El
fundador de Amazon celebró en septiembre su 25 aniversario de boda, pero
algunas informaciones aseguran que el magnate ya salía con Lauren
Sanchez en abril.
Jeff Bezos, el pasado noviembre.JIM WATSONAFP
Una semana después de que Jeff Bezos publicara un mensaje en su cuenta de Twiter en el que anunciaba que su matrimonio de 25 años con MacKenzie Bezos
se había acabado, van conociéndose detalles de la relación que mantiene
el fundador de Amazon con la reportera Lauren Sanchez. Según las
informaciones que publica la prensa de EE UU, ya hay constancia de que
en abril, la nueva pareja se dejaba ver en público en restaurantes. Page Six
publica que en esa fecha Jeff Bezos y Lauren Sanchez cenaron juntos en
el Hotel Four Seasons de Seattle, a poca distancia del hogar que el
magnate compartía con MacKenzie Bezos y sus tres hijos. Como relata el New York Post, un empleado del Enquirer
que trabajó en la historia contó que la operación en la que le hicieron
seguimiento durante cuatro meses al hombre más rico del mundo recibió
el nombre de "Proyecto Alexa" (por el asistente virtual de Amazon que
está denominado por el mismo sustantivo femenino) fue sumamente secreta. Por el seguimiento que el medio hizo a la pareja pudieron conocer con
cabalidad detalles de dónde se encontraban, qué era lo que hacían y
hasta cómo se miraban. Un testigo presencial dijo a este medio que Jeff Bezos
no hizo nada por ocultar su presencia. "Jeff llegó primero", dijo el
testigo. "Pidió ostras y champán antes de que ella llegara. Esto fue a
las 5 p.m. del 10 de abril". Otro informante señaló que Sanchez había
estado trabajando con Bezos en su empresa de vuelos espaciales, Blue
Origin. "Trabajaron juntos durante mucho tiempo, antes de enamorarse".
Horas después de conocerse la separación del hombre más rico del mundo, el National Enquirer
reveló algunos mensajes íntimos de la pareja "Te amo, viva chica. Muy
pronto te mostraré mi cuerpo, mis labios y mis ojos", le escribió Bezos a
Sanchez en abril del 2018. Un mes después, el 13 de mayo, escribió lo
siguiente: “Quiero olerte, quiero respirarte. Quiero abrazarte fuerte…
Quiero besar tus labios… Te amo. Estoy enamorado de ti”. Según New York Post, Bezos, que el pasado sábado cumplió 55
años, decidió presentar los papeles del divorcio una vez quedó claro que
pronto saldrían a la luz fotos de su relación con Lauren Sanchez, cinco años más joven que él. Sánchez fue presentadora del Canal 11 de Los Ángeles y aún está casada
con su segundo marido, Patrick Whitesell, representante de actores como
Matt Damon, Christian Bale, Kevin Costner y Hugh Jackman. Bezos y
Sanchez fueron vistos juntos en la fiesta organizada por Amazon tras la
gala de los Globos de Oro. Bezos podría tener que decirle adiós a un buen bocado de su fortuna.
"Washington es un Estado de bienes gananciales", explica la página web
de la firma de abogados McKinley Irwin, de Seattle. "Eso significa que
todas las propiedades y deudas adquiridas durante un matrimonio será
dividido a partes iguales por el tribunal si la pareja no llega a un acuerdo". La pareja tiene más de 1.600 kilómetros cuadrados de propiedades
(incluidas varias residencias). Pero la principal fuente de su fortuna
son los 78,8 millones de acciones (un 16% del total) de Amazon que Bezos
tenía en su poder en noviembre del año pasado, fecha de su última
comunicación a la autoridad bursátil estadounidense.
El maestro de la pequeña pantalla, Goya de Honor, recibe el homenaje de sus discípulos en la fiesta de los nominados.
Narciso
Ibáñez Serrador, Goya de Honor, a la entrada a la fiesta de los
nominados en el Teatro Real. En vídeo, 'Chicho' agradece a la Academia
el Goya de Honor 2019.FOTO: Kiko Huesca (EFE) | VÍDEO: EUROPA PRESS
“Para quienes no fueron a escuelas de cine, Chicho ha sido el mejor maestro”. Javier Fesser es el favorito con sus Campeones en las principales categorías de la próxima edición de los Goya,
que celebrarán sus 33ª edición en Sevilla el próximo 2 de febrero. Pero
la noche del lunes, en la fiesta de los nominados, el cineasta fue uno
más de la legión de admiradores que rodearon la entrega del Goya de
Honor a Narciso Ibáñez Serrador (Montevideo, 1935).
Bastante de la culpa de este reconocimiento la tiene J. A. Bayona, fan del director de La residencia (1970) y ¿Quién puede matar a un niño?
(1974), quien aseguraba en el encuentro en el Teatro Real que en las
últimas semanas ha revisado la obra completa de Ibáñez Serrador y que
por ello lo tenía claro: “En aquel trabajo lo que había era puro cine”. Y
confesaba:
Y confesaba:
“Me
traumatizó cuando era niño y me ha ido muy bien”.
