Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

20 jul 2015

Que mala es la Envidia, Mourinho nunca pudo ver a Casillas, y siue sin poder verlo aunque ya no lo mande sentar y chupar banquillo.

El técnico del Chelsea critica el sueldo del exportero del Madrid en su nuevo equipo.

Mourinho: “El Oporto le paga un salario fantástico a Casillas”.....¿Y a ti que? si has conseguido hacerle la vida imposible , claro que Florentino lo consitió.

Mourinho observa un partido en Wimbledon. / Shaun Botterill (getty)

El fichaje de Iker Casillas por el Oporto ha puesto el foco mediático en la Liga portuguesa.
 Y donde hay un foco, y más si es potente, aparece José Mourinho
. El que fuera entrenador del Real Madrid y que relevó a la suplencia a Casillas durante el final de su estancia en el Bernabéu se ha referido a los detalles económicos de la llegada de su expupilo al Oporto, al que convirtió en campeón de la UEFA en 2003 y de Europa en 2004, en una entrevista en el diario inglés The Guardian.
“El Oporto pagó 20 millones de euros por Imbula y paga un salario fantástico a Casillas”, señaló el portugués, en referencia a los 14 millones de euros netos que cobrará el jugador en el Oporto hasta 2017, y de los que el club portugués se hará cargo de cinco y el Madrid del resto.
Portugal es un país en apuros, las personas están sufriendo mucho"
Mourinho razonó su queja agarrándose a la complicada situación económica que vive Portugal, rescatada financieramente desde 2011.
 “El mercado está disparado, basta mirar para lo que ocurre en mi país, que tiene problemas sociales, políticos y económicos.
 Es un país en apuros, las personas están sufriendo mucho, hubo muchos recortes, los mayores tienen problemas con las jubilaciones, los impuestos están más altos...”, argumentó el preparador luso, que recibió diez millones de euros por temporada durante sus tres cursos en el Madrid (2010-2013), los años más duros de la crisis económica en España
.( Y tu como colaboras en tu pais imbecil?)
Casillas no fue la única víctima de Mourinho, que también tuvo palabras para el exentrenador del Benfica, Jorge Jesús, que ha firmado por el Sporting de Portugal, rival histórico de las águilas
. “El Sporting paga millones al entrenador y a los jugadores
. El fútbol contradice todo”, señaló el técnico del Chelsea, para rematar un repaso a la Liga Portuguesa y a su foco cuya luz llega hasta Inglaterra.
Lo mejor que pudo hacer Casillas te la devolvió en toda la cara.

 

Aquellos fantasmas de Bloomsbury........................................................... Manuel Vicent

Cuatro hermanos, entre ellos Virginia Woolf , fueron el origen de un grupo inolvidable.

