Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

23 feb 2016

Un golpe decimonónico

Un fallido golpe de Estado que puso a prueba la joven Constitución de 1978
Joaquín Prieto
Periodista de EL PAÍS
PIERNASPOLICIAOK
Las fuerzas de seguridad del Estado custodian el Congreso el 23-F.
Sublevar al Ejército fue la obsesión más grande de los grupos políticos ultras a lo largo de toda la Transición
. Una serie de frecuentes algaradas e insubordinaciones militares marcaron aquellos años febriles hasta desembocar en la rebelión del 23 de febrero de 1981
. El golpe de Estado se vino abajo en 18 horas, pero eso nadie lo sabía cuando el teniente coronel Antonio Tejero reclutó a 445 guardias civiles y asaltó el Congreso de los Diputados, mientras el teniente general Jaime Milans del Bosch movilizaba tropas a su mando en Valencia.

Sublevar al Ejército fue la obsesión más grande de los grupos políticos ultras a lo largo de toda la Transición


Gutierrez-Mellado
Manuel Gutiérrez Mellado.
Con este pronunciamiento decimonónico buscaban la adhesión del Ejército a una coacción, que pretendían poner ‘a disposición del Rey’.
Don Juan Carlos se negó a ser el rehén de los golpistas y eso explica el fracaso de la pieza clave de la conspiración, el general Alfonso Armada, quien intentó convertirse en presidente del Gobierno durante la intentona.
 La maniobra de “ofrecerse” como salvador le salió mal porque Tejero, con la lógica del golpismo elemental que guiaba a este sublevado, le cerró el paso al hemiciclo: él quería un verdadero Gobierno militar y no una componenda.
Al fracaso contribuyó no poco la firme actitud del capitán general de Madrid, Guillermo Quintana, quien logró parar la ocupación de la capital por la división acorazada Brunete cuando varias de sus unidades estaban repostando los vehículos y municiando a las dotaciones. Lo mismo que fue decisiva la noticia de que el general Armada, a quien los golpistas suponían a sus anchas en La Zarzuela, no estaba allí ‘ni se le esperaba’, desmintiéndose así el embuste del amparo regio al golpe.

El Ejército terminó paralizándose el día en que a algunos espadones se les había antojado dar un golpe de Estado


Con la Acorazada nerviosa –un grupo ocupó RTVE, otro se sumó tardíamente a Tejero en el Congreso-, y con el rey Juan Carlos al habla con los capitanes generales dubitativos para que no secundaran la rebelión, el Ejército terminó paralizándose el día en que a algunos espadones se les había antojado dar un golpe de Estado.
 Fue una partida peligrosa, jugada estrictamente entre el Monarca y los mandos militares en medio del silencio de la sociedad civil, roto por la edición de EL PAÍS en defensa de la Constitución.
De la intentona golpista se sabe casi toda la verdad, aunque no toda.
 Lo suficiente como para estar seguros de que los golpistas habrían recibido mucho más calor sin la labor previa del teniente general Manuel Gutiérrez Mellado.
El ministro de Defensa y vicepresidente de Adolfo Suárez trató de controlar en lo posible a los más peligrosos de sus compañeros de armas y en el 23-F se enfrentó directamente con los sublevados, lo mismo que el propio Suárez.

Años más tarde, la reforma promovida por el Gobierno de Felipe González sentó la primacía del poder civil y encarriló a los militares hacia unas Fuerzas Armadas más reducidas, pero del nivel profesional de la OTAN
. En definitiva, las recondujo al lugar que les corresponde en una democracia, salvo chispazos aislados
. Consolidar el fin del militarismo ha sido uno de los servicios más icónicos de ese “régimen del 78” que ahora no pocos se empeñan en denigrar.


Se impone la democracia


La partida se jugó entre el Rey y los mandos militares.
 El silencio de la sociedad civil fue roto por la edición de EL PAÍS en defensa de la Constitución.


