Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

1 ago 2019

Lisa Marie Presley contará los secretos de su padre, Elvis Presley, y su exmarido, Michael Jackson

La hija del mito de los años sesenta prepara un libro donde hablará de sus relaciones con los dos reyes de la música.

Michael Jackson, Lisa Marie Presley y Elvis Presley. 

Michael Jackson, Lisa Marie Presley y Elvis Presley. CORDON PRESS
Lisa Marie Presley convivió con su padre, Elvis Presley, durante sus primeros cuatro años de vida, y estuvo casada con Michael Jackson durante apenas 20 meses.
 Sin embargo, esas vivencias y recuerdos le han dado suficiente material como para escribir un libro
. Una obra autobiográfica que dará detalles "sorprendentes" de los dos mitos de la música y por los que ella habría recibido entre tres y cuatro millones de dólares (entre 2,7 y 3,6 millones de euros).
Así lo avanza en exclusiva el portal estadounidense Page Six, que recoge que la hija del rey del rock ha firmado un contrato con la editorial Gallery Books para contarlo todo sobre su familia.
 La obra, según fuentes cercanas, "promete revelar detalles impactantes sobre Michael Jackson y una forma completamente nueva de comprender a Elvis Presley". 


Lisa Marie Presley convivió con su padre, Elvis Presley, durante sus primeros cuatro años de vida, y estuvo casada con Michael Jackson durante apenas 20 meses
Sin embargo, esas vivencias y recuerdos le han dado suficiente material como para escribir un libro. 
Una obra autobiográfica que dará detalles "sorprendentes" de los dos mitos de la música y por los que ella habría recibido entre tres y cuatro millones de dólares (entre 2,7 y 3,6 millones de euros).
Así lo avanza en exclusiva el portal estadounidense Page Six, que recoge que la hija del rey del rock ha firmado un contrato con la editorial Gallery Books para contarlo todo sobre su familia. 
La obra, según fuentes cercanas, "promete revelar detalles impactantes sobre Michael Jackson y una forma completamente nueva de comprender a Elvis Presley". 
Por el momento se desconocen más detalles del futuro libro de la una vez cantante, ahora de 51 años.
 Lisa Marie Presley no es demasiado dada a hablar de su familia ni de su exmarido, pero en una entrevista con Oprah Winfrey en 2010 explicó que "hubo un momento del matrimonio en que hubo que tomar una decisión" acerca de su continuación. 
"La única cuestión que unía a Michael con mi padre es el hecho de que ambos tenían el lujo de poder crear a su alrededor la realidad que quisieran crear".


Lisa Marie Presley fue la primera y única hija de Elvis Presley.
 El cantante y actor se casó con Priscilla Presley el 1 de mayo de 1967 y ella nació el 1 de febrero de 1968.
 Sus padres se separaron cuatro años después, a principios de 1972, y ella pasó a vivir con su madre. 
Elvis empezó a estar cada vez más enfermo y a tomar gran cantidad de fármacos, y falleció en agosto de 1977, con 42 años.
Michael Jackson y Lisa Marie Presley se conocían desde la infancia, pero se volvieron a encontrar ya en su juventud. Decidieron casarse en mayo de 1994 en un hotel de República Dominicana, sin amigos ni familiares presentes.
 Priscilla Presley, la madre de la novia, nunca estuvo de acuerdo con esa boda.
 El matrimonio duró apenas 20 meses.
 Poco después él se casaría con su enfermera, Debbie Rowe, madre de dos de sus hijos, que ha admitido que los chicos nacieron gracias a un donante de esperma y que nunca mantuvo relaciones sexuales con el rey del pop.
 Rowe y Jackson se divorciaron tres años después y él tuvo después otro hijo, apodado Blanket, a través de un vientre de alquiler. 
Lisa Marie Presley había estado casada antes.
 Había pedido el divorcio de Danny Keough, con quien estuvo seis años y tuvo dos hijos, para celebrar su boda con Jackson.
 Después, volvió a contraer matrimonio, en su caso con el actor Nicolas Cage.
 Fue en el año 2002 y duraron tres meses.
 En 2006 volvió a pasar con el altar con su guitarrista, Michael Lockwood, con quien tuvo mellizas. Se separaron en 2016.

 

Masivo rechazo del votante del PSOE y Podemos a otras elecciones

Solo el 5% de votantes de Sánchez e Iglesias quiere nuevos comicios, frente al 64% del PP, el 52% de Ciudadanos y el 79,9% de Vox.

 Para ampliar y conocer más datos de la encuesta, pinche en el gráfico.

