Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

20 may 2014

¡Feliz aniversario, Monsieur Aznavour!........................................................... Carles Gámez

El cantante cumple 90 años cantando sobre los escenarios convertido en uno de los grandes clásicos de la música popular del siglo XX

  • 10 canciones inmortales
  • Aznavour actuando el 12 de mayo en Yereban ( Azerbaijan ). / STEPHANE DE SAKUTIN  (afp)

    “Cuando un cantante tiene 20 años, habla con su público por un deseo de expresarse con esa urgencia que conlleva la energía de la juventud.
     A los 30 años lo hace por un deseo de puntualizar.
     Y a partir de los 40 años por una mera necesidad de recuperar el aliento”.
     Con estas palabras el cantante y creador musical Charles Aznavour resumía con humor la comunicación entre el intérprete y su público
    . A sus 90 años, Aznavour sigue cantando —lo hará el próximo 26 de junio en el Liceo de Barcelona— y llenando los teatros y auditorios donde se presenta
    . Como Elvis Presley, Frank Sinatra, Bob Dylan o The Beatles, Charles Aznavour ostenta el estatus de clásico de la música popular del siglo XX.
    Nacido en el seno de una familia de origen armenio, artistas de variedades emigrada a Francia despues del genocidio turco, Charles Aznavour tuvo que luchar con un físico ingrato —cara triste, baja estatura— que desagrada a los empresarios y una voz poco armoniosa para las reglas oficiales de la estética vocal.
     “Haría falta un siglo para acostumbrarse a su voz” escribe un crítico
    . Antes de su consagración como intérprete, vivió una primera etapa como creador de canciones para artistas como el actor americano Eddie Constantine, estrellas como Maurice Chevalier o Patachou o la musa existencialista Juliette Gréco, que canta Je hais les dimanches, un tema escrito en colaboración con la compositora Florence Véran que ha rechazado Edith Piaf y que la joven cantante inconformista registra con éxito
    . Más de uno le reprocha el contenido de una composición que desprecia el único dia de descanso de la clase obrera.
    Junto con Edith Piaf, uno de sus ídolos —el otro es Charles Trenet— Aznavour vive su tiempo de pasión y de aprendizaje del oficio del espectáculo
    . Forma dúo creativo con Gilbert Bécaud hasta que el éxito los separa
    . Cada uno a su manera llevará la canción-interprete a sus particulares cimas.
     Aznavour acaba haciendo de sus “obstáculos” —físico poco agraciado, imagen de vulnerabilidad, eterno rostro de sufrimiento, voz a punto de la extinción— sus armas escénicas y expresivas, que serán finalmente reconocidas por el público. Como escribe el poeta Jean Cocteau, “antes de Aznavour, la desesperación era impopular”.
    Estos mismos ingredientes expresivos tendrán su proyección en la pantalla, donde el cantante realiza una carrera de actor solo comparable en el espectáculo francés a la de Yves Montand. Aznavour rueda a las órdenes de diferentes realizadores, alternando el cine de autor y el cine comercial: Georges Franju (La cabeza contra el muro) François Truffaut, (Tirad sobre el pianista), Claude Chabrol (Los fantasmas del Chapelier), Volker Schlondorff (El tambor de hojalata), Atom Egoyan (Ararat), etc.
    Aznavour actuará el próximo 26 de junio en el Liceo de Barcelona
    Autor o coautor de canciones que celebran el amor físico, como Après l’amour —verá prohibida su difusión radiofónica—, Il faut savoir, Sa jeunesse, temas como Les comediènes, Et pourtant, La Bohème, La Mamma, Hier encore, Que c’est triste Venise, Mourir d’aimer le consagran como artista popular en todo el mundo.
    El cantante se balancea con éxito entre el creador más lírico y el compositor industrial. Aznavour se adelanta a su época cantando a contracorriente las confesiones de un homosexual y artista travesti en un cabaret en Comme ils disent. Aznavour tiene tiempo de vestir de largo la canción ye-ye y, en colaboración con su cuñado Georges Garvarentz, les regala dos pequeñas obras maestras
    : La plus belle pour aller danser (Sylvie Vartan) y Retiens la nuit (Johnny Hallyday).
    Intérpretes como Ray Charles, Bing Crosby, Mina, Scott Walker, Dusty Springfield, Shirley Bassey, Ornella Vanoni, Elton John, Elvis Costello o Marc Almond han buceado felizmente en su cancionero.
     Entre nosotros, dos nombres a destacar: Raphael, ya sea versionando La mama o cantando a dúo La bohème, y Salomé, ajustando cuentas con su lado más dramático en el tema Morir de amor.
     En un lugar destacado entre los intérpretes aznavourianos, la cantante y actriz Liza Minnelli, protagonista de una especie de fraternidad franco-americana que ha dejado memorables encuentros musicales entre los dos cantantes.
    Artista de una impecable sobriedad en escena, Aznavour ha sabido permanecer fiel esas señas de identidad que le valieron hace más de sesenta años la complicidad del público.
     La figura del cantante romántico del siglo XX. Como Sinatra, al otro lado del Atlántico, el intérprete que celebra las heridas del amor como parte indisoluble de la felicidad. “Al lado de Aznavour, todos somos artistas amateurs” sentenciará Jacques Brel.

