Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

3 ago 2010

El Lenguaje de las Flores




Desde los tiempos más remotos, las flores nos hablan, y sabiendo escucharlas podemos enviar y recibir mensajes que sólo nosotros sabremos interpretar.
Las flores simbolizan la expresión anímica de la naturaleza humana. Ningún espíritu sensible puede dejar de emocionarse ante la belleza de una flor, por eso es el mejor regalo que pueda hacerse.
Pero independientemente de esta verdad, la costumbre de regalar flores es muy antigua, y a lo largo de la historia los humanos han ido creando un lenguaje secreto relativo a las flores lleno de significados, mediante el cual cada especie y color lleva un mensaje específico, identificando a la flor con una palabra o expresión muy concretas. En la actualidad seguimos regalando flores, pero por el camino ha caído en desuso un verdadero diccionario que a falta de palabras, está lleno de colores y perfume.
Se cree que este lenguaje comenzó en Constantinopla en el año 1600 y se introdujo en la cultura occidental en el año 1716, cuando María Wortley Montagu, que había vivido un tiempo en Turquía con su marido, lo llevó a Inglaterra. Tuvo su momento de auténtico esplendor durante el Romanticismo, cuando las flores se utilizaban habitualmente por los amantes para comunicarse: El regalo se entregaba debidamente guardado en cajas, por lo que la señal oculta estaba a salvo de miradas indiscretas.
He aquí una relación de las flores más conocidas, y el mensaje que contiene cada una. ¿Cual le regalarías a esa persona especial que tienes en mente?

Acacia = Elegancia
Acacia amarilla = Amor secreto
Adelfa = Seducción
Albahaca = Aborrecimiento
Alelí amarillo = Fidelidad en la adversidad
Alelí rojo = Belleza duradera
Almendro = Indiscreción
Almizcle = Debilidad
Altramuz = Veracidad
Amapola roja = Consuelo
Amapola blanca = Sueño
Anémona = Abandono
Aro manchado = Ardor
Azafrán = Conocimiento del exceso
Azalea = Templanza
Azucena = Corazón inocente
Begonia = Cordialidad
Belladona = Sinceridad
Caléndula = Inquietud, calmare tus penas
Campanilla = Coquetería
Capuchina = Obediencia
Capullo blanco de rosa = Inocente en amor
Capullo rojo de rosa = Pureza
Clavel amarillo = Desdén
Clavel estriado = Rechazo
Clavel rojo = Corazón que suspira
Clavel de poeta = Galantería
Clavel silvestre = Amor de mujer
Crisantemo amarillo = Amor desdeñado
Crisantemo blanco = Sinceridad
Crisantemo rojo = Te quiero
Dalia = Inestabilidad
Enebro = Afecto duradero
Espliego = Fervor
Farolillo = Agradecimiento
Flor de azahar = Castidad
Flor de ciruelo = Mantén tu promesa
Flor de cuclillo = Ingenio
Flor de lis = Llama
Flor de manzano = Preferencia
Fucsia = Gusto
Geranio escarlata = Consuelo
Geranio oscuro = Melancolía
Geranio trepador = Favor de la novia
Geranio rosa = Preferencia
Girasol = Adoración
Gladiolo = Cita
Guisante de olor = Partida
Helenio = Lágrimas
Hiedra = Fidelidad, matrimonio
Hinojo = Fuerza
Hoja de laurel = Cambiaré, pero después de muerto
Hortensia = Capricho
Iris azul = Noticias placenteras
Iris blanco = Esperanza
Jacinto = Constancia
Jazmín blanco = Amabilidad, apego
Junquillo oloroso = Deseo que vuelva el afecto
Lagrima = Agitación
Laurel = Gloria
Lila = Humildad
Lirio = Saludos
Lirio del valle = Vuelta de la felicidad
Loto = Elocuencia
Madreselva = Lazos de amor
Magnolia = Amor a la naturaleza, simpatía
Malva real = Ambición
Malva silvestre = Apacibilidad
Margarita = ¿Me amas?
Membrillo = Tentación
Menta = Virtud
Narciso = Egoísmo
Nenúfar = Pureza de corazón
Nomeolvides = No me olvides
Olivo = Paz
Orquídea = Una belleza
Ortiga = Eres cruel
Paja rota = Compromiso roto
Paja sin romper = Unión
Pensamiento = Recuerdo
Peonia = Veracidad
Petunia = Me alivias
Primavera = Gracia
Rododendro = Peligro
Romero = Recuerdo
Rosa = Amor
Rosa amarilla = Celos
Rosa blanca = Soy digno de ti
Rosa blanca y roja = Mezcla de sentimientos
Rosa canina = Gozo y dolor
Rosa de Navidad = Alivia mi ansiedad
Rosa roja = Belleza
Rosa sin espinas = Sin miedo
Rosa sola = Inocencia
Sabina = Socorro
Salvia = Virtud doméstica
Sauce llorón = Aflicción
Tallo de trigo entero = Acuerdo
Tallo de trigo roto = Disputa
Tamarisco = Crimen
Tejo = Pesadumbre
Tomillo = Constancia
Trébol = Venganza
Trébol blanco = Piensa en mi
Trébol de cuatro hojas = Sé mío
Tulipán amarillo = Amor sin esperanza
Tulipán rojo = Declaración de amor
Valeriana = Facilidad de adaptación
Vara de oro = Animo
Verónica = Fidelidad
Violeta azul = Confianza
Zinnia = Recuerdo de los amigos ausentes

