Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 dic 2017

Kirk Douglas: 11 películas para 101 años............. Gregorio Belinchón

Un recorrido por lo mejor de la carrera de esta leyenda viviente del Hollywood clásico, que hoy cumple años.

Kirk Douglas, en los años cincuenta.
Kirk Douglas, en los años cincuenta.

Cuando hoy se despierte en Los Ángeles, Issur Danielovitch Demsky, el hijo de un trapero de Ámsterdam (Nueva York), cumplirá 101 años. Poca gente llama a Demsky por su auténtico nombre: algunos usan su dimitivo familiar, Izzi; el resto se refiere a él por el seudónimo artístico que le dio la fama: Kirk Douglas.
El actor no es el único superviviente del Hollywood clásico, ni siquiera el má anciano (entre las estrellas vivas Olivia de Havilland le supera en edad por seis meses), pero es la última leyenda que queda de aquellos años dorados, en los Douglas fue una fuerza de la naturaleza interpretativa, un imán para los taquillazos y un actor de los que han marcado la historia del cine. 
Como homenaje, recorremos  sus trabajos más destacados:
El ídolo de barro (1949). Primera candidatura al Oscar de Douglas, lograda a los tres años de debutar en el cine (alcanzó el estrellato muy rápidamente). Un drama de boxeo con lo peor de ese deporte, en la que Kirk Douglas saca partido a su poderoso físico. La película tuvo un éxito enorme.

'El ídolo de barro'.
El gran carnaval (1951). Con el tiempo, Douglas se arrepintió de haber rodado solo una película con Billy Wilder, que le llamó para otros proyectos. Lo más abyecto del ser humano y del periodismo, en un drama que
 en su estreno obtuvo malas críticas y peor resultado en taquilla. Hoy la percepción sobre este filme ha cambiado, por fortuna, radicalmente.
 Y sí, sigue de plena actualidad.


'El gran carnaval'.
Cautivos del mal (1952). Vincente Minnelli y Kirk Douglas colaboraron en un puñado de películas extraordinarias. 
Esta, sobre el mundo del cine y de cómo un productor manipula a la gente que le rodea, contada en una poderosa concatenación de flashbacks, es impresionante.
 La secuencia del collar de perlas para explicar cómo debe estructurarse una película marca la historia del séptimo arte.
 
'Cautivos del mal'.
El loco del pelo rojo (1956). Tercera y última candidatura al Oscar para Douglas (parece increíble, con todos los grandes personajes que encarnó después) gracias a su recreación de Vincent Van Gogh. El biopic, de un meticuloso cuidado con el color, se rodó en numerosas localizaciones en las que de verdad vivió Van Gogh. Dos leyendas sobre la película de Minnelli. 
Tras su visionado John Wayne le dijo indignado a Douglas: "Pero, ¿cómo has hecho esto? Solo quedamos unos pocos, y debemos encarnar personajes duros, no maricas débiles".
 Y en mitad de un pase, Michael Douglas y su hermano, entonces unos críos, salieron corriendo entre sollozos de la sala cuando Van Gogh (su padre) se corta la oreja.
 
'El loco del pelo rojo'.
Duelo de titanes (1957). También conocida por su título original, Duelo en O.K. corral, referencia al mítico tiroteo protagonizado por Wyatt Earp y Doc Hollyday el 26 de octubre de 1881. 
Aquello duró 30 segundos, se dispararon 34 balas y murieron tres hombres.
 En el cine dura cinco minutos y se rodó en cuatro días. 
Douglas, muy puntilloso, midió la frecuencia y fuerza de sus toses en cada secuencia para mantener el raccord durante el rodaje.
 Un western antológico, segundo trabajo en común de Douglas y Burt Lancaster, y el inicio de su amistad.


'Duelo de titanes'.
Senderos de gloria (1957). Primera colaboración entre Douglas y Stanley Kubrick, epítome del filme bélico antibelicista (no, no es una contradicción). 
Durante la I Guerra Mundial, un general acusa de cobardía a sus soldados por no acatar órdenes suicidas. Prohibida en España, no se estrenó hasta 1986, Douglas lo considera uno de los mejores trabajos en los que actuó.
 Todo el sinsentido de la guerra en pantalla.
 
'Senderos de gloria'.
Los vikingos (1958). Un clásico del cine de aventuras, rodado en escenarios de Noruega a temperaturas gélidas... y con Douglas realizando sus propias secuencias de acción, como la de la toma del castillo con la escalera de hachas, algo que muchos hemos imaginado repetir de críos.

