Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

10 ene 2017

Las ignoradas mujeres que impulsaron la arquitectura................. Javier Arroyo..

Un libro analiza el papel de las artífices de edificios desde la Antigüedad hasta el siglo XIX.

Fachada sudoeste del Pórtico de Octavia, en Roma.
Las palabras las carga el género, o el machismo.
 Patronazgo, patrocinio, patronato.
 El padre como responsable de la ayuda o el apoyo financiero.
 Y, sí, durante siglos el hombre asumió esa función como algo propio.
 La esfera cívica para el hombre, la doméstica para la mujer. No obstante, esa realidad se ha encontrado con frecuencia a mujeres que han luchado por quebrarla. 
Cándida Martínez, catedrática de Historia Antigua de la Universidad de Granada, ha codirigido el libro Matronazgo y arquitectura, en el que se repasa la historia de algunas de estas mujeres que, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX, intervinieron en un ámbito tan masculino como el de la arquitectura y la planificación urbana
El volumen reúne aportaciones de 13 investigadores y está publicado por la Editorial Universidad de Granada en su colección Feminae. Felipe Serrano Estrella, de la Universidad de Jáen, es el otro autor.
El primer descubrimiento está en el título, matronazgo, lo que Martínez define como “la acción cívica de mecenazgo ejercida por las mujeres;
 mujeres con capacidad económica, con la posibilidad de gestionar esos recursos, con buena formación cultural y con redes de poder, a lo que suman el deseo de perpetuar su memoria dejando su impronta en la ciudad”. 
Mujeres con dinero y contactos que, aún así, estaban alejadas de la toma de decisiones hasta hace bien poco.
Uno de los primeros ejemplos de impulsora de una ciudad es Octavia, hermana pequeña del emperador romano Augusto.
 Su empuje sirvió para construir el Pórtico de Octavia, junto con su hijo menor, en el 27 antes de Cristo. 
Para la investigadora Margaret Woodhull, de la Universidad de Colorado (Denver), se trata de la primera construcción pública construida por una mujer en Roma en ocho siglos. 
 Esta mirada científica contradice, por ejemplo, la visión masculina de la historia que aparece, sin ir más lejos en Wikipedia.
 Esta asigna su construcción a Augusto, que decidió dedicarla a su hermana menor.
 "El reconocimiento de las mujeres como parte de la memoria de las ciudades siempre ha sido un asunto complicado", reconoce Martínez.

El Pórtico de Octavia, situado en el Campo de Marte romano, fue un gran espacio con templo, biblioteca, pinacoteca... y su puesta en pie se incardinó en la gran reconstrucción de Roma tras años de conflicto, que habían dejado la ciudad en ruinas.
Matronazgo y arquitectura revisa otros casos similares.
 En Roma, el pórtico de Livia —esposa de Augusto— o el templo de Divino Claudio, promovido por Agripina, esposa del emperador Claudio. 
Fueron mujeres excelentes que decidieron, y pudieron, intervenir en la vida pública.
 Con la mirada actual parece sencillo pero, como recuerda Martínez, que también dirige la revista Arenal, dedicada a la historia de la mujeres, "la idea colectiva del feminismo no aparece hasta el siglo XIX", muchos siglos después. 
En España, por ejemplo, Cártama (Málaga) y Tíjola (Almería) tienen edificaciones romanas impulsadas por mujeres.
Con esas acciones individuales transcurren los siglos. Isabel de Farnesio, en el siglo XVIII, esposa de Felipe V, tuvo un papel relevante en la reforma de numerosos sitios reales.
 Uno de sus objetivos fue dotar de la debida magnificencia a esas residencias, entre ellas el Palacio del Buen Retiro.
El libro explica cómo la acción de todas estas mujeres sirvió para "construir y cambiar ciudades" en momentos en que, aparentemente, no les tocaba, cuenta Martínez.
 Porque no solo mandaron construir de nueva planta, sino que dedicaron su patrimonio e influencia a la reconstrucción, ornamentación o mejora de espacios ya levantados, entre ellos, monasterios, acueductos, palacios o mercados. 
Mujeres que consideraron que tenían algo que decir en el bien común, ese que hay fuera de la puerta de la casa —o palacio— propio.



