Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

21 ene 2013

Nuevo mandato, nuevo corte de pelo

Michelle Obama, que ha creado tendencia durante el primer mandato de su marido en la Casa Blanca, comienza el segundo con una nueva imagen

La ropa que luce la primera dama genera 2.000 millones de euros al año a las marcas que la diseñan.

 

Michelle Obama, con su nuevo corte de pelo. / EFE

Nuevo mandato, nueva imagen. Michelle Obama ha sorprendido a todos con un espectacular cambio de corte de pelo
. Desde hace tres días, la primera dama de EE UU se ha convertido en noticia preferente en las páginas de moda y estilo
. En ellas especialistas analizan si la renovación ha sido para bien o para mal. Hay quien va más lejos y quiere ver en esa melena lisa una señal de que el segundo mandato de Barack Obama será el de las reformas.
Desde el momento en que Michelle Obama salió a escena en 2008 durante la primera campaña presidencial de su marido, sus decisiones en materia de moda han sido escrutadas por los expertos.
 Su estilo marca tendencia y sus vestidos son ya iconos
. Tan es así que la gurú de la moda Anna Wintour organizó hasta una subasta con el armario de la primera dama para recaudar dinero destinado a última campaña electoral.
El armario de Michelle Obama también ha cambiado en estos cuatro años.
A los vestidos que la primera dama sigue comprado en grandes almacenes, como Target, o tiendas de ropa de marcas populares (Talbot, J. Crew), la primera dama ha añadido prendas de alta costuras que utiliza para actos oficiales
. No obstante, la prensa especializada coincide en que no ha perdido esa apariencia de normalidad y cercanía en su forma de vestir que la definió cuando todavía era la abogada y esposa de un senador demócrata de Chicago que aspiraba a ocupar la Casa Blanca.
Hay una cifra, estimada por los economistas, del negocio que Michelle Obama genera a los diseñadores y a las tiendas cuyos modelos luce: 2.000 millones de euros al año
. Según un análisis de David Yermack para Harvard Business Review, entre noviembre de 2008 y diciembre de 2009, en 189 apariciones en público, luciendo diseños de 29 tiendas como J.Crew, Gap o Dillard's, la primera dama incrementó su volumen de negocio en esa exorbitante cantidad
. Al estilo de Michelle Obama está dedicado el blog MrsO.com, fundado por Mary Tomer Byun
. Cada aparición de la primera dama origina en ese portal un alud de visitas de internautas ávidos por saber quién es el diseñador de la creación de turno.
Pero ahora le ha tocado el cambio a su pelo
. Cuando Michelle Obama mostró su nuevo peinado el fin de semana pasado en Twitter se abrió el debate. Pero sobre todas las opiniones, una de gran valor es la de Michael Rahni Flores, el hombre que fue su estilita en Chicago durante 20 años.
"Michelle  siempre ha cuidado muy bien de su cabello", explica Flores a The Daily Best. "Tener un cabello hermoso es un signo de salud sobre todo para las mujeres negras, porque su pelo tiende a ser muy frágil y necesita un cuidado especial. Tener buen aspecto es una proeza"
Flores ha contado algunos secretos de la primera dama.
 "Nunca ha sido el tipo de mujer que se obsesionó con el pelo y el maquillaje", dice. "En Chicago le gustaba lucir líneas simples y elegantes vestidos.  Nada demasiado lujoso."
El peluquero declinó la invitación de Obama para trasladarse a Washington y trabajarr como su estilista personal. Finalmente fue Johnny Wright quien ocupó el puesto.
 Pero Flores reconoce que todavía disfruta con sus recuerdos del día en que peinó a todas las mujeres de Obama para la toma de posesión de 2009.
"Pasé 23 horas trabajando en sus cabezas
Desde la pequeña Sasha a la abuela", dice Flores.
"Me preocupaba que se rizara el cabellon caso de lluvia, aguanieve o nieve.
 No sabíamos lo que iba a suceder ese día. Fue realmente agotador y realmente asombroso.
 No lo voy a olvidar". Esta vez Flores lo verá por televisión. "Michelle ha evolucionado en todos los sentidos en los últimos cuatro años y me encanta ver lo que hace con su cabello en diferentes eventos oficiales".

