Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

18 may 2019

Massiel: “He superado la carga del ‘La, la, la”


La ganadora de Eurovisión 1968, terremoto artístico y humano, se confiesa una flor rara que a veces se ha clavado sus espinas y disfruta de un relativo anonimato como "una jubilada que pasea a su perro".

Massiel, en su casa, el pasado jueves.
La llamo al atraco para pedirle la entrevista y la pillo departiendo por WhatsApp en la bañera. 
Me dice que sí ipso facto, me cuenta su vida en diez minutos, me cita en su domicilio al día siguiente y me enseña no solo la cocina, sino hasta el aseo de invitados, decorado, como todo el pisazo, con fotos de la anfitriona posando con leyendas, de Dalí para arriba.
 El careo promete. 
Sin embargo, cuando nos ponemos al lío con sendos botellines de plástico de la nevera —“En esta casa solo hay agua”— vigiladas de cerca por su perro Lenin y mi grabadora, la dueña de la casa se atrinchera en banda y empieza a leerme la cartilla, y no precisamente por divismo.
 “Cuando se ha sido la mujer más famosa de España se tiene el ego superado”, dice. 
Será que una no tenía el día.
¿Hasta dónde está de que le preguntemos por el 'La, la la'?
Me da igual.
 Es inherente a mi vida, me he acostumbrado. Es una carga que tengo ahí. Ya la he superado.
¿Cómo la ha tratado la vida?
Mi vida es una película variada y desconcertante. 
En algún momento, pudo ser una de Tarantino.
 Lo que no ha sido nunca es una de López Vázquez en la época de Masó, las niñas prodigio y las suecas.
 Les habría gustado, pero no me dejé. 
Hubiera podido desembocar de Torremolinos Gran Hotel al castillo de Drácula. 
Mi vida es y ha sido siempre una duda.
Pues parece usted segurísima de sí misma.
Seguramente soy muy fuerte, porque si no, me habría pasado el tren por encima, y he conseguido que se desvíe a otra estación.
¿No encaja en ningún molde?
En ninguno. 
Me los salto todos. No me gustan las convenciones. 
Todo lo que se pueda meter en una cajita no va conmigo.

¿Rebelde sin causa?
No, con causa
¿Cuál?
Cada época tiene las suyas.
¿Y ahora?
Ahora me duele mucho el juanete, los huesos, se me cansan los ojos porque tengo degeneración macular, ya no soy chica del 15-M porque no tengo ganas de salir y que me suelten un palo.
 Ahora ya no me rebelo, veo lo que está mal, que es mucho, y acepto el robo al que nos vemos sometidos. 
Pero yo he corrido delante de los grises. Yo he vivido el mayo del 68: estaba ganando Eurovisión, pero en 1966 estaba cantando gratis en Cuba para conocer la revolución.
 De ahí la leyenda de Rosas en el mar.
Una chica exótica.
Sí, una flor rara, y a veces con espinas. Y cuando eres la flor, las espinas también te hacen daño.
¿Ha sido su peor enemiga?
Siempre.
 Al ser atípica, y no hacer caso a las normas ni las convenciones, eres tu enemiga.
 Si ganas Eurovisión y estás en contra de las normas del Régimen, si en tu propia familia eres la disidente y vas en contra del papel que te han asignado, eres tu enemiga.
 Siempre
¿Ha tenido alguna perdición?
Sí, varias y muy duras pero no te las voy a contar a ti.
¿Hace lo que le da la gana?
No, porque no siempre he podido.
 Pero hacer lo que me ha dado la gana me ha llevado a posturas extremas, a renunciar a privilegios económicos, a tener investigaciones de Hacienda que me mandaba el Gobierno.
 He estado siempre muy represaliada.


