En un
comunicado inusual un portavoz de la casa real sale al paso de las
declaraciones de una clínica estética que insinúa que la duquesa está
entre sus clientas.
Kate Middleton en Londres el pasado 13 de julio.GTRESUn cirujano plástico británico de primer nivel ha afirmado que la duquesa de Cambridge
usa bótox para mejorar su aspecto y ha insinuado que es una de sus
clientes mostrando supuestas fotos de ella "del antes y el después" de
someterse a este tratamiento. El doctror Munir Somji, del Dr. Medi Spa
Clinic en Londres, publicó las imágenes en su cuenta de Instagram
y la reacción de palacio no se hizo esperar. "La publicación del Dr.
Medi Spa es categóricamente incierta y, además, la familia real nunca
respalda ninguna actividad comercial". Cuando se le preguntó si Kate Middleton es realmente una cliente de la
clínica, que está a solo 10 minutos en coche desde su casa en Kensington
Palace, la clínica no fue clara, según la prensa británica. "No
podríamos revelar si ella es realmente cliente o no", aseguró el gerente
de marketing, Sammy Curry. "Tenemos acuerdos de no divulgación en los
que no podemos hablar de nuestros clientes de alto nivel. No podemos
comentar en absoluto que ella haya acudido a nosotros". El
médico escribía en su cuenta: "Nuestra Kate ama un poco de bótox" junto
a dos fotos de la duquesa de 37 años. En la imagen del "antes", se la
ve cansada y tiene arrugas. En el "después" aparece impecable y
radiante. "Tenga en cuenta la reducción de líneas finas en la frente",
señala el médico. "Pero también la depresión de la ceja media (parte
media) y la elevación de la parte lateral de la ceja". Cuando se le preguntó si Kate Middleton es realmente una cliente de la
clínica, que está a solo 10 minutos en coche desde su casa en Kensington
Palace, la clínica no fue clara, según la prensa británica. "No
podríamos revelar si ella es realmente cliente o no", aseguró el gerente
de marketing, Sammy Curry. "Tenemos acuerdos de no divulgación en los
que no podemos hablar de nuestros clientes de alto nivel. No podemos
comentar en absoluto que ella haya acudido a nosotros". Somji sostiene que publicó las fotos de Kate Middleton en Instagram
porque "quería mostrar la transformación que puede crear y, obviamente,
cómo se puede usar para obtener resultados sutiles y cómo es realmente
bueno para el antienvejecimiento". Kate Middletones uno de los miembros más queridos de la familia real británica desde que se casó con elpríncipe Guillermohace
ocho años. Su llegada a la monarquía europea más tradicional supuso una
bocanada de aire fresco que ha mejorado la imagen de esta casa real. La
duquesa de Cambridge se ha proclamado desde el comienzo como un icono
de estilo dentro y fuera del Reino Unido. Desde que pasó a formar parte
de la familia real británica su estilo ha sido copiado dentro y fuera
de su país: su anillo de compromiso o su vestido de novia fueron tremendamente imitados. Además, recientemente se ha preocupado por renovarse para adaptarse a
los nuevos tiempos y mantener su estilo fresco y actual. De ahí que haya
contactado, el pasado abril, con alguien nuevo para su equipo que le
ayude a ponerse al día con las últimas tendencias.
Lo que en principio era el bautizo de Dylan, su primer hijo en común,
se convirtió en una boda.
Ahora han vuelto a sorprender, incluso más,
con el anuncio de su divorcio.
Después de cinco años de noviazgo, siete
de matrimonio, dos hijos en común y un puñado de proyectos y negocios a
medias, lo único que no ha cambiado es el hermetismo de la pareja
alrededor de su vida personal.
Y el escaso conocimiento público sobre la
figura de Perera, que ha pasado más de una década junto a la estrella
más importante del pop en español sin abandonar el anonimato.
Raquel Perera Navalón es madrileña, psicóloga, especialista en márketing
y comunicación.
Conoció a Alejandro Sánchez Pizarro trabajando a su
lado. Era su asistente, llevaba su agenda.
