Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

4 mar 2019

Karmele Marchante: “No perdono a Carmen Maura"....Noelia Ramírez

Karmele Marchante: “No perdono a Carmen Maura, al final es una pijoburguesa que perjudica a las mujeres”.

Charlamos con la periodista sobre su libro 'Puta no se nace', la huelga del 8-M o cómo fue militar desde el periodismo en el feminismo de los 70. 

Karmele Marchante: “No perdono a Carmen Maura, al final es una pijoburguesa que perjudica a las mujeres”
Karmele Marchante, durante la presentación de su libro en Madrid, en diciembre. Foto: Getty
Karmele Marchante descubrió que era feminista gracias a Lidia Falcón. “Leí un libro suyo que me cambió la vida. 
Busqué su teléfono en el listín, vi que vivíamos cerquísima en Barcelona y la llamé.
 Luego tuvimos visiones distintas sobre el movimiento porque ella era marxista, pero fue mi revelación personal”. 
Marchante ha vuelto unos días a la capital catalana para ofrecer una charla sobre Puta no se nace (Lo que no existe, 2018), un libro denuncia contra la explotación sexual de mujeres y niñas a través de la prostitución.
 Un retorno a su faceta periodística de investigación –para documentarse siguió el rastro de la trata por Nigeria y por Europa– tras unos años muy mediáticos en Telecinco. 
Sin ánimo de borrar esta última etapa que la desvió de la comunicación feminista, una de las pioneras del periodismo contracultural en España durante la Transición, fundadora de El Club de las 25 y masona miembro de la legión de Clara Campoamor (“no puedo hablarte de esa faceta, lo siento”), charla con S Moda sobre la huelga del 8-M, su posición frente a las mediáticas “feministas de salón” o por qué el activismo debería tener más sentido del humor.
¿Por qué la necesidad de escribir Puta no se nace?
Porque en el movimiento feminista se ha abierto un debate que no está en la sociedad, especialmente sobre la prostitución y la trata. Yo soy abolicionista, es decir, entiendo que la prostitución y la trata no existirían si no hubieran putómanos
 (Marchante aclara que prefiere ese término al de ‘puteros’ porque “suena mejor en mi cabeza”) que se deciden a comprar los cuerpos de las mujeres en situación de vulnerabilidad.
¿Por qué al feminismo le cuesta tanto llegar a un acuerdo en el debate sobre la prostitución?
Está dividido en el sentido de abolir o legalizar. Las que quieren legalizar yo las llamo sindicalistas, porque, desde mi punto de vista están equivocadas y pagadas por los proxenetas o explotadores.
 ¿A quién van a sindicar? ¿A las mujeres de 27 nacionalidades, que prácticamente no saben leer ni escribir, que las han captado vendidas por sus familias y las mafias?
 Es imposible, es una locura.
 La industria del sexo quiere hacer entender que esto son los mundos de Yupi, y no es así. 
Ninguna de las mujeres que he entrevistado me lo ha retratado como un mundo ideal.
En el libro apuntas que son las propias prostitutas las que tienen que “tener voz para legalizarse, abolir o tener derechos”. Entonces, ¿planteas una tercera vía entre estas dos posiciones tan enfrentadas?
Yo me he hecho una corriente, sí.
 Para abolir la prostitución hay que hablar con ellas y no por ellas. Es muy fácil posicionarse desde una atalaya académica pero si no hablas con ellas, entonces nunca sabrás lo que quieren. 
Es una lógica de manual.

¿Has conocido a muchos ‘putómanos’ trabajando como periodista?
Sí, desde directivos a redactores rasos. No hay límite de edad ni barrera en la condición social.

Dedicas una parte del libro al 8-M. Explicas tu “cabreo” por La Manada y las cifras de abusos y violaciones. ¿Cómo vivirás el próximo 8-M?
Pues fenomenal, secundaré la huelga, obviamente. 
Para mí es un 8 de marzo más de todos los 8 de marzos de mi vida. Yo quiero que las calles se tiñan de violeta de nuevo y la clase política se entere de que las mujeres tenemos peso y voz en la sociedad.
Los hombres, ¿qué posición deben adoptar respecto a la huelga?
La huelga es de las mujeres, que somos las cuidadoras y las que no disfrutamos las oportunidades que tienen ellos.
 Si ellos quieren unirse a nosotras, que cubran los huecos de sus compañeras, que cuiden, hagan su trabajo ese día y se vayan a la manifestación, pero a los espacios mixtos, no a los espacios de mujeres como hacen muchos.
 Que trabajen, pero para nosotras.