Retrato de la escritora Virginia Woolf. / Lebrecht / Cordon Press

Los cuatro hermanos Stephen, hijos del biógrafo, editor y alpinista Leslie Stephen, vivieron en Kensington educados en las formalidades acartonadas de la sociedad victoriana hasta que, muertos los padres, se trasladaron como una forma de rebeldía soterrada al distrito de Bloomsbury, un barrio decadente, lleno de estudiantes indolentes y parejas divorciadas
. En aquella casa de estilo georgiano, el 46 de Gordon Square, los cuatro hermanos, Thoby, Virginia, Vanessa y Adrian, comenzaron a vivir sin ataduras con las nuevas amistades que Thoby había recabado en el Trinity Collage de Cambridge, un grupo denominado Los Apóstoles, que pasó a la historia, menos por lo que apartaron al arte y a la literatura como por ser los primeros exploradores de la nueva moral, la libertad de costumbres, el elitismo y la seducción, las señas de identidad de la cultura contemporánea.
Los amigos de Thoby eran jóvenes veinteañeros desenfadados, Lytton Strachey, Clive Bell, Saxon Sídney-Turner, Walter Lamb y Desmond McCarthy, a los que después se unirían Duncan Grand, Roger Fry y Leonard Wolf.
 Solo Virginia alcanzó un puesto muy relevante en el mundo literario y en menor grado Vanessa como pintora, gracias a su hermana. Virginia, neurótica desde la adolescencia, casada con Leonard Wolf, aglutinó a aquella dorada pandilla, a la que se sumaron el escritor E. M. Forster, el economista Maynard Keynes y el filósofo Bertrand Russell.
La presencia de las chicas entre aquellos muchachos era un caso insólito.
 Algunos eran homosexuales “pero no de una forma irremediable”, como decían ellos.
 El aura de aquella época viene marcada por unas fotos evanescentes en que se ve a estos seres con pantalones blancos de pliegues, sombreros fláccidos y a ellas con vestidos anchos y pamelas; todos tenían casas de campo donde aparecían recostados en hamacas durante las eternas vacaciones de verano o en viajes exóticos, con la seguridad de que su dicha era merecida después de haber derribado todas las convenciones sociales, pero su diseño de inocentes cazadores de mariposas no podía ocultar las turbulentas pasiones.
Ante todo eran adoradores de la belleza, incluso a la hora de morir, lance que Thoby fue el primero en experimentar como una representación estética.
 Siendo muy jóvenes todavía los cuatro hermanos viajaron a Venecia, Florencia, Bríndisi, Patras, Olimpia, Atenas, con baúles forrados de loneta, pasajeros en camarotes de lujo en todos los barcos y vagones de primera clase del Oriente Express.
Thoby y Vanessa enfermaron durante el viaje; ella se recuperó, pero aquel chico encantador murió en Londres de fiebre tifoidea después de haber regresado a casa.
Tenía 26 años.
Morir de un juvenil empacho de Grecia era la suprema elegancia.
 Tiempo después, su hermana Virginia elevó el suicidio a categoría literaria, de modo que el alumno que no sepa que la escritora se adentró en el río Ouse con los bolsillos del abrigo llenos de piedras podría aprobar, tal vez, el examen de Literatura, pero no el de Psiquiatría.

Exquisita educación


Las pasiones envasadas bajo la exquisita educación discurrían normalmente en aquel grupo de adoradores de sí mismos hasta que irrumpió Vita Sackville-West en la vida de Virginia Wolf.
Esta famosa pareja se conoció durante una cena con Clive Bell en diciembre de 1922.
 Cuatro días después, Vita invitó a Virginia a un almuerzo a solas.
 De ese encuentro cada una sacó su propia impresión. Vita le dijo a su marido: “Simplemente adoro a Virginia Wolf y tú también la adorarás. Te rendirás ante su encanto y personalidad. Es completamente natural.
 Viste de un modo bastante atroz. Pocas veces he quedado tan prendada de alguien”. Virginia anotó en su diario: “No es muy de mi gusto severo: recargada, bigotuda, con los colores de un periquito y toda la soltura de la aristocracia, pero sin el genio del artista”.
Pese a ello, Vita fue la pasión más turbadora de Virginia, una historia de amores lésbicos plagada de celos.
Vita Sackville-West era poeta, novelista, periodista, viajera, pero sobre todo ejercía el oficio desenfadado de ser una aristócrata nacida en el castillo de Knole con raíces hasta el siglo XVI, aunque en su árbol genealógico se había colgado una tal Pepita, su abuela materna, hija de una gitana acróbata española casada con un barbero y luego con un bailarín hasta convertirse en amante de Lionel Sackville, a quien le hizo cinco hijos, entre ellos, la madre de Vita.
 Se casó con Harold Nicolson, diplomático, viajero y homosexual, que después de hacerle dos hijos vio con agrado las amantes que pasaban por la vida de su mujer.
Se cuentan hasta dieciocho las mujeres con las que tuvo una historia de amor lésbico y aunque la más tórrida la vivió con Violet Tresusis, hija de Alice Keppel, amante de Eduardo VII, la más literaria, complicada y morbosa fue con Virginia Wolf.
Virginia Wolf y V. Sackville West. / EL PAÍS

Recibida como una intrusa

De Vita le atraía más que su belleza su pasado en el castillo de Knole, el desenfado con que rompía las reglas de una aristocracia tan arraigada, pese a lo cual esta amiga fue recibida como una intrusa en el grupo de Bloombury,
“una importación innecesaria para nuestra sociedad”, decía Vanessa.
Los respectivos maridos, Leonard y Harold, contemplaban con distante inquietud esta historia entre sus mujeres, cada vez más intensa, más ineludible hasta que en diciembre de 1925 se acostaron juntas por primera vez en Long Barn, la casa que Vita poseía cerca del castillo de Knole
. Parece que la iniciativa fue de Virginia, pese a que la más experta era Vita, que a partir de ese día no cesó de aventar las brasas de ese fuego pero deteniéndose en el último momento ante sus llamas para que ese juego no cesara, hasta que un día la abandonó y Virginia humillada escribió la novela Orlando, una biografía de esta pasión y fue así cómo la venganza, los celos y la melancolía escalaron una cumbre de la literatura.

