Leo a Javier Marías y me preocupa saber que los sucesivos Gobiernos en
España hayan aplicado en miles de casos la Ley de Indultos de 1870 por
la que se da potestad al poder ejecutivo para indultar discrecionalmente
al convicto que se le antoje.
Si eso es así, si unimos este hecho al de
la lentitud de la justicia –que predispone al olvido público de las
causas judiciales–, me parece que va a ser difícil que todos estos casos
de corrupción que nos asaltan a diario puedan llegar a una condena para
que al menos nos sintamos arropados por la ley y el derecho: el que
roba, defrauda, malversa fondos públicos, extorsiona o utiliza el
tráfico de influencias desde las más altas magistraturas del poder
debería ser castigado para que cunda el ejemplo… pero si los ciudadanos
tenemos que esperar la resolución de largos juicios que al final vayan
abocados, en los casos que el Gobierno determine, a un indulto, apaga y
vámonos. En todos los casos que se nos vienen a la cabeza, el Gobierno
actual tendrá que tener especial cuidado en medir las consecuencias de
un eventual indulto porque a los ciudadanos solo les faltaría ya la mera
sospecha de no estar protegidos por un sistema judicial justo para
tirar la toalla y cambiar de país o languidecer.
14 may 2013
Sueños delatores....................Rosa Montero
Los sueños, esa otra vida secreta que tenemos por las noches, siempre han fascinado a los seres humanos. ¿Por qué soñamos? Lo cierto es que no se sabe con seguridad
. A lo largo de la Historia se han barajado diversas explicaciones a ese conjunto de imágenes tan raras y tan vívidas que de repente se nos encienden en la cabeza mientras dormimos
. Lo más tentador, naturalmente, ha sido considerarlos un mensaje del otro mundo, puesto que la vida dormida parece una existencia paralela, más allá de las fronteras de lo real.
Santones, adivinos y profetas han visto en los sueños su teléfono directo con las divinidades, la vía más idónea para recibir los mensajes sagrados
. Pero no es necesario ser un gurú profesional para ponerse a interpretar los propios sueños como un desasosegante aviso de ultratumba.
Calpurnia, la mujer de Julio César, tuvo repetidas pesadillas que le hicieron colgarse del cuello de su marido implorándole que no acudiera al Senado el día que fue asesinado, o eso cuenta la conocidísima leyenda (claro que quizá la buena señora fuera una paranoica y se le colgara del cuello cada vez que salía de casa, las leyendas nunca cuentan los pronósticos fallidos); y los guerreros del pasado, desde Alejandro el Magno a Solimán el Magnífico, solían mostrar una inquietante tendencia a soñar estrategias y augurios en la víspera de las grandes batallas.
Cosa que por otra parte no me extraña, porque incluso hoy resulta difícil escapar por completo de la pegajosa verosimilitud que tienen algunos sueños, del temor ancestral e irracional a que sean un presagio.
Luego está la parte interpretativa de la psique, el simbolismo freudiano del inconsciente.
También en este territorio ha habido mucha basura, muchos manuales absurdos que aseguran, por ejemplo, que soñar con fuego tiene connotaciones sexuales u otras tonterías semejantes.
Pero si se intenta comprender de forma rigurosa qué representa cada sueño para cada persona, creo que la interpretación puede tener bastante sentido
. Porque los sueños nacen del inconsciente, o al menos mantienen un contacto más directo con él, más libre de represiones y controles; así que resulta razonable pensar que nuestros sueños, o al menos algunos de ellos, nos describen de una manera simbólica y profunda.
Que hablan de nuestras angustias y de nuestros deseos, aunque a menudo no sepamos comprenderlos. Quiero decir que son una especie de lenguaje.
Confuso y aproximativo, pero lenguaje.
Aunque todavía no hay una explicación científica definitiva sobre la causa de los sueños, las últimas y más plausibles teorías apuntan al hecho de que esas imágenes intensas que tantos santones tomaron por la voz de Dios son en realidad la basura del cerebro, una descarga de nuestro sistema neuronal.
Mientras dormimos, el cerebro sigue activo y se “limpia” automáticamente, como el ordenador que se queda autoanalizándose mientras nosotros nos vamos a la cama.
Lo cierto es que necesitamos los sueños de manera esencial; diversos experimentos han demostrado que, si se permite dormir a los sujetos pero se les impide soñar (un 25% de nuestras noches las pasamos soñando y esos periodos son identificables por los rápidos movimientos de los ojos bajo los párpados cerrados), a los pocos días los individuos están agotados y padecen claros desequilibrios psíquicos.
Soñar regula nuestra mente.
Pero para experimento espectacular y espeluznante, el que acaban de hacer en el Laboratorio de Neurociencia Computacional ATR de Tokio, según recoge la revista Science.
