Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

28 ene 2013

El secreto de Jane Austen

Hace dos siglos, tal día como hoy, aparecía 'Orgullo y prejuicio', de Jane Austen, una de las obras esenciales de la literatura universal.

 

La escritora británica Jane Austen (1777-1817) / EL PAÍS

La sabiduría es mejor que el ingenio y, a la larga, sin duda, tendrá la risa de su lado.
Jane Austen
Hay escritores que nos gustan, escritores a los que admiramos y escritores a los que quisimos desde el primer párrafo del primer libro suyo que nos tuvo entre sus manos.
 Escritores entrañables cuyas historias se vuelven parte de las nuestras. Jane Austen (1775-1817) es una de ellos.
No solo es admirable o fascina, sino que sus novelas son un legado esencial que cuanto más pronto se entrega con más alegría se contagia.
No mucho antes de que la querida Jane se volviera una celebridad del siglo veinte, yo le regalé a mi hija, de trece años, la novela que a partir de entonces es la llave de nuestras mejores conversaciones.
 Porque desde los noviazgos hasta los acantilados encuentran cobijo en la sencillez y la inteligencia de lo que narra.
Hay, tras la voz que escribe Orgullo y Prejuicio, una mujer sabia que, a los veinte años, discierne como si llevara cincuenta reflexionando sobre los vicios y virtudes de los seres humanos.
En medio de una vida tranquila, dentro de una familia armoniosa y de costumbres sencillas, Jane escribió, para leerles a sus hermanos, historias que resultan emocionantes porque tras el cuento de quién se casa con quien, ella entrega la fuerza de una narradora capaz de desentrañar los entresijos de un mundo mucho más complejo que el regido por las formas y las apariencias de su tiempo. ¿Cómo no leerla con humildad y sin prejuicios, con asombro y devoción?
Primera página de la edición de 'Orgullo y prejuicio', de Jane Austen, del 28 de enero de 1813. / EL PAÍS
No digo nada nuevo al afirmar que, mientras Jane escribía, el mundo de las mujeres terminaba en la puerta de sus casas
. Por inteligentes que fueran: la mamá de Jane era una mujer ilustrada, que al tiempo en que cuidaba una casa con siete hijos y varios alumnos de su marido, alcanzó a tener tiempo para escribir algo de poesía.
 Cierto que Jane tuvo a su alcance los libros de la biblioteca de su padre y que pudo leer desde niña con placer y alegría, pero no hubo en ella ni el remoto sueño de convertirse en alguien cuya primera y explícita profesión fuera escribir.
Menos aún imaginar el reconocimiento y la exaltación de su trabajo.
Hace tiempo intenté, como cualquier lector incauto, indagar qué amores, qué precisa memoria había urgido a Jane a escribir.
 Leí lo que pude sobre su vida en Pemberly, el cariño de su padre, el gusto por sus hermanos, su intensa amistad con Cassandra, su hermana.
 Leí de su gusto en el campo y su reticencia en Bath, leí sus cartas, su fervor y quise relacionar las nimiedades que se saben y lo mucho que se ignora con los libros de la distinguida y encantadora miss Austen. Como si alguien que se dedica a escribir no debiera saber que la realidad es una anécdota más entre las muchas que imagina un escritor.