 

El futuro incierto de Isabel Pantoja.......................... Alba Moraleda

La Cantante Isabel Pantoja durante un concierto en Aranjuez. Gtres
 
Isabel Pantoja vuelve a los escenarios después de dos años de silencio obligado tras la condena que la ha mantenido en prisión por un delito de blanqueo de capitales.
 Desde que quedara libre el pasado mes de octubre, la artista no ha perdido el tiempo. 
El 11 de noviembre lanzaba su nuevo disco Hasta que se apague el sol (Universal) que ha conseguido el disco de oro, 20.000 copias vendidas, según certifica Promusicae, asociación de Productores de Música de España
. Pero ¿son estas las cifras de ventas a las que está acostumbrada la cantante?, ¿siguen siéndole fieles sus fans?
 Con su anterior álbum de estudio, Diez boleros y una canción de amor(2006, Sony BMG) vendió más de 40.000 copias. 
El nuevo trabajo de la tonadillera fue el segundo disco más vendido de España, por detrás de Melendi, la primera semana tras su lanzamiento. 
Con el paso de las semanas ha ido descendiendo hasta ocupar el número 14. Los críticos musicales consultados consideran que va a ser difícil que llegue al disco de platino — 40.000 ejemplares vendidos—.

Seguidores leales

El momento de mayor tirón de ventas de los nuevos trabajos discográficos suele producirse tras su lanzamiento. Los seguidores leales, que tienen disposición de comprar copias físicas, no suelen esperar mucho para tenerlo en sus manos. 
En el estreno del trabajo de Pantoja se han juntado dos factores claves. El primero, el hecho de ser un disco esperado tras la desaparición forzosa de la cantante y la época navideña.
 Si con estos dos elementos potenciadores de ventas no ha alcanzado el éxito, será difícil que lo consiga más tarde.
 El dato de 20.000 copias vendidas en un mes y medio, con la industria discográfica en crisis (en España las ventas han caído un 75% en 15 años), no puede considerarse un hecho despreciable pero tampoco es un éxito, según fuentes del sector.
 La vuelta de Pantoja no ha sido un fenómeno de masas pero tampoco se puede valorar como un fracaso.
 El disco de oro antes se les asignaba a los músicos que llegaban a los 50.000 ejemplares vendidos pero, ante la imposibilidad de que muchos llegaran, se rebajó hasta la cifra actual.
Alejandro Sanz fue el intérprete líder en España en 2015 —últimos datos disponibles— con 155.000 copias de Sirope, seguido por Pablo Alborán (120.000 de Terral) y Manuel Carrasco (70.000 de Bailar el viento).
  Adele, la primera artista extranjera entre los más vendidos de ese año, superó los 60.000 ejemplares.
 La cantante publicó su 25 en noviembre de 2015 y en cinco semanas llegó al cuarto lugar.
 En España venden más los artistas nacionales.
Universal, la discográfica de Pantoja, no ha respondido a las preguntas de EL PAÍS sobre las ventas de la tonadillera. Hasta que se apague el sol es la carta de presentación para sus próximos conciertos: Madrid (11 de febrero), Barcelona (18 de febrero), Viña del Mar (Chile, 22 febrero), Santiago de Chile (5 de marzo) y Sevilla (24 de junio).


 

Eduardo Mendoza: “¿Gamberro y caballero? No es mala combinación”

El último premio Cervantes repasa su carrera y habla de Barcelona, de sus grandes éxitos, las modas literarias, la censura, la dimensión humorística de su obra y de Marta Sánchez.

Eduardo Mendoza, en Barcelona en diciembre pasado.
Eduardo Mendoza cumplirá 74 años el próximo 11 de enero y el 23 de abril recibirá el Premio Cervantes.
 Ahora pasa más tiempo en Londres que en Barcelona, pero ha vuelto a su ciudad natal para pasar la Navidad. Sentado en la cafetería del Museo Marítimo, el escritor parece más abrumado por las fiestas que por los honores.
 En 2015 se cumplieron 40 de su debut como novelista con La verdad sobre el caso Savolta
Ese mismo año publicó en Seix Barral, su editorial de siempre, El secreto de la modelo extraviada, su última novela por ahora, otra disparatada peripecia del detective loco nacido en 1979 con su segunda obra: El misterio de la cripta embrujada. Hay un Mendoza serio y un Mendoza humorístico.
PREGUNTA. Es imposible encontrar a alguien que hable mal de usted. Para los jóvenes es un gamberro; para los mayores, un caballero. ¿Usted qué se siente?
RESPUESTA. Ninguna de las dos cosas, pero no me parece mala combinación. Si eres solo un gamberro, eres un indeseable. Si solo eres un caballero, eres un muermo.
P. Todos lo clasifican como escritor de humor, incluso el jurado del Cervantes. ¿Se identifica con la etiqueta?
R. Tengo que asumirlo: he hecho una parte de mi obra no ya con humor, sino claramente humorística, o sea, planteada para hacer reír. No de humor, de risa. Creo que a través de mí el jurado del Cervantes ha querido reconocer una vertiente de la literatura que hasta hace poco se consideraba de segunda fila.
P. La tradición española está llena de chistes y, a la vez, de reparos hacia el humor.
R. Es cierto. De hecho, la literatura de humor española ha sido fundacional. La literatura de humor inglesa nace cuando leen el Quijote y la picaresca.
 La francesa, porque leen a Cervantes y a Quevedo.
 Los dos son corrosivos, los dos tienen lectores devotos.
P. ¿Cómo se explica entonces ese desdén?
R. Quizá porque somos dados al chiste, al juego de palabras y a la risa en el bar identificamos el humor con lo relajado. Eso ha provocado olvidos en el canon contemporáneo de escritores muy valiosos.
P. ¿Por ejemplo?
R. Mihura, Jardiel. Mihura está a la altura de muchos escritores dramáticos. Sin embargo, parece que es para el domingo por la tarde, cosa de chiste.

