Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

16 ene 2015

Chungo, chungo................................................................................ Luz Sánchez-Mellado

Hacía lustros que Los Chunguitos habían desaparecido de la escena, y quizá no fuera tan buena idea volver convertidos en una recauchutada caricatura de sí mismos.

 


“Por más que me pregunto, no encuentro la razón, ay qué dolor, para dejarme así, ay qué dolor, sin una explicación, ay qué dolooor
. Quien, al evocar estos ripios, subrayados con sus correspondientes guitarrazos, no se le pongan los vellos como alcayatas o tiene menos de 30 años, o no ha pisado un karaoke en su vida, o tiene horchata en las venas.
El hitazo, de 1976, convirtió a sus intérpretes, Los Chunguitos, en los reyes de la rumba flamenca y en el estandarte del ansia de libertad y normalización de cierta España de los años 70 y 80.
 La de los barrios marginados, la del paro, la de las drogas, la de los gitanos, la de los excluídos.
 Pues bien, anoche, los supervivientes de aquel grupo mítico, Juan y José Salazar, fueron expulsados por Mediaset del, por otra parte selectísimo, club de inquilinos de la casa de Gran Hermano VIP precisamente por arremeter contra el prójimo que tanto defendían entonces cuando se trataba de sus hermanos de sangre.
“Preferiría tener un hijo deforme a uno maricón”, le soltaron los Salazar a Víctor Sandoval, gay explícito y otro de los concursantes
. Eso, después de haber llamado “mono”, “gorila” y “King Kong” a Coman, otro participante del reality, de raza negra
. Y de haber confesado, entre groseras chacotas, haber abandonado a un “perro que ladraba mucho” en una de esas gasolineras en las que reinaron durante décadas con sus cassettes de himnos de perdedores en la épica batalla de la vida.
Dejando aparte lo infame del asunto, ya son ganas de cargarse la propia leyenda.
 Hacía lustros que Los Chunguitos habían desaparecido de la escena, y quizá no fuera tan buena idea volver convertidos en una recauchutada caricatura de sí mismos.
 Porque, sí, alguna vez fueron grandes.
 Vendieron 25 millones de discos. Fueron redimidos de su origen plebeyo por la crema de la intelectualidad en clásicos cinematográficos como Deprisa, deprisa, Perros callejeros y Días contados.
 Pero hay cosas que no tienen maldita la gracia. Chungo, chungo lo vuestro, Chunguitos.
 Dicen que les pusieron el mote de críos por tirarle piedras al tren. Ay qué dolor que, en vez de suicidarse en directo con su propio Veneno, no nos dejaran de recuerdo algo más parecido al Libre, libre quiero ser, quiero ser, quiero ser libre de sus compadres Los Chichos.

15 ene 2015

La musa de ‘La dolce vita’.............................................................................Carles Gámez

Su carrera cinematográfica recorrió una buena parte de los géneros cinematográficos entre la cara A y la cara B de Hollywood.

La actriz Anita Ekberg. / Hulton Archive (Getty Images)

La dolce vita (Federico Fellini, 1960)
Aunque Anita Ekberg acabó bastante harta y aburrida de que en todas las entrevista le preguntasen por La dolce vita, su afortunado encuentro con Federico Fellini terminaría haciendo de ella uno de los iconos del siglo XX con la ayuda de la Fontana de Trevi y Marcello Mastroianni. Fellini fundía el viejo Mare Nostrum y el mito erótico de Lorelei.
Como otras estrellas de Hollywood Anita Ekberg encontró en el peplum italiano refugio cinematográfico para una carrera que entraba en decadencia.
 El peplum abandonaba los paisajes de la Roma clásica para cabalgar por las estepas polacas junto a los feroces guerreros de Gengis Khan.

Boccacio 70 (Federico Fellini, 1962)
Pelicula de episodios al gusto de la época que reunió a la plana mayor del cine italiano, Vittorio de Sica, Luchino Visconti y Federico Fellini. Anita Ekberg volvía a ponerse a las órdenes de Fellini como luminoso – y también algo monstruoso- objeto de deseo y tentación de pacíficos viandantes.

 

 

Los Clooney: la última 'power couple' .................................................................Begoña Gómez Urzaiz


Los Clooney
Estilo, poder... y ¿amor?
El mes pasado, la abogada todavía conocida como Amal Alamuddin recibió una oferta de la ONU para unirse a la comisión que investiga los crímenes de guerra en Gaza
. «Es un honor, pero dados mis compromisos, que incluyen ocho casos en marcha, no puedo aceptar», se disculpó.
 A nadie se le escapaba que, además de esos ocho procesos, casi todos de alto perfil mediático, como la lucha de Grecia por recuperar los restos arqueológicos que se exhiben en el British Museum o la defensa de varios periodistas encarcelados en Egipto, había un pequeño «compromiso previo», su boda con George Clooney.
El enlace no resultó ser la ceremonia hiperprivada que todos esperaban
. Fue un festival de tres días con multitud de actos (incluida la llegada a Venecia, que se hizo al estilo de su espectacular festival de cine), con cambios de ropa, invitados famosos, photo opportunities y exclusiva vendida a People, Vogue y ¡Hola! por el método Brangelina.
 Es decir, el dinero recaudado por la venta de las fotos se destinó a varias organizaciones, sobre todo el Satellite Sentinel Project, que monitoriza los movimientos de las guerrillas en Sudán y que Clooney cofundó en 2010.

 
Estilo, poder... y ¿amor? 
 
