Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

30 abr 2017

¿Quién decidirá por mí cuando yo no pueda hacerlo.........Ana Lorite

Los españoles cuentan con figuras jurídicas ante la incapacitación que les permiten designar un tutor que vele por sus intereses.

Una especialista ayuda a caminar a un enfermo de alzheimer en el centro CRE de Salamanca.
Una especialista ayuda a caminar a un enfermo de alzheimer en el centro CRE de Salamanca.
¿Qué ocurre si perdemos nuestra capacidad para expresarnos o nuestro juicio se ve afectado?
 Que nos podemos ver abocados a la incapacitación que, según los expertos, es “la muerte civil” del ciudadano.
 ¿Quién decide entonces por nosotros?

 Con el incremento de la esperanza de vida y el desarrollo de las demencias asociadas a la edad, cada vez son más los españoles que, conscientes de una posible futura incapacidad, deciden nombrar, mientras pueden expresar su voluntad, a una persona de confianza que pueda velar por sus intereses personales o patrimoniales.

 Los mecanismos legales que permiten dar instrucciones hoy de lo que queremos para el futuro son el poder preventivo y la autotutela. 

Ambos son documentos públicos notariales que cuestan alrededor de 50 euros.

 El primero permite a una persona elegir a otra para que represente sus intereses en caso de que pierda la capacidad para manifestar su voluntad.

 El segundo incluye, además, la designación de un tutor.

J uan, de 40 años, acudió a una notaría por un asunto de su empresa y descubrió que existían ambas figuras jurídicas de protección. 

A su madre le acababan de diagnosticar alzhéimer y sabía que el proceso de toma de decisiones iba a resultarle complicado si no lo solucionaba mientras su madre era todavía capaz de hacerlo.

 Lo habló con ella, le explicó la situación y acudieron a asesorarse con un notario de todo lo que representaba dar ese paso.

 Juan es hoy legalmente su apoderado y tutor.

 

En los últimos diez años en España, las autotutelas se han triplicado y los poderes preventivos se han multiplicado por doce, como revela un estudio presentado por el Consejo General del Notariado. Sin embargo, estas figuras legales no son ampliamente conocidas, según ha podido comprobar este periódico tras realizar varias entrevistas a personas de distinta edad, sexo y condición.

Más sensibilidad ante la autoprotección

El informe realizado por el Consejo General del Notariado concluye que si en 2007 fueron poco más de 400 las personas que decidieron hacer un poder preventivo, en 2016 esta cifra ha crecido en más de un mil por ciento (5.602 personas).
 En ese mismo periodo, la autotutela casi ha triplicado sus cifras: de las 1.310 realizadas en 2007 se ha llegado a las 3.299 del año pasado.
En Cataluña, la penetración de ambas figuras legales es muy destacada y arroja datos de aproximadamente el 50% del total del Estado, según dicho informe. 
Uno de motivos fundamentales es que dicha comunidad introdujo por primera vez en España la autotutela en 1991.
Dichos mecanismos de autoprotección no solo se utilizan en situaciones de enfermedades asociadas a la edad, sino también en previsión de una dolencia grave o un accidente.
 Y por supuesto, y en esto incide mucho la notaria Almudena Castro-Girona, en el caso de padres con hijos discapacitados que quieren velar por el futuro de sus vástagos cuando ellos desaparezcan.
 La notaria, que también dirige la fundación Aequitas del Consejo General del Notariado para abordar temas de vulnerabilidad y preside la Comisión de Derechos Humanos de la Unión Internacional del Notariado, habla de la labor social de los notarios: “Trabajamos para unir a la sociedad y a los operadores jurídicos”.