Felipe Varela, el dueño del armario de doña Letizia



Felipe Varela es el diseñador de cabecera de la Reina. Su discreción es una de las cualidades que más aprecia Letizia. En la imagen, Letizia junto a Felipe VI, en la boda de la princesa Victoria de Suecia en Estocolmo, en junio de 2010. 



Para su segunda cena de gala como Reina de España, Letizia volvió a confiar en Felipe Varela. Fue con motivo de la visita de Estado del presidente de Colombia, en marzo de 2015. Doña Letizia repitió el mismo diseño que ya había lucido en la Coronación de Guillermo de Holanda. 



Para la entrega de los Premios Príncipe de Asturias de 2013, doña Letizia estrenó un vestido verde botella de manga larga realizado en seda de 'georgette', con pequeñas incrustaciones de esmeraldas y cristal de jade de de su diseñador de confianza Felipe Varela. 


Felipe Varela siempre ha estado presente en los momentos importantes de su vida, como cuando se produjo el relevo en la Corona, en junio de 2014. Para el acto, doña Letizia llevó un abrigo y vestido en crepé blanco roto con bordado degradé en cristales rubí, ámbar y rosa talco, con micro perlas en crema. 



Doña Letizia, junto a la reina Sofía, en la cena de gala que precedió a la boda del príncipe Guillermo de Inglaterra y a Kate Middleton.


Doña Letizia, en la cena ofrecida por el presidente de Francia François Hollande en honor a los Reyes, en junio de 2015.
 Para la cita en el Palacio del Elíseo, la esposa de Felipe VI se decantó por un vestido en tul marsala bordado con hilo y cristal borgoña.



La Reina, en el teatro Jovellanos de Gijón durante el homenaje al cineasta Francis Ford Coppola, en octubre de 2015.
 Doña Letizia seleccionó un mono de Felipe Varela, de escote halter y pantalón ancho, estilo palazzo.



Felipe VI y doña Letizia en la fiesta del 40 Cumpleaños del entonces príncipe Guillermo de Holanda. En la gala la entonces princesa destacó con este vestido en blanco y plata de Felipe Varela.



En la cena inaugural del XVIII Foro España-Estados Unidos, que se ofreció durante un viaje oficial de los Reyes a Estados Unidos, Letizia eligió un vestido de guipur negro y seda con los hombros descubiertos, de Felipe Varela. Este es uno de sus vestidos favoritos, con él cautivó durante su viaje oficial a Portugal así como para las fotografías oficiales con motivo de su 40º cumpleaños. 



Para la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias de 2014. La reina Letizia apostó por un vestido azul de Felipe Varela. El traje era de encaje de malla azul y bordado en negro hasta la rodilla, con manga francesa.

Miguel Á. Silvestre: "Veo los problemas que hay con los gais fuera y digo: 'Mi país es maravilloso"

Karaoke por Ricky Martin, nueva vida en Los Ángeles, el secreto de su madre, la homosexualidad, su nueva serie... El actor habla de todo y claro.

 

Miguel Ángel Silvestre posando para ICON.
“Lo mejor cuando uno empieza a encontrarse mal es comerse un diente de ajo crudo. No falla”. Quien vende semejante remedio no es un venerable boticario, ni una centenaria abuela, ni la clásica madre universal
. Es ni más ni menos que Miguel Ángel Silvestre (Castellón, 1982), el galán que, hace unos años, tuvo enamorado a media España; la otra, simplemente, le envidiaba
. Eso sí, para agrado de los seguidores, placer de los biógrafos oficiosos y coherencia de la leyenda, la anécdota se remata con un broche digno de unas memorias de seductor.
 Así, el exDuque (su personaje en la serie Sin tetas no hay paraíso) relata cómo un día, al sentir que estaba poniéndose enfermo, comió varios de esos milagrosos ajos.
  Acto seguido, recibió la llamada de una muchacha detrás de la que andaba hacía un tiempo y que, por fin, parecía caer rendida a sus encantos. Se ve que la ley de Murphy también afecta a los sex symbols
. Pero no se asusten: por supuesto que, tras mil desoladoras búsquedas en Google sobre cómo acabar con el mal aliento, la aventura terminó bajo las sábanas.
Ha llegado un momento en el que me siento un tanto desesperado con la situación política española: ya no sé en qué lugar colocarme. Todo parece cambiar tan rápido
Silvestre acaba de iniciar el cosmopolita rodaje de la segunda temporada de Sense8, esa serie de ciencia ficción de los hermanos Wachowski –los de Matrix– para Netflix que conecta a diversos personajes a los que les pasan muchas cosas, algunas muy lúbricas, a través del espacio. Miguel Ángel estará gran parte del año viajando para rodar en distintas ciudades, y echando de menos no sabemos si España o Los Ángeles, su nueva residencia
. A su madre, seguro que sí
. Le pillamos de paso en Madrid, donde le fotografiamos con la nueva colección de primavera de Dior Homme
 