 

La investidura fallida de Pedro Sánchez ha provocado decepción, tristeza y enfado entre los votantes del PSOE y de Unidas Podemos (UP). El electorado de la derecha también lamenta las consecuencias del bloqueo político, aunque la mayoría de los que apoyan al PP y Vox confiesa sentir alivio, mientras que los de Ciudadanos están más divididos. 
La franja más conservadora de la población aboga por nuevas elecciones, solución que apenas logra un 5% de respaldo entre los votantes de PSOE y de UP, según una encuesta realizada por 40dB. para EL PAÍS.
Masivo rechazo del votante del PSOE y Podemos a otras elecciones
El estudio del instituto de opinión tiene como objetivo conocer las impresiones y las expectativas de los ciudadanos tras el fracaso de la investidura del socialista Pedro Sánchez, ganador de las elecciones del 28 de abril y que recibió el encargado del Rey para tratar de formar Gobierno. 
Más de tres meses después de la celebración de las elecciones generales no hay un Ejecutivo en España y las expectativas no apuntan a una solución sencilla.
 El PSOE y UP negociaron las bases para un Gobierno de coalición, que hubiera sido el primero desde la II República, pero las conversaciones fracasaron por las discrepancias sobre el reparto de carteras ministeriales.
Ante el dilema de qué hacer ahora, tras el fracaso de la investidura, los votantes de Unidas Podemos apuestan masivamente, un 79,6%, por un Gobierno de coalición entre esa formación política y el PSOE.
 Su opción es volver a intentarlo, pese a que los socialistas han dado esa vía por cerrada, según el estudio de 40dB. para EL PAÍS, realizado entre el 27 y 29 de julio, nada más concluir la investidura fallida del candidato socialista. 
El sondeo se confeccionó a partir de 937 entrevistas online y tiene un margen de error de 3,27%.
La preferencia de los votantes de Podemos por un Gobierno de coalición es mucho menor en el electorado del PSOE. 
Un 32% opta por esa opción, frente a un 32,8% que se decanta por que la formación de Pablo Iglesias facilite el Gobierno de los socialistas a través de compromiso programático pero sin asientos en el Consejo de Ministros. Esta es también la alternativa que defiende el PSOE.
Dentro de la franja del votante socialista, un 29,4% prefiere prescindir de Unidas Podemos y que sean Ciudadanos o el PP quienes hagan posible la investidura del líder socialista, a través de la abstención.
 Eso mismo fue lo que hizo el PSOE con Mariano Rajoy en 2016 para permitir que el PP formara Gobierno y no hubiera que repetir las elecciones.

La preferencia de los votantes de Podemos por un Gobierno de coalición es mucho menor en el electorado del PSOE. Un 32% opta por esa opción, frente a un 32,8% que se decanta por que la formación de Pablo Iglesias facilite el Gobierno de los socialistas a través de compromiso programático pero sin asientos en el Consejo de Ministros.
 Esta es también la alternativa que defiende el PSOE.
Dentro de la franja del votante socialista, un 29,4% prefiere prescindir de Unidas Podemos y que sean Ciudadanos o el PP quienes hagan posible la investidura del líder socialista, a través de la abstención. Eso mismo fue lo que hizo el PSOE con Mariano Rajoy en 2016 para permitir que el PP formara Gobierno y no hubiera que repetir las elecciones.
La posibilidad de que finalmente no haya acuerdo para desbloquear la situación y se convoquen elecciones, que deberían celebrarse el 10 de noviembre, está ya muy presente entre los partidos políticos. Los ciudadanos se muestran claramente divididos al respecto por segmentos ideológicos.
 Mientras que esa es una opción deseada por el electorado de la derecha, es absolutamente rechazada por la izquierda, según recoge este estudio demoscópico.


Un 64,1% de los votantes del PP considera que la repetición de los comicios es la mejor opción. Esa misma línea es la que preferirían el 52,2% de los electores de Ciudadanos y en el caso de los seguidores de Vox se disparan hasta el 79,9%, pese a que ambas fuerzas afrontarían serios riesgos en caso de tener que acudir de nuevo a las urnas. Solo el 17% de los votantes del PP apuesta por la abstención en una investidura de Sánchez.