En el libro también hablas sobre el impacto que supuso que las que tú denominas como “gurusas” mediáticas –líderes femeninas de los programas matinales y de las radios– hiciesen huelga. ¿Crees que se repetirá este año?
Mira, hasta donde yo sé, Ana Rosa Quintana ya ha dicho que va a trabajar este 8-M. 
Al final, han demostrado que son feministas de palo, de salón, nada más.
 No nos sirven, no quiero a esas mujeres en el feminismo.
Cargas contra la RAE y su falta de voluntad por el lenguaje inclusivo, ¿por qué?
Porque son unos machirulos que no aceptan que la mitad de la población somos mujeres.  
Yo a la RAE la quemaba con todos los académicos dentro. Hubo uno que no quiero ni nombrar (se refiere a Arturo Pérez Reverte) que decía que si se aceptaba el lenguaje inclusivo, que se iba de la RAE.
 Pues mira, que se vaya, con todos. Además, las mujeres feministas hace tiempo que ya pasamos de la RAE, no nos importa lo que digan.
 Utilizamos el lenguaje inclusivo desde hace muchísimos años. Nos da igual.

Marchante en la redacción de ‘Ajoblanco’. Foto: Pep Ribas

¿Te molesta que tu última etapa en la televisión haya eclipsado el perfil de periodista feminista y contracultural?
Ha sucedido, sí, y sigue sucediendo en ciertos ambientes.
 Pero quien me conoce y quien me quiere sabe ya sabe qué he hecho en mi vida y cómo soy. 
Yo por supuesto que lucho por recordar mi labor como periodista, pero convivo con esa última etapa y no la considero algo vergonzante.
 Es parte de mi vida. Ahí está mi currículo y quien quiera que lo lea. No tengo problema con ello.
Pepe Ribas contó en esta revista que gracias a ti Ajoblanco “contrarrestó la ola pornográfica de Interviú” y que instruías a todo el equipo en “el pensamiento del feminismo radical”. ¿Era difícil hacerse oír en las redacciones supuestamente progresistas y revolucionarias?
Entonces no. 
Era facilísimo, te escuchaban más. Ahora es más complicado porque estamos retrocediendo por culpa de la derechona del poder.

¿Cómo se vivió la liberación de la mujer en las redacciones?
Con euforia, con alegría y con satisfacción, porque la hicimos nosotras, no ellos.
¿Cómo reaccionaban los hombres de las redacciones cuando os hacíais valer?
Ellos estaban muy politizados, algunos te escuchaban. Otros lo aceptaban a regañadientes porque, al fin y al cabo, eran tíos pero lo aceptaban en su mayoría.
Aquí explicaste que en las míticas jornadas libertarias de Barcelona te enfrentaste a Dany El Rojo por ser “un machista que iba de gurú”.
 Eso fue en 1977 y en 2019 se viralizan pintadas en las que se puede leer ‘El Che en la calle y en casa Pinochet’. ¿Qué pasa con el machismo en la izquierda?

Pues que de boquilla mucho y a la hora de la verdad, nada. Mira, la liberación sexual la hicimos nos la curramos nosotras. Ellos gritaban: ‘Follem, follem, que el món s’acaba’ (follemos, follemos, que el mundo se acaba) y nosotras les dijimos: 
‘Muy bien, fenomenal, pero follaréis siempre con preservativo y si nosotras queremos follar y os atenéis a una serie de circunstancias. El ‘No es no’ no es nuevo, ya lo acuñamos las feministas a finales de los 70.
¿Qué opinas de que actrices como Carmen Maura o Loles León, afines al sector progresista, últimamente hagan declaraciones en contra del #MeToo o de las feministas “que quiere enfrentarnos a los hombres”?
A Loles León, que es sindicalista de la prostitución y hemos discutido muchísimo por este tema durante muchos años, se lo perdono porque es muy amiga mía y porque sé que se posiciona así con el feminismo por motivos personales de su vida privada. A Carmen Maura, no. 
 Maura que siempre ha sido de la progresía dorada, en el fondo es una pijoburguesa, otra feminista de salón.
 Y ha dicho unas tonterías que perjudican mucho a las mujeres, porque ella sabe que la escuchan con atención.
Karmele que fantasiosa eres de Ajoblanco podría decir como cansabas a todos con tus tonterías inclusive a Mujeres.