 
Durante la sesión de fotos ha estado usted muy pendiente del sello que lleva en uno de sus dedos. ¿Algún simbolismo especial? Mi madre y yo tenemos una relación muy bonita.
 Este año nos hemos podido ver muy poco, así que antes de empezar con todos los viajes, ella y yo nos dimos unos días para nosotros en Benicàssim [Castellón] y en uno de los paseos, dijimos: “Tenemos que tener algo que nos conecte a los dos”.
 Ella conserva todos esos regalos que se hacían antes, en plan una medallita de oro por la comunión. Cogió y fundió todo ese oro e hizo dos sellos que son el símbolo de la familia.
 Le pedí a mi amigo T. Diary, que hace unos dibujos muy sencillos y muy bonitos, que hiciera una ilustración basada en una serie de recuerdos que mi madre y yo compartíamos.
 Luego le grabé una palabra significativa en su sello y ella hizo lo mismo en el mío.
 Cuando mi madre vino al estreno de Sense8 en San Francisco, hicimos el choque de sellos y esa conexión ya está de por vida.
 Me lo pongo todos los días. 
Miguel Ángel Silvestre posando para ICON.
“Lo mejor cuando uno empieza a encontrarse mal es comerse un diente de ajo crudo. No falla”. Quien vende semejante remedio no es un venerable boticario, ni una centenaria abuela, ni la clásica madre universal. Es ni más ni menos que Miguel Ángel Silvestre (Castellón, 1982), el galán que, hace unos años, tuvo enamorado a media España; la otra, simplemente, le envidiaba. Eso sí, para agrado de los seguidores, placer de los biógrafos oficiosos y coherencia de la leyenda, la anécdota se remata con un broche digno de unas memorias de seductor. Así, el exDuque (su personaje en la serie Sin tetas no hay paraíso) relata cómo un día, al sentir que estaba poniéndose enfermo, comió varios de esos milagrosos ajos. Acto seguido, recibió la llamada de una muchacha detrás de la que andaba hacía un tiempo y que, por fin, parecía caer rendida a sus encantos. Se ve que la ley de Murphy también afecta a los sex symbols. Pero no se asusten: por supuesto que, tras mil desoladoras búsquedas en Google sobre cómo acabar con el mal aliento, la aventura terminó bajo las sábanas.
Ha llegado un momento en el que me siento un tanto desesperado con la situación política española: ya no sé en qué lugar colocarme. Todo parece cambiar tan rápido
Silvestre acaba de iniciar el cosmopolita rodaje de la segunda temporada de Sense8, esa serie de ciencia ficción de los hermanos Wachowski –los de Matrix– para Netflix que conecta a diversos personajes a los que les pasan muchas cosas, algunas muy lúbricas, a través del espacio. Miguel Ángel estará gran parte del año viajando para rodar en distintas ciudades, y echando de menos no sabemos si España o Los Ángeles, su nueva residencia. A su madre, seguro que sí. Le pillamos de paso en Madrid, donde le fotografiamos con la nueva colección de primavera de Dior Homme.
