El ex embajador norteamericano James Costos quiso festejar a su pareja, el decorador Michael Smith, por su cumpleaños. Y qué mejor que convocar a sus amistades


La decoración, como no podía ser de otra manera, corrió a cargo de Michael Smith.
Eligio una mesa imperial que adornó con pequeños búcaros de rosas en diferentes tonalidades que iban del rojo al amarillo haciendo juego con los farolillos dispuestos es el techo de color naranja y blanco.
Completaba la puesta en escena varios recipientes de cristal con velas.

De postre, pastel de coco con helado de limón. Un menú sencillo, que no complicaba la elaboración en un lugar donde no se suelen organizar cenas de estas características.
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Un menú sencillo, que no complicaba la elaboración en un lugar donde no se suelen organizar cenas de estas características.
Llegaron a la isla de la mano de la familia Arango. "Estábamos en su casa y nos mostró unas fotos increíbles. Al preguntarle dónde se encontraba ese paraíso, nos dio las coordenadas. En cuanto tuvimos tiempo, vinimos y ya nos quedamos”, contaba.
Cuando llegó Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos James Costos dejó su puesto, pero no su vida en Madrid, una ciudad en la que él y su marido están totalmente integrados.
Una de las grandes contribuciones de anfitrión fue convertir la embajada en un lugar de puertas abiertas con una actividad social importante aparte de la institucional.
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