Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

8 dic 2019

A la calle.............................. Rosa Montero

Con un proceso de deterioro físico tan acelerado, acabará matándonos antes el sobrepeso que el cambio climático.

DIRÉ, COMO LUTHER KING pero al revés, que he tenido una pesadilla, una premonición.
 Veo a la raza humana, dentro de muy poco, con dimensiones ballenato-elefantinas; gordos inmensos de piernas atrofiadas que se pasan el día amorrados a una pantalla sin hablar con nadie, con las posaderas desbordando el asiento de sus sillas reforzadas y masticando pizzas de chorizo artificial hecho con pasta de medusa. Cuatro científicas de la OMS acaban de publicar un estudio monumental realizado durante 15 años con 1,6 millones de adolescentes de 145 países, y han llegado a la espeluznante conclusión de que el 78% de los chicos entre 11 y 17 años y el 85% de las chicas (las mujeres sacamos peores resultados en todo el planeta) no hacen el ejercicio mínimo recomendado, que no es más que una modesta hora al día de movimiento.
 No es que no hagan deporte, sino que ni siquiera caminan.
 Que no se menean, vaya. 
Que lo único que hacen es estar sentados, por lo general frente a una pantalla.
El mejor resultado mundial lo da Bangladés, con un 66% total de chavales inactivos, y el peor es de Corea del Sur, con un 94%. 
En España tenemos, qué vergüenza, una abultada diferencia de género: un 69,8% de ellos y un 83,8% de ellas sufren esta epidemia de absoluta pereza. 
Yo recuerdo que, de adolescente, me daba carreras de pronto en la calle sin ningún propósito, por la pura necesidad de descargar un poco la energía que me bullía dentro (por entonces aún no existía la moda del running y tenías que correr vestida normal y simulando que se te perdía un autobús). 
Todos los animales jóvenes muestran esas explosiones de actividad: perritos que te destrozan la casa, terneros que brincan y cocean en los prados felices de estar vivos.
 Pero se ve que los cachorros humanos están mutando en setas.
 En gelatinas pegadas a una silla. 

O más bien en sacos de grasa, porque ya se sabe que la falta de ejercicio, junto con los malos hábitos alimentarios, son los dos factores principales para sufrir sobrepeso, lo cual, si no se corrige, puede terminar derivando en obesidad.
 Unir esta epidemia mundial de vagancia juvenil con la también creciente epidemia mundial de gordura pone los pelos de punta: según la OMS, en 2016 había 2.200 millones de personas con sobrepeso en el planeta, 796 millones de ellas obesas, frente a 800 millones de individuos que pasaban hambre. 
Lo que quiere decir que en los últimos 50 años la alimentación de los seres humanos ha experimentado un cambio radical: en 1970, un tercio de la población mundial sufría hambrunas y sólo había un 10% de gordos. 
Hoy es al revés: un 11% está desnutrido y casi un 30% tiene sobrepeso. 
Se calcula que para 2030 la mitad de los habitantes de la Tierra estarán en el sector de los rollizos.
En España es aún peor.
 Un reciente estudio del Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques vaticina que para 2030, justamente cuando todos esos niños setas se hagan adultos, habrá en nuestro país 27 millones de ciudadanos con sobrepeso y obesidad (un 80% de los hombres y un 55% de las mujeres).
 En 2016 ya éramos 24 millones de gordos, el 70% de la población, y al parecer cada década se suman tres millones más.
Me temo que estamos tan malacostumbrados al sobrepeso que ni nos damos cuenta de que nos estamos convirtiendo en unos torreznos.
 Ahora mismo siete de cada diez españoles andan sobrados de kilos, pero yo no tengo la sensación de que el personal esté tan mantecoso.
 Creo que nos hemos habituado a las barriguillas y las barrigotas, empezando quizá por las carnes propias. 
Y es que hay un rasgo muy útil de adaptación psicológica que hace que contemplemos con especial benevolencia aquellas características que poseemos.
 Lo cual está muy bien: rebelémonos contra la dictadura estética e irreal de las modelos anoréxicas o los macizos de abdomen de tableta y amemos nuestras lorzas. 
Pero, por favor, que sean pequeñas.
 Que la grasa esté bien repartida. 
 Que los músculos se muevan. 
Reivindicar la gordura no es liberador: es idiota y suicida.
 Con un proceso de deterioro físico tan acelerado, acabará matándonos antes el sobrepeso que el cambio climático.
Hay que sacar a ese 80% de niños a la calle antes de que sea tarde, por favor.