Estas figuras legales permiten hacer lo que la experta denomina un “un traje a medida”: decidir dónde quieres vivir, quién quieres que se ocupe de tus asuntos, o en casos de niños discapacitados qué les apetece comer, a qué les gusta jugar, o cómo se comunican.
 José Ángel Martínez Sanchiz, presidente del Consejo General del Notariado, califica de muy positivo contar con el asesoramiento imparcial y gratuito de un notario, especialmente en situaciones donde es esencial que las personas que van a protegerse de cara al futuro conozcan las posibilidades que ofrece la ley. 
“Somos modistos”, dice Castro-Girona: “La tela es la vida de las personas, el hilo son las leyes y nosotros cosemos ambas cosas”.
La diferencia fundamental entre poder preventivo y autotutela es que el primero se aplica inmediatamente: su eficacia comienza en el mismo momento de la discapacidad del afectado, corroborada por un facultativo experto en medicina legal, de modo que todos sus asuntos personales o patrimoniales pueden seguir funcionando con normalidad y no es necesario llegar a la incapacitación judicial, que llevaría varios meses hasta su declaración.
 Fue lo que le ocurrió a Manuel, cuya madre estuvo seis meses ingresada en una residencia de una forma “un tanto alegal” hasta que salió la sentencia judicial de incapacitación de la mujer, gravemente enferma de alzhéimer
. En la autotutela, el que ha sido designado tutor necesitará siempre autorización judicial para realizar actos que afecten al patrimonio del declarado incapaz pero, sin embargo, puede tomar decisiones en el ámbito personal o familiar, como establecer la vivienda habitual de la persona a quien represente o decidir su ingreso en una residencia.
 Por eso Martínez Sanchiz afirma que muchas veces se suelen otorgar simultáneamente ambas escrituras.

“Hay quien vive la incapacitación de sus padres como una traición”, sostiene Castro-Girona.
 Y también quien pretende utilizarla porque no le gusta el modo de vida de sus progenitores (los casos más sonados fueron los de Di Stefano y la duquesa de Alba).
 La experta afirma que se trata de hacer “justicia preventiva” y tira de hemeroteca para explicar casos como el de algún anciano que llega a su notaría con la directora de la residencia, o un hijo o un sobrino para dejarles el piso en herencia porque si no, o lo echan o lo abandonan.
 “No somos meros testigos, no es hacer un corta y pega en un documento, tratamos de tú a tú con la persona”. 
Y concluye: “Se trata de evitar, sobre todo, la judicialización de la vida”.

El ‘pack’ preventivo ante la discapacidad

La Ley de protección patrimonial de personas con discapacidad, de 2003, dice que cualquier persona con la capacidad de obrar suficiente, en previsión de ser incapacitada en el futuro, podrá en documento público notarial adoptar cualquier disposición relativa a su propia persona o bienes, incluida la designación de un tutor.
El notario, como funcionario público que ejerce por delegación del Estado, dará fe de que el interesado está en plena posesión de sus facultades mentales y que es su deseo otorgar la escritura pública de autotutela y/o poder preventivo. 
Además de controlar que el documento se ajuste a la legalidad vigente, con su asesoramiento y control se pueden evitar engaños o fraudes, como que una persona obligue a otra a firmar un documento en el que le designe tutor o apoderado o que, incluso, falsifique su firma.
Estos documentos redactados y/o autorizados por un notario adquieren la entidad de documentos públicos, a los que la ley reconoce veracidad, firmeza y fuerza probatoria.
 Una vez firmada la escritura, se envía una copia electrónica al Registro Civil.
 Cuando comienza el procedimiento de incapacitación, el juez consultará con el Registro para saber si esa persona ha otorgado una escritura de autotutela y/o poder preventivo.
Mientras que el afectado conserve sus facultades, dichos documentos se pueden cambiar o revocar.
Almudena Castro-Girona habla del pack preventivo ante la incapacitación que incluye, además de los mencionados poderes, las voluntades médicas anticipadas.

La decisión de Cristina Cifuentes.....................J.avier Casqueiro

El relevo del director general del Canal de Isabel II fue determinante para destapar operaciones en paraísos fiscales de anteriores responsables y conexiones mediáticas.