 Así las cosas, conseguí estar segura de que Elizabeth Bennet, el personaje esencial de Orgullo y prejuicio, fue una mujer audaz que lo sigue siendo, como fueron y siguen siendo: su mamá un soliloquio en voz alta, sus hermanas menores unas frívolas, su papá un lector escéptico, su hermana mayor una suave y hermosa criatura.
 Pero que no es de la biografía de Jane, sino de su talento, su sentido del humor, su mirada y su imaginación, que salieron estos personajes.
Pionera sonriente, Jane hizo su camino sin aspavientos, pero no creo que ignorando la fuerza de su literatura. Jamás escribió nada en que hablara de sí misma como la creadora de algo excepcional, pero tiene que haber sabido que su prosa encantaba y era de una elegancia y de una sonoridad nada usual
. No creo que imaginara cuánto íbamos a quererla doscientos años después, ni de qué modo sus libros iban a entrar por nuestras casas en todos los idiomas y por todos los medios, haciéndonos saber que la incertidumbre y la honradez, la fuerza de las convicciones y la generosidad, siguen siendo actuales.
Los ojos de Jane Austen eran premonitorios.
 Alguien creería que estoy loca si digo que fue una feminista, pero la verdad es que ninguna de sus heroínas tuvo a bien suicidarse para salir de un entuerto, mejor lo desafiaban como ahora se supone que debe hacerse
Vivir en un pequeño pueblo, la patria y el destino de Jane Austen, nos sucede a todos.
 Cualquier mundo es un pañuelo y en cualquier lugar la gente va haciendo la vida diaria mientras elige o abandona.
 Como en los libros de Jane Austen
. Por eso fascina el irónico deseo de lo ideal que hay en sus historias.
 Por eso es posible imaginar que se parecen a las nuestras.
Gente que tiembla con los preparativos de una fiesta, que ve los viajes como expediciones y los noviazgos como una duda entre dos templos, habrá en todos los tiempos.
 Personajes como esos que creían en que la confusión tiene remedio y por su causa eran capaces de meterse en lo inaudito, sigue habiendo.
Sobre todo, gente con ojos capaces de imaginar el destino como algo en lo que uno puede incidir, es tan crucial ahora como fue entonces.
Los ojos de Jane Austen eran premonitorios.
Alguien creería que estoy loca si digo que fue una feminista, pero la verdad es que ninguna de sus heroínas tuvo a bien suicidarse para salir de un entuerto, mejor lo desafiaban como ahora se supone que debe hacerse.
 Y se hacían dueñas de sus vidas por obra y gracia de su santa voluntad. Como la propia Jane. Sola, mejor que mal acompañada
. O como Elizabeth Bennet, excepcional y drástica, sencilla y elocuente.
Escribir es un juego de precario equilibrio entre el valor y la soberbia. También entre sus opuestos: el miedo y la humildad.
 A veces ninguno alcanza para contarlo todo. Ahí mismo está el secreto de la señorita Austen.
 Y su enseñanza: en ese equilibrio.
De tal secreto da fe Orgullo y prejuicio, la bendita novela que ahora cumple doscientos años, tan radiante y sabia como nunca.

