
Japón durante una de las diversas exhibiciones que el país asiático ha
programado durante la feria.
Por ejemplo, una demostración de caligrafía
nipona y una demostración sobre sus tradicionales kimonos.
Surfitas de salón El
estand de Avis Budget, agencia ‘low cost’ de alquiler de vehículos, ha
apostado por el surf como reclamo en Fitur.
De hecho, organizan un
concurso en un simulador virtual de surf durante toda la feria.
El
participante que mejor puntuación consiga negociando las olas ganará un
viaje por el norte de España. ¡Suerte y a surfear!
Fatimata Sy invita a oler unos collares
artesanales perfumados (en la imagen) en el estand de Mauritania.
Después explica que se trata de “lencería tradicional mauritana”, es
decir, prendas íntimas que las mujeres visten en sus caderas solo para
sus maridos
. El expositor del país africano cuenta con un mostrador
repleto de artículos de artesanía local a la venta, como cofres de ébano
y vestidos tradicionales como el 'thiossane' que la propia Fatimata
vista.
También remedios tradicionales para la tensión y la diabetes,
como el ‘touba’, o para espantar la mala suerte, como el ‘mounass’.
La vedette siempre ha sido uno de los personajes a los que se ha
recurrido cuando se ha tratado el tema de las relaciones afectivas del
Rey emérito. Ella también lo ha alimentado con algunas declaraciones y
muchos silencios.
La actriz Bárbara Rey, en una imagen de archivo (Gtres)Bárbara Rey siempre ha sido uno de los personajes recurrentes cuando se trata el tema de las relaciones afectivas de Don Juan Carlos. Durante años su nombre ha estado unido a personajes que formaban parte del entorno más íntimo y privado del jefe del Estado. Manolo Prado y Colón de Carvajal,
al que ciertos columnistas políticos definían en aquellos años de
silencio y opacidad como “el banquero real”, y cuyo conocimiento de la vedette era notorio para todos los que manejaban información privilegiada. Mario Conde también
surgió de pronto en la vida de Don Juan Carlos. Primero como ese asesor
áulico y brillante que aparentemente le ofrece al Rey el pálpito de la
calle, aunque el jefe del Estado no lo necesitara porque tenía cerca al
verdadero Pepito Grillo en la forma del general Sabino Fernández Campos. Este fue el hombre fiel y leal por el que Marita García, verdadero nombre de Bárbara Rey, tenía afecto. Los otros la dejaron en la cuneta cuando ya vinieron mal dadas para todos.
Bárbara Rey siempre ha sido uno de los personajes recurrentes cuando se trata el tema de las relaciones afectivas de Don Juan Carlos. Durante años su nombre ha estado unido a personajes que formaban parte del entorno más íntimo y privado del jefe del Estado. Manolo Prado y Colón de Carvajal,
al que ciertos columnistas políticos definían en aquellos años de
silencio y opacidad como “el banquero real”, y cuyo conocimiento de la vedette era notorio para todos los que manejaban información privilegiada. Mario Conde también
surgió de pronto en la vida de Don Juan Carlos. Primero como ese asesor
áulico y brillante que aparentemente le ofrece al Rey el pálpito de la
calle, aunque el jefe del Estado no lo necesitara porque tenía cerca al
verdadero Pepito Grillo en la forma del general Sabino Fernández Campos. Este fue el hombre fiel y leal por el que Marita García, verdadero nombre de Bárbara Rey, tenía afecto. Los otros la dejaron en la cuneta cuando ya vinieron mal dadas para todos. De aquellos años, cuando su majestad era intocable, vienen muchas de las leyendas urbanas
que ya relató el periodista José García Abad, algunas de las cuales se
han hecho realidad, una vez levantada la veda. Viajes de parejas, listas
de invitados a las recepciones reales que supervisaba la 'amiga
entrañable' de entonces, regalos de joyas familiares que después la interesada descubría que se trataba de copias, cintas de vídeo robadas, material sensible relacionado con lo que ahora se denominaría 'fondo de reptiles', que no eran otra cosa que pagos por los servicios prestados…
Marta Gayá, en una imagen de archivo (Gtres)
Ahora Bárbara Rey y Marta Gayá vuelven a recuperar el protagonismo que tuvieron durante años cerca del monarca saliente gracias al libro de Ana Romero Final de partida
(La Esfera de los Libros), donde las dos damas juegan un papel
destacado. Marta Gayá en la sombra y la actriz como personaje del business con uno de los mejores cuerpos del cine de aquellos años. Bárbara Rey no ha leído el libro, según ha asegurado a Vanitatis: “Me han preguntado, pero no puedo decir nada sobre este tema. Aún hay muchas cosas por contar. Lo único que sé es que yo, que he sido
y soy una profesional con muchos registros en cine, televisión y
teatro, estoy sin trabajo. La última obra que hice hace dos años tenía
una aceptación total por parte del público y estuvo en cartel muy poco
tiempo. No se ha vuelto a reestrenar. Algo incomprensible”. La actriz se refiere a la obra de Antonio Gala El hotelito.
