Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

23 feb 2013

Así es el ‘tijeretazo’ que quiere el presidente de RTVE

Rtve
RTVE ha enviado a los sindicatos una propuesta de negociación para un nuevo convenio colectivo de los trabajadores del ente público, con el que pretende ahorrar 35 millones de euros en gastos en materia de personal.
“Se ajustarán los costes de personal que no impactan directamente sobre el salario, afectando en la menor medida a éstos. Se plantea una racionalización del sistema retributivo, simplificando su estructura y aumentando el peso de las retribuciones variables frente a las fijas, y una reducción de los gastos en materia de personal con una cifra objetivo de 35 millones de euros, incluida la reducción de salarios de los Directivos de la Corporación”, asegura un comunicado interno al que ha tenido acceso 233 Grados.
La dirección, que justifica los recortes por la reducción del 20 por ciento del presupuesto total de RTVE debido a la crisis, pretende también conseguir una mayor flexibilización de las condiciones laborales en materia de jornada y horario.
Además, se pretende una modificación del sistema de clasificación profesional, para tratar de conseguir otro “menos compartimentado”, que garantice una mayor “movilidad” y “versatilidad” de los trabajadores.
Una vez recibida la propuesta, los sindicatos han respondido con comunicados dirigidos a los trabajadores de RTVE, en los que detallan algunas de las medidas que pretende la junta directiva del ente que preside Leopoldo González-Echenique, medidas que califican como de “neoesclavismo” o "atraco”.
- Supresión de un porcertaje sin determinar de las pagas de marzo y septiembre.
- Eliminación de los saltos de nivel del salario base: un salario y un nivel de complementos por cada grupo profesional.
- Congelación de la antigüedad: independientemente del nivel económico y del número de trienios, 30 euros por cada trienio.
- Eliminación de la paga de los diez años y de las vacaciones por 20 años de servicio.
- Eliminación del plus de jornada fin de semana de dos días: única jornada de fin de semana de 35 horas en tres días.
- Eliminación de las rutas y plus de transporte.
- Reducción drástica de los gastos sindicales.

El último que apague La luz

Lluís Bassets, director adjunto de 'El País': ‘El papel tiene un futuro muy corto’

Lluis-bassets'El último que apague la luz', con este título tan aparentemente pesimista sobre el futuro del periodismo, el periodista y director adjunto del diario 'El País', Lluís Bassets, arranca su ensayo, editado por Taurus, en el que reflexiona sobre el cambio en el modelo de negocio que vive la prensa y afirma que los periodistas tienen la obligación de "buscarse la vida" para seguir haciendo periodismo de calidad.
"Debemos hacerlo sí o sí, no es un problema de optimismo y pesimismo, la dificultad ahora es mucho mayor, pero debemos hacerlo", ha señalado en una entrevista con Europa Press el periodista, que ha reivindicado la verificación de las informaciones como "el núcleo del oficio" que hay que preservar e "intentar mantener en el nuevo mundo digital", en el que el modelo de negocio es mucho más "caótico" que el de los medios de comunicación tradicionales.
Para Bassets, a partir de ahora "ya no hay una formula que sirva para todo".
 "Hemos tenido una época de oro, empresarialmente y para los periodistas, en que había muchos periódicos en el mundo, con amplísimas redes de corresponsales, pero esto se acabó. Esto no lo vamos a ver nunca más y tenemos que ver cómo nos espabilamos para intentar organizar el periodismo de forma que podamos dar información veraz", ha indicado.
En este sentido, el periodista ha argumentado que la "vieja institución" del periódico, entendida como "la empresa familiar que daba empleo a centenares de personas, desde obreros manuales hasta intelectuales más destacados del país" y que actuaba como "contrapoder que se miraba cara a cara con el poder" está "en trance de desaparecer" tras casi dos siglos de vida y ser sustituido por un "'boom' de la información mucho más diverso, más caótico y menos estable", con unos ingresos probablemente inferiores.
El papel tiene "un futuro muy corto"
Concretamente, sobre el horizonte de los periódicos en papel, el periodista ha opinado que "tienen un futuro muy corto", aunque ha reflexionado que "alguno sobrevivirá" y ha señalado que tampoco en esto existe un modelo único.
 Así, ha recordado que mientras algunas cabeceras han tomado la decisión de dejar de imprimirse en Estados Unidos, otras están optando por limitar su edición impresa al fin de semana.
Sin embargo, Bassets ha afirmado que los periodistas no deben "resignarse" ni esperar "a que acuda un genio del mundo digital a resolver el problema", sino que deben "reinventarse" para que "siga existiendo periodismo de calidad".
Para ello, ha opinado que los modelos de pago en Internet son "imprescindibles", aunque también ha apuntado a otros "experimentos" que están funcionando, como por ejemplo la ONG ProPublica, que financia sus trabajos periodísticos a base de donaciones.
Por todo ello, ha argumentado que hay que reconocer el estado en que se encuentra la industria y "no rendirse" en lo fundamental. "Esto se acaba y ahora hay que esforzarse por salvar el núcleo más valioso y definitorio de nuestro oficio que es la verificación de las informaciones, que es la veracidad, para intentar mantener esta cultura en el nuevo mundo digital", ha concluído.
Todo cambia y está cambiando, hace mucho que se dice sobre ell Periódico de papel como los Libros, en un futuro vivirán o convivirán, la prensa local da regalos al comprar los domingos, algo que ya hicieron los Bancos, una vez me dió un banco a cambio de hacerme un seguro, una Toalla de la Sirenita, un boligrafo y un Almanaque, tb dan sartenes, cristaleria, vaya que sales como de unos Grandes Almacenes.