FOTO: Cristina Cifuentes, el pasado jueves. / VÍDEO: Declaraciones de Cifuentes sobre la Operación Lezo en el XVI Congreso del PP de Madrid.
Una operaria levantó el miércoles pasado las alfombras de los pasillos que dan al despacho de Presidencia de la Comunidad de Madrid, que entre 2012 y 2015 perteneció a Ignacio González. Cristina Cifuentes, su excompañera y sucesora en el cargo, supo apreciar el patente contenido metafórico de esa operación de limpieza. 
 La semana ha sido dura y dolorosa para el PP —otra más—, como explicó la propia Cifuentes en su discurso ante la ejecutiva regional reunida el jueves con urgencia para tratar de exorcizar los demonios internos.
El partido vive en estado de shock permanente: el propio González, expresidente regional, duerme en prisión con parte de su familia; dimite definitivamente la exlideresa Esperanza Aguirre
se suceden los episodios de corrupción y proliferan ahora quienes lo intuían o sabían todo.
 Pero la decisión determinante e inusual en política de denunciar ante la Fiscalía las maniobras oscuras de González y su entorno en el poderoso Canal de Isabel II correspondió a Cifuentes, lo que descubrió una guerra larvada con el más importante grupo mediático conservador en España y recelos en los dirigentes más acomplejados del PP.
 
La actual presidenta regional, que ha admitido recientemente que en ocasiones se hace "la rubia" en reuniones con hombres para arañar más cosas en las negociaciones, tomó posesión de ese despacho en la Puerta del Sol de Madrid un sábado 27 de junio de 2015. 
Al acto acudió, no por casualidad, Mariano Rajoy y seis ministros de su Gobierno. 
El presidente destacó entonces: "Lo que ocurra en Madrid es muy importante para España".

Auditoría de la Comunidad

Apenas un mes más tarde se constituía en la Asamblea de Madrid una comisión de estudios y de auditoría sobre el endeudamiento y la gestión pública en la Comunidad en los años del PP.
 La comisión empezó sus trabajos indagando sobre la faraónica y muerta Ciudad de la Justicia y, a comienzos de 2016, abordó el agujero negro del Canal de Isabel II, la empresa pública más potente de la administración regional (casi 1.000 millones de presupuesto en 2017).
 En sus primeras comparecencias fueron citados el consejero de Presidencia y nuevo presidente del organismo, Ángel Garrido, ahora mucho más que la mano derecha de Cifuentes; el exgerente Adrián Martín; y la exdirectora financiera de la entidad desde 2007, Fernanda Richmond, entre otros directivos y trabajadores del ente.

Como conclusión de esas primeras informaciones genéricas sobre el Canal y sus filiales en Latinoamérica, muchas veces bloqueadas por esos exdirectivos, Cifuentes decidió exigir la destitución de Martín y buscó, con ayuda de cazatalentos, un nuevo director general para esa macroempresa.
 El contrato, en mayo de 2016, fue para Rafael Prieto, un gestor de multinacionales, de 53 años, con experiencia en compañías como PSA-Peugeot.
Dos meses después, en julio de 2016, ya con el control político y administrativo del Canal, Prieto constató varias operaciones irregulares que le llevaron a trasladar un auténtico dilema a Cifuentes.
 La nueva presidenta madrileña lo sopesó todo y comunicó la única solución que había encontrado al presidente del PP, Mariano Rajoy, y a Dolores de Cospedal, la secretaria general y su gran baluarte en la cúpula popular.
 Les informó de que no tenía más remedio que entregar esa documentación sobre actuaciones sospechosas del Canal a la Fiscalía Anticorrupción.

