Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

19 ago 2016

Isabel es toda cirujia y hombres

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa se encuentran disfrutando de una auténtica luna de miel. 
Aunque la pareja no haya decidido dar el gran paso de momento, sus fotografías en la portada de la revista ¡Hola! muestran que lo suyo está más que solidificado. 
 La publicación descubre las exóticas y románticas vacaciones de la pareja en un viaje por el sudeste asiático. ¿No se aburrirá Isabel que todos los dias Mario le lea lo que ha escrito durante 5 horas todos los dias?















La demencia quiere oscuridad (NUNCA APAGUES LA LUZ)........................................... Javier Ocaña

David F. Sandberg ha desarrollado un filme añadiendo al concepto de la oscuridad otra de las cosas que más miedo pueden dar: la locura.

NUNCA APAGUES LA LUZ

Dirección: David F. Sandberg.
Intérpretes: Teresa Palmer, Maria Bello, Gabriel Bateman, Alexander DiPersia.
Género: terror. EE UU, 2016.
Duración: 82 minutos.
Ya lo preguntaba el listísimo productor cinematográfico interpretado por Kirk Douglas en Cautivos del mal: "¿A qué crees que le tiene más miedo la gente?"
. Y la respuesta era clara: "A la oscuridad". La oscuridad tiene vida propia, ahí habitan nuestras pesadillas y nuestros complejos, nuestros traumas y nuestras inseguridades, lo desconocido y lo conocido que queremos olvidar.
 Una parte de la historia del cine de terror se ha fundamentado en este concepto, y Nunca apagues la luz, debut en el largometraje de David F. Sandberg, vuelve a él pero no como camino formal hacia el miedo, sino como esencia narrativa.
Al igual que el argentino Andrés Muschietti, que llegó al éxito del largometraje previo paso por un corto que no hacía sino apuntar en apenas una imagen lo desarrollado en la película posterior (Mamá, corto de 2008, y Mamá, largo de 2013), Sandberg llega a Nunca apagues la luz a través de Lights out, una pieza aficionada, rodada en vídeo en 2013 y que se puede encontrar en YouTube, que ahora ha desarrollado añadiendo al concepto de la oscuridad otra de las cosas que más miedo pueden dar: la locura.
 La de una madre desequilibrada que contagia sus temores. Con ello ha construido una película olvidable pero efectiva, tramposa pero no cargante, felizmente escueta, de apenas hora y cuarto, que sabe a lo que va, y que a pesar de estar basada en una imagen supuestamente terrorífica, la de un fantasma en la sombra, destaca más por los apuntes de guion que por la visualización en sí, a la que le falta atrevimiento y/o talento para componer un plano verdaderamente incómodo basado en la nada oscura.
Los sustos anclados en los estallidos de percusión y cuerda musicales en el momento justo nunca llegan a perturbar, y a la película no le hubiese venido mal un creativo concepto del silencio en ciertos instantes, pero ver a un crío y a una mujer pasarlas canutas con las desavenencias entre la consciencia y el delirio, entre lo que hay y lo que se ve, entre la esquizofrenia y la dulzura, siempre provoca un mal trago.


 

Las Campos y la comida.................................................................. Natalia Marcos

Ante tremenda expectativa de ese Docureality, vi algo, que era un poco más de lo que se venía anunciando.
 Y Habia hasta un debate con tertulianos colaboradores de Las Campos de sus programos Sálvame y hasta una presentadora.
 Fue tedioso y aburrido, y ya el debate no lo vi por lo mismo, aburrido, aburrido y dónde cada colaborador quiere ser más protagonista que los personajes.
 El lio de alimentos, comida desayunos fue empalagoso, y eso de ver a la familia sin maquillaje a veces y su relación con el servicio carece de cualquier interés, yo lo quitaría o lo pondría en CUATRO que es los que los directores hacen cuando un programa va bajo minimos, aunque este anoche igual no lo fue porque muchos harían como yo.
 Verlo para opinar, pero las mismas caras de Sálvame verlas tan repetidas es un exceso de bostezo.
 Que lo quiten, es aburrido y hasta letal. Una buena cosa tiene , me hizo dormirme antes de lo que acostumbro.

