Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

26 nov 2019

Apoyo masivo de la militancia de ERC al plan de la cúpula para negociar la investidura de Sánchez

La consulta de los republicanos culmina con un 94% de apoyo a las tesis de la dirección.

 

La portavoz de ERC, Marta Vilalta, da los resultados de la consulta a la militancia. En vídeo, sus declaraciones.


La dirección de Esquerra, con el vicepresidente Pere Aragonès a la cabeza, ha respirado tranquila tras conocer los resultados de la consulta interna sobre la investidura de Pedro Sánchez
 El 94,6% de los militantes —con una participación del 70%— ha avalado la estrategia de la cúpula, que consiste en facilitar la investidura con una abstención si los socialistas activan una mesa de negociación entre el Gobierno y la Generalitat.
 Aragonès ha logrado así el ansiado cierre de filas, que le blinda de la presión de los sectores independentistas contrarios a pactar. 
“Si el PSOE quiere algo tendrá que mover ficha”, ha advertido la portavoz de la formación Marta Vilalta.

“Pedro Sánchez se tiene que mover. 
Si no, nos mantendremos en el no a la investidura que la militancia ha expresado de manera fuerte y clara”, ha dicho Vilalta tras conocerse los resultados.
 “Tiene que escoger entre mesa de negociación o una investidura fallida. La decisión está en su tejado”, ha insistido. 
Vilalta también es miembro de la mesa que negociará con los socialistas y recordó que ambas partes se emplazaron a hablar tras las respectivas consultas a sus bases, aunque no concretó cuándo será esa reunión.
Un total de 5.953 militantes de Esquerra, de un censo de 8.500, han participado en la consulta convocada el pasado jueves. 
La pregunta ha sido: “¿Está de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?”. 
El sí ha obtenido 5.634 votos (94,6% de los votantes) mientras que el no ha logrado 319 (5,3%).
La consulta no era vinculante y en realidad tanto un triunfo del sí como del no dejaba en las manos del consejo nacional del partido, el máximo órgano entre congresos, la decisión final en el debate de investidura. 
Pese a ello, desde ERC consideran que la posición de las bases —la misma que públicamente habían defendido no solo Aragonès sino también el presidente del partido, Oriol Junqueras— les permite ir con más fuerza a la negociación con el PSOE y para la que la semana pasada se designaron negociadores de ambas partes.
Para los republicanos, el panorama está más despejado después de que los socialistas y Unidas Podemos hayan también celebrado sus consultas internas sobre el preacuerdo firmado entre ambos, también con altas cotas de apoyo.
 Con el resultado, la cúpula de ERC cree que podrá hacer frente a la negociación con más garantías porque, entre otras cosas, podrá argumentar que tiene el apoyo masivo de sus bases ante quienes, desde sectores más radicales del independentismo, abogan por bloquear cualquier gobierno que no acepte un referéndum de independencia.
 Vilalta ha presionado a Sánchez a que diga si acepta las condiciones planteadas por Esquerra y le invitó a explicar cuál es su propuesta.
Junqueras también ha mostrado su apoyo a que no se opte por la abstención en el debate de investidura de Sánchez si no hay mesa de diálogo.
 El líder republicano respondió desde la prisión de Lledoners, donde cumple condena por un delito de sedición, en una entrevista a Euskadi Irratia. 
“La situación ha cambiado mucho desde julio [cuando se frustró la otra investidura] y ahora está muy claro que rechazaremos la investidura, a menos que haya una mesa de negociación para resolver el conflicto entre Cataluña y España.
 Cuando esto suceda reconsideraremos nuestra actitud”, ha respondido Junqueras.
 “No queremos gestos ni cambios de actitud, sino actos que se puedan probar”, ha añadido el líder de ERC.
Vilalta, que también está en la futura comisión negociadora con el PSOE, ha recordado cuáles son las cuatro condiciones que ponen para la mesa de diálogo que buscan: debe ser entre ambos gobiernos; donde se pueda “hablar” de todo; que tenga un calendario claro y acotado; y que se fijen “garantías de cumplimiento” de los acuerdos que eventualmente se alcancen.
 La portavoz ha insistido que se trata de un “planteamiento de mínimos” para comenzar a negociar.
 “Está lejos de nuestros objetivos pero puede ser el primer paso para buscar una solución democrática al conflicto. Ponemos la primera piedra y no dudamos que otras formaciones se sumarán a este camino”, ha agregado.