 

 

¿‘El Coloso’ es de Goya? Once obras de la cultura universal que no crearon los que nos dijeron

Shakespeare, Leonardo da Vinci, Neil Young, Pablo Neruda, Vermeer... Todos son genios.

 Pero algunas de sus obras míticas no son realmente suyas.

Neil Young, Goya (en la imagen, 'El coloso') y Federico García Lorca son algunos de los artistas a los que se les han adjudicado obras que no crearon.
Neil Young, Goya (en la imagen, 'El coloso') y Federico García Lorca son algunos de los artistas a los que se les han adjudicado obras que no crearon.

 A veces son unas concienzudas investigaciones que duran años; otras son propiciadas por el efecto Internet, que no atiende a desmentidos; y las hay que ocurren por la poca generosidad del propio autor de la obra, que nunca quiso compartir las partes que le arrebató a otro.

 Estos casos ponen en duda al verdadero autor de estas obras de la cultura universal.

Ilustración basada en 'Macbeth' de Sir John Gilbert.
Ilustración basada en 'Macbeth' de Sir John Gilbert. Getty

- 'Macbeth', un drama de ¿Shakespeare?

A quién se atribuye. A William Shakespeare (1564-1616), claro. Para el crítico literario Harold Bloom, Hamlet es, junto con el Yahvé de la Biblia hebrea, el mejor personaje de la historia de la literatura occidental, y Macbeth, la obra maestra definitiva del mejor de los escritores concebidos y concebibles, el hombre cuyas obras completas habría que llevarse a una isla desierta y preservar de cualquier destrucción, porque resumen el mundo.
De quién es en realidad. De William Shakespeare, claro... aunque con matices.
 Porque una parte sustancial del drama del hombre al que un trío de brujas (y una esposa ambiciosa y francamente amoral) incitaron a abrirse paso de crimen en crimen hacia un trono de sangre estaba ya en la obra Las brujas (The Witch), del dramaturgo londinese Thomas Middleton (1580-1627). 
Algunos pasajes de Middleton fueron textualmente reproducidos por Shakespeare con una falta de escrúpulos que no era del todo infrecuente en el teatro británico de la era isabelina. 
Sin duda, la obra no hubiese pasado el test del software anti-plagio que se aplicó a la tesis doctoral de Pedro Sánchez.

'El Coloso' siempre ha sido una obra de Goya... hasta que llegó un estudio en 2008 que lo desmintió.
'El Coloso' siempre ha sido una obra de Goya... hasta que llegó un estudio en 2008 que lo desmintió.

- 'El Coloso', cuadro de ¿Goya?

A quién se atribuye. Al pintor aragonés Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), que durante la Guerra de Independencia, entre 1808 y 1812, sufrió una aguda depresión no diagnosticada que le llevó a pintar cuadros alegóricos, de un romanticismo exaltado y morboso.
 Hasta 2008, se dio por supuesto que este inquietante óleo conservado en el Museo del Prado era una de las grandes obras maestras del periodo introspectivo y oscuro de Goya.
Quién lo pintó en realidad. En 2008, un detallado análisis de la tela llevó a la especialista Manuela Mena a descartar la autoría de Goya y atribuírsela a uno de sus discípulos, el pintor valenciano Asensio Juliá.
 La aparición de las letras AJ en la base inferior izquierda del cuadro parecía confirmar el diagnóstico. 
Blanco y en botella.
 Sin embargo, un año después se llegó a a conclusión de que no puede afirmarse con certeza que el cuadro fuese obra de Juliá, por lo que en la actualidad se atribuye, sin más, “a un seguidor de Goya” de los primeros años del siglo XIX.
 Lo que sí se considera hoy poco menos que definitivo es que no fue Goya quien pintó ese gigante desnudo que se yergue sobre el horizonte, entre nubes sombrías, dando la espalda al terror y la desesperación de los seres humanos.