Un tal Yukiyasu Kamitani convenció no sé cómo a tres pobres sujetos a que se prestaran a la tortura de pasarse largas sesiones de tres horas al día, durante diez días, metidos dentro de un claustrofóbico y ensordecedor tubo de resonancia magnética.
Cuando los sujetos se dormían en el tubo, pese a todo (supongo que se someterían a un drástico programa de vigilias para lograrlo), y empezaban a soñar, los investigadores los despertaban y les pedían que describieran las imágenes oníricas que estaban teniendo.
Este proceso se repitió hasta 200 veces con cada sujeto. Y ahora viene la parte aterradora y despampanante del experimento: cruzando por ordenador los gráficos de la resonancia magnética con los contenidos expresados por los durmientes, Kamitani ha logrado “adivinar” con un 60% de acierto en qué estaban soñando sus sujetos con sólo ver el dibujo de las ondas cerebrales.
Si estos resultados son fiables, lo que implica es tremendo: sería el primer paso para conseguir una máquina capaz de leer los pensamientos.
Al final va a ser verdad que los sueños son la llave de nuestra mente.
Twitter: @BrunaHusky
www.facebook.com/escritorarosamontero
www.rosa-montero.com
Poesía y prosa del paisaje
“Sé de un lindero donde crece el tomillo silvestre,
donde se mecen las violetas y las prímulas, tapizado por olorosas madreselvas, por fragantes rosas de almizcle y bellos escaramujos
. Allí duerme Titania una parte de la noche, reclinada al arrullo de esas flores…”.
W. Shakespeare: Sueño de una noche de verano.

Water Path


Hojas de luz, realizadas en tela con la técnica del papel picado, un oficio artesanal de gran tradición en México. Susoendidas sobre el callejón lateral del actual Museo de Arte Contemporáneo, filtran la luz generando un juego de claroscuros. Juárez las concibió como historias en papel que aluden a la función y el significado de este edificio del centro histórico de San Luis de Potosí, que fue primero mercado y luego Casa de Correos.

Frames, fragmented landscape

Inner forest y Frames, fragmented landscape son dos miradores sobre los fiordos noruegos, realizados con los materiales que proporcionan los impresionantes bosques de pinos que bordean la costa. Madera, en un caso; en el otro, semillas.


donde se mecen las violetas y las prímulas, tapizado por olorosas madreselvas, por fragantes rosas de almizcle y bellos escaramujos
. Allí duerme Titania una parte de la noche, reclinada al arrullo de esas flores…”.
W. Shakespeare: Sueño de una noche de verano.
Poesía y prosa del paisaje
Por: Pilar Gómez-Centurión
| 14 de
mayo de
2013
Water Path
¿Paisaje? ¿qué es paisaje? ¿Es
Naturaleza o es un artificio creado por nuestra mirada? ¿es un espacio,
una emoción, una estampa pintoresca? ¿es arte o es, como afirma Anne
Cauquelin, el lenguaje que describe y construye el mundo?
"El paisaje es un recurso patrimonial de
la sociedad, un elemento fundamental para lograr la sostenibilidad
ambiental, económica, cultural y social de nuestro territorio.
Debemos
considerarlo un legado para las generaciones futuras ya que del paisaje
dependen el bienestar y la calidad de vida de las personas
.
Personalmente, me interesan las emociones estéticas, sensoriales y
emotivas que produce, así como su valor patrimonial como transmisor de
identidad cultural y territorial. Estamos asistiendo a una
revalorización positiva del paisaje
. Cada vez son más los profesionales
que de manera interdisciplinar proponen nuevas alternativas y dinámicas
para su conservación, valoración, gestión y planificación".
Así lo define el arquitecto mexicano Iván Juárez.
Cuando le conocí vivía en Barcelona donde llegó para pasar un par de
meses y se quedó diez años. En 2009 recibió el premio Young Architects
que concede The Architectural League de Nueva York, y decidió regresar a
casa.
"Volví porque en México existe un
interés creciente por generar proyectos que fomenten la sensibilización
de la sociedad hacia su propio paisaje natural y cultural.
Además me
interesaba mucho compaginar la actividad profesional con la académica y a
partir de ese año empecé a colaborar con una de las universidades
públicas más importantes, la Universidad Autónoma de San Luis de Potosí,
como profesor de proyectos en las carreras de Arquitectura y de Diseño
Urbano y del Paisaje.
El estudio (x-studio : : Ivan Juarez) mantiene
además un convenio con la Escuela de la Naturaleza y el Paisaje de
Blois, en Francia, para que sus alumnos realicen prácticas profesionales
con nosotros. También estoy iniciando una propuesta de colaboración con
artesanos, ya que en mi país existe una gran tradición artesanal que me
parece interesante integrar".