Otro de los
candidatos, Isaki Lacuesta, que con Entre dos aguas
ha llegado por primera vez a los premios de la Academia de Cine español
tras una larga carrera que incluye dos Conchas de Oro, precisaba:
“Yo
crecí con su televisión, y como espectador no nos percatábamos de ese
talento.
Hubo un momento que Chico nos rodeaba por todos lados: en la
televisión más comercial y popular, en la independiente y en el
audiovisual más underground".
Lacuesta remató con una frase
contundente: “Lo que dábamos por normal en aquellos tiempos televisivos,
en realidad era extraordinario”.
El aludido, delicado de salud y en silla de ruedas, acudió al Real
acompañado de sus hijos Alejandro y Pepita:
“Me siento muy orgulloso de
que me acompañen hoy”. Habló poco, pero le dio a tiempo a agradecer los
halagos de directores como Rodrigo Sorogoyen, presente gracias a El reino
y sus 13 candidaturas, que le calificó de “referente”:
“Estoy muy
emocionado y contento con el reconocimiento, y espero que mi obra haya
servido como escalón para las siguientes generaciones”.
Acerca de su
vasta obra, el director de Historias para no dormir o Un, dos, tres… responda otra vez
explicó:
“Siempre me negué al título de maestro, me parecía excesivo.
No fui consciente de lo que hacíamos… probablemente porque con el
trabajo estaba cansado”.
Y que en el fondo luchó “por hacer siempre algo
diferente” a la televisión imperante.
“Incluso hoy pienso en nuevas
ideas”.
Foto de familia de los candidatos distribuida por la Academia.
Antes del paso de Ibáñez Serrador, por la alfombra roja pasaron casi
todos los candidatos, desde veteranos como Jose Coronado a las
directoras noveles: en la que en esta edición hay tres cineastas en el
cuarteto que compone esta categoría: “Por fin se escucha al 50% de las
voces que se estaban perdiendo”, apuntaba Arantxa Echevarria, realizadora de Carmen y Lola. "Si gano algún Goya quiero dedicárselo a VOX y a sus seguidores, para
ver si se animan a ver mi película, una película de gitanas, bolleras y
mujeres, quizá les dé un cortocircuito cerebral y se replanteen algo. Da
miedo, las generaciones más jóvenes tendrán que pelear porque los
derechos adquiridos pueden desaparecer si no tenemos cuidado", ha
augurado. O Laura Pedro, que podría convertirse en la primera
supervisora de equipo de efectos especiales en ganar el Goya en su
apartado, gracias a Superlópez: "Hay muchas compañeras en este trabajo, aunque en la supervisión, cierto, no somos tantas". Y entre todos ellos, dos equipos doblemente nerviosos: Sorogoyen, con su corto Madre (Goya el año pasado) y Almudena Carracedo y Robert Bahar, directores del documental El silencio de otros,
aún están en la carrera a los Oscar de sus respectivas categorías. Los
tres se definieron como muy “alterados” ante la lectura de las
nominaciones el martes 22 a los premios de Hollywood. Allí también
hubiera tenido cabida Ibáñez Serrador, idolatrado por cineastas como
Quentin Tarantino.
El pequeño, de 11 años, ha
pasado dos veces en una semana por el quirófano para ser intervenido en
los férmures.
El matrimonio decidió poco después de su nacimiento hacer
público el estado de salud de su niño que sufre una grave lesión
cerebral y habla del problema abiertamente para ayudar a otros padres
con niños en circunstancias parecidas.
Además, crearon la Fundación Bertín Osborne,
una plataforma de ayuda a todas las familias que, como ellos al inicio,
se ven inmersos en un mar de dudas y dificultades.
"Está compuesta por
un grupo de profesionales comprometidos, cuyo objetivo principal es
apoyar y proporcionar recursos útiles a los padres de niños con daño
cerebral y a toda su unidad familiar", dice en su página web.
"Para todos los que con tanto cariño me habéis escrito preguntando por
Kike, aquí está... ha sido una decisión difícil, una operación muy larga
y laboriosa, pero gracias a Dios y al equipo médico todo ha salido muy
bien.. ahora queda recuperación y rehabilitación a tope con esa fuerza y
espíritu de superviviente que siempre le ha caracterizado a mi
príncipe... Gracias con todo mi corazón por vuestro cariño y respeto",
escribió la madre de Kike tras la opercaión que el niño sufrió en
octubre.
Junto a estas palabras Fabiola Martínez publicó un vídeo en su Instagram
en el que se ve al niño en la cama que ya acumula más de 120.000
reproducciones en tan solo unas horas y más de 3.700 comentarios de
apoyo.
En él aparece Kike saludando a la cámara y feliz de que todo haya
salido bien.