'Los vikingos'.
Espartaco (1960). Un clásico. La película con la que Kirk Douglas sacó pecho diciendo que había acabado con la lista negra de Hollywood al aparecer el nombre de su guionista, Dalton Trumbo. En realidad, lo iba a hacer Otto Preminger para quien Trumbo había escrito Exodo, pero Douglas se enteró, espabiló y se llevó el mérito... Espartaco no es solo un peplum, es un filme que habla sobre la libertad individual, sobre la conciencia y los deberes morales. Douglas, impulsor del proyecto, y Kubrick (contratado cuando el actor despidió a Anthony Mann) estuvieron a la gresca todo el rodaje, con frases antológicas para la historia, como la de Kubrick en la legendaria secuencia de "Yo soy Espartacao": "Kirk, esto es una enorme tontería".
'Espartaco'.
Dos semanas en otra ciudad (1962). Después de tres años internado en un psiquiátrico, un actor vuelve a su profesión en un pequeño papel para volver a la profesión. Problema: en la película, ofrecida por un director amigo que se rueda en Cinecittà, también trabaja su exesposa, culpable de su bajada a los infiernos. Una joya del drama con Vincente Minnelli con un trío de ases con Kirk Douglas, Cyd Charisse y Edward G. Robinson, con alcohol, declive personal y amor al cine de por medio.
'Dos semanas en otra ciudad'.
Siete días de mayo (1964). El presidente de EE UU planea firmar un tratado de reducción de armamento nuclear y los militares estadounidenses se preparan para un golpe de estado. Política ficción dirigida por John Frankenheimer con una espectacular frialdad, de reparto desopilante y con Douglas como un militar que ante las órdenes o la lealtad se decanata por esta última.
'Siete días de mayo'.
Otra ciudad, otra ley (1986). Esta es la última de las siete películas que Douglas rodó con su gran amigo Burt Lancaster, y por eso aparece en esta lista. Tambien, porque es la última que Douglas produjo con su compañia Bryna Productions.
 Ambos dan vida a dos gánsteres que salen en libertad tras 30 años en la cárcel por robar un tren, y ven cómo la sociedad les empujan a volver al crimen. No es una obra maestra, pero destila encanto.
'Otra ciudad, otra ley'.











 

 

Javier Marías: “Con 17 años cantaba a Dylan con guitarra en las terrazas de París”

Javier Marías: “Con 17 años cantaba a Dylan con guitarra en las terrazas de París”

Bob Dylan le recuerda a cuando de adolescente se atrevía a cantar y a tocar la guitarra por las calles de París. 

Aún baila con Elvis y Chubby Checker, y recurre a una canción de Monteverdi cuando tiene días bajos. Así suena la biografía en 10 canciones del escritor y columnista de El País Semanal.

Javier Marías: “Con 17 años cantaba a Dylan con guitarra en las terrazas de París”
De niño escuchaba con su madre un disco de 45 revoluciones por minuto que aún recuerda.
 Sevillanas del siglo XVIII, de La Argentinita y Federico García Lorca al piano, se ha quedado grabada en su memoria como uno de esos lugares siempre cálidos de la infancia.
Durante la adolescencia bailó con Elvis Presley ("que cantaba bien hasta las mamarrachadas") y Chubby Checker, y acabó cantando él mismo a Dylan (Sad Eyed Lady of the Lowlands) por las terrazas de París, dando "la murga" a los clientes.
 En su biografía musical hay un lugar especial para el cine (westerns y Grupo salvaje) y la canción italiana.
 Una guajira le recuerda a La Habana (nunca visitada) en la que nació su abuela Lola, en los días bajos se refugia en Monteverdi, y queda impresionado cada vez que vuelve a escuchar la cantata BWV 54 de Johann Sebastian Bach, a ser posible en la versión de Russell Oberlin y Glenn Gould al piano. 

 

Las 15 mejores películas de la historia, según los usuarios de FilmAffinity e IMDb

El periodista de EL PAÍS Gregorio Belinchón comenta un 'ranking' de filmes elaborado por Escaparate a partir de las valoraciones de los internautas en los dos portales.

La primera parte de 'El Padrino' es la obra que encabeza la lista elaborada por Escaparate. / Tráiler de la película.


 

‘Madonna’ con niño"..................................... Boris Izaguirre

Las revistas necesitan nuevas caras y estrenan la de Alana Martina.

Terelu y, a la derecha, María Teresa Campos, a su llegada a Madrid el pasado jueves tras su viaje por Estados Unidos.
Terelu y, a la derecha, María Teresa Campos, a su llegada a Madrid el pasado jueves tras su viaje por Estados Unidos.