¿Se considera una víctima?
No tengo ninguna gana de hacerme la víctima.
 No me gusta hablar de mi vida, esperaba que trajeras los deberes hechos y hablaras de mi carrera como cantante. No te quiero contar mi vida.
¿De qué quiere que hablemos?
Eres tú la que quiere hablar conmigo. 
A mí me da igual. Cuando estemos tú y yo tomando un café solas, estaré muy desenfadada, pero un día a las 12 de la mañana no me apetece contar mi vida. 
No me apetece nunca, de hecho
Muchos jóvenes la consideran un icono pop. ¿Le halaga?
Eso pasa siempre.
 O te pasas de moda o te conviertes en icono.
O pasas sin pena ni gloria.
No ha sido mi caso.
 Siempre he sido una cosa icónica y atípica.
 Nadie ha ganado Eurovisión en el 68 con una canción pop que no estaba hecha para ella y un año después se juega su dinero y debuta con Fernán Gómez y estrena a Bertold Brecht.
 Mi vida es muy amplia, no solo Eurovisión.
¿Alguien ha logrado domarla?

Lo de la doma, hablando de mujeres, es considerarme una yegua. Me suena a aquello de "si amanece y ves que estoy desnuda, cúbreme, cúbreme, cúbreme". 
Las personas nos complementamos hablando. No entiendo la vida como una doma de nada ni de nadie.
¿Las cadenas en la vida las imponen los otros o se las pone una misma?
Haces unas preguntas que para mí son muy rotundas y muy duras porque tienen explicaciones muy largas y tú quieres monosílabos. Son preguntas trampa, si caes y contestas de una manera escueta, la cagas, porque te etiquetan, y yo odio las etiquetas.
En otros medios sí se explaya.
Me he retirado, tengo 71 años.
 Alguna vez hago una entrevista en televisión, primero porque me pagan muy bien, y luego hago audiencia y siempre me llaman.
 Pero son cosas muy elegidas.
Los lectores tienen curiosidad por saber qué es de su vida.
Pues que ponga el tipo de cadena donde la gente la cuenta. 
No creo que tenga la obligación de contar mi vida gratuitamente porque he decidido retirarme y venir a vivir al centro, donde nací, por cierto.
 Quiero coger el autobús y pasear con mi perro.
 Antes no podía ni salir. Es que he ganado Eurovisión, no sé si se te ha olvidado. 
El fenómeno fan empieza después de mí. He estado sin vida.
Seguro que aún la reconocen.
En cuanto hablo. 
Pero ahora, en el centro, la mitad son turistas y la otra, jóvenes.
 Te conoce la gente mayor o algún joven que te pide una foto para su madre.
 Por cierto, en al autobús ya se puede, pero tendrían que dejar ya ir en el metro con el perro, porque hay mucha gente mayor que si no es con el perro, no sale.
¿Qué es 'Lenin' para usted?
Mi hijo.
¿Y su hijo?
Su hermano. Cuando mi nieto ve al perro le dice a su padre: "mira, tu hermano". Tengo dos nietos maravillosos, y otra niña nace en verano y va a ser Leo, como yo.

Yo también soy Leo, igual por eso hemos chocado tanto.
No te preocupes, yo es que tengo un tono de hablar que ... Pero de todo esto seguro que sale algo.

Mucha Massiel

Todo parece superlativo en María de los Ángeles Santamaría. (Madrid, 71 años), Massiel para los siglos XX y XXI, desde que, a los 20, ganara Eurovisión 1968. 
Retirada de la escena desde 2012, tras una larga carrera en la que cantó e interpretó desde Brecht a Shakespeare, igual nos da una sopresa y reaparece en una teleserie en breve.
 Ahí lo deja.

 

 

La princesa y el chamán.................................... Boris Izaguirre..

Marta Luisa de Noruega y Shaman Durek son la pareja del momento porque representan el pedigrí de la diversidad.

La princesa Marta Luisa de Noruega con su pareja, el chamán Shaman Durek.  

La princesa Marta Luisa de Noruega con su pareja, el chamán Shaman Durek.