Durante la sesión de fotos ha estado usted muy pendiente del sello que lleva en uno de sus dedos. ¿Algún simbolismo especial? Mi madre y yo tenemos una relación muy bonita. Este año nos hemos podido ver muy poco, así que antes de empezar con todos los viajes, ella y yo nos dimos unos días para nosotros en Benicàssim [Castellón] y en uno de los paseos, dijimos: “Tenemos que tener algo que nos conecte a los dos”. Ella conserva todos esos regalos que se hacían antes, en plan una medallita de oro por la comunión. Cogió y fundió todo ese oro e hizo dos sellos que son el símbolo de la familia. Le pedí a mi amigo T. Diary, que hace unos dibujos muy sencillos y muy bonitos, que hiciera una ilustración basada en una serie de recuerdos que mi madre y yo compartíamos. Luego le grabé una palabra significativa en su sello y ella hizo lo mismo en el mío. Cuando mi madre vino al estreno de Sense8 en San Francisco, hicimos el choque de sellos y esa conexión ya está de por vida. Me lo pongo todos los días.
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Miguel Ángel mira al infinito para ICON. Viste de Dior Homme.
Habla usted de los Wachowski con total naturalidad, pero imagino que debió ser cuando menos exótico acabar en sus manos, ¿no?
 El día que nos conocimos todos, ellos hicieron una fiesta en casa de Lana Wachowski en San Francisco
. A ellos les encanta hacer fiestas con karaokes, que a mí siempre me ha parecido lo más aburrido del planeta, pero bueno.
 Allí estaba el karaoke y tuve que cantar a Ricky Martin.
 Yo hubiera preferido al Cigala, la verdad. El caso es que yo no quería cantar. Bailar, lo que me eches, pero cantar… Canto muy mal.
 Además, me estresa un poco tener que estar siempre defendiendo las expectativas que ellos tienen de un latino, que si eres apasionado, que si eres ardiente
… Y si no eres así, te miran como diciendo: “Ay, pensábamos que ibas a ser más…”. En ese sentido, mi personaje en Sense8 es un poco eso: un tipo que celebra mucho su masculinidad porque está asustado y no quiere mostrar su homosexualidad.
Hablando de Lito, su papel en la serie, las escenas homosexuales fueron algo más que comentadas en Estados Unidos. ¿No resulta muy anacrónica tanta polémica? Cuanto más viajo, más orgulloso me siento del país donde vivimos, de nuestra personalidad.
 Nosotros sufrimos una fortísima opresión en la dictadura, pero gracias a grandes artistas como Pedro [Almodóvar], que han trabajado tanto en la celebración de la autenticidad con sus personajes, hemos avanzado mucho.
 Y mi generación pertenece a todo eso.
 Cuando viajo y veo los problemas que hay con la homosexualidad y su aceptación en otros países, pienso
: “Hostias, vengo de un país maravilloso. Venid a mi país para saber lo que es la libertad”.
 En nuestra personalidad hay cosas espectaculares que echo mucho de menos y de las que me siento muy orgulloso. Cuanto más lejos, más me doy cuenta y más las añoro.