Dos fases

La propuesta de Esquerra tiene dos fases.
 Una en la que ERC y el PSOE —como partidos ganadores de las elecciones generales en el Estado y Cataluña— acotan cómo será ese diálogo y otra en la que sean los Gobiernos, tanto central como el de la Generalitat, que se sienten en la mesa.
 Este último punto ya genera cierto disenso, pues desde La Moncloa insisten en que lo necesario es un foro de partidos.
 Los republicanos siempre han puesto el acuerdo de Pedralbes, tanto en contenido como en escenificación —fue un encuentro entre Pedro Sánchez y Quim Torra— como punto de partida.
A preguntas de los periodistas sobre si, para comenzar la negociación, debería haber una reunión previa entre La Moncloa y el Palau o basta con un compromiso por escrito o un simple reconocimiento verbal, la portavoz ha afirmado:
 “Querríamos todo eso, porque hay muchos ejemplos de otros acuerdos que no se han cumplido”.



Fotos del Irlandes

El rostro digital de Robert de Niro, en 'El irlandés'.

El rostro digital de Robert de Niro, en 'El irlandés'.

La historia tras la foto de la bailarina en las protestas de Chile

"Es belleza y arte frente a la crueldad”, cuenta la autora, María Paz Morales.

Entre un millón de personas, una figura envuelta en tela carmín representó la paz.
 La bailarina Catalina Duarte ejecutó un paso de ballet con una bandera de Chile frente a dos vehículos de carabineros durante las protestas del 25 de octubre en Santiago. 
“Fue un instante de paz, de calma. No había agresión. Fue un momento de respeto entre manifestantes y policías”, cuenta a Verne María Paz Morales, la autora de esta imagen.
 “Catalina es belleza y arte frente a la rudeza y la crueldad de los policías”, señala la chilena.
La fotografía fue publicada por medios de comunicación en todo el mundo en torno a la manifestación de más de 1,2 millones de personas en la capital chilena.
 Morales fue acompañada del también fotógrafo Oscar Seguel para fotografiar a la bailarina como parte de un proyecto denominado Danza en la Urbe, que retrata a los bailarines en las calles.

A las cinco y media de la tarde, ambos fotógrafos se reunieron con Duarte en las inmediaciones de la Plaza Italia para tomar la fotografía.

 “La idea principal era tomar la fotografía delante de las personas que venían marchando, pero se hizo imposible”, cuenta Morales.

 Entonces, se dirigieron a la avenida Santa Rosa, donde se encontraron con los camiones de la policía. 

Fueron tres saltos en menos de un minuto frente a los carabineros que, desde su transporte, observaron. 
“Esperaron a que nosotros termináramos de tomar la foto”, dice María Paz. 
“Fue un desconcierto el que una bailarina de ballet vestida de rojo se parara frente a un contingente policial”, recuerda. 
En la imagen, como en la concentración, solo se ondeó una bandera: la chilena.
Después de ese salto hicieron otras fotografías de Duarte frente a patrullas más pequeñas y junto a un grupo de manifestantes. “Poco después tuvimos que correr porque empezaron a arrojar gases lacrimógenos”, recuerda Morales.
 Aquella manifestación fue la mayor de la que se tiene registro desde 1990 en Chile.
 Desde entonces, las protestas para exigir igualdad continúan, y la imagen de Duarte se sigue reproduciendo como un estandarte de arte frente a la represión.
“Yo la subí a Facebook sin pensar en el impacto que tendría”, dice Morales.
 La fotógrafa chilena tiene una discapacidad motriz que le impide desplazarse por mucho tiempo entre multitudes.
 “Por eso tomo fotografías, es mi manera de tener voz en la protesta”, señala.
Desde entonces, Morales y Seguel continúan llevando la voz de la protesta mediante sus imágenes.
 “Vivimos mucha incertidumbre y no hemos obtenido una respuesta contundente. Se nos ha respondido con violencia y represión”, dice. “Yo tengo esperanza en que las cosas van a cambiar”, indica.