- 'Primero vinieron', mítico poema de resistencia al nazismo de ¿Bertolt Brecht?

A quién se atribuye. Al dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht (1898-1956), aunque de ser suyo no se trataría, ciertamente, de uno de sus mejores poemas.
 Circulan varias versiones del texto, pero la más popular de ellas, grabada en una placa de mármol en el Memorial del Holocausto de Boston, Massachusetts, consta de estos diez versos: “Primero vinieron a por los comunistas/ pero no dije nada, porque yo no era comunista./ Luego vinieron a por los judíos/ y no dije nada, porque yo no era judío./ Luego vinieron a por los sindicalistas/ y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. / Luego vinieron a por los católicos/ y no dije nada, porque yo no era católico. / Cuando al fin vinieron a por mí/ ya no quedaba nadie que pudiese hablar en mi defensa”.

Quién lo escribió en realidad. El pastor luterano Martin Niemöller, que al parecer pronunció ya en 1937, en su parroquia de Berlín, un sermón sobre la necesidad de resistir desde el principio a las dictaduras en el que estaba esbozado ya el célebre poema. Internado por los nazis en un campo de concentración, Niemöller fue liberado tras la posguerra y pronunció de nuevo su sermón, convertido ya en una leyenda de la resistencia al nazismo, en Fráncfort en enero de 1946.
 Posteriormente lo incluyó, en su versión más sencilla y popular, en una recopilación de sus escritos titulada Culpa y esperanza
En los últimos años, Primero vinieron… ha dado el salto a las redes sociales, donde suele atribuirse, erróneamente, a Brecht.
A la izquierda, Pablo Neruda. Al lado, la escritora y periodista brasileña Martha Medeiros. Los dos unidos inesperadamente por un poema.
A la izquierda, Pablo Neruda. Al lado, la escritora y periodista brasileña Martha Medeiros. Los dos unidos inesperadamente por un poema.

- 'Muere lentamente', poema de ¿Pablo Neruda?

A quién se atribuye. Desde hace unos diez años, y cada vez con mayor frecuencia en Internet, se insiste, pese a continuos desmentidos que caen en saco roto, en que su autor es el poeta y diplomático chileno Pablo Neruda (1904-1973).
 Suele decirse que es un poema póstumo, una especie de testamento vital con el que Neruda quiso despedirse del mundo y exhortar a sus lectores a “no transformarse en esclavos del hábito” y a “huir de los consejos insensatos”.
 Nadie que haya leído con una cierta atención Canto general o Residencia en la tierra reconocerá la voz de Neruda en esos sencillos y casi rutinarios versos de autoayuda que constituyen Muere lentamente.

Quién lo escribió en realidad. La escritora y periodista brasileña Martha Medeiros (Porto Alegre, Brasil, 1961), una fan de Neruda que incluso se instaló en Chile en sus años de juventud para, según sus propias palabras, “respirar el mismo aire” que su ídolo y “aprender a escribir poesía siguiendo su ejemplo”.
 Medeiros ha declarado que ver su poema atribuido a Neruda le resultó “gracioso” al principio, pero ahora le produce un intenso “pudor”.
Arriba, 'La cena de Emaús', cuadro atribuido a Johannes Vermeer. Abajo, uno de los grandes falsificadores de la historia, el holandés Han van Meegeren, en su taller, en 1945.
Arriba, 'La cena de Emaús', cuadro atribuido a Johannes Vermeer. Abajo, uno de los grandes falsificadores de la historia, el holandés Han van Meegeren, en su taller, en 1945.

- 'La cena de Emaús', cuadro de ¿Vermeer?