 

Es una lástima que el título de esta columna no sea original. Pertenece a la gira de conferencias sobre liderazgo y meditación que ofrecen por Escandinavia Marta Luisa de Noruega, la hija del rey Harald, y su nuevo prometido, el chamán con ascendencia noruega, haitiana e italiana Shaman Durek.
 Son la pareja del momento, obviamente porque representan el máximo pedigrí de la diversidad.
 Se suman a la tendencia Meghan y Enrique.
 Además, Shaman Durek es muy conocido en Hollywood y cree que fue rey de Noruega en otra vida.
 Ahora, con más espiritualidad que suerte, podría ser yerno del actual monarca.
La noticia me quitó el jet lag que arrastraba después de vivir los VI Premios Platino en Cancún, con tanto calor y humedad que las cámaras evitaban captarnos a los del público convertidos en un enjambre de personas sudorosas abanicándonos con cualquier cosa que tuviéramos en la mano.
 Y sin ganas de meditar. Al regreso, en Barajas, vi a Mar Saura, bella y muy descansada, descender por la exclusiva escalerilla reservada a las autoridades, como si fuera la infanta Cristina. 
Pero todo eso se me fue de la cabeza viendo a Marta Luisa y Durek.

Conocí a Marta Luisa en la casa en Belgravia de Vanessa, una amiga común.

 Precisamente en el cumpleaños 40 de esa amiga, sumergidos en unos antiguos baños aztecas con propiedades minerales ancestrales, Marta Luisa y yo nos pusimos a hablar de nuestros nombres. 

Le intrigaba que siendo venezolano tuviera un nombre ruso. “Cosas de los intelectuales de izquierda de mi país, Marta Luisa”, le dije y agregué que en las telenovelas son muy valorados los nombres compuestos porque al ser tan comunes entre los príncipes europeos, le otorgan un plus aristocrático a los personajes. “¿O sea que yo tengo nombre de protagonista de culebrón venezolano?”, inquirió con su maravillosa mirada azul petróleo de princesa de verdad-verdad.

 No supe muy bien qué responder, de pronto creí que podría crear un conflicto diplomático.

 Pero Marta Luisa lo resolvió con sus poderes angelicales. “Estoy segura de que en otra vida tú también te llamaste Marta Luisa”, me dijo. 

La verdad quise decirle que un amigo mío, que solo habla en femenino, y yo llevamos años llamándonos Marta Luisa, pero pensé que sería demasiada información. 

Aunque, siendo como es, pelín excéntrica, le habría divertido. Es lo que más nos gusta de ella.

 Y que escoja ranas que al besarlas se vuelvan varones excéntricos.

Cayetano Martínez de Irujo y su novia, Bárbara Mirjan, en la Feria de Abril de Sevilla. 
Cayetano Martínez de Irujo y su novia, Bárbara Mirjan, en la Feria de Abril de Sevilla.
Me encanta que Shaman Durek pose junto a ella con unas maravillosas batas, de estampación orientalista.
 Un cantante pop amigo mío ha abordado, en voz alta, que Durek tiene pluma.
 Pero, ¿dónde se ha visto un chamán sin pluma? Eso no sería nada creíble.
 Lo que si tiene es un balsámico Rolex de oro, que es lo más chamán de todo el look. Ganado con esfuerzo. 
Esta semana, vestido más occidental, Cayetano Martínez de Irujo, otro visionario, declaró que “cuando naces en un palacio, te cuesta mucho generar dinero”. 
En mi casa hubo algún sobresalto, pero defendí que son declaraciones excéntricas con su poquito de razón. 
Hay que entender a Cayetano: si naces arriba, ya no puedes subir. Pero si naces abajo, lo único que puedes hacer es ascender.

Cayetano está defendiendo la meritocracia. 

Este tipo de dilemas fastidia cualquier intento de meditación. Sea un adosado o Liria, es preferible no nacer en un país petrolero como Venezuela sino en la mismísima Noruega.