Después de una etapa difícil
para él —en 2006, tras un chantaje, tuvo que hacer público que teníaun hijo que nadie conocía; en 2007 decidió suspender su gira unas semanaspor estrés—
se convirtió en su novia.
Más tarde sería su esposa y luego su socia.
Es comercial, gestora, empresaria y hasta bloguera.
Porque si Sanz es un
torbellino de creatividad y canciones, Perera es quien lleva las
riendas de los negocios de ambos.
Él crea, ella ejecuta.
En mayo de 2012, Alejandro Sanz y Raquel Perera dejaban al mundo boquiabierto.
Lo que en principio era el bautizo de Dylan, su primer hijo en común,
se convirtió en una boda.
Ahora han vuelto a sorprender, incluso más,
con el anuncio de su divorcio.
Después de cinco años de noviazgo, siete
de matrimonio, dos hijos en común y un puñado de proyectos y negocios a
medias, lo único que no ha cambiado es el hermetismo de la pareja
alrededor de su vida personal.
Y el escaso conocimiento público sobre la
figura de Perera, que ha pasado más de una década junto a la estrella
más importante del pop en español sin abandonar el anonimato.
Raquel Perera Navalón es madrileña, psicóloga, especialista en márketing
y comunicación.
Conoció a Alejandro Sánchez Pizarro trabajando a su
lado. Era su asistente, llevaba su agenda.
Después de una etapa difícil
para él —en 2006, tras un chantaje, tuvo que hacer público que teníaun hijo que nadie conocía; en 2007 decidió suspender su gira unas semanaspor estrés—
se convirtió en su novia. Más tarde sería su esposa y luego su socia.
Es comercial, gestora, empresaria y hasta bloguera.
Porque si Sanz es un
torbellino de creatividad y canciones, Perera es quien lleva las
riendas de los negocios de ambos.
Él crea, ella ejecuta.
Alejandro Sanz y Raquel Perera en su boda, en mayo de 2012.
Alejandro Sanz y Raquel Perera en su boda, en mayo de 2012.
La empresaria ha sabido diversificarse.
Si bien a lo
largo de estos años podría haberse aprovechado de sustanciosos contratos
con marcas de, principalmente moda y belleza, que hayan tocado a su
puerta, ha decidido mantenerse discretamente fiel a unas pocas y
escogidas.
En junio de 2014 montóRosas&Beats, una empresa que unía la venta de camisetas y la responsabilidad social.“La idea parte de Alejandro”,contaba entonces a este diario.
“Nosotros nos conocimos trabajando juntos, así que sabemos dividir muy
bien cuál es la función de cada uno. Hay cosas en las que yo
directamente no me meto, solo doy mi opinión, y otras en las que él
delega, sobre todo, en aspectos más ejecutivos. Además, nos
compenetramos muy bien con el equipo de profesionales que hemos
escogido”, explicaba entonces. Moda y diseño, sí, pero con la gestión
bien amarrada.
Ocurre algo similar con la belleza.
Perera ha
apostado solo por una marca con la que vincularse, la francesa
Matriskin.
No solo alaba sus bondades enel blogde
la firma, sino que es distribuidora de la misma a través de la empresa
Paraíso Venus, que la importa a España desde su matriz francesa.
Está
implicada en todos sus aspectos, como confirman a este diario desde
Matriskin:
“Forma parte de la empresa a nivel de gerencia y desde el
principio, en 2009. Aparte de ser usuaria, claro”.
Perera se mete a fondo, pero de forma prudente, en lo que le preocupa,
como la educación de sus hijos.
Por eso hace unos años empezó a
promocionar el llamado Método Rainbow, con el que el matrimonio presumía
de los muchos idiomas que hablaba su hijo Dylan
a su corta edad. Su complicidad con el sistema le hizo abrir una
escuela basada en él en Miami, ciudad donde residen. Sin embargo, el
creador y gurú del mismo, Keith Raniere, fue detenido por el FBI en abril de 2018 por ser el fundador y líder de la secta NXIVM.
Un mes después las autoridades de Miami cerraron el centro.