A quién se atribuyó. Durante un corto periodo de tiempo (entre 1937 y 1947) a uno de los grandes genios de la escuela holandesa del siglo XVII, Johannes Vermeer (1632-1675).
 Expertos en la obra del pintor de Delft llegaron a decir que la aparición de este cuadro, supuestamente encontrado poco antes de la Segunda Guerra Mundial, era un auténtico milagro, porque se trataba de una de las obras maestras de Vermeer, muy representativa de su periodo de madurez y plenitud y de la influencia en él de maestros italianos como Caravaggio.
 

De quién era en realidad. 

De un falsificador brillante, el también holandés Han van Meegeren, que partió de un cuadro de Caravaggio qe se conservaba en la pinacoteca de Brera y lo adaptó, con mano maestra e indiscutible talento para el plagio, al estilo de Vermeer.

 El fraude sirvió para engañar a supuestos expertos como los jerarcas nazis Hermann Göring o Alois Miedl, pero también a estudiosos de Vermeer que declararían durante el juicio contra Meegeren que nunca habían visto una falsificación tan concienzuda y perfecta. 

Meegeren fue encarcelado en 1947 y falleció de un infarto en prisión, sin tener la oportunidad de dedicar su espíritu emprendedor y su talento pictórico a tareas un poco más honestas.

 En Internet se sigue insistiendo, cómo no, en que el cuadro de Vermeer. 

Bob Dylan leyendo un discurso en Los Ángeles durante Musicares en 2015.
Bob Dylan leyendo un discurso en Los Ángeles durante Musicares en 2015. Getty

- Las citas de 'Moby Dick' del discurso más importante de Bob Dylan

A quién se atribuyen. A Herman Melville (1819-1891), autor de Moby Dick
 En su discurso de aceptación del premio Nobel de Literatura en 2017, Bob Dylan quiso citar en varias ocasiones fragmentos de la novela, una de las obras literarias que, según ha dicho en múltiples ocasiones, más le han influido en su faceta de letrista y escritor.
De quién son en realidad. Hasta aquí, todo bien. 
Dylan recibe un premio y lo celebra con un sentido discurso en que rinde tributo a la primera gran novela americana.
 Sin embargo, tal y como hicieron notar varios comentaristas, incluida la cantautora canadiense Joni Mitchell (mujer muy leída y al parecer cada vez menos fan de Bob Dylan), la mayoría de las frases citadas no pertenecen a la novela en sí, sino al texto de la solapa de una antigua edición de bolsillo.
 Genio y figura, el tal Dylan. 

Claire Danes y Leonardo DiCaprio en la película 'Romeo + Julieta, de William Shakespeare' (1996).
Claire Danes y Leonardo DiCaprio en la película 'Romeo + Julieta, de William Shakespeare' (1996).

- 'Romeo y Julieta', drama de ¿William Shakespeare?

A quién se atribuye. A William Shakespeare, por supuesto.
De quién es en realidad. De Wiliam Shakespeare, por supuesto. Pero el demonio, una vez más, está en los detalles.
 Porque, en la elaboración de su extraordinaria tragedia de 1597, Shakespeare no se limitó a inspirarse en una vieja leyenda medieval del Véneto sobre un par de amantes tercos como mulas, algo que hubiese resultado perfectamente lógico y legítimo.
También copió, citó o parafraseó largos fragmentos del poema narrativo La trágica historia de Romeo y Julieta, de Arthur Brooke, escrito 35 años antes, en 1562. 
Brooke, a su vez, había recogido, traducido y adaptado un relato del escritor renacentista italiano Mateo Bandello, lo que nos llevaría a la conclusión de que Romeo y Julieta fueron hijos de muchos padres.
 En palabras de, una vez más, Harold Bloom, parte del talento de William Shakespeare consistía en comportase “como una urraca” que recogía todos los objetos brillantes que encontraba para incorporarlos a su propia obra, haciendo así que lo recogido brillase mucho más.
 En su descargo habría que decir que en aquella época no existían leyes de propiedad intelectual como los actuales. 


- 'Tavola Lucana', cuadro de ¿Leonardo da Vinci?