Un gentelman, que hacia reir y daba miedo.

De Cary Grant se decía que actuaba bien hasta de espaldas.
Y es verdad. Pocos actores han derrochado tanta elegancia y clase en las pantallas de cine y ningún otro ha vestido el esmoquin con tanta corrección. Su nombre es sinónimo de alta comedia, de maneras refinadas y de sonrisa seductora, como demostró en Historias de Filadelfia o La fiera de mi niña
. Pero, a lo largo de su carrera, también prestó su físico a films de intriga como Sospecha o Con la muerte en los talones, y a películas de aventuras como Gunga Din.
En todas ellas exhibió, como sello de marca, una gran naturalidad que no le impedía mostrar de forma sutil las zonas oscuras y las contradicciones de los personajes cuando así lo requería la historia. Y en estos casos su interpretación se mezclaba, más que nunca, con su biografía y su personalidad
Porque lo cierto es que, a pesar de todos sus éxitos, Cary Grant no tuvo una vida fácil.
Su verdadero nombre era Archibald Alexander Leach.
 Nació en Inglaterra el 18 de enero de 1904 en una familia muy modesta.
 Cuando era niño su madre tuvo que ser internada en un hospital mental, aunque él tardó varios años en saberlo.
 Desde muy joven destacó su vena artística y creativa. Le gustaba la magia y, siendo un adolescente, descubrió el mundo del music hall y de los escenarios. Formó parte de una compañía teatral que recorrió Inglaterra y con dieciséis años se embarcó rumbo a América.
“Llegar a ser una estrella de cine es como subirse a un tranvía”, dijo en una ocasión. “Hay tantos actores y actrices, que se está como en una lata de sardinas.
 Cuando llegué a Hollywood, Carole Lombard, Gary Cooper, Marlene Dietrich, Greta Garbo y Fred Astaire ya se habían subido al vagón”.
Pero Gary Grant consiguió también encaramarse al tranvía que conducía a la fama y al éxito. Firmó un contrato con la Paramount a comienzos de los años 30.
El estudio le cambió el nombre y comenzó así una carrera triunfal que abarcó casi cuatro décadas en las que trabajó a las órdenes de algunos de los directores más prestigiosos de Hollywood como Alfred Hitchcock, Howard Hawks, Stanley Donen o George Cukor.
Una trayectoria profesional llena de gloria y de fama que, sin embargo, nunca logró llenar un vacío interior que provenía de su infancia y que, al parecer, le acompañó hasta su muerte.
 Estuvo casado cinco veces y a lo largo de su vida tuvo algunos problemas con el alcohol y también con las drogas, ya que durante algún tiempo consumió LSD. Unas pequeñas motas de polvo que, sin embargo, nunca lograron ensuciar el impecable traje que Cary Grant siempre vistió en las pantallas de cine.

