Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

15 ene 2019

Un ciudadano español mata a cuchilladas a su hermana en la Estación Central de Viena

La víctima había viajado junto a una hermanastra para encontrarse con el agresor, que se dedicaba al tráfico de drogas en la capital austriaca y que había perdido el contacto con su familia.

Imagen de archivo de la Estación Central de Viena.
Imagen de archivo de la Estación Central de Viena. Getty Images
Una ciudadana española de 25 años murió este lunes por la noche en Viena tras ser acuchillada supuestamente por su propio hermano, confirmaron este martes a Efe fuentes policiales.
 El presunto agresor, de 21 años, atacó a su hermana con un cuchillo de cocina en la estación central de la ciudad.
 Los agentes que acudieron al lugar de la agresión y el personal de emergencias trataron de reanimar a la víctima, que falleció en la estación.

El agresor fue retenido por el personal de seguridad de la empresa estatal de ferrocarriles hasta la llegada de los agentes que lo arrestaron.
 Una hermana adoptiva del presunto agresor, que fue testigo del ataque, declaró a la Policía que había venido a Viena junto a la víctima para hablar con su hermano.
 La policía ha informado de que el agresor confesó la autoría del crimen en el primer interrogatorio al que ha sido sometido.
Según el diario sensacionalista Kronen Zeitung, el hombre llevaba un tiempo viviendo en la ciudad, donde había trabajado como cocinero antes de quedar desempleado y comenzar a dedicarse al tráfico de droga. 
Según ese medio, que no especifica sus fuentes, su familia no había tenido noticias suyas desde hacía tiempo, lo que llevó a sus hermanas a desplazarse a Viena en su búsqueda.

 

La capital mundial de las palmeritas

La locura palmeril ha tomado un pequeño pueblo madrileño, con seis pastelerías compitiendo y más de 100.000 ejemplares despachados en dos días de feria. ¿Qué tienen las palmeritas de Morata de Tajuña?.

De la mano a tu boca
De la mano a tu boca.

 

 

Mientras ustedes leen esto, alguien en Nueva York le está dando un mordisco a uno de los dulces más típicos de Morata de Tajuña.
 Un pequeño pueblo de 7.548 habitantes, situado al sureste de Madrid, que en los últimos años ha puesto en el mapa sus celebradas palmeritas.
 Una versión minimalista –y jugosísima– de la tradicional palmera de toda la vida, que ha llegado, incluso, hasta Japón. 
Y que ha colapsado ferias, aquí, mientras algunos seguíamos buscando a ciegas la palmera perfecta.
Que no es exactamente como recordábamos: lo primero que sorprende de esas otras palmeras es que caben en la mano.
 Una versión a escala de nuestra infancia, que, sin embargo, maravilla al primer bocado.
 Todo un descubrimiento, y eso que su existencia era uno de los secretos peor guardados: en el último evento celebrado en esa localidad, a mediados de diciembre, se vendieron cerca de 116.000 de esas palmeras más pequeñas y gorditas (esto, solo en las dos mañanas que duró la segunda Feria de la Palmerita de Morata). Unos 5.400 kilos, en total, despacharon las seis pastelerías de ese municipio.
 Y, aún así, se quedaron cortas de género.
Es decir, que no hablamos únicamente de la posibilidad de facturar la merienda: allí está pasando algo. 
Porque palmeras hay muchas –y una fiebre, también, por ellas–, pero que en un pueblo, con perdón, de esas dimensiones y sin tanto tirón turístico, a priori, se formen esos atascos a las puertas de sus obradores, los domingos, o colas de hasta dos horas en esos días de feria es, como mínimo, para coger el desvío de la A-3 y salir de dudas.
 ¿Estamos ante un calco de La Roda? ¿Son las palmeritas de Morata una suerte de miguelitos o de nicanores
Su alcalde, Ángel Sánchez, cree que, como mínimo, tienen un nombre propio. Así que fuimos a comprobarlo visitando tres de sus pastelerías más famosas.
 El resultado, ya se lo adelanto, les va a hacer salivar.
El secreto está en su almíbar
Asumámoslo: las palmeras de nuestra infancia eran, en su gran mayoría, secas.
 De ahí que sea tan difícil, acaso, encontrar buenas palmeras tostadas. 
Pero si aparcan en Morata de Tajuña y se dejan guiar por su olor lo que se encontrarán serán unas palmeras de un tamaño inferior, sí, pero más amalgamadas y jugosas por el almíbar en el que está bañado su hojaldre, mucho más blandito. 
Cada establecimiento, además, utiliza una cobertura diferente: las hay de chocolate normal, fondant, blanco, rellenas de nata...
 Un orgasmo en la palma de la mano.