A quién se atribuye. Christian Gálvez, en su polémica exposición del Palacio de las Alhajas de La Biblioteca Nacional Los rostros del genio, ha sido el último en atribuir este retrato del pintor renacentista Leonardo da Vinci al propio Leonardo, lo que lo convertiría en uno más de las decenas de autorretratos que pintó el genio florentino. 
En esto, Gálvez sigue los pasos de una voz autorizada, el profesor de historia medieval Nicola Barbatelli, que encontró el cuadro en 2009 en una colección privada.

La polémica sobre la autoria de este retrato, 'Tavola Lucana', aparece siempre que hay una exposición de Leonardo da Vinci.
La polémica sobre la autoria de este retrato, 'Tavola Lucana', aparece siempre que hay una exposición de Leonardo da Vinci.
 
 De quién es en realidad. El intento de atribuírselo a Leonardo se ha convertido en los últimos años en una cruzada personal de Barbatelli en la que apenas ha encontrado cómplices de prestigio académico.
 Lo cierto es que el personaje retratado se parece mucho a Leonardo tal y como lo pintó Cristofano dell’Altissimo en un cuadro que se conserva en la galería florentina de los Uffizzi. 
Eso ha llevado a algunos expertos a aceptar que el modelo pudiese ser, en efecto, Leonardo, aunque en un principio se pensó que se trataba de Galileo Galilei. 
Sin embargo, la mayoría de los expertos descartan por completo que Da Vinci pintase el cuadro.

- 'When I need you', un estribillo arrebatado a Leonard Cohen

A quién se atribuye. A Albert Hammond y Carol Bayer Sager, que la compusieron para el cantante Leo Sayer. Británico residente en Australia, rey en su día del soft rock sacarinado, Sayer se apuntó a finales de los 70 una serie de éxitos entre los que destacan You make me feel like dancing y la balada romántica When I need you, una de esas melodías que se escuchan una vez y no se olvidan.
De quién es en realidad. De Hammond y Sager, con la muy importante excepción del estribillo, que es idéntico al de canción de Leonard Cohen Famous blue raincoat (1971).
 Cohen ha declarado en alguna ocasión que se resistía a demandar a Sayer y su gente por considerar la evidente similitud entre ambas canciones un asunto sin importancia. “Al final”, contaba el músico y compositor de Montreal, “alguien les demandó en mi nombre y se llegó a algún tipo de acuerdo. Pero lo más divertido es que un musicólogo declaró en el juicio que ese motivo musical en concreto es de dominio público y puede encontrarse ya en alguna de las composiciones de Franz Schubert.
 Así que, si Leo Sayer me robó la melodía a mí, yo se la robé a Schubert”.

Josep Santacana: “No me he quedado con nada de Arantxa”

El exmarido de la tenista se ha presentado ante la juez que debe dictaminar dónde se resuelve el divorcio, si en Barcelona o en Miami.

Josep Santacana, antes de entrar en el juzgado, este lunes.
Josep Santacana, antes de entrar en el juzgado, este lunes.

 Josep Santacana, visiblemente desmejorado, ha acudido esta mañana al juzgado de Esplugues de Llobregat (Barcelona) para asistir al juicio en el que se debía decidir si resuelve o no su divorcio de Arantxa Sánchez Vicario.

 La tenista, en cambio, ha preferido permanecer en Miami, donde reside con los dos hijos de la pareja. 

"Estoy bien", ha dicho a su llegada Santacana, que no se dejaba ver en púbico desde hace un año, cuando dio una exclusiva a la revista ¡Hola! contando su versión.

 "Lo que espero de este juicio es que nos separen, que nos divorcien, que llevamos más de un año. A ver si definitivamente llega el fin", ha añadido. 

“No reclamo nada especial, básicamente que nos divorcien y que se cumplan los acuerdos que tenemos”, ha reiterado para luego insistir: 

"No me he quedado nada de Arantxa".