COSAS QUE PUEDEN PASAR


Este seguir, este continuar poniendo cosas aquí, qué vértigo, qué desasosiego, leve porque el cielo está rendido, las nubes desvanecidas, la tierra en sueños.
Sin norte ni pasado. Sin pretenciones ni evangelio. A cielorraso. Sin templo en pie, ni arquitectura que lo remede. Con los ojos siempre asomados. Sin mirarme al espejo. Ahora que por fin tengo la cara que siempre quise...

En rehabilitación me darán el alto dentro de unos días. Me dijo, cuando ya estaba tumbado en la esterilla, "¿Usted se llama Tal? Después le hago el examen".
El examen fue entre los cuatrocientas rehabilitantes que hay en el centro con la entrada de agosto, ya que se han juntado los turnos de la tarde con los de la mañana y abren de ocho a tres, con lo que aquello goza de una atmósfera cargada, cargada también de conversaciones de plaza y fútbol.
Tampoco ella sabía con exactitud cuándo sería la última sesión.
Empezó el enredo de los ojos. Uno de estos días. Uno de estos día me dirá adiós y ya está.
Tiende a reírse con facilidad. Yo también hago el payaso, aunque cuando me decía que inclinara la cabeza, no sabía en ese momento si tenía que girarla a izquierda y derecha -para a continuación descansar en sus ojos- o si dejarla caer sobre un hombro y otro-para volver a sus ojos que se miraban en los míos.

Este seguir. Sin estelas, sin puertos venideros. Como si yo también me hubiera hecho como las nubes indolentes de estos cielos encandilados. En los que todo reverbera y desaparece.
Publicado por JOSÉ CARLOS CATAÑO

Harry el Sucio contra Al Qaeda



Frank Miller enciende la polémica con su última creación: un héroe pos 11-S
En los comic-books de los años cuarenta, Superman y el Capitán América pateaban literalmente a Hitler.
Los grandes héroes de las editoriales DC y Marvel lucharon codo a codo con los aliados contra los nazis, pero parece que Batman se quedó en casa esperando un mejor momento. Una ocasión que, para el dibujante Frank Miller, llegó tras el 11-S.