Las Campos. 
Suena el despertador un día cualquiera en el casoplón de María Teresa Campos. 
Mientras, en la cocina, María, su sirvienta, le prepara el desayuno. Cuando María Teresa llama, le sube un desayuno bien surtido a su habitación.
 En su ático, Terelu también tiene ya el desayuno preparado, pero ella lo come en la cocina. Arranca Las Campos, programa de Telecinco que en el debate previo (y totalmente prescindible, dicho sea de paso) insisten en calificar como "documental".
El morbo estaba servido: las Campos con la cara lavada, sin maquillar, recién levantadas, en su casa, en su cocina.
 En parte, el espacio cumple estas expectativas. Efectivamente, vemos el casoplón de María Teresa Campos, esos pasillos, esas lámparas, esa piscina. 
Y conocemos a María, la sirvienta a la que la comunicadora taladra con la mirada y con las palabras en varias ocasiones.
Pero en realidad de lo que trata Las Campos, o al menos, el primer capítulo de los dos que tienen preparados, es de Terelu y la comida. En la hora y cuarto de programa vemos a gente hablando de comida, haciendo comida, comiendo en soledad, comiendo en compañía, hablando de dietas (esa paradoja...). Y sin llegar a ninguna conclusión, como era de esperar.
A pesar del cuidado montaje y edición, con una selección musical que acompaña al contenido (usar la música de A dos metros bajo tierra para finalizar es un sacrilegio, ¡eso sí que no!), Las Campos no termina de explotar.
 Ni juega con el humor que se podría derivar de algunas de las situaciones que se reflejan ni profundiza en el tema en cuestión.
 Lo que sí ha conseguido es convertir un simple programa inocuo en un acontecimiento que se ha seguido en redes sociales con pasión.
 Y del que Telecinco está sacando (y seguirá sacando) el mayor provecho posible. 
Ya tienen tema para llenar varios Sálvames y derivados. Que siga el show.
En resumidas cuentas, el primer programa de Las Campos se puede reducir a comida, comida y más comida. Y Siri llamando "mamichula" a Terelu.
 Y María. Y la piscina de la Campos. Esa piscina.Puaf!!! ya quedas harto de comida por ese programa que tendrá cúpula y todo para dirigirlo. Que cansancio y aburrimiento.

Las Campos
Que pelos, por Dios que se peinen y Mª Teresa se quite esa especie de peluca que se pone......parece ser más vieja con esa manía de vestirse con cosas que no le favorecen nada.

Llevábamos meses esperando. ¡Qué digo meses! ¡Años! Incluso décadas.
Por fin, las Campos, esos seres mitológicos, esas leyendas vivientes de la televisión, se han animado a bajar de su pedestal para mostrarle al pueblo llano en qué consisten sus codiciadas vidas.  La oportunidad perfecta para mostrar en prime time los recovecos de esa vida ideal que madre e hija venden en programas y revistas.
 Lavar los trapos sucios con las cámaras delante.

 Claro que toda esta lujuria comenzó a flaquear cuando nos dimos cuenta de que no pensaban hacer un reality al uso. 
No, en serio, ¿qué invento es éste?
Anoche asistimos al gran show de Las Campos
El primer episodio de lo que, confiamos, sea un futuro repleto de temporadas. Solo así conseguiremos que las protagonistas se olviden de las cámaras, de esa excusa absurda de abordar temas serios y polémicos como hilo conductor y se entreguen a la grandeza del formato.
 ¿Qué necesidad hay de enmascarar un reality para venderlo como algo más cuando lo que todos queremos ver es a madre e hija viviendo su vida sin tapujos ni censuras?
 La primera entrega de Las Campos ha tenido muchos aciertos -incluso más de los que esperábamos-, también muchos fallos, claro.
 Aquí tienen lo mejor y lo peor del, sin duda, estreno de la temporada:

Lo peor:

'Las Campos': lo mejor y lo peor de su 'reality' a lo Kardashian
1- La excusa de buscar un tema para hilar el programa. No aporta nada, no genera más que un importante caos de opiniones y despista del verdadero interés del asunto: las Campos.
2- La locura de ritmo. ¿Por qué nos ventilamos momentos estelares en pocos minutos y luego dedicamos medio programa a una cena que tampoco es para tanto? ¿Por qué el capítulo termina sin cerrar temas si se supone que son monográficos? Nos hemos perdido.