     

Hacienda confirma a Castro que aprecia delitos fiscales por parte de Urdangarin

Nadie pensó cuando la Infanta Cristina felicitaba al capitán del equipo que a partir de ahí toda la historia de España cambiaria. Que lo que se llevaba en secreto la Monarquía española más adelante se tambalería.
Urdangarín guapo y deportista resultó ser un "Golfo" y que pensó que entraba en un mundo dónde todo iba a ser orégano.
La Infanta enamorada y que fue detrás de él como lo hizo con Alvaro Bultó pero este la rechazó, se vio inoculada de ese filtro de amor como el que le dió Don Juan A Doña Inés del alma mia, y como en otro sustrato social le pasó a La Pantoja con Julian Muñoz, Ay el amor que nos deja nubiladas a las mujeres, y no vemos que todos los dias tenemos en nuestra cuenta 3.000 Euros y más.
 Casas como Castillos de precio millonario, vacaciones como en Verano Azul pero en deportivos , ropa de marca España . En ffin que el amor a las mujeres nos vuelve idiotas y a los hombres ladrones.
Y he aquí que el caso, los casos siguen, y no paran, para eso está Hacienda.....

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, en 2008. / JOSEP LAGO (AFP)

La Agencia Tributaria ha remitido un informe al juez del caso Nóos, José Castro, en el que reitera que aprecia dos supuestos delitos fiscales por parte de Iñaki Urdangarin, en el IRPF de los años 2007 y 2008
. Estos son los dos mismos supuestos fiscales que han sido señalados en varios informes anteriores y en la querella de la Fiscalía Anticorrupción.
 De esta manera, el juez ve reforzada su tesis en el caso y se despejan las dudas que el el instructor planteó a la Agencia Tributaria.
El juez Castro pidió mediante una providencia el 5 de mayo a Hacienda que aclarase varios aspectos sobre esta cuestión, después de que la defensa de Urdangarin presentara un escrito de alegaciones el 22 de abril en el que negaba que el duque de Palma hubiera cometido delito fiscal.

Hacienda reitera en su respuesta la posición que ya manifestó en informes anteriores de que Urdangarin utilizó Aizoon para cobrar por los trabajos que hizo para varias empresas, han informado fuentes jurídicas.
La defensa de Urdangarin negó el fraude fiscal y añadió que, aun aceptando las tesis de Agencia Tributaria, la cuantía presuntamente defraudada no alcanzaría los 120.000 euros que determinan la existencia de un delito penal contra la Hacienda Pública ni en 2007 ni en 2008.
En el escrito que presentó al juez, el abogado de Urdangarin rechazaba la hipótesis formulada por la Agencia Tributaria en un informe de enero de 2013 según la cual el duque de Palma utilizó Aizoon, empresa compartida al 50 % con la infanta Cristina, como sociedad interpuesta para percibir rentas derivadas de su propia actividad personal.
Según Hacienda, al no tributar esos ingresos como IRPF, Urdangarin se benefició del tipo impositivo más reducido del impuesto de sociedades, así como de la deducción de gastos personales
. Además, amortizó el impuesto de sociedades de Aizoon sin derecho alguno por su inactividad.

La Princesa está Triste ¿qué tendrá la Princesa?....y la última, de momento pregunta, ¿Por qué el Rey en lugar de mandarlos a WHasintong no frenó ese caballo desbocado de corruptelas y contabilidades paralelas? Algo así como Bárcenas.....

19 may 2014

Lindsey Wixson: "Debes aceptar lo que te hace diferente" La belleza imperfecta seduce.

