Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

18 mar 2015

Confesiones de una ‘zaradicta’.............................................................. Luz Sánchez-Mellado


Zara
Interior de una tienda de Zara. / EFE

Hola, me llamo Luz María del Mar, tengo cuarenta y equis años —tampoco es cosa de entrar en detalles accesorios—, y soy adicta a Zara.
 El caso es que, después de la última sobredosis navideña, que me dejó el armario como un agujero negro y la tarjeta en números rojos, dije hasta aquí hemos llegado.
 Me estaba quitando yo sola, sin ayuda profesional ni nada.
Llevaba casi un mes sin consumir, desde que desapareció de las tiendas el último pingo pisoteado de las rebajas de invierno, exactamente, y me las prometía muy felices.
Creía que tenía el mono controlado, hastiada de tanto paño oscuro, tanta parca con capucha de peluche, y tanto jersey de punto gordo. Ilusa
. Fue irse la penúltima ola de frío, salir el sol por Antequera, ponerse el mercurio a 25 grados, y recaer en el vicio hasta las cejas.
 Porque, a ver, una puede ser fuerte y poner todo de su parte
. Pero si te tientan con las nuevas rayas marineras, el nuevo rollo africano y los nuevos vestidos blancos o sea, lo de siempre pero versión 2015, a ver quién es la heroína que no reincide
. Ese, y no otro, es el secreto del éxito del imperio Inditex, Zara y sus Hermanas para las iniciadas. Saben lo que quieres, o lo que deseas fervientemente aun sin saberlo.
 Lo producen antes que nadie. Te lo meten por los ojos expuesto como alhajas en sus salones dos veces por semana.
 Y pasas por caja quieras o no quieras.
Dicen que Amancio Ortega ingresará este año su mayor dividendo histórico con cargo a los beneficios del grupo: 961 millones de euros, concretamente.
 No me extraña nada. Solo con lo que me he dejado yo en esa cadena desde que, siendo adolescente, abrió el primer Zara de la calle Carretas de Madrid, y todo cambió para todas, podría haber liquidado mi hipoteca hace ya unos lustros.

Lo de Zara con sus esclavas fue amor a primera vista.
 Ofrecían lo nunca visto anteriormente en un país dividido entre las boutiques pretenciosas, los locales de firma prohibitivos y las tiendas de barrio llamadas Modas Mari Puri.
 Ropa bonita, buena y barata. Bueno, seamos realistas.
La segunda y la tercera be fluctúan bastante, dependiendo de la oferta y la demanda, supongo, como fluctúa la belleza de las prendas según lo que hayan decidido que tenemos que ponernos los gurús de la moda cada temporada.
Lo que permanece indeleble es la discutible amabilidad y eficiencia de las dependientas, que dependen, como su propio nombre indica, de múltiples variables.
De la cantidad de adeptas que abarroten ese templo del consumo.
 Del volumen de la montaña de trapos que tengan que doblar a destajo en ese preciso momento.
 Y, sobre todo, de si, en el instante crítico en que las abordas tan impertinentemente, están comentando con una compañera alguna incidencia del cuadrante de turnos de la semana.
 Entonces, date por contenta si te dignan a contestarte con un definitivo: “solo queda lo que hay colgado” a cualquiera de tus preguntas.
El caso es que nos da lo mismo.
 Un mal día lo tiene cualquiera. Por eso mismo, para consolarse de los malos días, semanas o décadas, caemos muchas en la Zaradependencia.
 Tú te levantas con mal pie, te dejas caer por el imperio, te pruebas media tienda, te compras un top de 9,95 ideal aunque sea para devolverlo mañana, y sales de allí tan ancha.
 Lo malo es cuando te llega el saldo de la tarjeta Affinity, de afinidad con la marca, obviamente, hay nombres bien puestos
. Entonces vienen los madres mía.
 Y eso que Internet ni me lo trabajo, porque me tengo bloqueada a mí misma.
Para mí Zara.es es como la metadona virtual para una yonqui analógica.
 Te consuela de momento, pero luego te dan unas ganas locas de consumir el producto original ya mismo, en vivo y en directo.
 Así llevo el maletero del coche: lleno de bolsas con fulares que alguna vez creí que no podía vivir sin ellos y que ahora tengo pendientes de cambio.
 Otra cosa igual: son tan ladinos, que te obligan a ir al lugar del crimen a que te devuelvan el dinero, y así no hay quien pueda desengancharse.
Una cosa te digo, Amancio, cuidado conmigo que con mi fondo de armario zarista podría vestirme hasta el último día de mi existencia, calculando mi esperanza media de vida en los 90 años según las últimas proyecciones del INE.
 Además, pasada la novedad de la primavera-verano, me quito de tu droga cuando quiera.
 Yo controlo.

