Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

1 jun 2018

Sánchez, el superviviente inesperado.................... Elsa García de Blas

El secretario general socialista se convierte en presidente con la primera moción de censura de la democracia que prospera.

Pedro Sánchez, en la segunda sesión de la moción de censura contra Rajoy.
En poco más de un año, Pedro Sánchez ha reconquistado el PSOE y ha alcanzado La Moncloa. 
El secretario general socialista se ha convertido de forma repentina este 1 de junio en presidente del Gobierno a sus 46 años tras prosperar la primera moción de censura de la democracia, una iniciativa que no estaba en sus planes y que hace solo una semana dudaba en presentar cuando cumplía el primer aniversario en Ferraz con las encuestas a la baja.
 Sánchez culmina así un renacer político cuyo primer hito fue su victoria en las primarias socialistas el 21 de mayo de 2017, cuando venció contra pronóstico a Susana Díaz y a toda la dirigencia del PSOE.
 De la misma forma inesperada llega ahora a la presidencia del Gobierno en una extraordinaria situación de complejidad y con solo 84 diputados. 
La prueba de la verdad a una trayectoria política marcada por la tenacidad y la fortuna. Por la supervivencia.
Sánchez será el primer presidente de la democracia que no sea a la vez diputado. 
Que el líder socialista no tenga escaño es la cicatriz más evidente de las heridas que partieron en dos al PSOE hace dos años por la gobernabilidad del país. 
El líder del PSOE renunció a su acta de diputado para no hacer presidente a Mariano Rajoy, tras su dimisión como secretario general del partido en un traumático comité federal el 1 de octubre de 2016.
 Ese acto de renuncia lo suele esgrimir como ejemplo de que es fiel a sus principios.
 No quiso abstenerse en la investidura de Rajoy, como decidió la gestora que tomó las riendas del partido, pero tampoco ir en contra de lo decidido por el PSOE. Por eso se fue.
Hoy ha derribado a Rajoy, y lo ha logrado con una moción de censura apoyada por Podemos y los grupos nacionalistas e independentistas
 Precisamente la suma que incendió al PSOE, cuando tras las elecciones de junio una parte de la dirigencia del partido temió que llegara a La Moncloa con un pacto con los secesionistas.

Ahora es esa la aritmética que le aúpa a la presidencia, pero la dirección de Sánchez afirma no haber negociado nada con estos grupos políticos. 
Sánchez les advirtió desde la tribuna de que su Gobierno cumplirá y hará cumplir la Constitución, y que no admite el derecho de autodeterminación para Cataluña.
 A pesar de ello, dirigentes históricos del partido asisten con preocupación a las condiciones en las que accede a la presidencia.
Nadie podrá dudar de la voluntad de hierro de Pedro Sánchez.
 La resistencia y la perseverancia son dos de los rasgos más relevantes de su perfil psicológico, que ha demostrado al enfrentar situaciones en las que tenía todo en contra. 
La más significativa es su contundente victoria en las primarias socialistas de mayo de hace un año, desde la que partidarios y detractores le reconocen haber crecido políticamente. 
 Es determinado y constante, ratifican en su círculo más próximo, reflexivo, a veces poco empático y hermético.
 Sus críticos lo acusan de inconsistente e irregular.

Sánchez ha vuelto a vestir la corbata que llevaba meses proscrita en su armario. 
No la vistió, por ejemplo, ni para cumplir el protocolo de la recepción Real por la fiesta Nacional del pasado octubre, pero sí lo hizo hace dos semanas para suscribir un acuerdo con Mariano Rajoy sobre una nueva aplicación del 155. 
El líder socialista celebró el primer aniversario de su victoria antiestablishment en las primarias del PSOE con corbata y en La Moncloa, dispuesto a una intervención más dura en Cataluña, que incluyera a los medios públicos catalanes.
 Un año después de su triunfo interno a lomos del no a Rajoy, la crisis catalana le obligaba a pactar con Rajoy.
 El pacto duró poco: ha saltado por los aires con esta moción de censura.
Doctor en Economía, lleva en política desde el año 2000, cuando fue uno de los delegados en el 35.º Congreso Federal del PSOE, en el que salió elegido José Luis Rodríguez Zapatero como secretario general.
Su primer cargo público fue el de concejal del Ayuntamiento de Madrid, al que accedió en 2004 a pesar de no lograr el acta en las elecciones, tras la renuncia de Elena Arnedo.
 De la misma forma obtuvo su acta de diputado en el Congreso por dos veces, en 2009 y en 2011.
 La primera vez ocupó la vacante que dejó Pedro Solbes, y la segunda, la de Cristina Narbona tras su marcha al Consejo de Seguridad Nacional. 
Del deporte y en concreto del baloncesto -jugó en el Club de Baloncesto Estudiantes hasta los 21 años- dicen que aprendió la ambición de ganar. 
Por su afición deportista lleva una vida sana y familiar.
 Está casado con Begoña Gómez, con la que tiene dos hijas.
Sánchez quería ser presidente.
 Lo intentó en 2015 con un pacto con Ciudadanos que frustró Podemos porque no quiso abstenerse. 
Lo quiso intentar una segunda vez y la dirigencia de su partido lo impidió.
 Y lo ha conseguido con una moción de censura.

 

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