Lindsey Wixson: "Debes aceptar lo que te hace diferente"

La belleza imperfecta seduce. Con 17 años, su diastema y su boca de geisha la convirtieron en la «supermodelo adolescente de Estados Unidos». Tres años después, sigue entre las mejores.

 

Lindsey Wixson 
 
Lindsey Wixson lleva vestido Private Dance Dress de maya con strass de María Escoté, cadena de oro amarillo de Lizzie Mandler y aros en metal dorado de Helene Zubeldia.

En 2011, Lindsey Wixson (20) tenía 17 años cuando se convirtió en «la top model teen de Estados Unidos»
. Quizá en el instituto de Wichita (Kansas) no fuera una adolescente más, pero tenía los mismos sueños que cualquier otra chica de su edad. Para ella, como para sus amigas –que no habían posado ante el objetivo de Steven Meisel ni habían protagonizado una gran campaña–, elegir el vestido del baile de graduación era lo más importante.
 La única diferencia estaba en la etiqueta de la prenda: en la de Lindsey ponía Jason Wu. «Fue un sueño hecho realidad. Mis padres se sentían muy orgullosos
. Sabían que la gente de la industria hablaba de mí, pero no podían creer que el mismo modisto que vestía a Michelle Obama hubiese creado un diseño exclusivo para mí», recuerda ahora en voz alta. ¿Su fórmula para mantenerse con los pies en el suelo en una industria acostumbrada a crear reinas efímeras? «Volver a casa».
Si hace dos años Models.com la situaba en el puesto 11 de su ranking, hoy, en el 20, sigue siendo una de las más solicitadas, sin haber tenido, como otras, que hacer las maletas y mudarse a Manhattan. «Nunca me he planteado cambiar de casa; vivir en Los Ángeles o la Gran Manzana es demasiado costoso [según un estudio de la consultora Mercer de 2013, Nueva York es la ciudad más cara del continente americano, debido, en parte, a la subida del precio de los alquileres]. Tampoco es el estilo de vida al que estoy acostumbrada. Yo he crecido en Whichita, que debe de tener unos 300.000 habitantes [según el último censo, más de 630.000]. Tenemos una ciudad, pero no es una gran urbe cosmopolita.
 Y aunque es gratificante que la gente te reconozca por tu trabajo, me siento más cómoda en un lugar tranquilo, rodeada de naturaleza, con mis amigos y la gente que de verdad me quiere».


Lindsey Wixson 
 
Lindsey ha comprado una casa en Kansas, quizá el estado más conservador de la unión. «En realidad, solo la pagué, pero no está a mi nombre; quería liberar a mi hermana de su hipoteca», observa. En el Medio Oeste no hay grandes almacenes como Macy’s. «Allí se organizan mercadillos en los que la gente vende lo que ya no quiere: trastos, muebles antiguos, moda vintage… y revistas viejas por 10 centavos. Yo tenía 12 años cuando empecé a interesarme por la moda.
 Me fascinaba pasar las páginas de los números que encontraba de Vogue», asegura mientras se prueba una de las pelucas.
 Dicen de ella que, durante las semanas de la moda, calcula la cantidad de desfiles que puede hacer al día por el estado de su cabello.
 Extensiones, fijadores, recogidos… Ser modelo perjudica seriamente la salud de cualquier melena. «Por eso siempre llevo un acondicionador de Bumble and Bumble», confiesa. «Aunque la clave es ser más selectiva en lugar de decir sí a todo».
Con una belleza casi hipnótica, su pequeña boca de geisha y su diastema seducen al equipo. «Te aseguro que no siempre fue así», insiste. «En el colegio, algunos niños pueden ser crueles. Es un serio problema.
 Por suerte, cuando sales al mundo real, la gente te juzga por tu personalidad. No tiene sentido preocuparse tanto por el físico.
 Debes aceptar lo que te hace diferente».
 Como dice Lagerfeld, «la clave para triunfar es no ser perfecta».

