Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

29 oct 2014

Los Borbones ya no dan risa................................................................ Mábel Galaz

El Rey' es correcta si lo que se busca es pasar el rato. Otra cosa sería si lo que pretendiese fuera dar a conocer cómo transcurrió la historia de esos años.


Hay que reconocerle a Telecinco el mérito de atreverse a llevar a la pantalla hechos históricos relativamente recientes y, sobre todo, si estos tienen que ver con la Monarquía española
. El primer intento fue Felipe y Letizia, aunque aquella miniserie de Joaquín Oristrell resultó más una comedia de humor que otra cosa.
 Esta vez la cadena ha apostado por una producción en tres capítulos de 75 minutos cada uno, en los que se cuenta la relación del rey Juan Carlos con su padre y con Francisco Franco.
El rodaje duró 13 semanas y se desarrolló en los escenarios reales —Estoril o San Sebastián—, pero no en el palacio de La Zarzuela, ya que la Casa del Rey no ha colaborado con la serie.
Se nota que esta vez no se han escatimado medios. Paolo Vasile, consejero delegado de Mediaset, no quería patinar.
 Por eso, incluso organizó un pase privado para un grupo de periodistas con el fin de conocer su opinión sobre el resultado final antes de emitir anoche el primer capítulo.
La ficción es correcta si lo que se busca es pasar el rato.
 Está bien ambientada y el reparto es aceptable.
 Otra cosa sería si lo que pretendiese fuera dar a conocer cómo transcurrió la historia de esos años tan trascendentales para la restauración de la Monarquía en España.
 Una de las tareas más difíciles que tenía por delante el guionista, Santos Mercero, era contar cómo se produjo el accidente que le costó la vida al hermano menor de don Juan Carlos.
 El trance lo resuelve mostrando solo el dolor de la familia tras escuchar un disparo en la casa. No entra a explicar qué estaban haciendo los dos hermanos jugando con una pistola.
Sí se atreve el guionista, en cambio, a narrar al detalle las visitas del entonces Príncipe a Franco y ahí es cuando la serie se convierte en una novela en estado puro.
 El dictador aparece como un dulce ancianito encariñado con el hijo de don Juan, al que aconseja y hace regalos
. El afable resultado sorprende, y eso que hubo un trabajo de posproducción para endurecer la imagen del dictador.
 Pero lo que más sorprende es cómo Telecinco vuelve a presentar a la familia Borbón. Ellos, don Juan y don Juan Carlos, son dos amantes padres de familia y ellas, doña María de las Mercedes y doña Sofía, dos mujeres solo pendientes de la felicidad de sus esposos.
Ni rastro de fisuras, aunque la historia real sea bien distinta.
El personaje del Rey llega a dar cierta pena por la infelicidad permanente en que vive y, por otro lado, exaspera por el poco carácter que demuestra para imponer su opinión.
Esta vez Telecinco tampoco se ha atrevido a contar la verdadera historia, pero, al menos, los Borbones ya no dan risa.

 

Masako, la princesa triste, sale de palacio.................................... Macarena Vidal Liy

Si yo fuera Masako con una vida facil y para ser japonesa muy libre , el mismo dia de esa boda en que le pusieron 9 Kimonos o 14 uno encima de otro, me hubiera puesto triste, tanto peso a la espalda era una metáfora de lo que le esperaba y no sé si en Japón conocen a Ruben Darío, La Princesa está triste....no lo sé.
Y ella se metió en una vida de silencio y nostalgias, una vida propia, no sé si en Japón conocen a Virginia Wolf, no lo sé.

La esposa del heredero de Japón participa en una cena oficial por primera vez en 11 años, en honor a los Reyes de Holanda