El rey Juan Carlos y la infanta Cristina se reúnen en Barcelona

La cita se ha producido en el Club Náutico de la capital catalana y ha durado 45 minutos.

El rey Juan Carlos
El rey Juan Carlos, el pasado 27 de octubre en Madrid. / Pablo Cuadra (Getty Images)

El rey Juan Carlos ha viajado este martes a Barcelona, donde mantuvo una reunión de 45 minutos con su hija, la infanta Cristina, en el Real Club Náutico de Barcelona.
 La infanta Cristina está procesada en el caso Nóos por un supuesto delito fiscal cometido como propietaria de la empresa Aizóon, en la que su marido, Iñaki Urdangarin, ingresó los fondos que conseguía como miembro del consejo de administración de una decena de empresa
s. Urdangarin declaró este dinero a través de su empresa, y se dedujo gastos no atribuibles a la actividad que desempeñaba, por lo que pagó muchos menos impuestos de los que correspondían. Aunque la Agencia Tributaria sostiene que la responsabilidad penal por el supuesto delito fiscal solo es atribuible a Urdangarin, el juez instructor del caso, José Castro, sostiene lo contrario.
 En el juicio que se celebrará por el caso Nóos solo una acusación popular, la representada por Manos Limpias, pedirá penas de cárcel para la Infanta. Ni la Abogacía del Estado ni la Fiscalía Anticorrupción acusan a doña Cristina.
 El Rey viajó en AVE desde Madrid —donde coincidió con el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo—, comió en el Club Náutico con su amigo Josep Cusí y después se encontró a solas con su hija, que pasa estos días en la capital catalana y gestiona la venta de su casa del barrio de Pedralbes.
Fuentes de la inmobiliaria explicaron a Europa Press que los duques de Palma y la parte compradora de la casa han alargado “de mutuo acuerdo” el plazo para formalizar la compra, que sigue en pie.
El juez José Castro, que dictó el embargo de las propiedades del matrimonio Urdangarin en el curso de la instrucción del caso Nóos al no poder hacer frente a la fianza impuesta a Urdangarin por 6,2 millones de euros
. Hace varias semanas, el instructor del caso Nóos levantó ese embargo para autorizar la venta de la vivienda por 6.950.000 euros. Urdangarín y la infanta Cristina invirtieron en esa propiedad casi 10 millones de euros entre la compra y las obras de reforma.
El juez Castro dictó un auto en el que autorizaba a liquidar, con parte del dinero cobrado por la venta del inmueble, de la hipoteca pendiente: 4,39 millones de euros.
El resto del dinero obtenido por la venta: más de dos millones y medio de euros, no lo podrá utilizar Urdangarín, como pretendía, para liquidar el pago de 253.000 euros de impuestos al ministerio de Hacienda y abonar otra deuda de 437.000 euros que mantienen con La Caixa, una especie de seguro de crédito agregado a la hipoteca de 2004.
Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina deberán ingresar en el juzgado esos 2,5 millones de euros que les quedan tras liquidar la hipoteca pendiente por la adquisición de la vivienda de Barcelona.

 

Elena, Celia y otras modernas............................................................. Javier Rioyo

No salieron del armario, pero Elena Fortún y Matilde Ras supieron sortear tiempos adversos.