Lindsey Wixson 
Lindsey Wixson
 




 

Nieves Álvarez y el lobo......................................................................Carlos Risco


Vestido y falda de Prada, sandalias Birkenstock, anillo Sara Lasry y pendiente Maria Black para Net-à-Porter. En los labios, acentuando su forma natural, brillo efecto mojado Gloss Volupté de Yves Saint Laurent. Las pestañas tienen más volumen gracias a la máscara Volume Effet Faux Cils Baby Doll de Yves Saint Laurent. / Realización: Nono Vázquez / Nacho Alegre
Con la luz justa y otra perspectiva, Madrid deja de ser un poblachón manchego venido a más y juega a ser una señora capital, europea y culta.
 Será la primavera, o incluso un ojo que anhela algo distinto, pero al entrar en este viejo edificio del centro por su ascensor de madera y hierro, se nos antoja estar en París o en Viena, como si todas las casas de la ciudad también tuviesen paredes de paños pasteados en desconchón y bibliotecas sesudas con olor a tabaco viejo y a vidas repensadas.
 Dentro de este apartamento “bohemio-chic” (diría alguno) y “muy Truffaut” (diría otro), sucede la sesión de fotos con Nieves Álvarez.
 La modelo madrileña también ha venido a transformarse, a ser, una vez más, otra cosa
. A habitar otra piel. A desgarbarse.
 Un pequeño séquito la maquilla en el baño y el fotógrafo, catalán, fuma largamente en la terraza, queriendo ver en el horizonte de antenas su ciudad mediterránea.
 El final del invierno transforma a todos.
“Hola, soy Nieves”. La modelo, altísima, yegual, estatuaria, ensarta en dos besos al periodista acercando desde allá arriba su cara afilada en pómulos, sus labios voluptuosos y decidores, su sonrisa de boca y ojos.
 La Álvarez está que se sale por todos sus ángulos e inunda la sala circular donde estamos, liberando el aire cargado de adentro, ese aire respirado tantas veces, que ahora también quiere ser distinto y llamarse entonces fragancia
. De cerca, la modelo, la top de extremidades como palos, suelta su electricidad de hueso largo, su exuberancia de niña de minué.
En décimas de segundo se ha sacudido algo de ese polvo cósmico que Yves Saint Laurent, John Galliano o Karl Lagerfeld quisieron encontrar en ella, envolviéndola de alta costura como quien viste a una virgen para después adorarla como se adoraría a la mujer esencial.
“¿Pongo liquid face?”, pregunta sonriendo, mientras compone el rostro como una herramienta de Photoshop, sorbiéndose el propio gesto
. Maquilladores, estilistas, fotógrafos, camarógrafos, periodistas, directores de arte, todo el séquito ríe.
Más polvo cósmico. La realidad pierde rigidez y se prepara para la transformación.
 Las risas, el sol, el aire renovado. La sensación de disfrute se instala plácida e irremediablemente.
¿Le gustará a la modelo eso de transformarse en una mujer desgarbada? “Sí, me gusta que me transformen y que cada día sea una película diferente”, responde
. “Como modelo me suelen sofisticar mucho
. Pocas veces me dan la posibilidad de ser natural”.
Camiseta American Vintage, pantalón Tommy Hilfiger Collection y braguita Calvin Klein.
 El rubor de las mejillas es propio, pero convenientemente acentuado por el maquillaje en mousse Kiss & Blush Baby Doll de Yves Saint Laurent. / Nacho Alegre