Diputados regionales del PSOE y de Podemos también habían comenzado a preguntar e investigar por su cuenta sobre la sorprendente expansión latinoamericana del Canal y tramitaron su propia denuncia ocho meses más tarde.
 Las llamadas de atención que alertaron entonces a los nuevos responsables del Canal se produjeron al seguir el rastro de varias operaciones que acababan con oscuros pagos en Suiza y en sociedades off shore, que son las empresas radicadas en paraísos fiscales que se utilizan sin ninguna actividad económica reconocida.
La compra en 2013 por 21,4 millones de euros de Emissao, una compañía brasileña de gestión de aguas, fue el detonante de todo. El Canal la adquirió por medio de su filial en Colombia, Inassa, y un año después esa sociedad valía solo 5,4 millones.
Edmundo Rodríguez Sobrino, consejero de Audiovisual Española 2000, editora de La Razón, presidía en esa época Inassa y era el hombre de confianza de González en el Canal.
 La cercanía entre Rodríguez Sobrino y González se evidenció en aquel viaje que ambos hicieron a Cartagena de Indias en 2008, en el que fueron espiados y grabados con unas sospechosas bolsas de plástico en las que, según dijeron, llevaban toallas.

Conmoción

La conmoción en el PP por la detención de González y su banda de amigos fue total, pero no hubo sorpresa. 
Cifuentes se apuntó rápidamente el tanto de que había facilitado al máximo la colaboración con la justicia. Rompía con otras imágenes del pasado en su partido.
 La oposición subrayó que no le quedaba otra.
El juez tomó declaración por escrito a Cifuentes y convocó en la Audiencia Nacional a la ahora jefa de gabinete de la presidenta regional, Marisa González Casado, periodista con casi 30 años de experiencia.
 Las 17 grabaciones con más de una hora de duración que Velasco mostró a Marisa González abrieron un flanco inquietante en la investigación. 
El juez citó de inmediato al presidente de La Razón, Mauricio Casals, y al televisivo director del mismo diario, Francisco Marhuenda, por un presunto delito de coacciones a Cifuentes y su equipo.
En algunas transcripciones del sumario secreto se escucha a Marhuenda contar a Rodríguez Sobrino su versión de una charla que mantuvo con Cifuentes a mediados de 2016:
 "Le hemos dicho que eres un soldado nuestro, que eres intocable para nosotros y ella por las malas tiene mucho que perder. En una guerra no puede ganar".
 Casals conmina a Marhuenda en otra conversación a que deje claro a Cifuentes que esa "guerra" no sería solo de La Razón y que implicaría a otros medios del grupo como Antena 3, La Sexta y Onda Cero.

Marhuenda se permitió, en alguna de esas intervenciones, insultar a la jefa de gabinete y a Cifuentes y, tras declarar ante el juez, precisó que "nunca, nunca" había pretendido presión alguna. 
Sus insultos no provocaron una catarata de reacciones ni de asociaciones de prensa ni de otras dirigentes políticas o feministas.
El juez preguntó a las afectadas si consideraban una presión señalar un día en la sección del periódico Sube y baja al consejero Garrido por una mala gestión o un editorial muy contrario a la recién impulsada ley regional integral contra la violencia de género. Cifuentes y González Casado asumieron esas críticas normales en su trabajo. 
El magistrado no fue más profundo sobre los intereses de esos directivos en otros aspectos o negocios, según fuentes de la investigación, y les desimputó.
Una de las presiones más insistentes que ha sufrido el equipo de Cifuentes en este tiempo fue la reclamación de que la presidenta regional debía recibir en su despacho oficial a Rodríguez Sobrino, que estaba muy inquieto por la posible documentación que pudiera facilitarse al juez desde la Comunidad sobre su etapa en el Canal. Ese encuentro nunca se concedió.