Perera borró de su perfil de Twitter (inactivo desde el año pasado, además) el email asociado al método.
Muchas de sus referencias —y de las de Sanz— a este sistema desaparecieron.
Tras días de rumores, el 13 de julio la pareja se abría a contar en sus redes sociales quese separaban. “Somos
una familia y siempre lo seremos”, escribía cada cual en su perfil.
El
mismo mensaje, la misma foto, junto a sus hijos, entre pompas de jabón y
corazones.
“El mundo cambia, nosotros también, siempre amorosamente”.
Cambios que amenazarían la estabilidad de otras familias.
En la de losSánchez-Perera parece, quizá, que después de la tormenta siempre llega la calma.
Cuatro hijos de tres relaciones
"Te juro que es verte la cara y mi alma se enciende…". Alejandro Sanz dedicó la canción Mi marciana,
que arrancaba así, a Perera a finales de diciembre de 2012. Llevaban
siete meses casados en el que era el segundo matrimonio del artista. El
primero había tenido lugar junto a la modelo y actriz Jaydy Michel en enero de 1999, por el rito balinés. La pareja salía junta desde 1995 y se separaron en 2005. De su unión
nació Manuela, la primogénita del cantante, que este domingo 28 de julio
alcanza la mayoría de edad. A ella le cantó un tema llamado Y solo se me ocurre amarte.
Además, Sanz cuenta con otro hijo, Alexander, que es fruto de su relación con una
"mujer totalmente ajena a la vida pública", como contó en 2006, cuando
el pequeño tenía tres años.
La madre es Valeria Rivera, diseñadora de
moda de Puerto Rico. Hoy, su hijo tiene ya 16 años, es músico y este
verano ha salido de gira con su padre.
En su último disco le ha escrito un tema, It's ok, en inglés.
Diego MirHay infinidad de problemas sociales y vitales que provocan un gran nivel
de sufrimiento, pero no podemos reducir esas complejas circunstancias
al ámbito de influencia de la psicología.
TODOS TENEMOS problemas, pero es obvio que no todos son psicológicos. ¿Cómo podemos distinguirlos? Comencemos tomando prestado el título de
un libro de Ernesto López y Miguel Costa: Los problemas psicológicos no son enfermedades
(y viceversa, habría que añadir). Tener un dolor crónico, contraer una
infección o desarrollar una demencia no son problemas psicológicos.
Muchos problemas orgánicos pueden provocar síntomas psicopatológicos,
pero ni esa enfermedad ni esos síntomas son problemas psicológicos y,
por tanto, no son competencia del psicólogo. Un error habitual a la hora de definir los problemas psicológicos es
equipararlos a lo que la psiquiatría ha establecido como patología en
sus manuales de diagnóstico, un punto de vista ampliamente difundido
debido al enorme peso de la industria de los psicofármacos y la
colaboración de organismos estatales y profesionales. Su influencia es
tal que puede considerarse, como afirma el filósofo César Rendueles, que
el DSM (el principal manual diagnóstico de la psiquiatría) es
el libro más importante de la segunda mitad de siglo XX. Desde esta
perspectiva se considera que ciertos pensamientos, sentimientos y
conductas son “normales” y otros “patológicos”, y que es la psiquiatría
la que tiene la potestad para diferenciar unos de otros. Estas
clasificaciones han sido cuestionadas tanto por un sector de la propia
psiquiatría como por filósofos y sociólogos y, particularmente, por
colectivos de personas que han comprobado en sus carnes cómo algunos
diagnósticos psiquiátricos son fuente de abusos, estigma y exclusión. Diego MirAl contrario de lo que pensamos habitualmente, el sufrimiento no forma
parte necesariamente del problema psicológico. Ser víctima de acoso laboral,
estar a punto de ser desahuciado y otras situaciones pueden provocar un
gran sufrimiento, pero a nadie se le ocurriría considerar que son
problemas psicológicos. Hay infinidad de problemas sociales que provocan
un gran nivel de malestar y que tienen que ser abordados principalmente
con medidas preventivas. Los psicólogos podemos participar junto a
otros profesionales en su elaboración, pero no podemos reducir esas
complejas circunstancias al ámbito de lo psicológico. De la misma
manera, muchas situaciones de la vida conllevan sufrimiento sin que
puedan ser consideradas problemas psicológicos. Esperar los resultados
de una importante prueba médica o perder a una persona cercana son
situaciones que pueden generar gran malestar. La influencia de la
psiquiatría ha llevado a considerar ese malestar como un problema
psicológico cuando su intensidad, duración y/o frecuencia son
excesivamente altas. Pero tener una ansiedad muy intensa, frecuente y
duradera puede ser consecuencia de un problema psicológico, provocar
una gran cantidad de sufrimiento y requerir una intervención, pero no es
un problema psicológico en sí mismo.