Palabra de modelo

Estiran a la Álvarez en un sillón.
 El estilista persigue el encaje de tela escondido bajo la falda.
 Ella pone cara de maniquí, como invitando a algún ser imaginario a que la encarne durante esta sesión.
“Posar es crear un personaje a medida. Es igual que ser actriz, pero sin actuar
. Siempre digo que soy una actriz de cine mudo”, dice la modelo, que, como en la sublimación de los intérpretes, encuentra en sí misma ecos de esos mismos personajes:
“Me imagino ser otra, esa que no puedo ser.
 Se trata de soñar”, asegura sonriendo, dejando ver en sus ojos dos planetas brillantes.
Ni el matrimonio, ni los hijos, ni las pasarelas, ni la televisión han transformado las fantasías de aquella niña que soñaba con vestirse de mujer baraja para hacerle verónicas a un toro.
“Soy muy flamenca y muy taurina”, asegura.
 Por eso, cuando se la ve en Las Ventas, con gafas de sol de cupletera, se ríe por dentro, porque no va a figurar, sino a disfrutar.
 “Me gusta mucho aprender, me gusta mucho vivir”, dice cambiando el tono por una voz apasionada que anuncia ya los signos de exclamación. Hace unos días subió a Instagram una foto de su fiesta a puerta cerrada en un tablao flamenco.
“A mí no me lleves a una discoteca donde pongan música suave. ¡A mí dame caña!”. Palabra de modelo.
Después de haberse llevado mal con su cuerpo y de haber vivido una vida medio francesa y medio americana, cumple los 40 en Madrid con esa cara de beatitud de quien siente el aletazo de la divinidad en el ejercicio de su arte, cualquiera que este sea.
Decía el matador Juan Belmonte que en la vida, como en los toros, quien sabe parar, domina; y Nieves Álvarez, o tal vez la flamenca que lleva dentro, conoce bien los tiempos de la lidia y no se detiene, sino que se inventa nuevos lances, del diseño de ropa a la televisión (presenta en TVE el único programa español de la parrilla dedicado exclusivamente a su gremio, Solo moda).
“No puedo parar, así que empecé a hacer mi colección de ropa de niños, después me surgió el programa de televisión...”, espeta, como celebrando el lado amable de una profesión “de tigres y leones y egos enormes” donde ha luchado contra su propia soledad.
“No soy una mujer que se abra fácilmente.
 Nunca tuve tropecientos amigos, tampoco iba a fiestas, me he encerrado mucho en mí misma”.
Sudadera Pintón, short Antik Batik y sandalias Birkenstock.
 Una puede resultar sexy, pero sin imperfecciones en la piel, gracias al corrector Touche Éclat Collector Wild de Yves Saint Laurent. / Nacho Alegre
“¡Vivan los 40!”, exclama.
 Y resopla: “No me cambiaría por mí a los 18”.
 Tal vez porque sabe que para tener una visión nueva del futuro es necesaria una visión nueva del pasado, así que en su renacimiento se ha reconciliado con su cuerpo y jura que no busca a la niña que pasó por su rostro:
“La madurez física y mental que tengo ahora es mucho mejor, tengo otra seguridad como mujer”. Y sentencia en ráfaga: “No me asusta envejecer. No pretendo no tener arrugas. No lucho contra el espejo”
. Pero a quien no quiere aniquilar es a su niña interior, esa criatura que no entiende “la maldad ni la mala educación” y le hace parecer “un poco naíf”.
 Nieves Álvarez y la belleza rilkeana, el inicio de “aquello terrible que todavía podemos soportar”.
Interrumpen la conversación para corroborar su talla de sujetador. ¿Cogemos la B, entonces?, le preguntan. “Sí, la B”, responde.
 Se van.
La modelo mira ahora al entrevistador y dice: “Es que no soy nada”
. Pero esta nada de 1,80 se sabe mujer “muy fuerte”, con “una capacidad de aguante brutal” en el que caben las explosiones fortuitas: “Una cosa es que sea paciente, otra que sea boba”, dice, con risita de tremenda.
Y regala una máxima vital: “Todos tenemos problemas, dudas, inquietudes, pero yo ante las dificultades me crezco y lucho. No me rindo fácilmente”.
 Aunque reconoce que también necesita volverse adentro. Para las modelos, el ruido del mundo también está hecho de silencios: “
Soy una mujer de lágrima fácil, pero cuando caigo en momentos de melancolía sé frenarme”
. Tal vez por su vida consciente, cuando la modelo no se siente bella por dentro y tiene que exudar belleza para una cámara desconocida, entra en diálogo íntimo con lo que lleva puesto, se funde en el personaje y se da a su arte. “Hay que saber sentir la ropa.
 Cuando me ponen un traje de alta costura pienso cómo sería esa mujer que lo lleva.
 Lo importante de una modelo es que sepa llevar”
. De nuevo, la modelo como actriz que posa como instrumento de libertad.
Y convence.
 Tal vez porque a través de los actores, de los modelos, los humanos podemos darnos cuenta de que no estamos aprisionados en nosotros mismos.
Chaqueta beisbolera New Era, braguitas Masscob y sandalias Birkenstock.
 La indumentaria juguetona no es óbice para una piel luminosa y perfecta: aquí, Nieves lo consigue con el nuevo fondo de maquillaje Le Teint Touche Éclat de Yves Saint Laurent. / Nacho Alegre
La sesión sigue
. Nieves Álvarez ha vuelto a transformarse
. No sabemos en qué personaje se ha metido, pero sonríe.
Vestido, sujetador y braguita Dolce & Gabbana, sandalias Gucci y collar Pomellato. 
La piel se mantiene vital y luminosa, sin signos visibles de edad, con el Serum Forever Light Creator de Yves Saint Laurent. / Nacho Alegre