Reparto de culpas

¿A quién consideran los ciudadanos responsable de que no se haya podido formar Gobierno?
 En el estudio de 40dB., un 75,2% del total de los encuestados señala a Unidas Podemos como principal culpable del fracaso de la negociación, aunque un 69,3% considera que el PSOE tiene también mucha o bastante responsabilidad. 
Tanto el PP como Ciudadanos han desoído todos los llamamientos de Sánchez a no bloquear la formación de un nuevo Gobierno, de ahí que un 45,3% apunte a los populares y un 51,7% al partido de Albert Rivera también como responsables del fracaso de la investidura.
 Ahora bien, el PSOE aparece como la formación cuyo electorado es más crítico con su propio partido. Un 23,5 % de votantes socialistas atribuye al partido de Sánchez “mucha” responsabilidad en el fracaso de la investidura y otro 24,8% “bastante”. 
En el caso del electorado de Podemos, el 22,3% le achaca a la formación de Iglesias mucha responsabilidad en el bloqueo y otro 36,8% bastante.
 En el fuego cruzado de reparto de culpas entre los dos partidos de izquierda, el 70,7% de los seguidores de Podemos achaca “mucha” responsabilidad a Pedro Sánchez.
 En sentido contrario, se manifiesta un 57,7% de los socialistas respecto al partido de Iglesias.
Los electorados del PP y de Vox apuntan mayoritariamente al PSOE como principal responsable: un 65,8% en el caso de los populares y un 78,3% en el del partido de Santiago Abascal. 
Los seguidores de Ciudadanos reparten más las culpabilidades entre las dos fuerzas de izquierda.

Suspendidos en capacidad de negociación

Ningún líder político aprueba por su capacidad de negociación. 
En una escala del 1 al 5, en la que el 1 significa “muy mal”, el 5, “muy bien” y el aprobado sería el 3, Pedro Sánchez se queda en un 2,4. Le siguen de cerca Pablo Casado y Albert Rivera con un 2,3 de media cada uno, mientras que Pablo Iglesias obtiene un 2,1.
Esa nota sube entre los votantes de cada partido.
 Los del PSOE valoran en un 3,5 la capacidad negociadora de Pedro Sánchez; los de Unidas Podemos dan un 3,2 a Pablo Iglesias; los del PP, un 3,7 a Pablo Casado y los de Ciudadanos, un 3,3 a Albert Rivera.
Los votantes de Unidas Podemos estiman en un 2,1 la capacidad negociadora de Pedro Sánchez; prácticamente la misma nota (2,0) que los votantes del PSOE dan a Pablo Iglesias.
El infructuoso desenlace de las negociaciones ha provocado sensaciones diferenciadas según los bloques ideológicos. 
Entre los votantes socialistas y de Unidas Podemos prevalecen los sentimientos de decepción, tristeza o enfado (54,9% y 68,3% respectivamente), mientras que en el electorado del PP y Vox el 54,9% y el 50,7% afirman haber sentido alivio, satisfacción o felicidad.
 En el caso de Ciudadanos los consultados se dividen en un 36,6% que siente alivio, satisfacción o felicidad, mientras que un 35,4% declara que su sensación es de desconcierto o preocupación.
En todo caso, los ciudadanos, al margen de sus simpatías ideológicas, muestran preocupación por el bloqueo político. 
El estudio muestra un claro consenso sobre sus negativas consecuencias.
 El 69,5% de los encuestados cree que afecta negativamente o muy negativamente a la marcha de la economía; el 68,1%, al bienestar de los ciudadanos; y el 73,3%, a la estabilidad del país. 
Se trata de una lógica que se reproduce entre los votantes de todos los partidos políticos, sin grandes diferencias entre los bloques.
 Los votantes socialistas, por ejemplo, comparten ese pesimismo también en casi un 70%, un porcentaje similar al que muestran los seguidores del resto de fuerzas políticas. 
No hay ninguna franja del electorado, en la división por partidos, que se sitúe por debajo del 70% respecto a la respuesta de sus votantes acerca de los perjuicios del bloqueo político sobre la estabilidad del país.
 En el caso de Unidas Podemos la cifra alcanza el 80%. 

Si no hay acuerdo para la investidura, la inestabilidad se prolongaría aún durante varios meses.
 Las elecciones se celebrarían en noviembre, pero no cabe pensar en que hubiese un nuevo Gobierno hasta principios de 2020, en el mejor de los casos.




 

31 jul 2019

El millonario divorcio de Alejandro Sanz y su representante

Rosa Lagarrigue, la que fue agente del cantante durante 25 años, le exige nueve millones por romper su contrato de manera unilateral.

Alejandro Sanz, en Cádiz.
Alejandro Sanz, en Cádiz. GTRES

Alejandro Sanz se enfrenta en estos días a dos divorcios.