La psiquiatría considera su potestad diferenciar entre pensamientos, sentimientos y conductas “normales” y “patológicas”
Podemos decir que un problema psicológico es lo que ocurre cuando
tratamos de conseguir un fin y nos encontramos con un conjunto de
circunstancias que nos lo impiden. Esas circunstancias tienen que ver
con lo que hacemos, ya sea por exceso o por defecto. Si quiero tener
amigos, pero evito iniciar conversaciones porque me da vergüenza, tengo
un problema psicológico. Eso sí, el problema no es la vergüenza, sino lo
que hago para evitarla. Una de las características de un problema
psicológico es que la situación debe poder ser abordada por la persona
de manera individual. Es siempre una relación de la persona con su
mundo. Es habitual que provoque sufrimiento, pero no necesariamente
tiene que ser así. El catedrático de Psicología de la Universidad de Oviedo Marino Pérez
Álvarez ha explicado que los problemas psicológicos son situaciones
límite en las que la vida revela sus adversidades y donde se ponen a
prueba las posibilidades de uno. No están dentro de la persona, sino que
es la persona la que está en una situación que se ha complicado. A
menudo, lo que uno hace para evitar el malestar es lo que constituye el
auténtico problema, llevándole a un bucle que pone al límite sus
posibilidades. Una terapia psicológica no tiene necesariamente como fin
reducir el malestar, sino que debe ayudar a la persona a salir de ese
bucle que le impide ser quien le gustaría ser. Esto supone
frecuentemente estar dispuesto a hacer cosas que implican pasarlo mal, y
eso a nadie la gusta, pero ¿quién dijo que vivir era necesariamente
fácil y agradable?
A. Pineda-Jácome (Efe)SI UN MARCIANO enviado a nuestro planeta tuviera que volver a su nave
con una representación gráfica de nuestra cultura, podría elegir esta. Parece diseñada para serigrafiarla en las camisetas de verano. Ya conocen la historia:
el padre llevó a la niña a nado hasta la orilla de la prosperidad, le
dijo que no se moviera y regresó a la orilla del infortunio para ayudar a
su mujer. La cría, al verse sola, se lanzó al agua tras la estela del
padre, quien, al ver cómo era engullida por la corriente, acudió a
socorrerla. No sabemos si fue iniciativa de la niña esconderse bajo la
camiseta del hombre, sacando un brazo, el derecho, por la abertura del
cuello, o si fue el hombre, al ver el terror de la niña, quien la invitó
a cobijarse bajo su prenda para que expirara sintiéndose protegida. No
tenemos ni idea de lo que ocurrió en aquellas aguas del río Bravo, que separan México de Estados Unidos.Ignoramos qué se dijeron o dejaron de decir el padre y la hija o si les
dio tiempo a mirarse a los ojos mientras la esposa del hombre y madre de
la pequeña asistía, espantada, al espectáculo desde el lado del
infortunio. Debieron darse unos instantes de afecto y de pavor bajo la
indiferencia del mundo, que siguió su curso con la naturalidad con la
que las aguas del río seguían el suyo. Ya cadáveres, la corriente los
arrojó a la orilla transformados en un extraño ser de dos cuerpos y
varios brazos de diferentes tamaños. Si se fijan ustedes, advertirán que
junto a la pareja hay varios botes de refrescos abandonados, como si se
tratara de un vertedero. Todo en ti fue naufragio.