  La escala de la boda ha tenido varios efectos
. El primero, dar un giro completo a la imagen de la abogada, a la que habíamos visto acompañando a su cliente más famoso, Julian Assange, vestida con discretas gabardinas.
 El segundo, resucitar la posibilidad de que Clooney, con su largo historial de activismo cívico, pudiera entrar en la política activa.
¿Es por eso que el actor no se casó con la culturista Stacy Keibler o la velina venida a más Elisabetta Canalis? ¿Estaba esperando a su Jackie Kennedy? Ni el Sunday Times se ha privado de especular. «Irónicamente, nadie se está preguntando si ella se va a meter en política, y eso que está mucho más cualificada», comenta Tom Fitzgerald, la mitad del mordaz blog Tom and Lorenzo.
 A ambos les sorprendió la superproducción veneciana. «Nos chocó muchísimo el nivel de publicidad y ostentación. Clooney no había vivido así hasta ahora, así que hay que asumir que fue ella la que quiso
. Es parte del motivo por el que hay rumores políticos, como si estuviesen tratando de lanzar un mensaje», señala Fitzgerald.
Por halagüeña que parezca, la comparación con los Kennedy tampoco es del todo acertada. Es cierto que el joven senador Jack hizo una elección estratégica al casarse con la culta y refinada Jacqueline Bouvier, quien había estudiado en Vassar y La Sorbona, pero la única experiencia laboral que tenía ésta eran los meses que fue reportera y fotógrafa en el Washington Times-Herald.

 
Amal Alamuddin

En Hollywood ahora ellos son los 'maridos trofeo'.....................................................Noelia Ramírez

Amal Alamuddin lidera una nueva generación de matrimonios en la que los currículos de alto nivel de ellas destacan frente a la fama de sus parejas.

 

George Clooney Amal Alamuddin 
 
La reconocida abogada a nivel internacional Amal Alamuddin se casa con un actor.
 El titular que ningún medio generalista se atrevió a publicar al informar de la boda de George Clooney fue uno de los más exitosos del año en Internet.
 Lo publicó Bussiness Woman Media y, hasta la fecha, se ha compartido casi medio millón de veces en Facebook y ha sido tuiteado otras 12.000 veces. "Amal Alamuddin, abogada de alto nivel de 36 años que trabaja entre Nueva York e Inglatera, figura prominente en la defensa de los derechos humanos y de los refugiados internacionales, se ha rebelado contra la tendencia de las profesionales de su campo y se ha casado con... un actor". Amanda Rose firmaba un texto que venía a decir lo que Amy Poehler y Tina Fey certificaron hace unos días ante millones de espectadores en los Globos de Oro, cuando presentaron al "marido de la abogada de derechos humanos que trabajó en el caso Enron, fue consejera de Kofi Annan en cuanto a Siria y fue una de las tres personas seleccionadas por una comisión de las Naciones Unidas sobre las violaciones de guerra en la frontera de Gaza".
 Aquí, quien de verdad importa no es ese actor que, entre otros logros, apareció en la primera temporada de Friends.
 Aquí, la jefa es ella. Hasta The Guardian lo vio claro cuando tuiteó la aparición de la pareja en la alfombra roja: La abogada de derechos humanos Amal Alamuddin y su marido han llegado.
En apenas unos meses, el soltero de oro se ha convertido en lo que Stacy Keibler (y otra alargada lista de mujeres) era cuando paseaba de su brazo en galas y festejos. Clooney ahora es el 'marido de'. El marido trofeo.
Él presume de etiqueta: "Amal, cualquiera que fuese la alquimia que nos unió, no puedo estar más orgulloso de ser tu marido", dijo Clooney en los Globos.
 Cualquiera no se casa con la mujer que, según Time, "si fuese americana, podría derrotar a Hillary Clinton como presidenta".
Alamuddin ejerce de cabecilla de una nueva banda de CEO's en Silicon Valley, abogadas reputadas, publicistas internacionales o directoras de renombre que han optado por comprometerse con actores de los grandes estudios
. La era de los 'maridos trofeo' de Hollywood ha llegado y estas son las artífices de su auge:
Tasha McCauley, directiva de robótica en Silicon Valley (su marido es Joseph Gordon Levitt):

El pasado 20 de diciembre, la cofundadora de la compañía robótica Fellow Robots, situada en el Research Park de la NASA en Silicon Valley, donde ejerció de CEO hasta agosto de 2014, se casó en una ceremonia privada en su casa con el adorable protagonista de 500 días juntos (ese que se quedaba colgado de Zooey Deschanel). McCauley también es profesora de tecnologías aceleradas e inteligencia artificial en la Singularity University y, actualmente, es directora de desarrollo de negocio en Geosim, una compañía de tecnología geoespacial de la que es copropietaria.
 A esta ingeniera todavía le queda tiempo para dirigir la Ten to the Ninth Plus Foundation (10^9+), una organización centrada en fortalecer el cambio tecnológico a nivel mundial.
Con un perfil poco público en lo sentimental, a Tasha (según su LinkedIn) le gusta "construir cosas, descubrir cómo funcionan y pasar mucho tiempo pensando cómo hacer que las interfaces faciliten la creatividad".
Si optas por seguir a McCauley en Twitter, no esperes que tuitee imágenes de su marido viajando en el tiempo en Looper, ella es más de hablar sobre robots, experimentos sobre el cerebro y de preveer cómo será realmente el futuro.
 
joseph gordon levitt Tasha McCauley 
seth meyers
"Mi mujer es mucho, mucho más lista que yo". Seth Meyers, una de las personas más influyentes del mundo según 'Time', sobre su esposa, Alexi Ashe.

Benedict Cumberbatch Sophie Hunter
Hunter y Cumberbatch anunciaron su compromiso en 'The Times' hace unas semanas