 

Dos décadas de antipatía .....................................Javier Marías

Dos décadas de antipatía

7 dic 2019

Famosos ante las entrevistas más incómodas

Ellen DeGeneres y Dakota Johnson han protagonizado recientemente una entrevista en la que se puede intuir que ambas no se llevan demasiado bien. La presentadora preguntó a la actriz por qué no le había invitado a la fiesta de su 30 cumpleaños el pasado octubre, a lo que Johnson contestó que sí lo había hecho: "Cuando el año pasado estuve en tu programa, me diste la lata porque no te había invitado pero ni siquiera sabía que querías que te invitara porque no sabía si yo te caía bien". Pero todo se intensificó más cuando la actriz dijo, sin mala intención, que Tig Notaro es su cómica favorita, ante la cara de estupor de DeGeneres. En ese momento, Johnson comenzó a reír por la metedura de pata e hizo un amago de irse del plató. "Esto no está yendo bien", llegó a reconocer. Dakota Johnson y Ellen DeGeneres Ellen DeGeneres y Dakota Johnson han protagonizado recientemente una entrevista en la que se puede intuir que ambas no se llevan demasiado bien.
 La presentadora preguntó a la actriz por qué no le había invitado a la fiesta de su 30 cumpleaños el pasado octubre, a lo que Johnson contestó que sí lo había hecho: "Cuando el año pasado estuve en tu programa, me diste la lata porque no te había invitado pero ni siquiera sabía que querías que te invitara porque no sabía si yo te caía bien". 
 Pero todo se intensificó más cuando la actriz dijo, sin mala intención, que Tig Notaro es su cómica favorita, ante la cara de estupor de DeGeneres. 
En ese momento, Johnson comenzó a reír por la metedura de pata e hizo un amago de irse del plató. "Esto no está yendo bien", llegó a reconocer.
  • Cuando Mariló Montero presentaba 'La mañana de la 1' tuvo la oportunidad de entrevistar a Anne Igartiburu, con motivo del estreno de su nuevo programa. Montero preguntó lo siguiente: "¿No te da miedo estar tres horas? Porque estar 15 años 'paso a vídeo, paso a vídeo' y ahora tienes que manejar directos, tiempos, entrevistas, pasar de un tema a otro... ¿Te ves oxidada o tienes esa rapidez al cabo del día?". Igartiburu se encontró entonces azorada y respondió como pudo, con un sencillo "no, no, no". La tensión la rompieron los colaboradores con una carcajada. Por la tarde, cuando el programa recién estrenado de Anne Igartiburu llegaba a su fin, esta se permitió hacer referencia a los comentarios de Montero: "Bueno, creo que nos ha salido bien el programa, ¿no, chicos? Primer día, no sabía por dónde salir, ni por dónde entrar, y esas llamadas de famosos, porque dar paso a vídeos... no es lo mismo que tener al famoso en directo".
    Anne Igartiburu y Mariló Montero
 Cuando Mariló Montero presentaba 'La mañana de la 1' tuvo la oportunidad de entrevistar a Anne Igartiburu, con motivo del estreno de su nuevo programa.
 Montero preguntó lo siguiente: "¿No te da miedo estar tres horas? Porque estar 15 años 'paso a vídeo, paso a vídeo' y ahora tienes que manejar directos, tiempos, entrevistas, pasar de un tema a otro... ¿Te ves oxidada o tienes esa rapidez al cabo del día?". 
Igartiburu se encontró entonces azorada y respondió como pudo, con un sencillo "no, no, no".
 La tensión la rompieron los colaboradores con una carcajada. 
Por la tarde, cuando el programa recién estrenado de Anne Igartiburu llegaba a su fin, esta se permitió hacer referencia a los comentarios de Montero:
 "Bueno, creo que nos ha salido bien el programa, ¿no, chicos? Primer día, no sabía por dónde salir, ni por dónde entrar, y esas llamadas de famosos, porque dar paso a vídeos... no es lo mismo que tener al famoso en directo".