3- La gordofobia reinante. Cuando mezclas demasiadas cosas en un mismo recipiente te acaba quedando un engrudo de color marrón que nadie sabe lo que es. 
Lo mismo con un programa. ¿Hay que insistir tanto en que Terelu ha engordado? ¿Hace falta lanzar tantas opiniones contrapuestas que acaban mareando a cualquiera?
 La intención parece buena. El resultado, no tanto.Aburrimiento, si Terelu está gorda no se pone a dieta ,hace un programa totalmente en serio sobre su gordura, cosa que la Directora, otra plasta, entiende porque ella a dieta está gorda.....no se lo digan porque llora.
4- El previo del reality. Debatir sobre un programa que el público no ha visto mata el interés y anima a apagar la televisión.
 Sobre todo, si dura casi lo mismo que el propio programa. ¿Cuánta gente se fue ayer antes de que comenzase el episodio? En España no aprendemos con los horarios. 


5- El post del reality. Alaska y Mario hicieron muy bien apostando por MTV para emitir su programa.
 Se aseguraban que no iban a estar comentando nada. Con Las Campos, ya hemos tenido un debate hasta las dos de la madrugada -y un previo de una hora-. No era necesario.
6- ¿Dónde está Bigote Arrocet? ¿Y por qué solo sale tres microsegundos en pantalla? ¿Tendrá su propio episodio de amor maduro? Fijo.
7- Llamar 'docurreality' a lo que es un 'reality' de toda la vida. A estas alturas, no nos vamos a creer lo del gato y la liebre.
 El intento de salvar la papeleta y las portadas de revistas se nota. Demasiado.
8- La elección de los invitados. ¿Florentino Fernández y Tania Llasera? ¿La propia Carlota que ya conduce el previo y post del programa? 
La exigencia del hilo argumental obliga a tirar por un tipo de invitado, pero aun así, podía haberse innovado algo más.
9- No haber apostado por un tono más desenfadado. No haberse lanzado a la piscina.
 No haber renunciado a seguir maquillando una realidad que se augura no tan perfecta.
 Puede que sea el primero y luego mejor. Cruzamos los dedos.
10- Que María, la empleada de María Teresa, no tenga ya su propio reality.

Lo mejor:

'Las Campos': lo mejor y lo peor de su 'reality' a lo Kardashian
1- El encanto de María Teresa. Su momento desayunando mientras habla a la cámara, sentada en su saloncito rococó y escandalizándose por las noticias es ya historia pura de la televisión.
 Ojalá presentase los programas desde ahí.
2- Terelu. Así de claro. El programa está pensando para hacer brillar a la benjamina de las Campos y lo consigue. 
Imposible no terminar queriéndola y declarándose 'tereluliber'. O mejor, asumiendo sus muchos defectos y dándoles la vuelta.
3- Las frases de Terelu. “Si bebiera menos estaría más delgada, pero sería menos feliz”.
 “No me gusta el alpiste y con alpiste me refiero a ensaladas”. “Me da igual ser una bola de billar”. Todo esto ya justifica el programa.
4 Mayte, la amiga de María Teresa. Promete darnos muchas alegrías.
 Podría ser amiga de Carmen Martínez-Bordiú o de Naty Abascal. Una señora bien -señora fetén- con problemas de señora bien -señora fetén-.
6- Terelu hablando con Siri. "Hola mamichula corona" va a ser mi saludo a partir de ahora.
7-  La evidente performance de las protagonistas. Notar como se esfuerzan por quedar bien delante de las cámaras, por ser siempre simpáticas y agradables, también tiene su punto de ternura.
 A ver si ahora, por una chorrada, ¡se les va a desmontar el imperio!
8- Los tuppers de María Teresa. Vivir en un casoplón que ya lo quisieran las Kardashian. Tener servicio, chófer y que te lleven el desayuno en bandeja. ¡Pero ser incapaz de guardar los tuppers ordenados en el cajón!
 María Teresa, todos los pisos de estudiantes de España te saludan.

