Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

2 mar 2019

Mónica Naranjo: “Tuve sexo con una persona hasta perder la cuenta”

 

La cantante presenta su regreso a los escenarios hablando sin tapujos de su vida sexual y su separación matrimonial.

Mónica Naranjo, el jueves en Madrid.
Mónica Naranjo, el jueves en Madrid.
Algo ha cambiado en Mónica Naranjo (Figueras, 1974) en el último año, un 2018 muy duro y crucial en su vida por la separación de su marido y representante Óscar Tarruella, con el que estuvo 16 años. Una ruptura que ha llevado a la cantante, a los 44 años, a embarcarse en proyectos sorprendentes y a mostrarse como nunca lo había hecho.
Comenta con una de sus asistentes que ha estado haciendo meditación esa mañana mientras recibe a los periodistas en un hotel de Madrid. 
Es la presentación de su regreso a los escenarios con una gira titulada Rennaisance, que pasará por España, Estados Unidos y México a partir del próximo otoño. 
Un renacer tras una separación que la afectó, pero de la que se ha recuperado totalmente.
 “En mi ruptura no hubo destrucción personal para renacer después. Sí decepción por las mentiras de esa persona.
 Soy una persona obsesionada con encontrar una lógica a todo, y a veces las cosas no tienen lógica.
 Al final hay que ponerse la tirita en el corazón y tirar para adelante con la familia y los amigos, hasta que con la perspectiva del tiempo descubres que esa persona ha sido un gran maestro”.
 La diva, que nunca hizo partícipe al público de los entresijos de su personalidad y de su vida privada, ahora no tiene reparo alguno en confesar sus secretos más íntimos.
Su nuevo espectáculo se ha anunciado unos días después de Mónica y el sexo, el programa de docurrealidad que ha grabado para Mediaset y en el que la catalana mostrará con la ayuda de personajes famosos distintas formas de vivir la sexualidad alrededor del mundo. 
Durante una entrevista en Telecinco el pasado fin de semana confesó ser bisexual, algo que hasta ahora no había trascendido aunque se siente muy sorprendida por la repercusión de esas declaraciones.
 “Siempre lo he dicho.
 Nunca me he escondido a la hora de hablar de sexualidad, ¿dónde os metíais los periodistas? Yo soy una de las mayores defensoras del colectivo LGTB… ¿cómo iba a ocultar algo así? En mi casa siempre hubo muchísima libertad.
 Yo le llegaba a mi madre y le decía: me gusta María, o me he enamorado de Manuel.
 Pues genial, hija, respondía ella. Al final te enamoras de personas”.
No se planteó hacer el programa porque crea que la gente es mojigata. 
“Lo quería hacer porque me apetecía crear un espacio donde la gente pueda conocer distintas formas de vivir la sexualidad, pero desde el crecimiento, no desde lo soez. 
Si te gustan puedes hacerlas y realizarte con tu pareja”, explica. “No creo que vayamos hacia atrás. La información sobre sexo hace falta siempre. 
¿Cómo puede ser tabú algo que te da tanto junto a una pareja y que te hace disfrutar tanto?
 Deberíamos hacerlo más por salud, y hablarlo más”.

Mónica Naranjo, durante su paso por el programa 'El Hormiguero' este jueves. 
Mónica Naranjo, durante su paso por el programa 'El Hormiguero' este jueves. GTRES
Predica con el ejemplo y habla entusiasmada de su vida sexual y de lo que le ha enseñado el programa.
 “Lo que he aprendido es que sabemos de todo menos de las bases, de los preliminares.
 Está la excusa de estar cansado, de los niños, pero no, nunca hay que dejar de ser seductor, no puedes dejar que la monotonía entre en casa.
 Si ya no te sientes igual que al principio de la relación, investiga por qué”.
Se declara bisexual, pero no es de tríos, y se atreve a rememorar su experiencia más fuerte. 
“Mi noche más salvaje fue en Bangkok en una habitación de hotel. Tuve relaciones con una persona hasta perder la cuenta”, comenta y tras un suspiro evocador cuenta que no tiene ningún tabú, como tampoco ha habido restricciones en el programa.
 “Para mí ha sido una catarsis, y ha llegado en un momento de mi vida que no sé si porque yo estaba más receptiva, pero he conocido a gente tan bonita… Ha sido brutal, la experiencia de mi vida. Cuando acabó la grabación lloré mucho, porque me negaba a que algo tan bello terminase”.