"Es más equilibrado que Batman, aunque mate a 100 personas en una historieta"
En la WonderCon de San Francisco de 2006 (convención anual de cómics y ciencia-ficción), el que en su día revolucionara el concepto del hombre murciélago con Batman: The Dark Knight Returns -y, de paso, todo el concepto de superhéroe, al abrir una nueva etapa del género-, anunciaba que el personaje tendría su oportunidad con la nueva novela gráfica que estaba preparando.
Holy Terror Batman! enfrentaría al emblemático personaje contra el terrorismo de Al Qaeda para "recordar a la gente que lo ha olvidado contra quien nos enfrentamos".

Un arriesgado planteamiento que no arredraba al creador de Sin City, habituado a que la controversia acompañe sus obras, como la que generó la versión de Batman que firmó junto al dibujante Jim Lee, All Star Batman and Robin. Hiperbólica en su concepción de la violencia hasta la parodia, no ha sido bien aceptada por sus seguidores.

En la reciente ComicCon de San Diego (la mayor convención del mundo del cómic), Miller recupera aquel proyecto de hace cuatro años, con importantes cambios: "Llevé a Batman tan lejos como podía, pero dejaba de ser Batman. He decidido que no sea una historia de Batman.
Está mucho más próximo a Harry el Sucio.
Es un héroe que lucha contra Al Qaeda". Para el autor, el nuevo personaje que ha creado, The Fixer, "es muy diferente a Batman, no es un alma torturada, es un tipo más equilibrado, aunque tenga que disparar a cien personas en el curso de la historia".
Un personaje que deja total libertad a Miller para entrar de nuevo en sus obsesiones temáticas: el héroe y su función como elemento catalizador de una moralidad colectiva, siempre desde una perspectiva muy particular, con ideas y opiniones más allá de la corrección política que, con seguridad, darán lugar a las más encendidas polémicas.

Colgados por el enigma de Banksy


Cuando a mediados de 1992 los habitantes de Bristol empezaron a ver las paredes de la ciudad decoradas con dibujos que representaban a diferentes iconos de la sociedad inglesa en posiciones poco decorosas (como un bobby orinando), a algunos se les quedó mal cuerpo.
Ya se sabe, en Reino Unido no está bien visto meterse con el establishment y menos ridiculizarlo en un espacio público y utilizando un espray. Otros, en cambio, vislumbraron la llegada de un tipo distinto, irreverente y -como se comprobaría a la postre- invisible.



El documental es un áspero retrato del cambio sufrido por el artista urbano

Se trata de una exquisita exhibición de inteligencia y mala leche
Banksy, que así se hacía llamar el artista, llega ahora al festival de cine de San Sebastián, y lo hace con toda una declaración de principios: la que representa el documental Exit through the gift shop (Salida a través de la tienda de regalos), una pieza sobre el cambiante mundo del street-art articulada alrededor del artista de Bristol.

El proyecto, una delirante vuelta de tuerca al universo de la cultura urbana que fue acogida con entusiasmo en la última edición del festival de Berlín, pasa de ser un bosquejo del entramado que rodea al mundo del arte callejero (y especialmente al boom que lo ha sacado de su escenario natural para empujarlo hacia los museos) a sumergirse en la sátira, sin perder nunca de vista el factor sorpresa.
Pocos ejemplos encontraremos en la historia del arte de tipos que hayan sacado de las paredes una fortuna semejante, convirtiendo un simple muro en una referencia imprescindible. Por poner solo un ejemplo, 10 de sus obras se vendieron por más de 700.000 euros en la prestigiosa casa de subastas Sotheby's hace tan solo unos meses.

Todo empezó cuando Thierry Guetta, un comerciante francés afincado en las colinas de Los Ángeles y armado con abundantes recursos financieros (léase "millonario") quiso plasmar su pasión (aunque podríamos llamarlo obsesión) por las cámaras y después de darle muchas vueltas se propuso hacer un retrato del universo del adoquín, artísticamente hablando.
Para ello contactó con los mejores grafiteros de Estados Unidos, incluyendo a dos auténticos peces gordos: Obey (Shepard Fairey), creador de la icónica imagen del Hope que llevó a Barack Obama hasta la Casa Blanca, y el mítico Space Invader.