9- Las casas: las verdaderas protagonistas. Terelu y María Teresa tienen sendos cuadros de ellas mismas presidiendo sus salones. Tienen piscinas cubiertas, varios pisos, vajillas buenas, mesas enormes y electrodomésticos que no saben cómo funcionan. Cuando hablamos de lujo, hablamos de la vida de las Campos.
10- La promesa de lo que vendrá. Si la audiencia se porta bien y las protagonistas se lanzan, pueden dejarnos muchos momentos gloriosos. 
Hay mucho que pulir, sí -el concepto, de hecho-, pero es un programa que promete. Ojalá no sea un Quiero ser II y acabe en Divinity.!!!Por favor !!! Que lo quiten ya!!! La Madre y la hija tienen ya olor a naftalina"""



Cuando los jueces desahucian por error y entregan el dinero al moroso.......................................José Antonio Hernández

El ministerio solo admitió un 16% de las casi 9.000 denuncias contra juzgados por funcionamiento defectuoso.

“El auto dice que es el 1º B y es el 1º B…”, –sentenció el funcionario de la comisión judicial de desahucios.

Mientras el cerrajero se ponía manos a la obra, los vecinos explicaron a la comisión, escoltada por policías, que no era ese el piso, que el que tenía deudas con el Banco Pastor era el bajo B.
–“Aquí dice que es el 1º B, procédase…”, –cuenta un vecino que le espetó un miembro de la comisión.
Un furgón de mudanzas esperaba a las puertas del bloque.
 El cerrajero y los otros operarios que iban con la comisión apenas tardaron un par de horas en dejar el piso expedito de “enseres, muebles y otros efectos personales”.
 Ni por lo más remoto imaginó Artemio E.M.E., un profesor de instituto de Granada, que la justicia irrumpiría en su casa como una apisonadora, sin estar él, le cambiaría la cerradura y tiraría sus enseres al vertedero.
Meses antes Artemio recibió en su casa un aviso del juzgado de que iba a desahuciarle.
 Contactó con el órgano judicial y le alertó del equívoco.
 Su piso no debía nada a nadie. Un funcionario le comentó entonces a Artemio “que haría constar en la carátula del expediente” el número correcto del piso afectado, “para que, cuando vaya la comisión judicial, no se equivoque”, le indicó.
Su piso era el 1º B, y el afectado, el moroso con el banco, el bajo B.
 Ambas viviendas se hallan en el número 3 de la plaza Obrero Castro López, en Granada, según describe Artemio en la denuncia que interpuso ante el Consejo del Poder Judicial por el grave error judicial que padeció.
 Al funcionario debió olvidársele la anotación en la carátula, ya que el 11 de noviembre de 2013 Artemio perdió durante casi un día su casa (y más cosas) por orden del Juzgado de Primera Instancia 11 de Granada.
 Fue una actuación “incomprensible y brutal”, refiere.
Ni por lo más remoto imaginó Artemio E.M.E., un profesor de instituto de Granada, que la justicia irrumpiría en su casa como una apisonadora, sin estar él
El propio secretario del juzgado le visitó en su casa para pedirle disculpas y ordenar que se le devolviera todo lo arrebatado
. Pero ya era tarde: “los operarios habían tirado al vertedero sus enseres personales: ropa, zapatos, herramientas, útiles de limpieza, colchones, sábanas, etcétera”.
 Artemio tasó “los daños y perjuicios” del errático desahucio “en 36.332 euros”.
 El Consejo del Poder Judicial le ha dado la razón y sostiene que debe ser indemnizado porque la comisión de desahucios se equivocó de casa sin realizar una mínima averiguación, y pese a la alerta vecinal.
El de Artemio no es un error aislado.
 El Ministerio de Justicia es muy restrictivo a la hora de pagar por errores judiciales
. Justicia no ha podido facilitar los millones que tiene que desembolsar para reparar errores judiciales.
 Desde el año 2000, se han presentado 8.800 reclamaciones por funcionamiento anormal de la justicia.
 De ellas, solo ha estimado como indemnizables 1.420 casos.
 El ministerio no especifica en su estadística los desahucios erráticos, los incluye dentro del epígrafe “otros” errores. 213 quejas y reclamaciones constan entre los años 2006 y 2015 bajo ese epígrafe, según datos del Ministerio de Justicia
. Aproximadamente la mitad fueron lanzamientos erráticos.
Otro ejemplo en el que la justicia mostró su faz más ciega y sorda, obviando asimismo la alerta vecinal, lo padeció Roberto F. F. Por orden del Juzgado número 4 de León, el 29 de julio de 2014, la comisión de desahucios irrumpió en su casa de Pola de Gordó y se la puso patas arriba.
 Sin estar él presente, le cambiaron las cuatro cerraduras de su vivienda. 
Vigilaban seis guardias civiles. 
Roberto acudió corriendo al juzgado y al banco, escritura en mano, y logró que le dieran las llaves de las nuevas cerraduras. 3.000 
euros en daños.
Horst Otto E. E. pidió, por su lado, al ministerio 500 euros de los gastos del viaje (y rotura de la puerta) que tuvo que realizar desde Alemania tras avisarle un vecino de que le habían desahuciado de su casa de Alcudia (Baleares) por orden de un juzgado de Inca. 
La afectada era otra casa, no la suya. Los vecinos también alertaron del error, pero la comisión hizo oídos sordos.
José María L. H. llegó a su casa cansado de trabajar. 
Y al ir a abrir la puerta vio “dos cortes de 30 centímetros cada uno al lado de la cerradura”, y sus llaves no entraban.
 Asustado, fue al cuartel de la Guardia Civil de Arges (Toledo), donde le informaron más tarde que había sido desahuciado por el juzgado 4 de Toledo. “Pero si mi casa no era, es la colindante”,
 les dijo a los guardias. 629 euros le costó una nueva puerta. Denunció el caso en los tribunales y ganó. 
El Ministerio de Justicia, al tratarse de una sentencia judicial, le ha pagado sin más trámites.
El Audi destrozado. El juzgado 2 de Valdemoro ordenó en octubre de 2004 el decomiso de un Audi de alta gama en el marco de una operación antidroga.
 El vehículo era de una persona que nada tenía que ver con la operación, y quien durante años pidió insistentemente al juzgado su devolución, sin éxito. 
El juez se lo entregó para su uso a la Guardia Civil antidroga. 
Diez años después, la Audiencia de Madrid ordenó por fin devolvérselo. 
Pero el coche ya no existía. Estuvo años estacionado prácticamente en la calle, tras cansarse los agentes de él. Los cacos le robaron piezas.
 Estaba tan deteriorado que la Delegación del Gobierno en Madrid ordenó su destrucción en febrero de 2010.  Su dueño pide 21.000 euros de indemnización. El Poder Judicial le ha dado la razón. 