El PP ha querido mostrar su apoyo a Cifuentes en este caso, sobre todo en público a través de los denominados jóvenes vicesecretarios nacionales y otros portavoces. 
Aguirre y González estaban ya de retirada en la política, se habían generado muchos enemigos y se consideran fácilmente amortizables.
 Desde la cúpula del PP se comprende que Cifuentes tenía escasa capacidad de maniobra ante la imparable deriva judicial del caso pero destacan que ahora debe manejar y resolver ella "la guerra y el lío mediático que se avecina" con un grupo como Atresmedia tan importante para el partido conservador.
Ni Rajoy, de viaje, ni Cospedal, con antiguas relaciones muy estrechas con Aguirre y González, ni la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, se han explayado sobre este conflictivo caso. Marhuenda fue durante años jefe de gabinete y colaborador estrecho de Rajoy y Casals, al que los medios etiquetan como El príncipe de las tinieblas del Grupo Planeta en Madrid. Casals desayuna frecuentemente en el hotel Ritz con Santamaría.
Cifuentes, que ha asentado su proyección política con constantes apariciones en televisiones, no quiere perpetuar ni desarrollar este conflicto con ese grupo de comunicación y se propone preservar sus buenas relaciones con Antena 3, La Sexta y Onda Cero.

La Operación Lezo ha tocado así de lleno al PP y a Cifuentes en un momento que parecía, en teoría, de su máximo esplendor.

 A sus 52 años se encontraba al fin en posición de gestionar una de las administraciones con más poder y presupuesto de España (18.538 millones de euros). 

 Después de haber asumido el mes pasado el mando también en la presidencia del PP de Madrid se había convertido con el gallego Alberto Núñez Feijóo en uno de los valores seguros para el futuro de su partido.

La belleza es un efecto colateral...........................Juan José Millás

COLUMNISTAS-REDONDOS_JUANJOSEMILLAS
ESTA ESCULTURA no es una escultura, es un motor. La mayoría de las esculturas que nos rodean no son esculturas, son objetos funcionales. 
La maquinaria de un reloj de cuerda es una escultura que no es una escultura. 
Una bicicleta es una escultura que no es una escultura. 
Una grúa es una escultura que no es una escultura. 
Un semáforo es una escultura que no es una escultura. 
Un cuchillo de cocina es una escultura que no es una escultura.
 Lo mismo podríamos decir del tenedor o la cuchara. 
Todo esto por hablar de objetos creados por el hombre, pero la naturaleza está llena también de esculturas: un árbol, un gato, un rinoceronte, un águila son esculturas sin voluntad de serlo, lo mismo que el aparato respiratorio de cualquiera de nosotros.
 
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Daimler AG

El inventor del motor de la fotografía no lo diseñó para que fuera bello, sino para que funcionara ocupando el mínimo espacio posible.  
Su belleza proviene de su funcionalidad y de su economía, igual que la de la maquinaria del reloj de cuerda.
 La belleza es, pues, un efecto secundario. 
Todo lo que funciona es bello, incluida una modesta pinza de la ropa.
 La escritura es buena cuando resulta eficaz; nos conmueve cuando funciona. La funcionalidad es anterior a la belleza.
 Fíjense de nuevo en la imagen del motor cuya simetría sugiere una aspiración de orden moral. 
He ahí lo que distingue a las esculturas creadas por la naturaleza de las creadas por el hombre: las primeras pretenden representar a la naturaleza; las segundas no representan nada porque les basta con presentarse.
 Presentación y representación: tal es la diferencia. 
 
 

Vecinos pobres y vecinos ricos..............................Rosa Montero...

En situaciones de necesidad, ayudar al prójimo puede salvarte de la muerte. Pero otros rasgos emergen cuando mejoran las condiciones.