También promete que la gira que celebrará el 25º aniversario de su primer disco y en la que repasará todos sus éxitos será una experiencia inolvidable para sus fans.
 Quiere confeccionar el show con cariño y tiene mucha ilusión por ponerse de nuevo ante los focos… y por volver a enamorarse. “Estoy abierta al amor, no al sexo ocasional. 
 Lo que no he hecho con 20 años no lo voy a hacer ahora.
 Soy de conocer a alguien que me lo mueva todo, por su conversación, sonrisa, sentido del humor…” Lo cuenta como si esa persona ya hubiese aparecido. 
"No, se me ilumina la mirada porque es lo que deseo", dice riendo.

Mónica Naranjo, en el hotel Óscar de Madrid.
Mónica Naranjo, en el hotel Óscar de Madrid.
Se despide hablando de amor una conversación que comenzó con sexo. 
“Cuando se rompe una relación, si eres valiente hay que mirarse el ombligo y ver cosas que no te van a gustar. La ruptura no ha sido cosa de uno solo. 
Por mi parte, esos errores no los voy a volver a cometer, y cosas que he dejado pasar la próxima vez no dejaré que pasen”. 
La Mónica más mística hace alarde de un gran trabajo de introspección. 
“Esa siempre ha sido la prioridad de mi vida.
 Ser cada día mejor persona. No quiero repetir curso… (silencio) Sí, creo en otras vidas. 
Siempre he sido una mujer con mucha fe”.


 

 

La histeria y el frenesí................................ Boris Izaguirre

El de Bradley Cooper y Lady Gaga es uno de los momentos eróticos del año.

Lady Gaga y Bradley Cooper, en la gala de los Oscar 2019.
Lady Gaga y Bradley Cooper, en la gala de los Oscar 2019. REUTERS
Finaliza febrero con dos ferias, la MWC en Barcelona, dedicada a la tecnología móvil.
 Y Arco, dedicada al arte contemporáneo, en Madrid. 
Una compañera que asistió a ambas ferias por motivos profesionales, me confesó que había sufrido un ataque de ansiedad en el AVE entre las dos ciudades.
 “¿Por la mala señalización en los andenes de Sants, en Barcelona, o por la lentitud de la salida de Atocha, en Madrid?”, pregunté. “No”, me dijo respirando aún sofocada: “Viví un momento como fuera de mí, y a mi alrededor todo el mundo subía y bajaba cosas en las redes. 
Unos para que Trump decidiera una intervención militar en Venezuela ahora mismo. 
Algunos pocos preguntándose qué ponerse para el cóctel en casa de Pascua Ortega
Y otros vaticinando que el fabricante chino Huawei le dará a Trump una sorpresa demostrando la inconsistencia de sus acusaciones de espionaje”. 
La abracé en plan solidario.
 Y murmuró: “¡Tanta información al mismo tiempo solo trae histeria y frenesí!”.
La acompañé a la sala vip, o lounge a secas como se dice ahora, de Arco y la perdí de vista envuelta en el frenesí de la feria.
 Todo el mundo me sugería que viera el ninot del Rey firmado por Santiago Sierra, que puede ser adquirido con la condición de incinerarlo antes de un año.
 Mientras muchos se proclamaban molestos, otros proponían un indulto, pero nadie olvidaba hacerse el selfie con la famosa figura hiperrealista de cuatro metros. 
Solo pude verla en los Instagram de amigos. 
Asombrosamente, se hablaba poco de arte porque todo el mundo quería opinar sobre la realidad que, un año más, lo supera todo.
Un grupo de señoras colombianas obstaculizó mi avance, preguntándome por Venezuela, gesticulando con sus manos llenas de sortijas y copas de champán. 
 “Estamos abrumadas, con un nudo en el corazón”, me aseguraron, mirando hacia los lados esperando atisbar un famoso más famoso que yo. 
Intenté explicarles que para mí era también abrumador porque mi padre vive en Caracas, sin poder conseguir medicinas necesarias para su tratamiento
 Ya no me oían, o estaban más interesadas en el frenesí circundante. “Tiene que haber intervención militar ya”, exclamaron mientras saludaban a otras contemporáneas y confundían sus móviles para hacerse autoretratos que confirmasen su presencia hiperreal en la feria.
 ¿Qué está pasando en el mundo que todo necesita ser inmortalizado por un selfie?
 Nos gustaría que se acabara la dictadura y que Venezuela recupere los alimentos y medicinas cuya falta castiga miles de vidas que jamás estarán en sitios como Arco, a menos que sea en fotografías cruentas y denunciadoras que después aparecen como fondo contemporáneo de esos selfies. 
 Otro tema muy contemporáneo, la ciudadanía quiere comentar cómo encajan los simpatizantes de Ciudadanos la irrupción de la ciudadana Malú en la vida y campaña de Albert Rivera.
 En una fiesta en Madrid el tema paralizó el jolgorio porque muchos seguidores del partido naranja no lo son tanto de la cantante sobrina de Paco de Lucía. 
Puede ocurrir que en un entorno liberal conservador se presenten simpatías clasistas, básicamente porque son tics que forman parte de la educación que muchas familias neo liberales han preferido no erradicar del todo.
 Una asistente muy influencer a esa fiesta, alertó: “Eso tiene pinta de terminar no Malú, sino sencillamente Mal”. “¿Antes o después de las elecciones?”, pregunté en plan Mercedes Milá. 
“Veníamos muy bien, no necesitábamos este tipo de prensa”. Está claro que Albert Rivera no piensa igual


