Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

25 dic 2016

Asaltar los cielos y contraprogramar a Dios.................. Juan Cruz..

La batalla Iglesias-Errejón enseña los dientes en Twitter.

Errejon y Pablo Iglesias, en el Congreso.
Pablo Iglesias, líder de Podemos, que en su lucha por asaltar los cielos ha contraprogramado en el pasado a todo dios (a Pedro Sánchez, al Rey, al PP en su Congreso, incluso al minuto de silencio por la muerte de Rita Barberá), ahora ha contraprogramado al mismo Dios, que nacía para los cristianos a las mismas horas en que sus fieles, comandados por Pablo Echenique, Rafael Mayoral, Irene Montero y Ramón Espinar, arremetían contra el Judas en que convirtieron de la noche a la mañana a Íñigo Errejón, el díscolo verso suelto de la antes compacta formación eclesial.
La reconvención en Twitter creció desde la mañana del 24 con la virulencia que tienen las redes: el primer disparo, y ¡¡boom!!, leña al díscolo. 
Eso parecía que iba a ser. Pero la flecha se torció.
 Comenzó Espinar, que había despedido la noche anterior a José Manuel López (otrora considerado por un gran podemita, Juan Carlos Monedero, como “el mejor político de España”). 
Y luego siguieron los ya citados; Echenique se rezagó, pero terminó diciéndole a Errejón lo mismo que el hastag oficial marcó en tan señalada fecha: AsíNoÍñigo.
 El secretario de organización, asustado quizá por la balasera desplegada, terminó llamando compa al compañero a abatir, como si le pasara la mano por el hombro para quitarle al menos una bala, la suya.
 Pero Echenique le vino a decir lo mismo a Errejón: o te quitas o te quitan, o dejas de fraccionar o te fraccionamos. 
Para asaltar los cielos sólo hay un dios verdadero y tú no lo eres, ïñigo. Así no, compa.
Fue un espectáculo diseñado para señalar, como los repudios cubanos (y que Dios me perdone); 
la cabeza en la picota era la de Íñigo Errejón, por revolverse a favor de López. 
Ahí estaba su cabeza, para que los fieles dispararan en el hastag… Las balas se torcieron y se volvieron díscolas, como el hombre que había hablado demasiado. Así que pronto la cabeza que aparecía y desaparecía de este inmenso recuento de dimes y diretes era la del propio líder máximo de la formación que tiene a Errejón, precisamente, como segundo referente político. 
Ha sido Pablo el que mandó disparar, decían muchos de los afectos, ahora decepcionados por la naturaleza fratricida de la metralla utilizada. 
 Iglesias apareció, pero desde otro lado del templo, felicitando la Navidad: hay que quitársela a los ricos para dársela a los pobres.
Pero el hastag no desapareció ni desaparecieron, de vez en cuando, los que arreciaban en el temporal que había querido mostrar la indicada flecha, contrarrestados inmediatamente por los soldados de la otra infantería. Así No Íñigo, se transformó, sin demasiada intermitencia, en Así No Pablo, aunque esta innovación no tuvo efecto real en el cielo de Twitter.
Así se romperán en trocitos y se disolveran entre poderes y dime y diretes, Así No! Podemos, así se perderán las intenciones que un dia parecieron que en el mundo político algo se  movía , pero !Así NO! a quien corresponda.
Un repaso a ese intercambio descubre la naturaleza del enfado del líder por la reacción de Errejón (y los suyos) ante la defenestración alevosa del anterior mejor político de España del puesto que ocupaba en la Comunidad de Madrid.
 El mapa que traza esa discusión ya no esconde nada, ni siquiera el compa de Echenique rebajó la tensión.
Lo dijo un tuitero, avanzada la batalla: ustedes entretenidos en Twitter y ni Dios ayuda en la cena. 
El plato Íñigo Errejón, que habían dispuesto para ser disuelto en las nubes gástricas de la Navidad, estaba demasiado crudo para tanto diente.
 Ahora habrá que ver que dice Dios.
 Estará lavándose las manos, como Pilatos.
Dios nunca dice nada.

 

24 dic 2016

El Discurso del Rey

Volverán Las Oscuras Golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer

en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
ésas… ¡no volverán!

Y las Palabras del Rey resumiendo un" annus horribile"
esas no volverán...
Para qué ese discurso de Paz y Prosperidad?
dime tu a dónde va.... 