 

Isabel Preysler no es la esposa amantisima que aparenta.


Cómo puede decir esto Tamara Falcó
Triste es que una hija como Tamara Falcó diga algo que causa estupor en todo sentido

Da motivo de preocupación que una de las hijas de Isabel Preysler, Tamara Falcó, diga en la revista y en portada¡Hola!: "Mi madre se merece ser feliz, les veo encantados el uno con el otro" refiriéndose a la pareja reciente entre el Premio Nobel de la Literatura y ahora marqués Mario Vargas Llosa y su famosa madre que fue conocida por casarse con el cantante Julio Iglesias.


Habría que pensar y preguntarse también, si estaba encantada de que su madre fuera amante de Miguel Boyer, mientras estaba con su padre casada con el marqués de Griñón Carlos Falcó.

O qué debe pensar la hija de Miguel Boyer, que aún no ha hecho un año del fallecimiento de su padre y su querida madre, imagen de la empresa Porcelanosano respeta ni el luto por su finado padre. Ya que todos sabían queIsabel Preysler ha tenido una relación oculta por años con el escritor Mario Vargas Llosa.

Esta bien que después de un tiempo prudencial, una persona puede como no, volver a rehacer su vida, pero en este caso, no hay respeto por esta mujer, ni tampoco por este escritor.

Hoy los periodistas y colaboradores del programa Sálvame fueron en busca de las primeras palabras de la todavía esposa de Mario Vargas Llosa que a su vez es su prima hermana, llamada Patricia Llosa y que ha esquivado a los periodistas para no declarar nada.

Pero, ¿puede tomar por sorpresa a Patricia Llosa el actuar de su aún todavía marido? Si bien siempre ella ha comentado que su esposo solo sirve para escribir, se olvidó decir que también sirve para autosatisfacer su egoísmo y no importarle nada de nada de quién pueda lastimar.

Y da motivo de estupor que la propia hija de Isabel Preysler, Tamara Falcó diga que su madre es una mujer ejemplar. ¿Fue y es realmente una madre ejemplar engañando a su propio padre con Miguel Boyer y luego al mismo fallecido Miguel Boyer con Mario Vargas Llosa por años, perdonando que casi se suicida en una ocasión, por tener Isabel Preysler una doble vida?

Es imposible que una hija seria, responsable, pueda decir una cosa semejante y triste a la vez. Una hija no podría perdonar a una madre que lleva doble vida paralela.

Las vacaciones marineras de Amancio Ortega............................................................... Xosé Manuel Pereiro

El empresario gallego navega en su yate de tres cubiertas por el Mediterráneo.