Y aunque nunca se pudo demostrar, hayhistorias que tienen que ver con esos supuestos vetos, en
las que se cuentan que una persona relacionada con la jefatura del
Estado exigió su cabeza. En otra ocasión acudió invitada al programa Tómbola en Canal 9 y una llamada silenció su presencia. Eso sí, cobró su caché. Bárbara
Rey siempre ha sido muy cauta a la hora de hablar de esos afectos que
hasta hace muy poco no tenían nombre ni destinatario. Cuando la
preguntaban por el “rubio” (nombre que algunos identificaban con el
monarca), ella callaba a pesar de las ofertas sustanciosas que tenía por
contar su historia. Quizá sea de las pocas mujeres leales que han rodeado la vida de Juan Carlos I.Juan Carlos I era, como un buen Borbón un "Putero" eso dicen cuando las recibía en el Hotel Princesa Sofía" se dice se cuenta y se rumorea.
Herta
Müller encuentra la belleza incluso donde no la hay. Esta capacidad y el
análisis del totalitarismo son las grandes lecciones de su libro de
conversaciones con Angelika Klammer.
Dios está en los detalles, dicen los clásicos desde Flaubert
hasta Nabokov, cada uno a su manera. La escritora rumana en lengua
alemana, Herta Müller,
suscribiría esta máxima porque su arte de narrar consiste en encontrar
el detalle que mejor le sirva como metáfora. También aplica este método
en el diálogo que con ella mantiene Angelika Klammer en el libro Mi patria era una semilla de manzana. Estimulada
por las preguntas, Herta Müller repasa su vida de descendiente de
suabos emigrados a Rumanía. Durante la guerra, su padre fue miembro de
la SS; después de la guerra, a su madre la deportaron al gulag
soviético. Müller describe la marginación de alguien que pertenece a una
minoría lingüística y cultural y además no comulga con la ideología
imperante, la comunista. Al sentirse excluida, Müller empezó a
refugiarse en la escritura. Pero sus libros la echaron directamente a
los gélidos brazos de la temida Securitate que durante años la amargó
con sus amenazas e interrogatorios hasta que Herta se decidiera por el
difícil camino del exilio, dejando atrás a su madre y sus amigos. A estas alturas, la literatura universal cuenta con una
abundante documentación sobre el comunismo; muchos autores de primera
fila, desde Milan Kundera hasta Norman Manea o György Konrád,
describieron sus experiencias con el totalitarismo. Sin embargo, pocos
elaboraron su obra con el lujo de detalles con el que se expresa Herta
Müller. En este sentido, en Mi patria era una semilla de manzana
me llamó la atención el análisis magistral de la fealdad que creaba la
dictadura con el propósito de humillar a los ciudadanos; la
arquitectura, el mobiliario, la ropa, todo era desagradable y gris: "La
belleza es un apoyo en la vida, te protege, te resguarda. Cuando la
belleza falta durante mucho tiempo, la gente se vuelve agresiva y surge
el embrutecimiento," concluye la autora. El arte de Herta Müller,
patente en sus novelas,
es saber encontrar la belleza incluso allí donde no la hay. Esta
capacidad, junto al análisis del totalitarismo, son las grandes
lecciones de este libro.
Mi patria era una semilla de manzana. Herta Müller. Traducción de Isabel García Adánez. Siruela, 2016. 224 páginas. 19,95 euros