Luis de la Torre y su hija Loli, en el obrador donde crearon las palmeritas. RODRIGO CASTELEIRO

Casi les diría que son más un bollo, que una palmera al uso. Porque también su forma varía: al estar cortadas de forma artesanal, cada una es diferente.
 Pero todas ellas son igual de peligrosas: te puedes comer más de una y más de tres sin ser especialmente goloso. 
Y eso que durante décadas Morata fue conocida, sobre todo, por su huerta.
 Si vienen por aquí a desayunar o merendar no pueden irse sin llevarse algunos de sus ajos o tomates.
 Pero tampoco sin conocer el obrador que cambió el gusto de toda una comarca; y esto me lleva a hablarles de la familia De la Torre, mi primera parada de este viaje.

Pastelería De la Torre: los creadores de las palmeritas
Es 2 de enero y en el obrador de la pastelería De la Torre se respira un olor a roscón y mazapanes que tapa, provisionalmente y por las fechas señaladas, el verdadero aroma de esta familia.
 Loli de la Torre y José Rhodes –nada que ver con el pianista– trabajan a destajo junto a sus hijos para cumplir con la demanda de esos días.
 Lo hacen en el mismo obrador que el padre de Loli levantó hace setenta años en lo que entonces era un chamizo y una montaña de ladrillos refractarios, sacados de la cementera local, con los que Luis de la Torre, el abuelo de la familia, construyó aquel horno de leña que habría de cambiar la vida de sus paisanos.
 En aquel espacio, que luego fue ocupado por un horno más profesional –a razón de 50.000 pesetas de la época–, y donde su nieto José apura en esos momentos una crema pastelera, fue donde se crearon las famosas palmeritas. 
Lo cuenta el propio creador: "Yo era agricultor y mi vida era el campo, pero tenía un amigo que trabajaba en una fábrica de magdalenas y empecé a repartir sus productos y, entremedias, pues me quedaba muchas veces mirando cómo los hacía. 
Con el tiempo empecé también a repartir otros productos de otros obradores y a fijarme más.
 Y fue cuando decidí construir ese horno, en el año cincuenta, para hacer yo mismo magdalenas y también tortas; hasta que otro de esos obradores que frecuentaba me vendió su horno, mucho más moderno.
 Como también había repartido palmeras y eran todas muy duras, me puse a hacer ensayos para ver si conseguía que salieran más jugosas".

A su lado, su hija Loli asiente y pone en valor el tesón de su padre, de 83 años. 
"No salía del obrador en todo el día, siempre haciendo pruebas y más pruebas, tirando muchas masas, y con mi madre enfadada", evoca, "pero un día la casa se empezó a inundar del olor del chocolate con el hojaldre mojadito. 
Y, mira, cuando probé esa primera palmera con almíbar fue una maravilla".
 A finales de los ochenta, esta familia de Morata tenía ante sí la receta que iba a revolucionar la gastronomía y el turismo local, aunque las otras panaderías y pastelerías no tardarían en versionarla.
 ¿Traición o visión de futuro?
 
Y los datos le dan la razón: según fuentes municipales, en Morata de Tajuña se venden unos 60.000 kilos de palmeritas al año. 
En un pueblo, recordemos, que no llega a ocho mil habitantes.
 Toda una locura que se explica, acaso, por ese hojaldre que se deshace en la boca y deja un sabor a mantequilla con ese ligero toque a almíbar marca de la casa. 
Y con el contraste de una cobertura de chocolate un pelín más amarga que consigue que las palmeritas de la familia De la Torre no empalaguen lo más mínimo. 
Aunque en su horno hay sitio también para palmeras glaseadas, de chocolate blanco, de caramelo o de Oreo. 
A 15 euros el kilo, en el caso de las de chocolate, y a 16 el resto.
Las auténticas de Morata. RODRIGO CASTELEIRO
Así nació el pueblo de las palmeritas
Resuelve Loli de la Torre, la heredera legítima de esa textura: "Creo que hay negocio para todos. 
Nosotros somos los precursores y antes solo teníamos nosotros las palmeritas, pero viendo su auge la gente empezó a hacerlas a su imagen y semejanza.
 Yo no te digo que las nuestras sean las mejores, solo que aquí fue el sitio donde se empezaron a hacer y por eso en nuestra caja pone que son las auténticas palmeritas de Morata. 
 Luego te puede gustar más la cobertura de unas o de otras.
 Pero cada uno lo hace como buenamente puede y quiere.
 Todas son parecidas y todas son pequeñas y blandas, pero cada una tiene su toque".