Un nuevo trimestre distópico..............Papeles Perdidos

Por: Elisa Silió20/01/2013
Portada Sombras vivientes2
Un repaso por algunas de las novedades en literatura adolescente en estos primeros meses de 2013
En plena resaca de Navidad las editoriales no se animan a grandes lanzamientos.
 Habrá que esperar a finales de febrero para que estos lleguen. 
Hay que conformarse con las nuevas entregas de las sagas ya en curso. Hagamos un repaso de lo que nos deparará este trimestre de transición en el que las distopías están a la orden del día, eso sí en buen entendimiento con las novelas romáticas de corte realista. No hay que olvidar que el 90% de los libros juveniles editados van dirigidos a un perfil femenino.
    Cualquier lanzamiento de Cornelia Funke, que sombró al público con su trilogía Mundo de tinta, es aguardado con interés. Siruela publica ahora la segunda de las tres partes de Reckless: Sombras vivas. Con esta triple obra la superventas alemana regresa a los cuentos de hadas clásicos y se inspira en los Hermanos Grimm. Siruela pone en marcha también una nueva colección Nos gusta saber y la ppromociona como "libros amenos e inteligentes para  todos aquellos que quieran ampliar sus conocimientos sobre el mundo que nos rodea"
    SM, por su parte, ha puesto muchas de sus esperanzas en La caída de los reinos, de Morgan Rhodes. Como en Juego de tronos, tres pueblos con culturas  y economías muy distintas luchan por el poder.
 Su colección Gran Angular -siempre tan atípica- nos presenta una historia de pistoleros a sueldo (Respirando cerca de mí, de Jorge Gómez Soto) y Muerte a los coches, una novela anticonsumista actual, irónica e idealista, de Blake Nelson. Y del mundo distópico de Juliana Baggott –muy preocupada por crear un universo propio- llega la segunda parte de Puro, titulada Fusión (Roca Juvenil) en marzo. 
Y en abril, en la misma editorial, La élite, la continuación de La selección, de Kiera Cass, que otorga a 35 chicas la posibilidad de huir de la vida que les había tocado al nacer.
    El novelista Ignacio Martínez de Pisón vuela al glamoroso Hollywood de los años 30 en El viaje americano (Alfaguara), la carrera hacia la fama de una actriz española.
 Otro español, el crítico de cine y autor de terror José María Latorre, firma La maldición de la bansheep, también en Alfaguara, en elq ue la protagonista es recluida en una misteriosa masión en la que deberá trabajar. Y siguiendo en el país, José Luis Martín Nogales es el autor de El faro de los acantilados (Anaya) que narra a búsqueda de uno maestro desaparecido durante la Guerra Civil por parte de cuatro alumnos.
    Molino, la gallina de los huevos de oro con Los juegos del hambre (Suzanne Collins), se anima a publicar muchos títulos. Dos años después, llega la segunda parte de la fábula sobre la naturaleza Arborium (El bosque de cristal, Andrew Peters) llena de tensión y fantasía. Y arranca la edición de Mentes poderosas (Alexandra Bracken), una distopía con un campo de concentración como escenario que llevará al cine la 20th Century Fox. Del mismo estudio será la versión en la gran pantalla de Fantasmas. Viajes en el tiempo (Myra Mc Entire), una historia con elementos paranormales en esta segunda parte contada por el chico. La competencia, Paramount Pictures, se ha hecho con los derechos de otra nueva trilogía de Molino, Naturaleza salvaje (Megan Sheperd), un oscuro thiller gótico inspirado en el clásico de HG Wells La isla del doctor Moreau. Cuesta creer, claro, que todas estas superproducciones se lleguen a rodar.
    El sello infantil y juvenil de RBA publicará también  la tercera de las seis partes de la saga Olvidados: Mentiras (Michael Grant), "narrada con un ritmo trepidante que no te deja descansar", en palabras del rey del suspense Steven King.Y se integra en su catálogo más crossover el distópico La 5ª ola, de Rick Yancey, el libro estrella de la feria de Bolonia 2012. 
Para Estados Unidos se compró por 1 millón de dólares esta historia sobre la invasión de los extraterrestres. Tan sólo habían leído 70 páginas.