La periodista Matilde Ras (izda.) y Elena Fortún, creadora de Celia.

Cuando en los años sesenta fuimos adolescentes, muchos quisimos ser Tintín, algunos todavía lo queremos.
 Ser como ese joven periodista tan cosmopolita, educado, valiente, aventurero y “moderno”.
 Muchas chicas, las que más me gustaban, querían ser como Celia: lista, independiente, guapa, curiosa, sentimental y nada cursi.
 Ninguno de los dos se parecía al modelo oficial de los jóvenes crecidos en aquella dictadura que sufrimos sin merecerlo ni despeinarnos.
Justo antes de desmelenarnos, de soltar el lastre del franquismo.
Eran dos fugas en colores de un tiempo en blanco y negro
. Dos maneras de escaparnos de la moral oficial sin consciencia de éticas ni yugos, ni flechas.
 Un tiempo, un país, el de nuestros mayores que estaba empedrado de miedos y silencios.
 El mismo tiempo en que muchos de nosotros crecimos leyendo los episodios nacionales, e internacionales, de dos jóvenes a los que deseábamos parecernos
. Tintín marcó mi existencia y mis oficios. Celia fue esencial para los pensamientos y las vidas de las que más me gustaban.
 Sobre todo de una.
Los dos llegaron a nosotros por editoriales que superaron la Guerra Civil y la mezquina posguerra. Los dos se escaparon de los censores
. Los dos, Tintín y Celia, fueron culpables de nuestra educación sentimental.
 Deuda y reconocimiento a aquellos editores que supieron navegar en procelosos tiempos; a esas editoriales, Juventud y Aguilar, que con su transversalidad fueron capaces de sacarnos de las cursiladas en masculino y femenino.
Una joya para reivindicar algunas de nuestras modernas, a una estirpe de mujeres que se adelantaron muchas décadas
Una de las responsables, Elena Fortún, ahora es noticia por un esencial libro que acaba de publicar la Fundación Banco de Santander: Elena Fortún y Matilde Ras: el camino es nuestro
. No solo es un imprescindible resumen de dos vidas extraordinarias y atípicas, es además un libro que nos ayuda a conocer dos ocultamientos, dos modernas españolas que no consiguieron vivir como desearon aunque consiguieran vivir con una dignidad que nos admira.
 No pudieron salir del armario, quizá no quisieron, pero nada las impidió ser dos modernas, dos mujeres libres que supieron sortear tiempos adversos
. Dos damas muy serias. Dos ejemplos de mujeres crecidas en la dificultad de ser como hubieran deseado ser.
 Dos liberales, regeneracionistas, republicanas, católicas, racionales, soñadoras, cultas en las que “su ciudadanía íntima es tan importante como su ser público”.
De Elena Fortún sabíamos bastantes cosas, no tanto de su tendencia sexual, pero sí de su obra más conocida, Celia.
 Uno de los mayores éxitos editoriales de la literatura juvenil española desde los años treinta hasta casi nuestros días.
 Un referente, un “modelo” de chica independiente en nuestro idioma así que pasen décadas, guerras, dictaduras o transiciones.
 Católica, republicana, sentimental, exiliada y vuelta para morir cerca de donde su alter ego, Celia, creció y se hizo más madura y sensata
. Aún mejor de lo que aquella encantadora, sensible y pequeñoburguesa nunca fuera, desde sus inicios de niña bien del barrio de Salamanca hasta la “madrecita” que nunca fue o la “roja” que nunca quiso ser.
De su amiga, de esa relación de amistad amorosa, de bisexualidad rota por exilios y disimulos, de esa desconocida llamada Matilde Ras, periodista, quijotista, grafóloga y autora de una notable y desconocida obra, confesamos no tener noticia hasta la aparición de este revelador libro
 Una joya para reivindicar algunas de nuestras modernas, a una estirpe de mujeres que se adelantaron muchas décadas en su ejemplo de que este país podría haber sido mucho mejor si la historia trágica se hubiera podido reescribir.
Vidas ejemplares que nos pueden enseñar cómo en tiempos de guerra, según receta de Fortún, se puede hacer una tortilla sin huevos ni patatas, chuletas sin carne o croquetas sin leche ni harina.
 O cómo vivir con la melancolía de lo que no pudimos hacer, como escribe Matilde Ras: “Mis deseos eran como bandada de pájaros.
 Volaban. Se dispersaban. Iban lejos.
 ¡Oh, si hubiera podido seguirlos!”.