En esta ocasión, fue el entrevistado y no el entrevistador el que incomodó al otro. La periodista brasileña Carol Moreira tuvo que soportar constantes comentarios del actor Vin Diesel como "qué hermosa eres", "estoy enamorado" o "te quiero" mientras intentaba hacer su trabajo. Al final, el actor pidió disculpas. Vin Diesel 
En esta ocasión, fue el entrevistado y no el entrevistador el que incomodó al otro.
 La periodista brasileña Carol Moreira tuvo que soportar constantes comentarios del actor Vin Diesel como "qué hermosa eres", "estoy enamorado" o "te quiero" mientras intentaba hacer su trabajo.
 Al final, el actor pidió disculpas. 

Taylor Swift ha lidiado con entrevistadores de todo tipo que, sobre todo, le formulan preguntas machistas. La cantante cumple este mes 30 años y en mayo, un periodista quiso saber si en esta nueva etapa se plantea la maternidad. Swift respondió: "Realmente no creo que a los hombres se les haga esta pregunta cuando cumplen los 30. Así que no voy a responder a eso ahora". Taylor Swifth Taylor Swift ha lidiado con entrevistadores de todo tipo que, sobre todo, le formulan preguntas machistas. 
La cantante cumple este mes 30 años y en mayo, un periodista quiso saber si en esta nueva etapa se plantea la maternidad. Swift respondió: 
"Realmente no creo que a los hombres se les haga esta pregunta cuando cumplen los 30.
 Así que no voy a responder a eso ahora".
 
Pablo Motos suele ser objeto de críticas por algunas de sus entrevistas, especialmente las que hace a mujeres, en las que las preguntas suelen estar alejadas del interés que suscita la profesión de la entrevistada en cuestión. Algo parecido le pasó con Mario Casas en una de sus visitas al programa. Motos hizo preguntas que el actor no se esperaba, como "Me ha dicho un amigo que te vio en una discoteca de Sevilla de empalmada, ¿lo haces mucho?" o "¿Cuándo adelgazas y engordas, la picha también te engorda y adelgaza?". Pablo Motos y Mario Casas  
Pablo Motos suele ser objeto de críticas por algunas de sus entrevistas, especialmente las que hace a mujeres, en las que las preguntas suelen estar alejadas del interés que suscita la profesión de la entrevistada en cuestión.
 Algo parecido le pasó con Mario Casas en una de sus visitas al programa. Motos hizo preguntas que el actor no se esperaba, como "Me ha dicho un amigo que te vio en una discoteca de Sevilla de empalmada, ¿lo haces mucho?" o "¿Cuándo adelgazas y engordas, la picha también te engorda y adelgaza?".
 
  Cate Blanchett intenta evitar en las entrevistas que se le pregunte únicamente por su estilismo. En una alfombra roja, mientras la periodista conversaba con ella, uno de los cámaras la grabó de arriba a abajo para que se apreciara más su vestido de Givenchy. La actriz notó el movimiento de la cámara y se dirigió al profesional: "¿Hacen esto con los hombres?". Cate Blanchett  intenta evitar en las entrevistas que se le pregunte únicamente por su estilismo. 
En una alfombra roja, mientras la periodista conversaba con ella, uno de los cámaras la grabó de arriba a abajo para que se apreciara más su vestido de Givenchy.
 La actriz notó el movimiento de la cámara y se dirigió al profesional: "¿Hacen esto con los hombres?".


Hubo un tiempo en el que Selena Gomez no quería hablar de su ruptura con el cantante Justin Bieber. Por ello, no extrañó que el equipo de la artista cortara rápidamente la señal después de que el presentador de la cadena WGN quisiera abordar ese tema tabú. Hubo un tiempo en el que Selena Gomez no quería hablar de su ruptura con el cantante Justin Bieber. 
Por ello, no extrañó que el equipo de la artista cortara rápidamente la señal después de que el presentador de la cadena WGN quisiera abordar ese tema tabú.

Pasarlo pipa en París.............................. Boris Izaguirre

Solo la noticia del embarazo de Malú sacó hierro a la enrevesada actualidad informativa.