 La figura de Duarte recuerda a la de otras mujeres en manifestaciones a nivel mundial. 

A inicios de año, una mujer que entonaba cánticos se convirtió en uno de los símbolos de las manifestaciones en Sudán en contra del presidente, Omar al Bashir.

 En 2015, una mujer vestida de rojo en una protesta en Turquía se convirtió en uno de los estandartes del movimiento en contra del gobierno de, Tayyip Recep Erdogan.

 

 

Hollywood da con el elixir de la juventud

La técnica digital que permite quitar años a los actores entra en el cine de autor con ‘El irlandés’, de Scorsese, y plantea un debate más allá de la tecnología sobre el futuro de la interpretación.

Los efectos especiales más difíciles de hacer en el cine son aquellos que todo el mundo sabe que son efectos especiales.
 Cuando la tecnología es parte del atractivo de una película, está en la conversación y es una de las razones para ir a verla, el espectador pone especial atención, a ver qué se nota, a ver dónde está el truco.
 En el caso de El irlandés, además, los efectos tratan de convencernos de que algunos de los actores más conocidos del mundo no tienen el aspecto que todos sabemos que tienen. 
El reto para hacerlo creíble es mayúsculo. El fenómeno cinematográfico del año no solo ha traído a la pantalla la nostalgia de Martin Scorsese, Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino en una historia de mafiosos, también ha abierto una puerta al futuro de los efectos visuales, el maquillaje y la interpretación.
 En las salas también puede verse el otro gran ejemplo de la temporada: Géminis, en la que un Will Smith mayor se enfrenta a lo largo de toda la película con un Will Smith joven.

El irlandés abarca cuatro décadas en la vida de sus personajes y lo hace con la técnica del rejuvenecimiento digital o de-aging. Scorsese utiliza actores septuagenarios a los que el equipo de efectos visuales de Industrial Light & Magic ha quitado años digitalmente de acuerdo con la edad que deben tener en cada momento.
 El resultado ha recibido elogios generalizados de un público que quizá hasta ahora no había sido consciente de lo mucho que se viene utilizando esta técnica en el cine.
 En la promoción de la película, tanto Pacino como De Niro agradecían la poca injerencia del equipo en el rodaje: "Usaron unos botones discretos para las referencias digitales, nada de trajes de captura de movimiento".