A la entrada al juzgado, el empresario ha desmentido que lleve más de un año sin ver a sus hijos y ha dicho que mantiene una relación "cordial" con su expareja, con la que el pasado sábado celebró el cumpleaños de su hija.
 "Tenemos un acuerdo firmado por la juez desde verano, tenemos la custodia compartida. Yo estoy bien con mis hijos", ha aclarado.
 Los abogados de la tenista, sin embargo, han asegurado que Santacana no ve a los niños desde hace un año y medio.
Después de la vista, ninguna de las partes quiso atender a los medios. 
El abogado de Arantxa Sánchez Vicario ha declarado escuetamente que no se había llegado a un acuerdo. "No puedo decir nada más hasta que lo diga la juez", ha concluido Santacana, que tiene previsto regresar rápido a Miami.
La tenista, sin embargo, quiere que el proceso de divorcio se decida en Estados Unidos, donde viven ambos, mientras que el empresario pretende que sea en Cataluña. 
Santacana impulsó inicialmente el proceso de divorcio en Miami y pidió la custodia de los hijos con el argumento de que Sánchez Vicario padece problemas psicológicos y no puede hacerse cargo de ellos.
 Pero posteriormente inició acciones legales en Barcelona.
 En el trasfondo de la separación y de la disputa económica entre Sánchez Vicario y Santacana está la querella impulsada por el Banco de Luxemburgo y que investiga un juzgado de Barcelona.
 La entidad se querelló contra la tenista y contra el empresario por una deuda pendiente de pagar de 7,5 millones de euros y llegó a pedir su ingreso en prisión, que fue rechazado.

 Cuando se casaron, en 2008, los padres y hermanos de la tenista le advirtieron contra Santacana: intentaron que el hombre firmara un acuerdo matrimonial para renunciar al patrimonio de Sánchez Vicario e incluso encargaron una investigación a detectives privados.

 Si la demanda se resuelve en España, Santacana puede librarse de la otra batalla que tiene por delante Arantxa sobre su patrimonio y las deudas que ha contraído al haberse casado en régimen de separación de bienes.

 Por el contrario, si el matrimonio se disuelve en Miami, donde ambos residen desde hace años, la juez podrá pedir que se investigue dónde ha ido a parar el patrimonio de la tenista.

El feminismo es cosa de las jóvenes (y de sus abuelas)

Las menores de 25 años tiran de la lucha por la igualdad y la implicación decae de 34 a 54.

 Cada vez más personas se ven feministas pero los hombres aún no se sienten concernidos.

Participantes de la I Carrera Feminista, convocada este domingo en Madrid.
Participantes de la I Carrera Feminista, convocada este domingo en Madrid.
Durante un tiempo parecía que no había relevo.
 Pero llegó. 
El feminismo ha resurgido en apenas un lustro como uno de los grandes fenómenos sociales.
 Lo ha hecho con el impulso de movimientos como el MeToo de Estados Unidos, al grito de Ni una Menos de Argentina o con la huelga feminista española del pasado 8 de Marzo.
 Y es cosa de jóvenes. 
Muchas de las personas que participaron en las protestas del Día Internacional de la Mujer o contra las decisiones judiciales del caso de La Manada rozaban la veintena o ni siquiera. 
El empujón del movimiento que reclama la igualdad se debe sobre todo a las menores de 25 años, que se consideran feministas en el 64,5% de los casos, casi el doble que hace cinco años.

¿En qué medida se considera feminista?
En %


FICHA TÉCNICA: Ámbito: España. Universo: población general residente en España de 18 años o más. Muestra: 2.000 entrevistas por cuota de sexo, edad, tamaño de hábitat y de comunidad autónoma. Procedimiento: entrevista online. Error muestral: +–2,19 (95% de confianza). Trabajo de campo: Sondeo realizado por 40dB entre el 24 y el 31 de enero de 2019. Fuente: 40dB.