COLUMNISTAS-REDONDOS_ROSAMONTERO
CONOZCO a un guerrero de la existencia a quien un accidente dejó en una silla de ruedas hace dos años.
 Difumino sus datos porque no quiere ser reconocido, pero diré que vive solo y que en el portal de su casa hay un tramo insalvable de nueve escalones.
 Desde que perdió la movilidad, este hombre viene pidiendo algo a lo que tiene derecho: que la comunidad de vecinos convierta ese portal en practicable. 
Siempre le han contestado que la comunidad estaba en números rojos e incluso le han acusado de ser egoísta e irrazonable. 
Ahora me acabo de enterar de que por fin van a empezar las obras de acondicionamiento, tras haberle tenido casi dos años encerrado. Y ha sido afortunado, porque es un hombre culto y capaz de luchar por sus derechos.
 Hay en este país muchos ancianos desamparados a los que comunidades de vecinos despiadadas mantienen prisioneros porque se niegan a poner un ascensor o a colocar una silla.
 Son viejos condenados a cadena perpetua.
 El caso más atroz me lo contaron hará unos quince años y ya escribí sobre ello: en un edificio antiguo se instaló un ascensor que había sido pagado por la mitad de los vecinos.
 Quienes costearon el proyecto decidieron poner una llave para que la cabina sólo pudiera ser utilizada por ellos; y entre quienes se quedaron sin acceso estaba un anciano de economía modestísima, que vivía en el cuarto, carecía de familia y tenía que caminar con andador. 
Me lo imagino al pobre atrapado para siempre en su casa y escuchando el zumbido del montacargas. Si eso no es el infierno, se parece mucho.


Por pura coincidencia, una amiga de Facebook, Rosa Saugar Martín, acaba de dejar al hilo de otro ar­tículo un comentario que tiene mucho que ver con todo esto.
 Cuenta Rosa que, cuando ella era niña, en la casa en donde vivía había un anciano sin familia al que iban a llevar al asilo. 
En el edificio eran tan sólo catorce vecinos y entre todos evitaron que el hombre tuviera que irse de su hogar; organizaron turnos y le lavaban, le daban de comer, adecentaban su piso y le acompañaban: “Pasó sus últimos años lleno de cuidados y cariño”. 
Rosa nació en 1952, “en esos años grises y represores en los que llevabas la tristeza a la espalda cual mochila”, y tuvo, explica, una infancia muy difícil. 
Y, con preciosa elocuencia, añade: “Aunque es cierto que la solidaridad que se desarrolló en los barrios obreros pobres, por purita supervivencia, fue como una enredadera creciendo de casa en casa”.
Sin duda Rosa ha puesto el dedo en lo esencial: el nivel económico. El edificio del hombre accidentado es un buen inmueble: gente con dinero, aunque la comunidad estuviera en números rojos.
 Y seguramente quienes pusieron el ascensor con llaves tenían unos ingresos más que suficientes.
 Numerosos estudios parecen demostrar en todo el mundo que hay una correlación positiva entre la solidaridad más básica y la pobreza, así como el efecto contrario: que los ricos tienden a ser menos empáticos.
 Por ejemplo, en el perfil del voluntariado español ganan por goleada las mujeres de economía modesta. 
Una siente la tentación de deducir que los pobres son buenos y los ricos un asco, un tópico que a veces la realidad parece empeñada en confirmar. 
Pero la vida es algo mucho más complejo y me temo que sobre todo se trata de un rasgo evolutivo. 
También en esto atinó Rosa: “Por purita supervivencia”. Qué inquietante animal es el ser humano: en situaciones de extrema necesidad, ayudar al prójimo es un contrato no escrito que puede salvarte de la muerte. 
Pero luego, cuando las condiciones mejoran, emergen otros rasgos: la avaricia, el egocentrismo, el deseo de no enterarte de la penuria ajena para no empañar tu bienestar, la soberbia de pensar que nosotros nos lo merecemos y los otros no, la ignorancia que todo eso conlleva… 
Son trampas obvias, como la de creer que somos tolerantes porque apoyamos a quienes piensan como nosotros (pero nos sulfuramos con quienes piensan distinto), y sin embargo caemos una y otra vez en ellas.
 En fin, quizá la única vía de superar la estrecha necedad de nuestra condición sea esforzarnos por ponernos siempre en el lugar del otro.