P. ¿Le gustan los chistes?
R. Mucho. El chiste es algo extraordinario, un minirrelato con sorpresa.
 El chiste y el juego de manos me fascinan. El trabajo lo pone el receptor, que se deja llevar por el engaño. Es la esencia misma de la ficción.
P. ¿Tiene alguno favorito?
R. Alguno, pero no te lo voy a contar [se ríe]. Los cuento muy mal.
P. El chiste malo también es un género.
R. Claro, solo con decir “te voy a contar un chiste”, el que escucha empieza a reírse. Esa complicidad es estupenda. Ojalá la literatura tuviera esta rapidez de comunicación.
P. ¿No tiene miedo de que se lean como de humor sus libros serios?

R. No es un temor, es la realidad.
 Hay gente que me ha dicho que se ha reído mucho con un libro que yo he escrito totalmente en serio. 
A veces me veo como esos actores cómicos que quieren hacer un papel dramático y, nada más aparecer, la gente se ríe.
P. ¿Alguna vez ha pensado cómo habría sido su carrera si en lugar de empezar a publicar con La verdad sobre el caso Savolta hubiera sido con El misterio de la cripta embrujada?
R. Sí, pero no hay respuesta. El Savolta es la primera novela que publiqué, pero antes había escrito cosas que intenté publicar y, por suerte, me rechazaron.
 Y eran de humor. Me metí en el Savolta porque también me interesaba la novela de gran calado.
P. ¿Es cierto que quemó esas primeras novelas?
R. Sí, claro. Para no tener tentaciones o que las tuviera alguien. Pensé: “Si me muero tal vez lo publican y quedo muy mal” [se ríe]. Las quemé para favorecerme a mí mismo y a los posibles lectores.

Eduardo Mendoza, en Barcelona en diciembre pasado.


P. A veces, sin embargo, ha abandonado una novela y la ha retomado luego. La ciudad de los prodigios, ¿no?
R. La empecé porque yo continuaba con el mismo estilo del Savolta, entre novela histórica y memoria colectiva, pero el Savolta se me fue de las manos.
 Pensé que era un libro que iba a pasar más o menos inadvertido y de repente… Salió en 1975, murió Franco y aquello creó una expectativa respecto a la segunda novela que me paralizó.





 

 

El jardín impresionista de Claude Monet...................Jean Marie del Moral

2012FOTOENSAYO08
Nenúfares. / Jean Marie del Moral 
Desde 1895 hasta su muerte, en el año 1926, Claude Monet pintó sin descanso su jardín de Giverny. 
Este es un recorrido fotográfico por los rincones preferidos del maestro del impresionismo en aquel vergel de Normandía cuyos paisajes de agua y reflejos se volvieron obsesivos en su vida y en su obra. 
TARDES DE SOL. Mirlos disfrutando y cantando.
 Durante casi un año, con Monet en la mente, he tenido el privilegio de pasearme con mi cámara por este jardín de Normandía, en Giverny, a solo unos 50 kilómetros de París.
 Me han maravillado los amaneceres y los atardeceres, cuando los turistas regresan a sus autocares y ya solo mandan el silencio y la paz.
 Hasta las flores y los árboles parecen apreciarlo.
Claude Monet amaba esos momentos del día, cuando cae el sol y las ranas del estanque empiezan a croar. 
Se levantaba de su taburete y abandonaba el caballete y el cuadro en proceso.
 En verano, a partir de las cinco de la tarde, los nenúfares se cierran.
 Fumando su pipa, el viejo maestro, enfadado con la catarata que dificultaba su trabajo, se paseaba entre el Estanque Japonés y Le Clos Normand admirando capuchinas, cerezos, glicinias, sauces y nenúfares.  
Miraba los reflejos y el agua temblando. 
Es un jardín de pintor, no se parece a ningún otro. De inspiración francesa, británica y japonesa, también tiene un toque mediterráneo.
 “Esos paisajes de agua y reflejos se han vuelto obsesivos para mí, pero quiero seguir pintando más allá de mis fuerzas de viejo”, decía el artista. 

Una dalia rosa. Jean Marie del Moral