Las tropas francesas y malienses toman el aeropuerto de Tombuctú

Los habitantes de Gao, al noreste de Malí, celebran este sábado la llegada de las fuerzas francesas y malienses. / ATLAS

Soldados franceses y malienses han tomado este lunes el aeropuerto de la histórica ciudad de Tombuctú, unos 900 kilómetros al noreste de la capital, Bamako
. Al menos 1.000 efectivos franceses y 200 malienses han ocupado esta noche el aeródromo, situado a pocos kilómetros de la ciudad, con el apoyo de una unidad de paracaidistas.
 Según fuentes militares, las tropas, que han rodeado la localidad para evitar la huida de los yihadistas, están llevando a cabo operaciones de rastreo para eliminar cualquier posible foco de resistencia de los grupos armados que la controlaban desde el pasado mes de abril.
En su huida los rebeldes islamistas han incendiado un edificio que albergaba manuscritos antiguos, ha señalado France Presse, citando a fuentes de seguridad y al alcalde de Tombuctú, Ousmane Halle Cissé, que se encuentra en Bamako
. “Los islamistas han quemado el centro Ahmed Baba donde se encuentran manuscritos de gran valor”, ha denunciado Cissé, que ha tildado el acto de "crimen cultural".
 El Instituto Ahmed Baba de Altos Estudios e Investigación Islámica tiene entre 60.000 y 100.000 manuscritos, según el ministerio maliense de la Cultura, alugnos de los cuales datan de la era preislámica.
El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, ha alertado esta mañana del riesgo de que los islamistas radicales que controlaban la ciudad se hayan escondido en el desierto, a la espera de una nueva oportunidad de entrar en Tombuctú.
Al mismo tiempo, los habitantes de Gao, ciudad que fue recuperada el pasado sábado de las manos del grupo terrorista Muyao lo celebran en las calles. Abdoulaye Yunusa, vecino de Gao, asegura por teléfono que “la gente ha salido de sus casas y grita viva Malí, viva Francia.
 Hay banderas de ambos países por todas partes
. Al fin somos libres otra vez”. Sin embargo, ha confirmado también que aún se escuchan disparos y que se está tratando de localizar a los miembros de Muyao “puerta a puerta”.
La operación Serval francomaliense para recuperar el control del norte del país ha ido más rápido de lo que en principio se podía pensar
. En sólo dos semanas, la fuerza combinada de ambos ejércitos ha logrado no sólo frenar el avance de los salafistas hacia el sur, sino plantarse en dos de los principales ciudades ocupadas por los grupos yihadistas, Gao y Tombuctú, en donde se están llevando a cabo operaciones de “rastreo” para localizar a posibles combatientes escondidos entre la población.
Esto ha tenido lugar sin que se hayan producido apenas combates pues la mayor parte de los miembros de estos grupos armados habían emprendido hace días una retirada hacia sus posiciones en el norte de la región de Kidal.
Mientras tanto, en Gao, las tropas francesas y malienses han contado con la inmediata ayuda de varios cientos de soldados de Chad y Níger que llegaron en avión y que desde este domingo patrullan la ciudad. Según Yunusa, “se escuchan disparos todavía porque se está procediendo a identificar a los miembros de Muyao o simpatizantes que han colaborado con ellos casa por casa
. Pero la gente ya se siente libre”.

H: Cuatro tesoreros con fortuna

H: Cuatro tesoreros con fortuna
 http://youtu.be/iXZraIjYjCY

La Cueva de Alí Babá, y más de los cuarentas Ladrones.

Este País, con tantos Imputados, tantos presuntos, tantos Presuntos Imputados, ya no es la Cueva de Alí Babá, este los contaba todas las noches, y sus ladrones ni presuntos ni imputados preguntaban....¿Es la hora ya? y Alí Babá respondia, Ya llegará.
Pero aquel ,como otros muchos cuentos tenían algo de májico de su extremo Oriente, eran joyas espectaculares, Esmeraldas de Brillo superior, tejidos de seda, preciosidades, maravillas de Tesoros, y ese afán narrativo como lo demuestra Sherezade, El Cuento de las mil y una noches, un mecanismo femenino para que no hubiera violencia de género, porque los Califas y Visires mataban a las mujeres que no les gustasen, y la inteligencia nata de las mujeres ,era sortearla sin fuerza, sino siendo muy bellas, y muy luminosas, complaciendo al Califa para que no pudiera prescindir de ella.
Era una forma de poder existir, si lloraban, sus lágrimas eran perlas, su boca era rubi, sus ojos esmeraldas, sus túnicas voluptiosas que intuía su cuerpo, descalzas, un pie precioso y muchas pulseras, en los tobillos, en las muñecas, una mágnifica melena, su pelo era otro adorno, aceites de olor embriagador, pero aqui en Occidente, aparece un señor sin encanto ninguno, sin piedras preciosas y se va a Suiza, u otro pais que guarden, sin decirlo a nadie un montón de papeles, dinero negro dicen, cuando nunca un negro, creo yo, que ha ido a Suiza a limpiar cristales o vender Kleenex, ese adjetivo negro lo dice

todo. Pues tenemos un montón de ladrones, que encima a sus reponsables no les gusta que se hable de ellos. Porque esos ladrones no son 40, ni 50 sino un montón, y van y vienen, y se dan sobres con esos papeles, ni siquiera son doblones de oro. ni se lo dan en Cofres grabados, sobres, y luego viene otro señor que hace lo contrario de Robin Hood le quita dinero a los pobres para darlos a los ricos.
Pero no crean que la vida es un cuento. Es una novela "negra" mal escrita porque desde el principio sabemos quien es el Ladrón.