Asomaba A Sus Ojos Una Lágrima de Gustavo Adolfo Bécquer

y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá ¿por qué no lloré yo?

Y por qué iba a llorar? 
el discurso del Rey dime tú a dónde va..? 

Fingiendo Realidades de Gustavo Adolfo Bécquer

con sombra vana,
delante del Deseo
va la Esperanza.
Y sus mentiras
como el Fénix renacen
de sus cenizas.

Eso, menos muertes y más vida. 
El Discurso del Rey dónde va? 


 

La única Navidad en que el Rey dijo “orgullo y satisfacción”

Estas son las palabras, positivas y negativas, que más han pronunciado los monarcas en sus mensajes de Nochebuena.

 

"Nos llena de orgullo" se oyó en los televisores en 1994 y en singular ("me llena de orgullo"), diez años más tarde.
 También "nos llena de satisfacción", en 1995 y "para llenarnos de satisfacción", en 1987.
 Pero una de las muletillas atribuidas al rey Juan Carlos, "me llena de orgullo y satisfacción", jamás se formuló así, al menos en un mensaje de Nochebuena.
 La fórmula apareció solo una vez, en 1985, y el Rey la dijo en plural y en futuro: "(...) nos llenará de orgullo y satisfacción".
Aparte de latiguillos que, como se ve, han sido menos frecuentes de lo que cabría pensar, el análisis de las palabras de los mensajes navideños desde el primero de Juan Carlos I, en 1975, hasta el de Felipe IV en 2015 revelan una evolución en los asuntos que han tratado los monarcas en sus discursos de Nochebuena.
 Para ello, les han dedicado más de 53.373 palabras.



Juan Carlos I y Felipe VI (en sus dos únicos discursos desde su coronación) han usado un vocabulario algo mayor a los 6.000 vocablos.
 El año más parco fue el primero, con solo 574, pero el Rey se desquitó a los cuatro años.
 Aquel 1979 cuadriplicó la extensión de su mensaje, hasta las 2.386 palabras. Figura como el más largo de los mensajes de Nochebuena.
En Islandia es costumbre regalarse libros la víspera de Navidad y terminar la velada leyendo en familia los ejemplares. 
Si en lugar de a los mensajes, el Rey se hubiera dedicado a leer una novela a los telespectadores aprovechando sus citas de Navidad, los discursos de 41 años habrían bastado para terminar las 220 páginas y más de 50.000 palabras de un libro de la extensión de Las Horas, la historia de tres mujeres que viven bajo el influjo de La señora Dalloway, de Virginia Woolf.
 Y a poco que don Felipe se extienda un poco más en sus próximos dos discursos, todas las intervenciones reales habrían bastado para leer a los españoles, Nochebuena a Nochebuena, el clásico de Faulkner —eso sí, nada navideño Mientras agonizo.

Muere el director artístico español Gil Parrondo, ganador de dos Oscar

El decorador de 'El Cid', 'Lawrence de Arabia' o 'Doctor Zhivago' fallece a los 95 años.

Gil Parrondo en el rodaje de 'Dos de mayo' en 2007,
Ningún otro español tiene dos premios Oscar para sí solo.
 Solo Manuel Gil Parrondo y Rico (Luarca, 1921), director artístico responsable de grandes clásicos del cine en la época cuando Hollywood trasladaba a España sus grandes rodajes.
 En su currículo epopeyas como El Cid —su empeño trasladó el rodaje a Torrelobatón, en España—, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Nicolás y Alejandra y Patton.
  Las dos últimas le concedieron la estatuilla más preciada de la meca del cine.
 Parrondo, que contaba con una carrera de 200 películas y activo casi hasta el final, ha muerto este sábado a los 95 años, según ha confirmado a EL PAÍS un amigo de su familia.
 Pero el trabajo del decorador no se limitó a Holywood, en España encadenó títulos con cineastas como su inseparable José Luis Garci.
 El abuelo, Canción de cunaNinette, La ciudad de los prodigios o La hora de los valientes
 Entre sus colaboradores, contó con directores como George Cukor, Stanley Kubrick, Orson Wellesy  Anthony Mann, así como Jaime Chávarri o Pilar Miró. En 2006, y a sus 85 años, incluso compitió por presidir la Academia de cine contra Ángeles González-Sinde.