Noruega es el único país petrolero donde se vive bien, sin sobresaltos, dictaduras o carencias. 
Y también ha sido uno de los mejores países anfitriones de Eurovisión, con ese adorable cantante de A-ha, Morten Harket, ejerciendo de presentador. 
Estaba igual de divino que como aparecía en el vídeo de Take on me. 
Y eso me hace meditar en cómo se verá Madonna esta noche en la final.
 La reina del pop actuará junto a sus bailarines en el descanso del festival, como si fuera en la Superbowl.
 Es lo bueno de Eurovisión, que es un continente dentro de nuestro continente. 
El año pasado incorporó cantantes australianos y, este año, será más importante que las elecciones europeas, coronada como una de las instituciones más populares y trascendentes.
 Como el euro o Gran Hermano. ¿Por qué no reivindicamos los poderes ancestrales de Massiel, que ganó el certamen hace 50 años? Casi, casi la visualizo entre Marta Luisa y Shaman Durek, haciéndonos ver que vengas de donde vengas, la vida es un exitoso La,la,la.

 

Desenfreno sexual entre las dunas de Maspalomas

Diversidad sexual sin complejos.

Escondites canariones para el sexo en público.

250.000 personas se aman en Maspalomas durante el Pride Festival.
250.000 personas se aman en Maspalomas durante el Pride Festival.
Lo de tener sexo a la vista de todos va en gustos. 
Hay quien se intimida en las orgías porque no se relaja con la exhibición del idilio fugaz. 
Y hay quien se pone de rodillas, en cualquier esquina y abre braguetas. Puede no agradarte ser testigo de semejante exhibición carnal
. O puede que te excite ver a otros teniendo sexo.
 La sexualidad es así de personal e intransferible.
 Legalmente, solo es delito si son menores o personas con especial necesidad de atención los que son testigos de semejante intercambio de carne. 
Prometo mirar a los dos lados la próxima vez que termine sobre el capó de un coche. 
 Tres días en Maspalomas, al sur de Gran Canaria, en la costa de San Bartolomé de Tirajana, me han enseñado que la diversidad sexual es la base de la convivencia. 
Del respeto. Y del futuro.

Todo sucede alrededor del Centro Comercial Yumbo Centrum. Antes de aterrizar en Gando, yo ya sabía que el sexo más efervescente lo encontraría allí.

 Al sur de la isla, en el término municipal de San Bartolomé de Tirajana, 20.000 metros cuadrados de construcción de principios de los 80, en el que el colectivo LGTBI se siente en su salsa.

 Restaurantes, locales de copas, discotecas, saunas, cuartos oscuros.

 Todo. Alemanes, suecos, daneses, ingleses, italianos y españoles de cualquier fauna inundan los complejos hoteleros, los dúplex en alquiler y los pisos turísticos.

 De esto último es lo más escaso. 

Menos de 40 apartamentos; la isla entera se beneficia de ser el primer destino europeo LGTBI. 

Aquí está mal visto que rentabilices tu propiedad así, porque entienden que ese turismo solo beneficia al dueño del apartamento.

 Más de 100 millones de euros de beneficio en el último Pride.

 Y citas como esta, tienen tres a lo largo del año.

 Dudo mucho que la ultraderecha homófoba consiga la más mínima representación en esta isla. 

 Normal, imaginen lo que supone algo así para una población de poco más de 53.000 habitantes. 

Todo tipo de personas manifiestan su sexualidad sea la que sea. Sin presión alguna, ni siquiera la del físico.

 Las dos personas con problemas alimenticios que he tenido cerca, vivían sometidos a la esclavitud de la belleza. Ambos trataron de cincelarse intercalando pinchazos en la comisura de los labios con liposucciones; rinoplastias con Fat Grafting Face. Metiéndose los dedos hasta la epiglotis después de cualquier comida, obligándose a blanquear el esmalte de los dientes después de tanta acidez de los vómitos. 

Y esta presión ha sido especialmente visible en el entorno LGTBI donde proliferaron las perfectas puestas en escena.

 Maspalomas es tan ácrata que no hay parámetros que seguir, corsés que en otros lugares, como las redes sociales, asfixian. Maspalomas es algo más que las dunas, pero estas nos gustan especialmente.