Terapia de pareja

Ya se puede poner Báñez como se ponga, que cada matrimonio tiene su convenio.

 Pasado el furor de los primeros tiempos, llega una tesitura en que es mejor estar mal acompañados que solos, y todo vale para ir parcheando el asunto.

 

Me ha salido una erupción tamaño Vesubio en el centro de gravedad del careto.
 El hocico, no, bocazas, la sotabarba, que no todas tenemos tiempo ni pasta para pasarnos el cedazo y limarnos las asperezas y el maxilar si hace falta, y no miro a nadie, Letizia.
 Al grano: he ido al médico y dice que lo mío es una calentura como un camión cisterna de mi propia mala sangre. Que eso es que tengo problemas de curro, de amores, o todo junto.
 Y que somatizo segregando pus a hectólitros. Chica, me quedé muda. Primero, porque acertó de pleno, la eminencia. Y segundo, porque una tiene su reputación de superwoman, y no le voy a contar mi asco de vida al matasanos del seguro.
Total, que me he tapado la pústula con un parche antiséptico y aquí sigo, dando el callo y apretando los piños, que decía la Pantoja.
A ver si te crees que todas las parejas son tan perfectas como Carlos Moyà y Carolina Cerezuela, venga a engendrar querubines con tanta escapada romántica. O como Alfonso y la Duquesa, que se van a Tailandia a hacerse la pedicura en plan amor loco.
O como Charlene y Alberto de Mónaco, todo el día comiéndose a besos de Judas en los saraos de Montecarlo. Pues no.
En todas las alcobas cuecen habas. Y si no, malo. Eso es que están más quemadas que Jesús Sepúlveda y Ana Mato.
Yo cuando se supo que la ministra y el exalcalde habían roto pero seguían casados de cara a la galería, no vi noticia ninguna. Al menos, ellos se confiesan de derechas y católicos
. Anda que no conozco a pijos, progres y ateos furibundos que no se hablan con el respectivo pero no se separan ni aunque se den con las astas en los techos. Por los críos, por los padres, por la hipoteca, por el barco, porque uf, qué lío el papeleo. Por las joyas de cada corona, vaya
. O por la Corona propiamente dicha.
Ya se puede poner Báñez como se ponga, que cada matrimonio tiene su convenio.
Pasado el furor de los primeros tiempos, llega una tesitura en que es mejor estar mal acompañados que solos, y todo vale para ir parcheando el asunto. Mira a Michelle y Barack Obama, destilando tensión sexual a chorro, y resulta que, cuando llega un puente largo, ella se lleva a las niñas a esquiar a Aspen y él se pira a jugar al golf a Florida
. Que tienen sus trifulcas, que ella le habla a él como un carretero de Milwaukee, y que lo lleva más derecho que a un marine, dicen en la Casa Blanca. No me extraña. A esa Michelle de morros, valga la redundancia, se le debe de cuadrar hasta Bo, el chucho de aguas del comandante en jefe.
Yo no digo nada, pero lo de darse un espacio y un tiempo, o salva una pareja, o la sentencia. Como el poleo, que o te arregla el cuerpo, o echas lo que te revuelve las tripas. Mira a Marichalar, pobre, expulsado del paraíso tras el cese temporal de la convivencia con Elena. Menos mal que el tiempo pone a cada uno en su sitio, y, mientras el cuñado guapo declara hoy como imputado con un pie en el talego, el dandi soriano sigue alternando tan pichi con su pandi de ricachones, modeluquis e it-ladies.
 Con sus mallas de amebas y sus pashminas nido de cigüeña, vale, yo no digo que no tenga delito. Pero, que se sepa, en el Código Gallardón no está penado con trullo el hiperpijismo.