Los monjes del vinilo

'Telegraph Avenue' es la aguda novela que Michael Chabon ha escrito movido por su pasión hacia la música negra.

 

El escritor Michael Chabon. / ULF ANDERSEN (GETTY)

Dicen que el diablo habla con lengua plateada.
 Ciertamente, eso ocurre en Telegraph Avenue,la aguda nueva obra de Michael Chabon, cuya traducción publica Mondadori en marzo
. Este demonio tiene elocuencia, cultura y visión de futuro.
Vamos a situarnos: Archy Stallings y Nat Jaffe, los protagonistas de la novela, gestionan Brokeland Records, tienda de discos de segunda mano en la frontera entre el Berkeley bohemio y el Oakland proletario.
Una institución en aquella zona californiana, que atrae a melómanos de todos los colores, especialmente a los apasionados del jazz, el soul, el funk. Hasta que reciben la peor noticia.
 A pocos metros, abrirá Dogpile Thang, centro comercial que incluirá una megatienda de discos, con una sección inmensa de vinilo. ¿Les suena? Un tópico lo de enfrentar al pequeño establecimiento con la gran cadena; David siempre tendrá todas nuestras simpatías frente a Goliat. Aquí, cabe agradecérselo a Chabon, el invasor no es una empresa anónima.
Detrás de Dogpile Thang está Gibson Goode, uno de los deportistas negros más ricos del país, que invierte en los barrios menos favorecidos.
No se trata de un ángel, ciertamente, pero argumenta que su proyecto traerá puestos de trabajo y revivirá una zona deprimida.
 Los responsables de Brokeland Records convocan a sus tropas: excéntricos del Berkeley contracultural, fieles compradores negros de Oakland. Juegan sus bazas y presionan al concejal que otorga las licencias.
Así que Goode recurre a la tentación.
 Convoca a Archy Stallings, el miembro negro del dúo de Brokeland; tras establecer que ambos crecieron en las mismas calles y tenían gustos similares, le ofrece una misión.
 Invoca a San Leibowitz, el héroe de los libros de Walter M. Miller, consagrado a conservar los textos, los testimonios de la civilización tras una guerra nuclear.
Michael Chabon ha escrito una novela derivada de su pasión por la música negra
Explica que la música negra ha sufrido una hecatombe similar con la implantación del hip hop.
Oh, es un hombre de su tiempo y aprecia lo mejor del rap, de Nas a Lauryn Hill.
Pero esboza un escenario posapocalíptico: “Se ha perdido mucho. Ellington, Sly Stone, Stevie Wonder, Curtis Mayfield, no tenemos ni indicios de gente de ese calibre en la música negra actual.
 Hablo de genios, de compositores. Quincy Jones, Charles Stepney, Weldon Irvine. Mierda, se trata de sacar chispas de tu instrumento. Guitarra, saxofón, bajo, batería... solíamos ser los dueños de esos aparatos. ¡La trompeta! Éramos los propietarios, los músicos blancos funcionaban como inquilinos nuestros
. Ahora, viene algún chaval negro que parece medio talentoso, como RZA. ¡Y no sabe tocar ni un puto kazoo! Lo único que hace es meter citas”.
No es culpa del sampler, se apresura a añadir.
 Los responsables son “las discográficas, la MTV, la radio homogeneizada, el crack. Los recortes de presupuestos para programas de educación musical, para las bandas de colegios.
Lo que estoy diciendo es que estamos viviendo entre los estragos.
Todo lo que tenemos son piezas rotas. Y tú recoges esos pedazos, eso es admirable.
De verdad. Lo que te ofrezco va más allá de colgarlos en tu museo y vender alguno a un dentista blanco o un asesor fiscal que a su vez lo colgará en la pared de su casa”.
Aquí viene la oferta mefistofélica: “
Vamos a poner esos discos donde están los chavales, donde se gastan su dinero
. Tú les enseñas. Explicas lo que significan esos pedazos rotos, porque son importantes.
 Tal vez uno de esos chicos aprenda lo que tú le tienes que enseñar y vuelva a juntar todas las piezas”.
 En su planteamiento, la sección de vinilos sería el equivalente a los monasterios fundados por discípulos de San Leibowitz. Depósitos de cultura hasta que vuelva la demanda por la música tocada por seres humanos, hecha de arriba abajo, sin préstamos ni citas sampleadas.
Telegraph Avenue contiene otras tramas extramusicales que enlazan con el destino de la tienda. Astutamente, Michael Chabon sitúa la acción en 2004.
 Antes del hundimiento del mercado inmobiliario, de la debacle económica que seguramente acabaría con Dogpile Thang, igual que tantas cadenas de productos culturales.
 Paradójicamente, en nuestro presente, un negocio especializado como Brokeland Records podría sobrevivir, al menos como tienda virtual, gracias a la revalorización del vinilo.
 Pero no habría grandes tertulias, no podrían celebrar fiestas como el velatorio de Cochise Jones, el organista local que (se supone) grabó para el sello CTI.
Y ahí aparece el factor Internet. Los San Leibowitz de la actualidad están en la Red, compartiendo conocimientos y música, aunque sea en mp3.
Hasta que llegue el holocausto nuclear, estamos bien servidos, gracias.