El movimiento entero ha crecido exponencialmente en ese tiempo, con 10 puntos porcentuales más —hasta alcanzar el 43,2%—, según una encuesta de 40dB para EL PAÍS que arroja luz sobre el último resurgir del feminismo. 
El trabajo muestra el interés por edades y un salto generacional que une a las más jóvenes con sus madres y abuelas.
 Las generaciones intermedias —las mujeres que ahora tienen entre 35 y 54 años— son menos feministas.
 Aunque se ha convertido en un fenómeno al que todos los partidos quieren sumarse, sigue siendo un asunto de izquierdas y por el que los hombres se sienten menos atraídos.
 El arrastre de la juventud es una de las conclusiones de esta encuesta, realizada entre el 24 y el 31 de enero a 2.000 personas mayores de edad. Estas son las claves:
El salto generacional. El gráfico por edades y género muestra una V. Dos de cada tres chicas jóvenes (y el 45,9% de los chicos) se definen claramente como feministas (con un 7 o más nota en una escala del 0 al 10).
 Después la curva cae en la llamada generación X, la que vivió la Transición y la crisis del 73.
 Menos de la mitad de las mujeres y por debajo del 30% de los hombres se sienten interpelados.

La curva vuelve a subir a partir de los 55 años.
 “Hace apenas unos años, observábamos tanto en España como en otros países una tendencia en declive en el feminismo activo.
 Las jóvenes que se proclaman feministas ya con 18 años son enormemente relevantes, muestran que hay savia nueva”, considera Constanza Tobío, catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III de Madrid. 
Tobío explica la conexión entre las más jóvenes y las mayores: “Las mujeres de más de 55 años vivieron las primeras luchas feministas importantes en España y le siguieron unas generaciones después que fueron menos activas”.

Pensando en el movimiento feminista, indique en qué medida está de acuerdo con: “Las mujeres ya alcanzaron la igualdad: el feminismo de ahora es demasiado radical”.



Fuente: 40dB.

 Ellos, menos implicados. De paso por Madrid a mediados de 2018, la directora de programas de ONU Mujeres, María Noel Vaeza, reclamó: 
 “Los hombres deben estar en el feminismo moderno”. Pero ellos no se sienten tan apelados como ellas.
 Solo un tercio de los hombres, frente a casi la mitad de las mujeres, están muy o bastante de acuerdo con que el feminismo busca la igualdad real entre ambos.
 La juventud marca la diferencia. Quienes tienen entre 18 y 24 años comparten más esa idea mientras que los hombres de 45 a 54 son los que menos.
 La encuesta refleja divisiones muy nítidas por ideología.
 Los votantes de partidos como PSOE o Podemos están más de acuerdo frente a quienes votan por partidos de derechas. 
En el caso de los de Vox destaca especialmente: solo uno de cada cuatro lo cree y el 70% rechaza que el movimiento persiga la igualdad.
“Puede que hayamos llegado al momento en el que buena parte de los hombres se consideran feministas o entienden lo que supone la reivindicación”, señala Octavio Salazar, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba e integrante de la Red de Hombres por la Igualdad. 
“Pero estamos en un punto de parálisis porque justo ahora los hombres tendríamos que empezar a dar pasos adelante y no ocurre. Falta que desarrollemos más nuestro compromiso y eso no ocurrirá hasta que nos sintamos interpelados y entendamos que somos parte del problema. 
La mayoría de los hombres siguen viendo todas las cuestiones de discriminación de las mujeres como si fueran algo externo a ellos, como si la violencia de género y las actitudes machistas pasaran fuera de nosotros”, añade Salazar, una de las personas que más ha analizado las nuevas masculinidades en España.

La participación en el 8-M. 

Las imágenes de las grandes manifestaciones en las principales ciudades de España y la noticia de su primera huelga feminista por el Día Internacional de la Mujer saltaron a la prensa internacional el año pasado.

 El movimiento feminista convocó solo a las mujeres en la huelga, que incluía aparcar por un día los cuidados, no ir a clase, dejar de consumir y un paro laboral.

 En las manifestaciones de la tarde se solicitó también el apoyo de los varones, como este año.

 La mitad de ellas y algo menos en el caso de los varones consideran que la protesta del año pasado tuvo bastante o mucho impacto en la sociedad. 

Una de cada cuatro personas encuestadas asegura que participó de algún modo en las movilizaciones. 

El porcentaje llegó al 31,1% en el caso de las mujeres y se quedó en la mitad en el de los hombres.

 Un 37,9% de ellas anuncian que participarán mucho o bastante en la de este año frente a apenas un 20% de los hombres.