Y, desde fuera, ¿cómo se ve el terremoto político que estamos viviendo? Me siento totalmente desubicado
. Tengo una sensación, ni siquiera un juicio.
 Cuando las situaciones son tan críticas, tienes que hacerte doctor honoris causa del tema para tener una opinión.
 No sabría dar una valoración política con cierto sentido porque no le dedico las mismas horas que, por ejemplo, a tocar el saxofón.
 O sea que no tengo ni puta idea. Ha llegado un momento en el que me siento un tanto desesperado: no sé en qué lugar colocarme.
Todo parece cambiar tan rápido.
 

La defensa de Rosario Porto agita las incógnitas sin resolver del caso Asunta.......................... Sonia Vizoso

Su abogado censura la investigación y la "aberración jurídica" del veredicto y afirma que la madre de la niña fue condenada por “presunción de culpabilidad”.

 

Los padres de Asunta, este martes durante la vista de su recurso. FOTO:ÓSCAR CORRAL / VÍDEO: ATLAS
La madre de Asunta llegó el pasado septiembre al juicio por el asesinato de su hija de 11 años con la presunción de inocencia “destruida” y salió de él con una condena de 18 años de prisión sin que se expusieran “pruebas sólidas” contra ella, “solo especulaciones y suposiciones”.
 Esa es la tesis defendida este martes en A Coruña ante tres jueces del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia por el abogado de Rosario Porto en la vista sobre los recursos presentados contra la sentencia que la consideró culpable de matar a la niña en septiembre de 2013 ejecutando un plan diseñado a medias con su exmarido y padre de la menor, Alfonso Basterra.

Aranguren, que pide la absolución de Porto, ha realizado un repaso por las incógnitas del asesinato que siguen sin ser despejadas.
 Ha insistido, además,  en que la madre de Asunta, que ha asistido a la vista junto a su exmarido tan compungida como en el juicio pero con el pelo muy encanecido, fue condenada por “presunción de culpabilidad”.
 El abogado ha planteado varios interrogantes ante el tribunal. ¿Cómo trasladó la frágil Rosario Porto el cadáver de su hija desde el coche hasta la pista forestal donde fue hallado?
 ¿Cómo podían estar limpias de ADN las cuerdas con las que fue atada la niña?
 Si el cuerpo de la pequeña ya estaba en el camino cuando los padres acudieron a la comisaría a denunciar su desaparición,
 ¿por qué los transeúntes que por allí pasaron no lo vieron?
 ¿Es lógico que una abogada de profesión se incriminara de forma tan torpe enviando a la menor “drogada al colegio” con el mismo fármaco que sería detectado irremediablemente en su cadáver?
El letrado de Porto ha aprovechado su intervención en la vista para criticar la investigación por “desechar” las pistas que no incriminaban a Porto y descartar otras líneas “más fundamentadas”
. El abogado sostiene que las pesquisas se guiaron por una “dinámica de ocultación” de “aspectos positivos” para las tesis de la defensa que demostraban además la “imposibilidad del crimen” por parte de la madre de Asunta.
Aranguren ha esgrimido que la causa cayó en manos de un fiscal “proclive a seguir las tesis injustificadas e indocumentadas” del juez instructor, José Antonio Vázquez Taín, y se ha preguntado también por qué este magistrado permitió la incineración del cuerpo de la pequeña si desde el principio centró sus sospechas en los padres, una decisión que impidió “indagar más” en las causas de la muerte de la cría. El veredicto del jurado, ha añadido, contenía una "aberración jurídica" al suponer que Basterra viajó en el coche de Porto a la escena del crimen porque las imágenes de las cámaras callejeras no permitieron demostrar lo contrario.
Aranguren considera “absurdo” que si Porto llevaba el cadáver de su hija en el coche al salir del chalé de Teo donde la sentencia dice que la mató, se parase varios minutos con unos vecinos a charlar y “los perros que acompañaban a esta familia no reaccionasen”. En la alfombrilla del vehículo, ha añadido, tampoco se halló tierra procedente de la pista donde fue depositado el cadáver de Asunta. Las sombras sobre el móvil del crimen también han sido señaladas por el letrado: “Nadie mata por nada y menos a una hija”.
La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) acoge este martes la vista sobre los recursos presentados por Rosario Porto y Alfonso Basterra, condenados ambos a 18 años de cárcel por el asesinato de su hija.
 Tras el veredicto de culpabilidad del jurado popular, el pasado 12 de noviembre la Audiencia Provincial de A Coruña consideró probado que los padres de Asunta asesinaron a su hija el 21 de septiembre de 2013 tras diseñar un plan al menos tres meses atrás, que incluía que le habían suministrado periódicamente un fármaco con lorazepam.
 Según el fallo, la niña fue finalmente asfixiada en el chalé familiar de Teo, una localidad limítrofe con la capital gallega, después de que sus progenitores le administrasen el medicamento, por lo que no pudo defenderse.
 La abogada de Basterra, Belén Hospido, que aún no ha intervenido en la vista del recurso, también alega que su defendido ha sido condenado sin pruebas de cargo.