La princesa Masako con su marido el príncipe Naruhito. / REUTERS

La princesa Masako de Japón participa en su primer banquete imperial en 11 años
. La ocasión es en honor de los reyes de Holanda, Guillermo y Máxima, con quienes ella y su esposo, el príncipe heredero Naruhito, mantienen una buena amistad.
 Su presencia marca un paso más en los avances de Masako para superar una depresión que le afecta desde hace más de una década.
Esperemos que la alegre y siempre sonriente y atractiva Reina de Holanda le contagie un poco su saber llevar el deber sin melancolia, como es Máxima que me gusta mucho su sonrisa, y yo de Letizia iria aprendiendo de ambas. No  por vestir correcta en los actos, o de pleveya progre así como casual, está mas estirada que Nefertiti y no transmite ni confianza ni esperanza, un dia se encontrará que llevara todos los trajes regionales de esta España nuestra uno encima de otro.....
La esposa del príncipe heredero japonés también participó este miércoles, por primera vez en cinco años, en una ceremonia de bienvenida a los soberanos holandeses en los jardines del palacio imperial a la que también asistieron el emperador Akihito, la emperatriz Michiko y Naruhito.
Las fotos del evento muestran a una Masako sonriente y vestida con un traje naranja y sombrero a juego, en un aparente homenaje al país de sus invitados.
Las tareas oficiales y comparecencias públicas de la princesa, de 50 años y que renunció a una prometedora carrera diplomática para casarse en 1993, se vieron drásticamente recortadas después de que en 2004, tres años después de dar a luz a su hija Aiko, se le diagnosticaran “problemas de ajuste relacionados con el estrés”, consecuencia del esfuerzo por ajustarse al rígido protocolo de la Casa Imperial japonesa
. Desde entonces ha estado sometida a constantes tratamientos para ayudarle a superar su enfermedad.
Los Reyes de Holanda saludan al príncipe Naruhito y a Masako. / REUTERS
Precisamente los reyes de Holanda, que se encuentran en Japón para una visita que durará hasta el domingo, han jugado un importante papel en el proceso de recuperación de la princesa.
Ambas cortes mantienen lazos muy estrechos y las dos parejas mantienen una excelente conexión personal, ayudada por el hecho de que Aiko y la hija mayor de los reyes holandeses, Amalia, son de edades similares.
Masako, su esposo y su hija visitaron el país europeo para unas vacaciones de dos semanas en 2006. El primer viaje oficial de la princesa después de once años, en 2013, fue también a Holanda, para participar en la ceremonia de coronación del rey Guillermo.
La última vez en que Masako, graduada en Económicas por la Universidad de Harvard y que habla fluidamente cinco lenguas (japonés, ruso, inglés, francés y alemán), participó en un banquete imperial antes de hoy fue en 2003, con ocasión de la visita de Estado del entonces presidente mexicano, Vicente Fox, y su esposa.Tantas lenguas y ella prefiere estar en silencio...

La Casa Imperial japonesa divulgó el pasado diciembre, al cumplirse el 50 cumpleaños de la princesa, un comunicado en el que Masako apuntaba a una mejoría
. “Desde mi cumpleaños anterior he estado esforzándome por cumplir mis deberes, sean de trabajo o personales, en la medida de lo posible”, apuntaba, “me gustaría continuar los esfuerzos para mi recuperación con la ayuda de la gente que me rodea”.
Que así sea Masako y recuerda que siempre puedes darte una escapada a Holanda y a dónde tu quieras....el mundo es Grande.

 



28 oct 2014

La madurez conquista el mercado de la cosmética............................................................ Leticia García

Intérpretes veteranas que no se resisten al envejecimiento inundan un ámbito que se les resistía.

 

Las actrices Helen Mirren y, a la derecha, Tilda Swinton. / CORDON PRESS

Fue elegida en una encuesta realizada entre más de 9.000 clientes.
 Para ellos, es la mezcla perfecta entre inteligencia, madurez y glamour.
 A los 69 años, Helen Mirren acaba de firmar su primer contrato con una firma cosmética.
 La actriz será el nuevo rostro de L’Oreal, un puesto que han ocupado modelos y actrices de todos los rangos de edad. De Karlie Kloss (22) a Inès de la Fressange (57), de Blake Lively (27) a Jane Fonda (76). Al fin y al cabo, cada producto cosmético va enfocado a una determinada generación.
 Y al mercado no se le escapa que debe representarlos a través de iconos de belleza diversos.
Sin embargo, la tendencia de que celebridades de cierta edad sean imagen de marcas cosméticas es relativamente reciente.
 Hace una década, Isabella Rossellini, imagen de Lancôme durante más de diez años, admitía públicamente que fue despedida por la firma al sobrepasar los cuarenta (la actriz y modelo tenía 41). Otras empresas cosméticas, como Nivea, se enfrentaban el pasado verano a la opinión pública: la modelo Cindy Joseph, de 62 años, fue la elegida para anunciar su crema antiarrugas.
 Hasta ahí bien, si no fuera porque el Photoshop le restó más de veinte años a su rostro.
Jessica Lange, como imagen de línea de maquillaje de Marc Jacobs.
La industria de la moda lleva varias temporadas contratando a modelos de más de sesenta años.
 La enorme popularidad del blog Advanced Style, que retrata a sofisticadas mujeres de la tercera edad, caló en firmas y diseñadores
. En 2012, Jacky O’Shaughnessy (62) anunciaba las sudaderas de American Apparel bajo el lema “Lo sexy no tiene fecha de caducidad” y la bailarina Jacqueline Murdock (82) protagonizaba la campaña de otoño de Lanvin. Aquel año, dos modelos, Carmen dell’Orifice (83) y Daphne Selfe (86) vieron cómo renacía su fama y lucieron canas en campañas, pasarelas y portadas de revistas.
 A la moda le encantan los extremos: o recibe quejas por recurrir a modelos menores de edad o decide centrar su imagen en maniquís que están más cerca de la edad de jubilación.
La propia Mirren aparecía en la publicidad que la cadena Marks and Spencer lanzaba el pasado verano junto a otros rostros femeninos de generaciones y procedencias dispares, como la artista Tracey Emin o la modelo Karen Elson.
 Por su parte, Catherine Deneuve, musa eterna de Yves Saint Laurent, es hoy imagen de Louis Vuitton y la exeditora de Harper's Bazaar, Linda Rodin, es la protagonista del catálogo de otoño de la firma The Row.
Ahora los rostros maduros inundan un ámbito que se les resistía, el de la cosmética
. Justo cuando la nueva imagen de René Zellweger ha logrado que medio mundo esté hablando sobre la presión que sufren las actrices frente al paso del tiempo, las empresas dedicadas a la belleza contratan a intérpretes veteranas, mujeres que no se resisten al envejecimiento ni niegan sus arrugas.