Sin embargo, llegados a cierto punto, Guetta perdió el norte y se encontró con un montón de metraje que poco tenía que ver con sus intenciones iniciales, un galimatías visual sin hilo conductor que ni siquiera podía contemplarse como un experimento.
Finalmente, tuvo que ser el propio Banksy el que encontrara la brújula para cerrar el círculo y finiquitar el documental, otorgándole además el toque punk que se espera de un tipo como él. O al menos esa es la versión oficial, de credibilidad limitada, ya que es bastante fácil deducir que el verdadero cerebro de la operación no es otro que el señor del engaño.

Así pues, el documental acaba siendo un áspero retrato del cambio que ha sufrido el artista urbano en la última década, una inteligente metáfora sobre la manipulación que rige en las altas esferas del arte (urbano o no) y sus devaneos con cualquier cosa que huela a moderno.
Con mucho sentido del humor (y algo de inquina) y ejerciendo de tramoyista y maestro de ceremonias a un tiempo, el de Bristol pasa de perseguido a perseguidor demostrando que de casta le viene al galgo: la misma exquisita capacidad de seducción que ha demostrado con sus trabajos se reconvierte aquí en una exhibición de inteligencia y mala leche. Esta vez, eso sí, con una cámara de por medio.

Exit through the gift shop demuestra también la inacabable capacidad de autopromoción del artista, que a pesar de seguir siendo un misterio es capaz de vender cualquier cosa que lleve su nombre.
Así, el documental se promociona sin la presencia de Banksy, que ha concedido dos entrevistas (por correo electrónico, naturalmente) pero que ha brillado por su ausencia en los medios de comunicación: lo que hubiera sido algo inconcebible en una estrategia de marketing convencional se convierte en manos del británico en un seguro de vida. La consagración del hombre invisible reside -paradójicamente- en preservar la invisibilidad.

Precisamente en una de esas entrevistas vía ciberespacio -con la revista londinense Time Out- para hablar del documental el artista se descolgaba con una declaración de principios que hablaba a las claras de su visión de la jugada y que vale la pena reproducir íntegramente: "No me gustaría ser recordado como el tipo que contaminó una forma artística y legítima de protesta con dinero y celebridades. A veces me pregunto si soy parte de la solución o del problema.
Por ejemplo: mi distribuidor me presiona para que meta marcas en la película. Ahora odio las marcas; no son más que vandalismo corporativo.
La semana pasada pensaba que, bueno, a lo mejor un par de marcas no hacen daño... Obviamente, no hay nada malo en vender tu trabajo, solo un idiota con un fondo de inversiones te diría lo contrario.
Lo difícil es saber hasta dónde puedes llegar. No leo libros ni escucho música hecha por personas en su tiempo libre, por lo que supongo que el vandalismo que miro no debe ser diferente. Quiero que esté hecho por los mejores profesionales".

El documental llegará al certamen donostiarra el día 22 de septiembre y lo hará en la sección Zabaltegui-Perlas, donde se proyectan las mejores películas que ya han visitado previamente otras secciones internacionales.
Su inclusión en el festival, además de una excusa perfecta para acercarse hasta la ciudad vasca, es una buena noticia para los cinéfilos, con o sin intereses artísticos, que no quieran esperar hasta octubre para ver el filme en los cines españoles. Es lo que tiene Banksy, una contradicción en toda regla: el de Bristol ya es para todos los públicos.
Ese giro comercial que algunos le echan en cara a este maestro de la guerrilla urbana no afecta en nada a su voluntad de seguir por el mismo camino. "La gente me pregunta qué tal duermo, y la verdad es que muy bien, porque soy alcohólico". Puro Banksy.