“Te sorprendería saber cuánto existía ya en el mundo de la realidad aumentada en el cine”, comenta por teléfono Beau Janzen, profesor en Gnomon, una de las mejores escuelas de efectos visuales en Hollywood. 
“Lo hemos estado haciendo décadas”, afirma, desde cambiar cuerpos hasta añadir pisos de edificios. Janzen ha trabajado en producciones donde se han hecho “arreglos de belleza porque el maquillaje no era suficiente para las expectativas de las actrices”; o mover los ojos de un actor porque no estaba mirando en la dirección correcta; o mezclar frases de distintas tomas y que parezca que el actor las dice seguidas. 
“Todas las películas actuales y la mayoría de las series tienen algo de efectos”.
El de-aging se ha usado en películas como la saga Piratas del caribe, en X-Men: la decisión final, Capitana Marvel y TRON: Legacy
Pero El irlandés es la primera gran película de corte clásico que usa esta tecnología. 
 Una película de Scorsese, De Niro, Pacino y Pesci, con hechuras de Oscar, aporta un nuevo nivel de trascendencia a una tecnología hasta ahora asociada al puro espectáculo visual. 
“Es una herramienta de Marvel en una peli de Scorsese”, resume Janzen.
Robert De Niro en 'El irlandés'.
Robert De Niro en 'El irlandés'. NETFLIX
Los profesionales de los efectos especiales están tan asombrados como el público en general con el resultado. “En de-aging no he visto nada parecido”, dice Janzen, cuyos créditos incluyen Stranger Things, Westworld y The Walking Dead
 “Me impresionó por la cantidad de planos en los que aparece y por la resolución. Netflix hace todo en 4K, que es el doble de alta resolución”.
 Una minoría verá la película en el cine, pero los millones que la vean en sus televisores de alta resolución (en España, los usuarios de Netflix la podrán ver desde este miércoles) también van a poder apreciar hasta los poros de una piel creada por ordenador.
 Se suma “la complejidad de las secuencias y una interpretación muy delicada”, además de un especial escrutinio del público que no tienen las películas de superhéroes. 
El reto era formidable y, en general, los críticos se han quedado sin palabras.
En una entrevista en Sight & Sound, Scorsese argumentaba que en el fondo no está haciendo nada que no se haya hecho toda la vida.
 “En el cine existe la convención del uso del maquillaje”, decía.
 “En las películas antiguas, el público acepta que el pelo está teñido y que el bigote es falso. 
Te dejas llevar por el engaño”.
 Scorsese cita películas en las que hay un maquillaje protésico importante como en El hombre elefante (1980) o Pequeño gran hombre (1970). 
A pesar de que el maquillaje prácticamente oculta la cara de John Hurt y de Dustin Hoffmann, todo el mundo reconoce que son grandes interpretaciones. 
El de-aging es “eso en otro nivel”, dice Scorsese.
 “Y creo que, a largo plazo, puede acabar siendo superior”.
Craig Barron, que ganó el Oscar a los mejores efectos especiales en 2008 por El curioso caso de Benjamin Button y es profesor de efectos especiales en la Universidad del Sur de California (USC), lo ve como “otra forma de solucionar el problema de contar historias que abarcan décadas”.
 El maquillaje protésico solo puede aumentar las facciones de la cara, no reducirlas. 
A partir de una edad, la nariz engorda y no se puede rejuvenecer con maquillaje.
 Se puede hacer que los treintañeros parezcan septuagenarios, pero no al revés.
 La alternativa es contratar otro actor. 
Por poner un ejemplo de mafiosos, Barron cita Ángeles con caras sucias (1938), donde otro actor interpreta a James Cagney de joven.
 El debate hace plantearse qué habría hecho Francis Ford Coppola de haber tenido esta tecnología disponible en 1974, cuando necesitaba un actor para interpretar a Vito Corleone (Marlon Brando) de joven.
 ¿Habría llegado De Niro a hacer ese papel? ¿Hay por ahí un De Niro actual de 30 años que se ha perdido la posibilidad de hacer el papel de su vida en El irlandés?
 Es inevitable pensar que hay una dimensión ética en el uso del rejuvenecimiento por ordenador que no ha sido debatida lo suficiente.
Para Barron, la única pregunta válida es si funciona o no. “Esta técnica, al final, depende de la interpretación.
 El personaje no lo crean los animadores. Lo crea Robert de Niro y lo potencian los efectos visuales.
 Lo único que hay que preguntarse es si interfiere con la historia”, opina Barron. Cree que El irlandés ha conseguido “expandir la paleta de posibilidades de los actores”.
 Le gustó mucho. “Puedes ver el arco de los personajes y nunca sientes que no son ellos.
 Lo importante es que la tecnología no se interpone. La película es un viaje de décadas y se ve como un todo”.
¿Hasta dónde se puede llevar? Beau Janzen asegura que los contratos de los actores ya están empezando a reflejar qué se puede hacer y qué no con sus imágenes. 
“Una vez que tienes la cara de alguien y puedes controlarla le puedes hacer decir cualquier cosa”. Esta realidad cada vez es más evidente con el perfeccionamiento de los llamados deep fakes, vídeos manipulados de manera inapreciable que pueden poner cualquier cara en cualquier situación, que funcionan tan bien en Internet y que incluso pueden verse en la televisión actual en los falsos debates electorales en El intermedio.
Para Craig Barron, en el cine no hay el mismo debate que en los vídeos casuales de Facebook, pues el límite siempre va a ser que funcione dramáticamente.
 Llevar la manipulación demasiado lejos “es arriesgado”. “Si te separas de la intención original ya no se parece a lo que hizo el actor.
 Sospecho que Scorsese fue muy cuidadoso en respetar la integridad de la interpretación.
 Si no, no necesitas actores como esos”.
“Si lo piensas, es algo que ya se hace en la portada del Cosmopolitan”, resume Janzen.
 “Es el mismo nivel de control de la imagen, pero en las películas. 
El público solo habla de los efectos especiales que se ven. No se dan cuenta de cuánto hay que no se ve. 
Se ha hecho durante décadas. El irlandés es la culminación”.