 El que tiene que resolver con su esposa, Raquel Perera, con quien se casó hace siete años y el de Rosa Lagarrigue, la que fue su representante durante 25 años y con la que rompió en 2016. Lagarrigue reclama al cantante nueve millones de euros por un supuesto incumplimiento de contrato.

 Los dos se vieron las caras el pasado miércoles en el juzgado nº 74 de Primera Instancia de Madrid, donde acudieron junto a sus abogados.

 Las imágenes las ofrece este miércoles la revista Diez Minutos. “Demandar a Alejandro Sanz ha sido lo más triste de mi vida profesional”, dijo la representante a este periódico en 2017, poco después de iniciar su batalla en los tribunales.

 EL PAÍS se ha puesto en contacto con Lagarrigue y ella ha declinado responder por consejo de sus abogados. 

“Yo empecé con Alejandro desde cero cuando era un chaval de Moratalaz, y mira dónde llegó.

 Pero para mí es complicado hablar porque hay problemas muy serios de por medio.

 Y tampoco tengo una explicación. La ruptura fue completamente unilateral y con contrato vigente, es decir, que ni fue hablada ni consensuada.

 Lo que es muy doloroso, claro”, añadió Lagarrigue al hablar de su ruptura con Alejandro Sanz. 

Y añadió: Le he tenido que demandar, claro. Sé que mucha gente piensa que él me ha demandado a mí, pero no. 

Le he demandado yo, y eso es lo más triste que he hecho en toda mi vida profesional. Es tremendo, porque yo solo tengo recuerdos magníficos con Alejandro.

 Y es un artistazo. Pero hoy la situación es otra. 

Y es muy triste, es lamentable, a mí me mata”. Y zanjaba: “Y no me gustaría hablar más de este tema”.

Rosa Lagarrigue, Alejandro Sanz y Jesús López, de Universal, en 2013 en Los Ángeles.
Rosa Lagarrigue, Alejandro Sanz y Jesús López, de Universal, en 2013 en Los Ángeles. GETTY
Fuentes conocedoras del conflicto aseguran que el cantante ha ofrecido una importante cantidad de dinero a quien ha sido su representante, pero esta no ha aceptado.
La ruptura se produjo en mayo de 2016, cuando en el despacho de Lagarrigue se recibió un escrito del administrador de Alejandro Sanz en el que se le comunicaba que rompía el contrato que le unía con RLM, como se llama su empresa.
 De esta manera acababa una relación muy larga en el tiempo y que en 2014 se había renovado hasta 2019.

“Cuando firmamos Alejandro estaba muy contento. En estos dos últimos años hemos hecho muchas cosas juntos. Dos giras, televisión y La Voz

Todo parecía ir muy bien”, cuenta la representante. Así que la marcha del cantante fue toda una sorpresa para ella, que aseguraba no tener muy claro a qué se debe su decisión. 

“Eso habría que preguntárselo a él”, dice.

No es la primera vez que Lagarrigue dice adiós a un artista. Antes la dejó Miguel Bosé, que era además su amigo, con quien compartió clase en el Liceo Francés de Madrid.
 Ella asegura que en el mundo de la música es normal que un cantante se marche de una agencia de representación a otra, pero lo habitual es que estos cambios se produzcan cuando acaba un contrato.
 Así sucedió con Bosé.

 

Brad Pitt, en busca de una nueva masculinidad

El actor, que estrena 'Érase una vez en... Hollywood' con Tarantino habla de las ventajas de hacerse mayor y asegura que el caso Weinstein ha ayudado a cambiar la industria "en el buen sentido"

 

Brad Pitt, en el estreno de 'Érase una vez en... Hollywood' en Los Ángeles, California, el 22 de julio. En vídeo, tráiler de la película. REUTERS
Brad Pitt tenía cuatro años en 1969.
 No cumplió los cinco hasta diciembre de ese año. No es que recuerde demasiado de aquella época, pero ahora ha regresado a ella gracias al nuevo proyecto que protagoniza, Érase una vez en... Hollywood, dirigida por Quentin Tarantino.
 Una película que ya se ha estranado en EE UU —en España el 15 de agosto— y que estos días le convierte en portada de revistas y en carne de entrevistas. 
Pitt protagoniza la cinta junto a otro de los iconos de su generación, Leonardo DiCaprio, 10 años menor que él.
 Así, en una charla con el diario británico The Times ambos juegan con el tiempo, con ese salto desde los asesinatos de la familia Tate por parte de Charles Manson (de los que habla la película), con cómo ha cambiado Hollywood y sus protagonistas en estas cinco décadas y con cómo cambiará.