 (Mira que las Campos son Feas y sin gusto para vestir...A Teresa que quiere parecer hermana de sus hijas, esatá como una abuela estrafalaria.)

El puente de la, todavía, Inmaculada Constitución siempre me ha parecido la bisagra entre la celebración de la democracia y el respeto por las tradiciones religiosas.
 Aprovechando esos días, una mujer tan contemporánea como María Teresa Campos, pionera profesional para las españolas, superviviente de enfermedades y vaivenes de todo tipo, decidió trasladar el rodaje de su reality show Las Campos a Miami e invitarme a recorrer parte de la ciudad en un barco junto a sus hijas, Terelu y Carmen.
María Teresa hizo una visita al programa donde colaboro, Suelta la Sopa, con un éxito inmaculado. 
“La gente se sorprende de que a mi edad siga tan activa.
 Pero, Boris, si al principio de mi carrera luché porque me dieran un espacio pese a no ser una muchachita con cara bonita, ahora me planteo ser yo la que decida cuándo me retiro”.
 María Teresa está en forma y la dinámica de esta tercera temporada de su reality llega regada de sentido del humor y de ese surrealismo cañí.
 Mientras navegábamos frente a las casas de los famosos en las islas artificiales de la bahía, Carmen y Terelu me acribillaron a preguntas sobre el estilo de vida en Miami. 
“Para mí es hortera total”, sentenció, sin tapujos, Terelu. “Muy nuevo rico”, zanjó Carmen.
 Y María Teresa me susurró al oído: "Lo que más agradezco de este viaje es que llevamos seis días sin hablar de Puigdemont”
En cambio, el acoso sexual es de lo que más se habla en Miami Art Basel.
  La feria de arte también tiene una crisis a la que enfrentarse: podría ser que el arte contemporáneo interese un poquito menos.
 El cuadro más caro de la historia, vendido hace unas semanas, fue una obra maestra del Renacimiento, firmada por Leonardo da Vinci. 
 La exposición del año en el Metropolitan de Nueva York está dedicada a dibujos de Miguel Ángel.
 Y cuando vas a verla pasas antes por un pasillo dedicado al centenario de la muerte de Rodin.
 O sea, el arte contemporáneo ha dejado de ser noticia contemporánea.
 “El éxito de Art Basel Miami coincidió con la burbuja inmobiliaria.
 Mientras más casas vendías, más espacio y paredes había para llenar de arte contemporáneo. 
 No hay suficientes picassos para tantas casas, ¿entiendes?", me informan durante una magnífica cena al aire libre ofrecida por el hotelero Alan Faena.
 Y para que la feria siga siendo una fuente de ingresos, los relaciones públicas de la ciudad han decidido rellenarla de fiestas alternativas que generan más tráfico y agotamiento entre los invitados, una fauna de figurantes que no compran nada pero animan muchísimo mansiones y museos. 
 Las revistas necesitan nuevas caras cada semana. ¡Hola! ha estrenado la de Alana Martina, la hija recién nacida de Georgina Rodríguez.
 Aprovechando el ambiente navideño y el resurgir del arte renacentista, la biblia del corazón decidió retratarlas más como una dulce Madonna con niño que como una Sagrada Familia.
 Mientras, Cristiano Ronaldo, padre de Alana Martina y dios del fútbol, permanece ocupadísimo entrenándose cuerpo a cuerpo en el campo.
 La imagen de la jovencísima Alanita no está pixelada y se ha armado un encendido debate en el que se habla tanto de eso como de la ropa animal print de Dolce&Gabbana.
 Creo recordar que lo mismo le sucedió a Suri Cruise, la única hija biológica de Tom Cruise, que es influencer desde antes de aprender a hablar.
 Quizás sea el sino de esta nueva generación de famosos al nacer, que antes de que aprendan algo ya son una fuente de ingresos para todos los que participan. 
El público también parece favorecer a esos hijos con pedigrí antes que los que nacen sin ese ADN.
 Serán temas apasionantes de los que hablar en una próxima travesía con María Teresa Campos y sus célebres hijas.



En medio de todo ese furor, el actor Owen Wilson contempla un par de Joan Miró, mientras señoras de todas las edades esperan por un artístico selfie. Bruce Weber recibe una cena homenaje a pesar de que la sombra del acoso sexual casi interrumpe el hermoso discurso en honor a toda su carrera como fotógrafo que presenta Bob Colacello. Y la gala Global Gift de Eva Longoria y Ricky Martin la decoración es como para ganar un premio a mejor obra de arte emocionante y convincente. Así se vive Miami Art Basel, una Disneylandia de fiestas que mezcla millonarios y estrellas de verdad con aspirantes y figurantes con cara de cuadro.