Desde hace unos meses, es Miembro del
Sistema Nacional de Creadores de Arte, como reconocimiento del Consejo
Nacional de las Artes de México a su trayectoria profesional.
Close-Up es
un homenaje al paisaje natural de Brasil –que contiene la mayor
biodiversidad del mundo– capturando detalles de su naturaleza
exhuberante mediante una serie de muros-ventana realizados con la misma
madera y color con que se hacen los andamios y las cercas de los
edificios en construcción.
"El estudio nació con la idea de
desarrollar la relación del individuo con su espacio desde diferentes
campos de la cultura. Los proyectos parten de la arquitectura pero se
nutren de influencias que no siempre tienen que ver con ella. En muchas
ocasiones la pauta nos la proporcionan el cine, la música, la danza, la
literatura o la pintura. Me interesa, por ejemplo, la poética de la luz
en artistas como James Turrell o Caravaggio; la narrativa de autores
como Juan Rulfo, Enrique Vila-Matas, Roberto Bolaño y Haruki Murakami; los espacios literarios de Borges; el manejo del silencio en los proyectos de Tadao Ando; la búsqueda constante de Picasso; la sensualidad de la imágenes de Edward Weston. Admiro la obra de Lina Bo Bardi y de paisajistas como Roberto Burle Marx y Gilles Clément".
Hojas de luz, realizadas en tela con la técnica del papel picado, un oficio artesanal de gran tradición en México. Susoendidas sobre el callejón lateral del actual Museo de Arte Contemporáneo, filtran la luz generando un juego de claroscuros. Juárez las concibió como historias en papel que aluden a la función y el significado de este edificio del centro histórico de San Luis de Potosí, que fue primero mercado y luego Casa de Correos.
"Mi punto de partida no es la forma sino
el sentimiento, conseguir que las resonancias del lugar emerjan y
comuniquen emoción. Me conmueven lugares, formalmente tan distintos,
como la Alhambra; el Monasterio de Santa Catalina de Siena, en Arequipa (Perú); las termas de Valls de Peter Zumthor; el convento de La Tourette; las casas de Luis Barragán;
la sobriedad de Santa María del Mar, en Barcelona; la arquitectura
precolombina o el otoño en Vermont con su vibrante sinfonía de colores".
Frames, fragmented landscape
Inner forest y Frames, fragmented landscape son dos miradores sobre los fiordos noruegos, realizados con los materiales que proporcionan los impresionantes bosques de pinos que bordean la costa. Madera, en un caso; en el otro, semillas.
Tejido de luz. En
la isla brasileña de Itaparica, en Bahia de Todos os Santos, las
palmeras, introducidas en 1553, han adquirido un gran significado por la
infinidad de usos que proporcionan a la gastronomía y artesanía
locales. Con sus hojas está hecho este entramado, una celosía vegetal
que enmarca el paisaje y fragmenta la luz generando un bordado de
destellos que van transformando su aspecto a lo largo del día. Al
atardecer, su aparente solidez se diluye y queda difuminado en el
paisaje.
La sanidad pública financiará el bótox para tratar la migraña crónica
La toxina botulínica tiene una veintena de aplicaciones aparte de la estética. / age fotostock
En tiempos de recortes, la sanidad ha aprobado la financiación de la
toxina botulínica A (bótox) para tratar la migraña crónica, según ha
anunciado el laboratorio Allergen.
El popular tratamiento estético gana así otro territorio de acción que fue el que originalmente se pensó: el control de procesos de sobreestimulación nerviosa.
En este caso, el que produce la secreción de un neurotransmisor, el CGRP, ha explicado el neurólogo Julio pascual.
Otros tratamientos con mecanismos de acción similares son, por ejemplo, los que usan la toxina para el leferospasmo, la incontinencia urinaria o la sudoración excesiva.
La migraña crónica se define porque durante tres meses seguidos hay, al menos, 15 días de cefalea y, de ellos, ocho son de migraña, ha dicho la neuróloga Margarita Sánchez del Río.
Aproximadamente el 2% de la población la padece en algún momento de su vida, un porcentaje que se mantiene bastante estable porque unas personas la sufren y otras dejan de padecerla, aclaró Pascual.
Aunque el efecto como inhibidor de procesos de hiperexcitabilidad se descubrió hace más de un siglo, fue en los noventa, a raíz de lo que declaraban personas que estaban usando bótox con fines estéticos, cuando se empezó a investigar su uso para tratar las migrañas, contó Pascual.