 En El 7, el chiringuito de la Playa del Inglés, un polaco pide dos cervezas.

 Veo su pasaporte cuando paga los siete euros que cuestan sus bebidas. Lo acompaña de la mano otro hombre con el que habla en inglés mientras se lo come a besos 

Ese gesto tan cariñoso con su pareja no puede exhibirlo en su país. 

Se considera un escándalo porque la constitución protege expresamente el matrimonio formado por un hombre y una mujer.

  En las dunas lo besa y le toca el paquete. Si siguen restregándose, es probable que sucumban a la llamada de la intimidad en la que podrán amarse. 

De testigos, el que se acerque y mire. Quien se excite con la visión, lo mismo puede hasta sumarse.

Benditas dunas reflejo de libertad y tolerancia.
 También en nuestro país hay lugares, pueblos y ciudades donde dos hombres tendrían miedo de besarse en público.
 Polonia está más cerca de lo que parece.

Desenfreno sexual entre las dunas de Maspalomas
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Pantoja se tiñe................................ Luz Sánchez-Mellado

Donde unos ven dengues de diva, yo veo debilidad humana y unos privilegios desorbitados.

¿Por qué esa que se tiñe no hace la prueba de la Apnea? y se va por no darle la enhorabuena a las que salva la Audiencia?

HANDOUT por TWITTER SUPERVIVIENTES 2019
HANDOUT por TWITTER SUPERVIVIENTES 2019
Uno de los privilegios de este oficio es que cada día conoces a alguien nuevo. 
Claro que hay rutina y hastío en el trabajo de preguntarles por su vida a desconocidos, pero el espectáculo de tener a un semejante a ojo de buena miope y oído de mejor cotilla no tiene precio.
 Aunque el otro no quiera contarte nada, siempre te cuenta algo. 
 Da igual lo guapos que sean, el tipo que tengan, el número de pelotas que compongan su séquito, o la cilindrada de la moto que quieran venderte.
 Iris a iris están, estamos, desnudos.
 Tan acostumbrados andan a que les doren la píldora y les digan que sí a todo, o, al revés, a que nadie les escuche y les pongan de vuelta y media sin conocerlos, que muchos supuestos intocables se te abren en canal ellos solitos en cuanto les tratas como a iguales. Es entonces cuando compruebas que los complejos, el pudor, el amor propio y la autoestima, que no son lo mismo, nos miden por el mismo rasero.
Me ha enternecido leer que Isabel Pantoja exigió por contrato poder teñirse en la isla para ir a Supervivientes.
 A ella, a quien hemos visto llorar al marido muerto, bregar con hijos díscolos y entrar y salir de la cárcel sin ruborizarse, le da vergüenza que le veamos las canas. 
Como si a una señora de 62 años le tuviera que brotar el pelo negro zaíno por ser famosa. 
En eso, Pantoja me representa. Donde unos ven dengues de diva, yo veo debilidad humana. 
 Ella se lleva la fama y otros cardamos la lana.
La Panto es pequeña, nada guapa casi insignificante pero observo sus manos y parece que le hacen la manicura todos los dias, eso si ella es la tonadillera y ladrona. Endeudada, ya aburre.¿Por qué está vetado hablar de Julian Muñoz? ¿Y a una chica J.J. Vázquez le restriega su paso por Hermano Mayor?.
 Sé de presidentes de bancos, comunidades autónomas y de Gobiernos que negarían bajo tortura recurrir a la química para que les luzca el pelo.
 No los culpo.
 El pudor es libre. Pero, dicho esto, está feo señalar a otros.
 Estos días, por cierto, a Pantoja le asoma un dedo de nívea raíz bajo la melena azabache.
 O no llegó a un acuerdo o, a estas alturas de despelote en Honduras, le da igual ocho que ochenta. 
Se lo preguntaré en la próxima entrevista, soñar es gratis.
 Ahora, aquí no pagamos.