Mientras Helen Mirren acapara la publicidad de L’Oreal, Jessica Lange (65) ejerce como imagen de la flamante línea de maquillaje de Marc Jacobs o los rasgos andróginos de Tilda Swinton (53) protagonizan la nueva campaña de Nars, un rol que la temporada pasaba ocupaba Charlotte Rampling (68).
“No soy perfecta y nunca lo fui, pero siempre he tenido buen aspecto y me enorgullece seguir teniéndolo”, afirma Mirren en el comunicado oficial de su nombramiento
. Quizá la industria cosmética esté empezando a apreciar lo que no valora Hollywood, la madurez. Tal vez este sea el inicio de una era en la que las cremas antiarrugas dejarán de ser anunciadas por jóvenes que no han tenido tiempo de sufrirlas y las mujeres que las llevan con dignidad les tomarán el relevo.
 Solo falta que este mercado comience a llamar a las cosas por su nombre, y deje de asociar a sus productos el calificativo de “anti-edad”.
 Al fin y al cabo, sus nuevas protagonistas no niegan el paso del tiempo, asumen la calidad de lo vivido.

En la fábrica de Óskar Schindler.................................................................................................Tereixa Constenla |


ImageAlgunos de los trabajadores judíos salvados por Óskar Schindler. / T. C.
Alguien pensó que los presos querrían escribir a sus familiares y amigos y ordenó preparar postales acuñadas en Dachaulager, Mathausenlager y Auschwitzlager
. O acaso pensó que enviar aquellas letras ayudaría a dar la imagen de normalidad que durante un tiempo intentó alimentar el régimen nazi antes de quitarse la máscara por completo.
Algunas se pueden leer en la vieja fábrica de Óskar Schindler, hoy reconvertida en un espacio de memoria donde se puede ver la exposición permanente
 Cracovia bajo la ocupación nazi.
No busquen la película en ella.
 Schindler y su esposa, Emilie, cómplice en la peligrosa tarea de salvar trabajadores judíos, ocupan un espacio mínimo en la muestra, aunque se conservan el despacho del empresario con el mapa de Europa con los nombres en alemán, alguna maquinaria y la entrada principal.
 Bajo el dominio comunista, la fábrica de la calle Lipowa número 4 se dedicó a otros quehaceres productivos
. Su conversión en un espacio histórico donde revivir los hechos -y también la vida cotidiana- bajo la ocupación alemana, entre 1939 y 1945, es relativamente reciente (2010) y deudora del éxito de la película de Steven Spielberg.
Junto a la historia están los aspectos más corrientes del día a día: la vendedora de cerezas de la Plaza Rinek (rebautizada como plaza Adolfo Hitler) que sonríe a sus uniformados clientes germanos, el judío afeitado en la calle por divertidos soldados, la reproducción de una barbería, los carteles con las normas del nuevo estado, las ropas, las fotos, los testimonios y el gueto
. El exterminio acabó con más de 60.000 judíos de Cracovia, que vivían alrededor del barrio Kazimierz, hoy convertido en zona de moda donde abundan los cafés, los restaurantes, las galerías y los lugares de diversión.
 Y donde hoy se realza la etiqueta histórica aunque sólo sea ya de cartón-piedra: apenas hay judíos en Cracovia.
La ocupación nazi dio señales de crueldad desde el principio: en 1939 arrestaron a más de un centenar de profesores de la Universidad Jagiellonian por desafiar sus normas, que fueron liberados tras pasar por varios campos
. Lo peor, como sabemos ahora, estaba por venir.
 Los judíos vieron poco a poco restringidas sus libertades y sus derechos.
 En 1941 fueron confinados en un gueto durante dos años. Roman Polanski, uno de ellos, tenía entonces ocho años.
 Recuerda los primeros días de normalidad (la gente seguía casándose y haciendo celebraciones) y el paulatino régimen de terror y carestía impuesto por los alemanes.
 De su propia experiencia se sirvió para rodar la adaptación cinematográfica El pianista, localizada en el gueto de Varsovia
 . Los alemanes prepararon un campo poco conocido, Plaszów, a pocos kilómetros de la fábrica de Schindler.
 Antes del final de la guerra decidieron -y en este caso ejecutaron- un proceso sistemático de barrido de pruebas de sus crímenes.
Los cadáveres enterrados de presos fueron exhumados y quemados.
Se destruyeron todos los barracones.
 Hoy queda sólo un edificio donde entonces estaban dependencias administrativas, habilitado como bloque de viviendas.
 El área es una zona de esparcimiento de los habitantes de Cracovia.
 Los corredores ignoran que pisan un campo de cenizas humanas.