¿Entonces lo de Malú y Albert es amor o política? La reaparición estelar de Soraya Sáenz Santamaría y Mariano Rajoy en el decoradísimo Tribunal Supremo, con muy buen aspecto y el cinismo intacto, recordó la de Lady Gaga y Bradley Cooper en los Oscar.
 Necesito un calmante.
 O un maleficio como el de La bella durmiente para dormir cien años y despertarme en otro siglo menos revuelto.
 Y que al despertarme, repitan esa actuación de Lady Gaga y Bradley Cooper cantando Shallow en los Oscar.
 Lady Gaga es mi nueva ídolo, pero me encantaría hacer con mi lengua lo que Cooper hace con la suya cuando entona la la laaa
Ya es uno de los momentos eróticos de este año. Durante un segundo sentí a miles de mujeres deseando ese la la la. Y esa lengua.
 Y si Bradley pudiera complacernos a todos, ¡ay!, por un instante olvidaríamos a Maduro, a Trump, a Huawei y dejaríamos atrás la histeria hueca y el frenesí hiperreal.
Marta Ortega en la feria Arco, en Madrid, el pasado jueves.  
Marta Ortega en la feria Arco, en Madrid, el pasado jueves. GTRES

 

1 mar 2019

Eugenia Martínez de Irujo reivindica de nuevo a su padre y ataca a Jesús Aguirre

La hija de la fallecida duquesa de Alba reitera que el que fue segundo marido de su madre "era una mala persona" y que su progenitor, Luis Martínez de Irujo, fue el verdadero impulsor de la Casa de Alba.

Eugenia Martinez de Irujo
Eugenia Martínez de Irujo en una imagen de finales de 2017- Cordon Press

 Eugenia Martínez de Irujo está feliz desde que conoció a su marido Narcís Rebollo, presidente de Universal Music en España y Portugal.

 Y esa sensación se refleja en su forma de estar en los actos públicos a los que asiste, más abierta y directa que nunca. 

La menor de los hijos de la fallecida duquesa de Alba, Cayetana Fitz James Stuart sorprendió a todos, incluso a sus propios hermanos, cuando se abrió en canal durante su participación en el programa Planeta Calleja y desveló que Jesús Aguirre, el segundo marido de su madre, "era muy culto pero cero humano".

