Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

21 ago 2010

Henry James


Aparecido en 1903 dentro de su libro de relatos The Better Sort, 'La bestia en la jungla' es uno de los pocos que James (Estados Unidos, 1843-Inglaterra, 1916) no publicó previamente en las revistas a las que contribuía desde el principio.
Siendo extenso, se trata de un cuento desnudo de peripecia, casi abstracto en el tratamiento de la relación entre un hombre que reencuentra a una mujer a la que había hecho una confesión íntima que los separó.
En la invisible jungla de los sentimientos descrita con la hipnótica densidad del estilo tardío del autor, la bestia está al acecho, sinuosa y callada, pero salta de modo turbador en el desenlace del cementerio.
Sublime historia de amor no realizado (reflejo quizá de la del propio James con la suicida Florence Woolson), esta obra maestra inicia una moderna literatura de nuestra "parte maldita".

FORGES



20 ago 2010

Anochece


Anochece. Por el cielo se establecen, según las distintas latitudes y formas de los cirros, tejidos verdes y azules. Ha habido calina, se ha cubierto por entero la costa, ha venido una manga de lluvia, y ha vuelto, apenas aligerada, la bruma.
He visto vecinos que regresaban de la playa con todos los cachivaches de rigor.
El que daba voces la otra medianoche, estaba sentado, cuando me asomé al balcón a tomar el aire, leyendo papeles en la galería cubierta que se orienta al mar.
Veremos esta noche. Veremos también esta noche si el bochorno y los dolores me permiten dormir.
Por lo demás, he estado ordenando los anaqueles, encontrándome con títulos repetidos o con otros que, sencillamente, su razón de seguir a mi lado ya se me ha olvidado. En cuanto se mueve un libro de sitio, comienza el trastorno; los unos tienen que irse a otra parte, dejar espacio a los otros que -según mi criterio- deben de ocupar su lugar. Es espantoso.
La vida de la biblioteca termina, por el momento, en cuanto quien la alimenta sigue vivo. Si yo tuviera una casa en el campo, o un pozo holgado, iría colocándolos por las buenas y sólo me preocuparía de los que tienen que estar al alcance.
Ya apenas hay luz, aquí por detrás de las colinas, pero tampoco es la noche. Me quedo pensando en el que daba voces la otra madrugada.
Es de los que todavía resisten en el barrio, donde el paisanaje cambia con tanta frecuencia. Una vez se presentó de uniforme en el Okay, y parecía un crío asustado. Parecía un agente de seguridad forestal, casi un uniformado imposible.
Parece que le ha durado poco. Le caí bien porque se enteró de que era canario, y él decía que había tenido negocios en las islas.
También en otra ocasión -no recuerdo ahora cómo- me enteré que había sido monitor en la nieve. Alguien habló de una muerte, de un accidente. Últimamente ya está borracho desde hora temprana en el bar. No me reconoce. Tuerce la risa y aprieta los ojos, en otra parte.
Parece mentira que nosotros hayamos buscado literatura, enigma y leyenda imantadora en el alcohol. Seguro que nadie escuchó las sandeces de Poe bebido de remate. Nada más sé de mi vecino.
La que dice ser su mujer es vasca, renegrida de pelo, huesuda, feúcha. No le gusta aparecer por el Okay. Lleva el susto en el mirar, los ojos pequeños, negros, la piel blanca y sufrida, pero transmite como una suerte de resistencia a la adversidad, lo que tal vez no sea sino una resignación, la certeza de que no hay ninguna mañana más.
Ahora ya reverberan las luces de las pistas de aterrizaje. Qué locura, este acumular libros. Este seguir leyéndolo todo. Y no sé si estoy hablando de los libros que cambian de destino, o de mí, o del vecino.
Publicado por JOSÉ CARLOS CATAÑO

“ULTIMATUM A LA TIERRA”.


“ULTIMATUM A LA TIERRA”. EL DÍA QUE LA TIERRA SE DETUVO.




INTRODUCCIÓN

El pasado 8 de agosto fallecía a los 84 años de edad Patricia Neal, actriz de trágica vida (los diferentes avatares de su vida inspiraron en 1981 un biopic televisivo, “The Patricia Neal Story”, con Glenda Jackson como protagonista y Dirk Bogarde como su esposo, el famoso escritor Roald Dahl), recordada por sus papeles en películas como “El Manantial” (donde conoció a Gary Cooper, con quien mantuvo una apasionada relación), “Desayuno con Diamantes”, “Hud” (por la que ganó el Oscar a Mejor Actriz en 1964) o “Primera Victoria”. Sin embargo, para muchos, por encima de estos papeles, Neal será siempre la Helen Benson de “Ultimátum a la Tierra”, uno de los títulos más destacados de la ciencia ficción cinematográfica. Una fusión de un contexto histórico y social realistas (la paranoia de la Guerra Fría) con elementos fantásticos (la visita de una nave extraterrestre que viene a avisarnos de lo peligroso de nuestra propia sed de autodestrucción) la convirtieron en una cinta marcada por la situación de la época, pero al mismo tiempo tremendamente anticipatoria de lo que estaba por llegar.

ORÍGENES



El verdadero despertar de la ciencia ficción, lo que se denomina su edad de oro, lo podemos encontrar a finales de la década de los 30 del siglo XX. Por estas fechas empiezan a proliferar diferentes revistas de corte fantástico donde nuevos autores van a plantear las bases del género, al mismo tiempo que se consigue ganar el aprecio del público. Fue en octubre de 1940 que la revista Astounding Stories publicó el relato de apenas 12 páginas, titulado “El Amo Ha Muerto”, escrito por Harry Bates, que sirvió de base para “Ultimátum a la Tierra”. Los derechos cinematográficos del cuento de Bates fueron adquiridos por la Twentieth Century Fox en 1950 y pronto se encargó al guionista Edmund North la elaboración del libreto, destinando a este proyecto un módico presupuesto que rondaba entre 960.000 y 1.200.000 dólares.



El guión de North, lógicamente, tuvo que desarrollar la historia original, pero mantuvo algunos elementos, como el carácter benévolo de la visita de los extraterrestres, la presencia del robot, que cambiaba su nombre de Gnut a Gort, o la muerte de Klaatu a manos de los humanos y su posterior resurrección. Sin embargo se potenció un discurso crítico con el uso de la energía atómica para fines militares y destructivos. Las atrocidades que tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial y el impacto que supuso la explosión de las bombas en Nagasaki e Hiroshima habían llevado a la sociedad a un sentimiento de desconfianza por el futuro de la humanidad. Esto quedó reflejado en la visión del mundo que ofrecía el género de ciencia ficción, siendo “Ultimátum a la Tierra” uno de los principales ejemplos