Amancio Ortega
Marta Ortega y su padre Amancio Ortega en aguas de Montecarlo. / GTRESONLINE
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Estos días, Amancio Ortega sí está haciendo las vacaciones que más o menos le corresponden al hombre que recientemente se ha encaramado al puesto de segunda persona más adinerada del mundo, después de Bill Gates.
 Está a bordo de su lujoso yate de tres cubiertas, navegando por el Mediterráneo o atracado en la Costa Azul o en Liguria, en Mónaco o en Portofino
. O quizá hayan arriado del barco las motos náuticas y esté dando una vuelta con sus amigos por la costa turca.
Pero lo habitual es que las vacaciones de Ortega sean más bien las propias de un empresario asentado.
 De hecho, su barco pequeño, el Valoria, tiene base permanente en Sanxenxo, y no conoce más aguas que las de la ría de Pontevedra.
Claro que ahora, por lo menos, el hombre al que a finales de la pasada semana se le calculaba una fortuna de 63.700 millones de euros, tiene vacaciones.
 Ya no son los viejos buenos tiempos en los que los empleados de Inditex, en cuanto Ortega se iba, apostaban cuantos días aguantaría fuera del trabajo.
 Como mucho, solía volver en una semana.
 Ahora sigue siendo “el jefe”, “el viejo”, pero no el presidente, y los días de diario ya no ficha con los demás: aparece por sede acristalada de Arteixo sobre las 11.
 Ha hecho caso a su mujer, Flora Marcote, y se toma la vida con más calma.
Desde que, hace unos diez años, el fundador de Inditex descubrió que no pasaba nada si se tomaba más de dos semanas libres, la mayor parte del tiempo de ocio lo pasa a bordo del Valoria (bautizado así por el pueblo palentino donde nació su madre), un yate de 100 pies atracado permanentemente en Sanxenxo.
 No es precisamente una chalana, pero en el puerto deportivo de lo que la prosopopeya turística llama “la Marbella gallega” no destaca especialmente por grande o lujoso
. De hecho, un constructor local tenía uno igual. Allí los Ortega Marcote hacen vida de veraneantes. “Ella está mucho más
. Cuando la niña, Marta Ortega, era pequeña adquiría aquí los libros. Ahora viene a comprar revistas y algunos libros
. El día del Pilar pasado los vi a los dos”, dice Xaime Corral, de la Librería Nós.
El Valoria prácticamente solo sala a navegar por la ría de Aldán, una pequeña bahía en la costa opuesta, en la bocana de la ría de Pontevedra.
 Allí, antes solían comer en el bar que hay a pie de muelle, pero ahora, como la imagen de Ortega es más conocida, suele acercarse una zódiac a aprovisionarse.
Cuando sopla sur, el Valoria acostumbra a fondear al abrigo de la isla de Tambo, en el interior de la ría pontevedresa. Las veladas a bordo no es que sean aquelarres de negocios.
El 'Valoria', el barco de Amancio Ortega. / KORPA
“Todo el que va [el yate tiene capacidad para alojar cómodamente a unas ocho personas] acaba jugando al rummikub, un juego de mesa en el que hay que conformar series y escaleras con fichas numeradas de colores o con cartas.
 Flora es una apasionada, y las partidas duran hasta las tres de la mañana.
Amancio no juega, mira una película o un partido de fútbol y de vez en cuando se interesa por cómo le va a su mujer”, señala el periodista Xabier Blanco, autor de los libros De cero a Zara y Rosalía Mera, el hilo suelto, sobre los entresijos de Inditex
. No todo es barco. Para no ir y venir a su casa de A Coruña, en la parte de la Ciudad Vieja que da al mar, o a su Pazo de Drozo, en Anceis, en las afueras de la ciudad, el matrimonio tiene una casa en A Toxa, la isla que fue balneario y casino famoso, a pocos kilómetros del punto de amarre del Valoria.
Más lejos queda el amarre del otro barco, de nombre, aspecto y precio incógnitos, aunque en el imaginario coruñés lo equiparan al del multimillonario ruso Roman Abramovich y estiman que costó alrededor de cien millones de euros
. Con amarre permanente en la Costa Azul, Ortega lo dedica a navegar ocho o diez días, un par de veces al año
. Con sus amigos de siempre —sin familias—, los mismos con los que desayuna a diario en el Club Financiero (aunque sus amigos no lo son).
Con ese mismo grupo, que en lo sustancial no ha aumentado (debe ser difícil distinguir los amigos de los aduladores cuando tus cuentas oscilan millones arriba o abajo, dependiendo de cómo vaya a diario la Bolsa), hace siete años recorrió varios tramos del Camino de Santiago.
Pero la mayoría de los viajes del fundador de Inditex suelen ser para acompañar a su hija Marta en sus desplazamientos a concursos y acontecimientos hípicos
. Ortega en general es partidario de la teoría de que como en casa —o en casas—, en ningún sitio. El pasado 15 de agosto, con A Coruña y toda Galicia en fiestas, el matrimonio degustaba el fresco nocturno paseando al perro delante de casa.
“No tienes por qué hacer tú las camas”, le reprendía él. “Es que me gusta, Amancio”, respondió ella. Es difícil de imaginar a Bill y Melinda Gates manteniendo una conversación parecida.
Y no digamos a Abramovich.