Eugenia no dejó lugar a la duda y dijo que su llegada a la vida de su madre fue "pésima para nosotros", en referencia a cómo se comportó con ella y sus hermanos.
 Días después, algunos de ellos apoyaron sin reservas esta versión. Otros prefirieron decir que no sabían por qué Eugenia lo había contado.
 La que desde luego no se ha arrepentido ni tiene ninguna intención de retractarse de sus palabras es ella.
 La duquesa de Montoro acudió esta semana a un acto en Madrid para presentar una camiseta para la Fundación Querer, con la que lleva un tiempo colaborando y allí y en algunas de las entrevistas que concedió con posterioridad se reafirmó en sus palabras. 
Luis Martínez de Irujo (izquierda) con Jacquiline Kennedy y Cayetana Fitz James Stuart durante una visita al palacio de Dueñas en Sevilla.
Luis Martínez de Irujo (izquierda) con Jacquiline Kennedy y Cayetana Fitz James Stuart durante una visita al palacio de Dueñas en Sevilla. GtresOnline
"Lo volvería a repetir. No era buena persona", contestó Eugenia Martínez de Irujo a El Confidencial cuando le preguntaron sobre la opinión que había expresado sobre Jesús Aguirre.
 Y continuó: "Mi padre fue el verdadero impulsor de la Casa de Alba y no él. Lo que me costó entender es por qué mi madre apoyó tanto a Jesús en algo que no era cierto".
 La hija menor de los Alba también desveló en este acto que próximamente aparecerá un libro en el que realmente se podrá valorar el verdadero papel que su padre tuvo en la historia de la Casa de Alba.
"Él era un hombre discreto con ausencia total de ego a diferencia del otro. 
Nunca presumió de nada y ahí quedo", remató la duquesa de Montoro sobre este asunto durante la misma entrevista.
Luis Martínez de Irujo, ingeniero industrial y abogado fue el duque consorte de Alba, pero él mismo era hijo de los duques de Sotomayor y marqueses de Casa Irujo.
 Murió con 52 años, en 1972, cuando llevaba casado 25 años con Cayetana Fitz James Stuart y su hija pequeña no había cumplido cuatro años. 
Fue presidente de la Asociación Española de Amigos de los Castillos y de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge, además de asumir durante años el cargo de tesorero general de Cáritas España.
 Y el mismo año en el que murió, se le nombró presidente del Instituto de España –institución que agrupa varias reales academias– aunque su fallecimiento impidió que pudiera asumir el cargo.

 

Luke Perry, de ‘Sensación de vivir’, ingresado por un derrame cerebral

El actor de la serie 'Beverly Hills, 90210', de 52 años, fue trasladado de urgencia desde su casa de Los Ángeles hasta el hospital más cercano, donde permanece con pronóstico reservado.

Luke Perry
Luke Perry, en Los Ángeles, en marzo de 2018.

Unas horas después de que Fox anunciara el regreso de la serie Sensación de vivir, se ha conocido que el actor Luke Perry, quien saltó al a fama por su papel de Dylan McKay en la famosa serie de los noventa, ha sido ingresado el miércoles tras sufrir un derrame cerebral.

 Según informa el portal estadounidense TMZ, los cuerpos sanitarios llegaron por la mañana del miércoles al domicilio del intérprete, de 52 años, en Los Ángeles, en respuesta a una llamada que llegó al departamento de bomberos alertando de que una persona estaba sufriendo un ictus, y lo trasladaron al hospital más cercano, donde permanece con pronóstico reservado.

 "El señor Perry está bajo observación en el hospital", se limitó a comunicar un representante del actor a la revista People.

Por el momento se desconocen si esta situación retrasará los planes de rodaje del remake de la serie, aunque la presencia de Perry aún estaba en el aire. 
Quienes sí habían confirmado su regreso han sido el resto de sus compañeros de entonces como Jason Prestley (Brandon), Jennie Garth (Kelly), Brian Austin Green (David), Tori Spelling (Donna), Ian Ziering (Steve) y Gabrielle Carteris (Andrea).
 Otra presencia que todavía está en el aire es Shannen Doherty, conocida durante años como "la mala" de Sensación de vivir y pareja de Perry en la ficción, y que en 2015 confirmó que padecía cáncer de mama
En 90210, los actores no encarnarán a sus personajes en la ficción sino que se interpretarán a sí mismos tratando de sacar adelante una nueva versión de Sensación de vivir, un intento que dará lugar a conflictos y líos personales de todo tipo entre ellos.
 Tendrá la forma de una serie limitada y contará con seis episodios.
Sensación de vivir, que contó con casi 300 episodios y se emitió desde 1990 a 2000, dio pie a varias series derivadas entre las que destacó Melrose Place (1992-1999).
Después de alcanzar la fama con Sensación de vivir, Perry continuó apareciendo en docenas de espectáculos y películas y es uno de los actores de televisión más prolíficos de Hollywood. 
Actualmente participaba en la serie Riverdale, donde interpreta al padre de Archie, Fred Andrews.
 Tiene dos hijos con su exesposa, la actriz Rachel Sharp.