Anna Wintour, en una gala en Londres en noviembre.
Anna Wintour, en una gala en Londres en noviembre. WireImage

Diciembre ha empezado con un acelerón de noticias.
 Primero, la Cumbre del Clima, que colapsó el tráfico de Madrid. Luego, la cumbre de la OTAN, que sufrió su propio colapso por la repentina huida del presidente Trump, debida al vídeo captado en Buckingham donde se cachondeaban de sus larguísimas conferencias de prensa un corrillo formado por el bello primer ministro canadiense Justin Trudeau, el sexy presidente francés Emmanuel Macron, el bravucón primer ministro británico Boris Johnson y la escurridiza princesa Ana, que prefirió evitar el saludo a Trump, recibiendo el inmediato regaño de su madre. 
Cuando ya no podíamos digerir más sustos, surgieron dos chocantes supuestas infidelidades: la del torero Cayetano Rivera y la del empresario de la chatarra Luis Miguel Rodríguez.
Solo la noticia del embarazo de Malú sacó hierro a la enrevesada actualidad informativa.
 Se incorporan a un baby boom maravilloso: que haya más niños garantizará mejores pensiones y más portadas de ¡Hola!, una publicación que adora los nacimientos, bautizos, primeras comuniones y los primeros novios.
 Es una lista adorable y vitalicia más segura que cualquier vida política o farandulera. 
Puede ser que a Albert Rivera le irrite un poco que se le trate de esta manera pero debemos asumir que, si nos centramos, puede resultar más estable la vida como famoso que como político.
 Y aunque para Malú signifique un paréntesis en su impecable carrera, no se puede negar que para sus fans crece como mujer y como cantante al hacerse madre.
Más preocupantes, aunque sin dramatismos, resultan los deslices de Cayetano Rivera y particularmente el de Luismi porque estuvieron, él y Agatha, adorables en la cena del Hombre del Año de Vanity Fair.
 Compartí mesa con ellos. Además de cariñosos, Luismi estuvo un poquito menos metálico de lo habitual, como si ya se hubiera reciclado en la estratosfera social de su novia.
 Al día siguiente la prensa del corazón oxidó el romance con unas ácidas fotos del monarca de la chatarra atornillado a otra mujer y, aunque entendimos que no sería importante, la presión de la prensa rosa resultó mucho más intensa que la de la joven ecologista Greta Thunberg, que llegó a Madrid este viernes.
 
Y ahora Agatha se ha refugiado para reflexionar en París sobre lo que podría ser una ruptura, una avería o un desguace. ¡Qué buena elección de ciudad! París, aunque la Torre Eiffel es de hierro, es perfecta para llorar una ruptura, rehacerse, simplemente pasear o pasar unas Navidades estupendas, aunque caras. 
Agatha, desde aquí te damos todo el ánimo para seguir adelante con tu maravillosa vida, sola o acompañada. 
Eres inoxidable.
Agatha Ruiz de la Prada, el 25 de noviembre en una fiesta. 
Agatha Ruiz de la Prada, el 25 de noviembre en una fiesta. GTRESONLINE
Seguramente porque viajaba camino a París, Agatha no estuvo entre los invitados al cóctel que Eugenia de la Torriente, editora de Vogue España, ofreció a su homóloga, Anna Wintour, editora de Vogue USA
Anna Wintour es conocida como la mujer más poderosa de la moda en Estados Unidos y porque existe una película, El Diablo Viste De Prada, basado en su persona y su peculiar manera de tratar a sus asistentes en esa publicación que ella ha hecho más poderosa y más influyente.
 Gracias a que formo parte del jurado del premio Who's On Next que cada año otorga la revista, acudí a la cita con un pin que dice “Writer” (escritor), que mi marido me regaló hace años e insistió en que vistiera para la ocasión.
 “Así te evitas que te presenten como cualquier otra cosa: persona famosa, finalista de MasterChef o del premio Planeta”, me dijo mientras me condecoraba antes de salir.
 Recordé el melancólico día de lluvia que compramos ese pin en la casa de Keats en Londres.
 Cuando De la Torriente me acercó a Wintour me temblaron un poco las piernas, pero repetí con soltura que estaba “delighted” de conocerla hasta que se interpuso la juventud entre nosotros, el influencer y tv personality Príncipe Pelayo.
 Él parecía no tener muy claro el mensaje que trasladarle a la gran dama de la industria de la moda así que yo comenté que los dos entrenábamos en el mismo gimnasio.
 Wintour nos miró y dijo: “Se nota, sobre todo en ti”, señalándome, y yo me sentí en la gloria. 
“Señora, no paramos de entrenar”, arriesgué a agregar y ella sonrió distanciándose. 
Sus asistentes, o las de la revista, me llevaron aparte. “Has obrado un milagro.
 Wintour raramente ríe”. Regresé a casa esa noche disfrutando ese trofeo. 
No gané MasterChef, pero hice reír a Anna Wintour.