El guion del divorcio de Jeff Bezos que no encaja

El fundador de Amazon celebró en septiembre su 25 aniversario de boda, pero algunas informaciones aseguran que el magnate ya salía con Lauren Sanchez en abril.

Jeff Bezos
Jeff Bezos, el pasado noviembre. AFP

 

Una semana después de que Jeff Bezos publicara un mensaje en su cuenta de Twiter en el que anunciaba que su matrimonio de 25 años con MacKenzie Bezos se había acabado, van conociéndose detalles de la relación que mantiene el fundador de Amazon con la reportera Lauren Sanchez.
 Según las informaciones que publica la prensa de EE UU, ya hay constancia de que en abril, la nueva pareja se dejaba ver en público en restaurantes.
 Page Six publica que en esa fecha Jeff Bezos y Lauren Sanchez cenaron juntos en el Hotel Four Seasons de Seattle, a poca distancia del hogar que el magnate compartía con MacKenzie Bezos y sus tres hijos.
 Como relata el New York Post, un empleado del Enquirer que trabajó en la historia contó que la operación en la que le hicieron seguimiento durante cuatro meses al hombre más rico del mundo recibió el nombre de "Proyecto Alexa" (por el asistente virtual de Amazon que está denominado por el mismo sustantivo femenino) fue sumamente secreta. 
 Por el seguimiento que el medio hizo a la pareja pudieron conocer con cabalidad detalles de dónde se encontraban, qué era lo que hacían y hasta cómo se miraban.
Un testigo presencial dijo a este medio que Jeff Bezos no hizo nada por ocultar su presencia.
 "Jeff llegó primero", dijo el testigo. 
"Pidió ostras y champán antes de que ella llegara. Esto fue a las 5 p.m. del 10 de abril". 
Otro informante señaló que Sanchez había estado trabajando con Bezos en su empresa de vuelos espaciales, Blue Origin. "Trabajaron juntos durante mucho tiempo, antes de enamorarse".
Horas después de conocerse la separación del hombre más rico del mundo, el National Enquirer reveló algunos mensajes íntimos de la pareja "Te amo, viva chica.
 Muy pronto te mostraré mi cuerpo, mis labios y mis ojos", le escribió Bezos a Sanchez en abril del 2018. 
Un mes después, el 13 de mayo, escribió lo siguiente: “Quiero olerte, quiero respirarte.
 Quiero abrazarte fuerte… Quiero besar tus labios… Te amo. Estoy enamorado de ti”. 
Según New York Post, Bezos, que el pasado sábado cumplió 55 años, decidió presentar los papeles del divorcio una vez quedó claro que pronto saldrían a la luz fotos de su relación con Lauren Sanchez, cinco años más joven que él
 Sánchez fue presentadora del Canal 11 de Los Ángeles y aún está casada con su segundo marido, Patrick Whitesell, representante de actores como Matt Damon, Christian Bale, Kevin Costner y Hugh Jackman. 
Bezos y Sanchez fueron vistos juntos en la fiesta organizada por Amazon tras la gala de los Globos de Oro.
Bezos podría tener que decirle adiós a un buen bocado de su fortuna. "Washington es un Estado de bienes gananciales", explica la página web de la firma de abogados McKinley Irwin, de Seattle. "Eso significa que todas las propiedades y deudas adquiridas durante un matrimonio será dividido a partes iguales por el tribunal si la pareja no llega a un acuerdo".
 La pareja tiene más de 1.600 kilómetros cuadrados de propiedades (incluidas varias residencias). 
Pero la principal fuente de su fortuna son los 78,8 millones de acciones (un 16% del total) de Amazon que Bezos tenía en su poder en noviembre del año pasado, fecha de su última comunicación a la autoridad bursátil estadounidense.

Chicho: “No fui consciente de lo que hacíamos”

 
 

El maestro de la pequeña pantalla, Goya de Honor, recibe el homenaje de sus discípulos en la fiesta de los nominados.