 

Las acusaciones se alían para echar al fondo de rescate del ‘caso Bankia’......................... Fernando J. Pérez

Los abogados afirman que el FROB aprovecha su condición para defender a los imputados.

 

Rodrigo Rato durante una rueda de prensa, en febrero de 2012. / Andrea Comas (Reuters)

La mayoría de las acusaciones particulares y populares del caso Bankia, que investiga la salida a bolsa de la entidad con las cuentas falseadas, han pedido al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que expulse de la causa al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Los abogados acusan al fondo público de rescate, dependiente del Gobierno, de usar su condición de acusación particular para defender a los imputados en la investigación, lo que, en su opinión constituye, “un fraude procesal”.

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El abogado de UPyD, Andrés Herzog, ha acusado al FROB de “apoyar las tesis de los imputados para acabar con sus responsabilidades”.
 El letrado ha puesto de manifiesto el hecho de que el fondo de que el FROB ha recurrido la fianza de 800 millones de euros impuesta solidariamente a Bankia y a cuatro directivos de la entidad –Rodrigo Rato, Francisco Verdú, José Luis Olivas y José Manuel Fernández Norniella- para hacer frente a las posibles indemnizaciones a los afectados.
Herzog también ha subrayado que el fondo público -que depositó 22.424 millones de euros para rescatar a Bankia- pidió informes a organismos públicos, como el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, para “contrarrestar el informe pericial judicial” que indicó que la entidad salió al mercado con unas cuentas que no reflejaban su verdadero estado.
“Con medios públicos, el FROB se esfuerza para acabar con el procedimiento y lograr su archivo: han salido del armario, estaban adormecidos y ocultos y se ponen de lado de los imputados”, ha afirmado Herzog.
El letrado ha recordado que UPyD ha pedido al juez que revoque la condición de acusación particular que ejerce el FROB y que los informes que aportó el fondo de rescate queden fuera del sumario.
Por su parte, Óscar Arredondo, representante legal de la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC), que representa a 1.500 compradores de títulos de Bankia, han asegurado que la actuación del FROB en la causa “podría constituir un caso de fraude procesal” y ha pedido también a Andreu que “revise el mantenimiento de su condición de parte acusadora”.
 “Están torpedeando al resto de acusaciones: su objetivo está siendo que los perjudicados no sean resarcidos”, ha afirmado Arredondo.
Manuel Pardos, presidente y portavoz de Adicae, que agrupa a 400 preferentistas y 500 accionistas ha señalado que “el peligro de impunidad sigue ahí porque el caso coge de lleno a políticos que no han sido condenados por sus partidos por su actuación. Pardos ha calificado de “decepcionante” la actuación de la fiscalía en el caso Bankia y ha abogado por buscar vías de “acción colectiva extrajudicial” para agilizar la devolución de las cantidades que perdieron los perjudicados”.
El representante de los trabajadores de Bankia despedidos tras la quiebra de la entidad, Gonzalo Postigo, ha reclamado al juez que impute también a la auditora Deloitte por “no hacer correctamente su trabajo” de control de las cuentas de la caja.
“En cualquier país se les hubiera suspendido la licencia para hacer auditoría”, ha señalado Postigo.
 A su lado, Herzog ha reclamado también la responsabilidad del exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez y del expresidente de la CNMV Julio Segura, que autorizó la salida a bolsa de Bankia en mayo de 2011.