Entre los efectos que se han medido en las dos ramas del estudio Preemp, que ha involucrado a 1.400 pacientes, está que el 70% de los pacientes vieron reducidas sus crisis a la mitad, que tienen ocho días menos de cefaleas al mes, que pasan de 300 a 150 horas de dolor de cabeza al mes y que redujo en tres o cuatro pastillas los otros medicamentos para el tratamiento que debían tomar.
Además, como el bótox es muy conocido, el perfil de seguridad y sus efectos adversos eran “los esperados”, dijo el médico, como dolor en la zona de los pinchazos (hasta 30 en cada sesión) o la “caída del párpado”.
Estos son temporales, como el efecto del tratamiento, ya que lo normal es aplicarlo cada tres meses hasta que el paciente dice que ya no tiene los ataques, dijo Sánchez del Río.
En ningún caso “es una curación”, insistieron los médicos.
Pero, aparte de sus resultados, la decisión de financiarla públicamente tiene un motivo económico. Según las cuentas que ofrecieron Pascual y Juan Pedro Franco, de Allergan, el fármaco supone un ahorro de 239 euros al mes solo teniendo en cuenta la medicación y las visitas a médicos y urgencias que se evitan. Como el tratamiento estándar cuesta 330,15 al trimestre (155 unidades de toxina a 2,13 euros la unidad), el ahorro es de 1.547 euros al año.
El uso de la toxina es solo el penúltimo paso de las investigaciones sobre la migraña crónica, una enfermedad que según Pilar, una afectada “te deja sin vida”.
La causa de la enfermedad es genética, pero necesita otros factores para desencadenarse. La importancia del neurotransmisor CGRP es tanta que Pascual ya está trabajando en su uso como un indicador de diagnóstico y evolución de la enfermedad. Con ello se tendría una herramienta precisa aparte del calendario de los días con o sin ataque de los afectados.
El popular tratamiento estético gana así otro territorio de acción que fue el que originalmente se pensó: el control de procesos de sobreestimulación nerviosa.
En este caso, el que produce la secreción de un neurotransmisor, el CGRP, ha explicado el neurólogo Julio pascual.
Otros tratamientos con mecanismos de acción similares son, por ejemplo, los que usan la toxina para el leferospasmo, la incontinencia urinaria o la sudoración excesiva.
La migraña crónica se define porque durante tres meses seguidos hay, al menos, 15 días de cefalea y, de ellos, ocho son de migraña, ha dicho la neuróloga Margarita Sánchez del Río.
Aproximadamente el 2% de la población la padece en algún momento de su vida, un porcentaje que se mantiene bastante estable porque unas personas la sufren y otras dejan de padecerla, aclaró Pascual.
Aunque el efecto como inhibidor de procesos de hiperexcitabilidad se descubrió hace más de un siglo, fue en los noventa, a raíz de lo que declaraban personas que estaban usando bótox con fines estéticos, cuando se empezó a investigar su uso para tratar las migrañas, contó Pascual.
Entre los efectos que se han medido en las dos ramas del estudio Preemp, que ha involucrado a 1.400 pacientes, está que el 70% de los pacientes vieron reducidas sus crisis a la mitad, que tienen ocho días menos de cefaleas al mes, que pasan de 300 a 150 horas de dolor de cabeza al mes y que redujo en tres o cuatro pastillas los otros medicamentos para el tratamiento que debían tomar.
Además, como el bótox es muy conocido, el perfil de seguridad y sus efectos adversos eran “los esperados”, dijo el médico, como dolor en la zona de los pinchazos (hasta 30 en cada sesión) o la “caída del párpado”.
Estos son temporales, como el efecto del tratamiento, ya que lo normal es aplicarlo cada tres meses hasta que el paciente dice que ya no tiene los ataques, dijo Sánchez del Río.
En ningún caso “es una curación”, insistieron los médicos.
Pero, aparte de sus resultados, la decisión de financiarla públicamente tiene un motivo económico. Según las cuentas que ofrecieron Pascual y Juan Pedro Franco, de Allergan, el fármaco supone un ahorro de 239 euros al mes solo teniendo en cuenta la medicación y las visitas a médicos y urgencias que se evitan. Como el tratamiento estándar cuesta 330,15 al trimestre (155 unidades de toxina a 2,13 euros la unidad), el ahorro es de 1.547 euros al año.
El uso de la toxina es solo el penúltimo paso de las investigaciones sobre la migraña crónica, una enfermedad que según Pilar, una afectada “te deja sin vida”.
La causa de la enfermedad es genética, pero necesita otros factores para desencadenarse. La importancia del neurotransmisor CGRP es tanta que Pascual ya está trabajando en su uso como un indicador de diagnóstico y evolución de la enfermedad. Con ello se tendría una herramienta precisa aparte del calendario de los días con o sin ataque de los afectados.
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