 

Narciso Ibáñez Serrador, Goya de Honor, a la entrada a la fiesta de los nominados en el Teatro Real. En vídeo, 'Chicho' agradece a la Academia el Goya de Honor 2019.
“Para quienes no fueron a escuelas de cine, Chicho ha sido el mejor maestro”.
 Javier Fesser es el favorito con sus Campeones en las principales categorías de la próxima edición de los Goya, que celebrarán sus 33ª edición en Sevilla el próximo 2 de febrero. 
Pero la noche del lunes, en la fiesta de los nominados, el cineasta fue uno más de la legión de admiradores que rodearon la entrega del Goya de Honor a Narciso Ibáñez Serrador (Montevideo, 1935).

Bastante de la culpa de este reconocimiento la tiene J. A. Bayona, fan del director de La residencia (1970) y ¿Quién puede matar a un niño? (1974), quien aseguraba en el encuentro en el Teatro Real que en las últimas semanas ha revisado la obra completa de Ibáñez Serrador y que por ello lo tenía claro:
 “En aquel trabajo lo que había era puro cine”. Y confesaba:
  •   Y confesaba:
  •  “Me traumatizó cuando era niño y me ha ido muy bien”.
  •  Otro de los candidatos, Isaki Lacuesta, que con Entre dos aguas ha llegado por primera vez a los premios de la Academia de Cine español tras una larga carrera que incluye dos Conchas de Oro, precisaba: 
  • “Yo crecí con su televisión, y como espectador no nos percatábamos de ese talento.
  •  Hubo un momento que Chico nos rodeaba por todos lados: en la televisión más comercial y popular, en la independiente y en el audiovisual más underground"
  • Lacuesta remató con una frase contundente: “Lo que dábamos por normal en aquellos tiempos televisivos, en realidad era extraordinario”.
  • El aludido, delicado de salud y en silla de ruedas, acudió al Real acompañado de sus hijos Alejandro y Pepita:
  •  “Me siento muy orgulloso de que me acompañen hoy”. Habló poco, pero le dio a tiempo a agradecer los halagos de directores como Rodrigo Sorogoyen, presente gracias a El reino y sus 13 candidaturas, que le calificó de “referente”:
  •  “Estoy muy emocionado y contento con el reconocimiento, y espero que mi obra haya servido como escalón para las siguientes generaciones”.
  •  Acerca de su vasta obra, el director de Historias para no dormirUn, dos, tres… responda otra vez explicó:
  •  “Siempre me negué al título de maestro, me parecía excesivo. No fui consciente de lo que hacíamos… probablemente porque con el trabajo estaba cansado”.
  •  Y que en el fondo luchó “por hacer siempre algo diferente” a la televisión imperante. 
  • “Incluso hoy pienso en nuevas ideas”.
  •  
    Foto de familia de los candidatos distribuida por la Academia. 
    Foto de familia de los candidatos distribuida por la Academia.
    Antes del paso de Ibáñez Serrador, por la alfombra roja pasaron casi todos los candidatos, desde veteranos como Jose Coronado a las directoras noveles: en la que en esta edición hay tres cineastas en el cuarteto que compone esta categoría:
     “Por fin se escucha al 50% de las voces que se estaban perdiendo”, apuntaba Arantxa Echevarria, realizadora de Carmen y Lola.
     "Si gano algún Goya quiero dedicárselo a VOX y a sus seguidores, para ver si se animan a ver mi película, una película de gitanas, bolleras y mujeres, quizá les dé un cortocircuito cerebral y se replanteen algo.
     Da miedo, las generaciones más jóvenes tendrán que pelear porque los derechos adquiridos pueden desaparecer si no tenemos cuidado", ha augurado.
     O Laura Pedro, que podría convertirse en la primera supervisora de equipo de efectos especiales en ganar el Goya en su apartado, gracias a Superlópez: 
    "Hay muchas compañeras en este trabajo, aunque en la supervisión, cierto, no somos tantas".
    Y entre todos ellos, dos equipos doblemente nerviosos: Sorogoyen, con su corto Madre (Goya el año pasado) y Almudena Carracedo y Robert Bahar, directores del documental El silencio de otros, aún están en la carrera a los Oscar de sus respectivas categorías.
     Los tres se definieron como muy “alterados” ante la lectura de las nominaciones el martes 22 a los premios de Hollywood. Allí también hubiera tenido cabida Ibáñez Serrador, idolatrado por cineastas como Quentin Tarantino.