Cuando el juez yerra y le da el dinero al moroso. Conseguir tras meses o años que un inquilino pague por fin sus deudas, aunque sea gracias a la intervención del juez, resulta alentador siempre y cuando el juzgado no se equivoque y entregue el dinero que forzosamente ha consignado el moroso al propio moroso.
 Tras dos años de pleito, Jesús Ángel P. C. consiguió que el juez obligase a su inquilino a consignar los 28. 300 euros que le adeudaba en rentas y otros gastos.
 Un funcionario del Juzgado 1 de Ferrol, con la firma del juez, escribió lo siguiente en un mandamiento de pago, una vez concluido el proceso: “que el dinero que ha sido ingresado (consignado) en esta cuenta por Pepo Ferrol, S.L.” sea entregado “a Pepo Ferrol”, el moroso.
Entiende Jesús Ángel que se le “ha privado”, por “un funcionamiento defectuoso de la Justicia”, de “un dinero que ya tenía en su poder por el pago del deudor” y que, en lugar de “hacer lo procedente, dárselo a su legítimo dueño” se le ha entregado “al propio deudor”, con la desgracia de que el dinero se evaporó en manos del deudor y ya no se pudo “recuperar”. 
“Fue un proceder anómalo”, según lo define el Consejo en un informe en el que da la razón al denunciante.
Un caso parecido denunció la firma Laura Otero, S. A.
 El asunto lo llevó el Juzgado 2 de Castuera (Badajoz).
 Había una sentencia que decía que la firma García León Exonra debía pagar a Laura Otero, S. A., 30.000 euros. 
El juez había logrado trabarle el dinero de unas cuentas.
 Bastaba entregarlo al acreedor. 
Pero se equivocó y libró un “mandamiento de pago a favor de García León Exontra”.
 Corría mayo de 2014.
 Cuando advirtió el entuerto, el juez intentó recuperarlo, pero también era tarde.
 El procurador dijo que había dado al cliente los 30.000 euros y que este no había vuelto a dar señales de vida (ni del dinero).





 



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Un juez muestra las puñetas de su toga.