"La gente empezó a cerrar las puertas de sus casas de nuevo", cuenta Pitt sobre aquella época, cuyos recuerdos le llegan a través de su familia. 
"Salíamos de una época de asesinatos y estaba el amor libre, el movimiento por los derechos civiles y, lo comprendo, todavía había esperanza. 
Pero, ¿en el momento en el que empezó esto y hasta los ricos y famosos blancos estaban en peligro?
 Entonces nadie estaba a salvo. 
 Hasta quienes vivían dentro de un sueño". 
Para Pitt, desde aquellos días oscuros, solo una cuestión ha sacudido a Hollywood de tal manera: "Harvey Weinstein". 
El todopoderoso productor había financiado todas las anteriores películas de Tarantino
"Creo que nos he hecho volver a recalibrarnos más de lo que pensamos.
 Pero en el buen sentido", reflexiona.
¿Y el futuro? ¿Cómo cree Pitt que será? "¿Quién lo sabe? Tengo curiosidad por verlo", reflexiona el intérprete. 
"Hay muchísimo contenido en streaming estos días, y a menos que la experiencia comunitaria del cine se reinvente y reinicie... La verdad, no lo sé. 
 Puede que seamos dinosaurios, pero mira a los años noventa, cuando rompimos con todo con las películas de Stallone y Schwarzenegger, y entonces aparece este chico, Tarantino, y el cine indie echa a correr. 
Hay un flujo de movimiento constante. 
No se puede decir que me haya perdido nada. He hecho todo el paseo. Estoy listo para los cambios". 

Brad Pitt, en una escena de 'Érase una vez en... Hollywood'. 
Brad Pitt, en una escena de 'Érase una vez en... Hollywood'. AP
Pitt no solo es flexible en cuanto a los cambios que pueda presentar su industria. 
También lo es en su concepto de la masculinidad. "Cuando empecé, me encantaban Mickey Rourke y Sean Penn
 Me encantaban porque había rudeza en ellos, que es como se nos enseñó a ser cuando crecimos.
 Pero también eran vulnerables, crudos y abiertos, y eso es algo que aprecio".
 Durante la entrevista con el diario británico, se ve que a Pitt le gusta el tema. 
Y sigue indagando en ello. "Lo que veo ahora es una nueva masculinidad, especialmente en aquellos que han pasado por Hollywood y por ese momento de recalibrarse.
 Un nuevo hombre que es más vulnerable.
 No se trata de ser blando, sentimentaloide, me refiero a un hombre que sabe de sus propias imperfecciones y está alerta y abierta acerca de ellas. 
Y vulnerable, con sentimientos reales, más que ser ese machote intentando hacerse el tipo duro. 
Pero quizá ese sea simplemente yo ahora que me hago mayor, en mi propio viaje, proyectando eso a todos los demás".  El joven que llegó a Los Ángeles desde su Oklahoma natal y empezó a trabajar como extra, un trabajo que le dio para comprarse un deportivo de toques futuristas (un Datsun 300ZX) y para empezar a coleccionar sombreros de losrodajes ("me llevé uno y se lo comió el perro. ¡Que le jodan! 
No volví a llevarme nada más"), vuelve ahora a sus orígenes haciendo de doble en esta película.
 De hecho, es el doble de DiCaprio, con quien nunca había trabajado (aunque los dos actuaron en la misma serie, Los problemas crecen, en épocas diferentes).
 "Todos llegamos a esta industria más o menos a la vez", contaba Pitt en una entrevista reciente en Esquire. "Así que todos hablamos el mismo idioma".
Un idioma forjado a base de décadas en Hollywood que le han convertido en la estrella que es, lejos de aquel jovencito que buscaba trabajos en el periódico y sobrevivía de hamburguesas de McDonald's. 
Su vida ha cambiado, y mucho, convirtiéndole en uno de los rostros más conocidos del planeta, con un par de sonadísimos divorcios y seis hijos.
 Cuestiones que le han hecho plantearse su vida, dudar. 
 "Es una batalla constante", cuenta acerca de la duda y el autoconocimiento.
 "Mientras envejeces, ganas sabiduría, por lo que el hecho de dudar de ti mismo va a menos, por suerte.
 Pero es algo universal, la batalla mental entre vencerte a ti mismo y encontrar un lugar de paz. 
Es algo de lo que cada uno tiene que estar atento en su interior. Pero por suerte la cosa va a mejor respecto a la aceptación cuando envejeces".