Sobre los Autores

Sobre los autores

Somos un grupo de periodistas de EL PAÍS de distintas secciones, gustos y especialidades, todos amantes del género negro. Coordinados por Juan Carlos Galindo.
, subdirectora de EL PAÍS y autora de Verano en rojo (RBA, Serie Negra, 2012), cree que la novela negra es, como el periodismo, una forma de retratar la realidad. 
Ha hecho la mayor parte de su carrera en Internacional, ha sido corresponsal en Moscú y enviada especial a un sinfín de conflictos, tertuliana habitual de la Cadena Ser y CNN+, responsable de Internacional, de vida&artes y de la edición de Domingo de EL PAÍS.
. Periodista de EL PAÍS desde 1983, casi siempre en el área de cultura.
 Trabaja en prensa ininterrumpidamente desde 1968. Su primer jefe, Néstor Luján, le regaló, cuando tenía unos 20 años, libros de Dashiell Hammett, Raymond Chandler, David Goodis, Jim Thompson.
 Se enganchó para siempre al género negro.
es periodista de EL PAÍS y responsable del suplemento Babelia.
 Siempre le han gustado los malos, especialmente como personajes literarios. No cree que fuera el azar, seguramente su destino estaba escrito. Creció al lado de los muros de una cárcel y en ese escenario emnpezó a los 15 años a leer novelas de Agatha Christie y Patricia Highsmith. 
Con ellas se enganchó al género.
es periodista, actualmente en la sección de Internacional de EL PAÍS.
 Nunca ha podido elegir entre Chaplin y Buster Keaton ni entre Raymond Chandler y Dashiell Hammett.
es periodista de EL PAÍS.
 Actualmente es uno de los responsables de la web. Cayó definitivamente en las redes de la novela negra cuando nació la primera de sus dos hijas.
 Tiene una perdición: los personajes que creen que es legítimo hacer el mal para que el bien triunfe.
 Odia los lugares comunes y tiene el honor de coordinar este blog. 
Vive en Madrid pero sueña con retirarse en el Maine de Charlie Parker.