Kike, el primer hijo del matrimonio de Bertín Osborne con Fabiola Martínez,
prosigue su lucha para mejorar su movilidad. El pequeño, de 11 años, ha
pasado dos veces en una semana por el quirófano para ser intervenido en
los férmures. El matrimonio decidió poco después de su nacimiento hacer
público el estado de salud de su niño que sufre una grave lesión
cerebral y habla del problema abiertamente para ayudar a otros padres
con niños en circunstancias parecidas. Además, crearon la Fundación Bertín Osborne,
una plataforma de ayuda a todas las familias que, como ellos al inicio,
se ven inmersos en un mar de dudas y dificultades. "Está compuesta por
un grupo de profesionales comprometidos, cuyo objetivo principal es
apoyar y proporcionar recursos útiles a los padres de niños con daño
cerebral y a toda su unidad familiar", dice en su página web. "Para todos los que con tanto cariño me habéis escrito preguntando
por Kike, aquí está... ha sido una decisión difícil, una operación muy
larga y laboriosa, pero gracias a Dios y al equipo médico todo ha salido
muy bien.. ahora queda recuperación y rehabilitación a tope con esa
fuerza y espíritu de superviviente que siempre le ha caracterizado a mi
príncipe... Gracias con todo mi corazón por vuestro cariño y respeto",
escribió la madre de Kike tras la opercaión que el niño sufrió en
octubre. Junto a estas palabras Fabiola Martínez publicó un vídeo en su Instagram
en el que se ve al niño en la cama que ya acumula más de 120.000
reproducciones en tan solo unas horas y más de 3.700 comentarios de
apoyo. En él aparece Kike saludando a la cámara y feliz de que todo haya
salido bien.
De momento, y tras el nuevo paso de Kike por el quirófano, el
matrimonio no ha dado muchos detalles de su estado. La última foto de
él, es del día de Reyes abriendo los regalos junto a su hermano Carlos. Horas después pasaba por el quirófano. En una entrevista con este periódico el pasado mes de diciembre el
cantante hablaba del problema de su hijo y la causa de su enfermedad. “Fue a causa de una listeria. Las mujeres tienen más posibilidades de
padecer esta enfermedad y muchas veces ni os enteráis, pero si se está
embarazada pasa al feto y la mayoría de las veces provoca un aborto. Eso
le pasó a Fabiola. Pero ya llevaba seis meses de gestación, el niño
nació con una septicemia generalizada, tuvo dos derrames pero el tío
aguantó y se salvó. Aprovecho para recomendar fervientemente a todas las
mujeres que quieren tener hijos que pidan la prueba de listeria
¡siempre!, que es muy sencilla de hacer y que si la tiene se corrige con
antibióticos". Y añadió: " Recordaré siempre esa frase lapidaria: ‘Tu
hijo no tiene solución. Estos niños no viven más allá de dos años y si
tiene una crisis, no os hagáis los héroes y dejad que se vaya’. No lo
olvidaré en la vida. Pero Fabiola, que es una mujer 10, me miró y nos
dijimos: ‘Esto a nosotros no nos va a pasar y a trabajar’. A los cinco
días Fabiola tenía organizado dónde ir, a quién consultar. Me pareció
radicalmente injusto que estas cosas puedan pasar porque la desesperanza
y la desinformación es lo peor.
Averiguamos muchas cosas para que nuestro hijo mejorara y por eso
pensamos en crear una fundación para ayudar a otros padres que escuchan
palabras lapidarias como las que escuchamos nosotros entonces
. Hoy hay
más de 1.400 familias en la fundación y la lleva Fabiola con una calidad
humana brutal".
“En lugar de El jardín de las delicias se podría llamar el
Jardín de los sueños”, piensa Liliana al ver el tríptico por primera
vez. “Es un cuadro en el que se muestra todo lo que hay en la vida”,
asegura Susi que no recuerda haberlo visto antes, solo había estado en
el Museo del Prado cuando la llevó el colegio de pequeña. La semana
pasada, estas dos mujeres, cuyos comentarios están cargados de sentido,
visitaron las salas de la pinacoteca junto con otras nueve compañeras
del Centro Penitenciario Madrid I, más conocido como la cárcel de mujeres de Alcalá Meco. Once miradas, sin condicionamientos previos, descubriendo obras y artistas. Todas ellas forman parte del proyecto Las hilanderas, una propuesta
que, en estos tiempos en los que la construcción de muros está a la
orden del día, pretende derribar los de dos instituciones en las que las
paredes están muy presentes: museo y prisiones. Crear hilos de
comunicación entre ambas y, sobre todo, abrirlas, darlas a conocer al
exterior y quitar ideas preconcebidas sobre centros penitenciarios y
artísticos. Hacer los museos más sociales, menos elitistas.
“Para venir al museo no hace falta saber”, les dijo Ana Moreno,
coordinadora general de educación del Prado, que defiende la importancia
de dar voz al público. “Estas instituciones, en general, siempre han
sido una voz hacia fuera —ahora va cambiando—. Explican las piezas y el
visitante se lo cree o no. Pero hay que dejar espacio para que el
público construya la obra, la interprete en base a su propio
conocimiento”. Y de los espacios (públicos, privados, los destinados
tradicionalmente para las mujeres, o de los vetados para ellas…) se va a
hablar, entre otros asuntos, en esta iniciativa que durará todo el
curso escolar con sesiones tanto en la cárcel como en la pinacoteca. Las
hilanderas nace cobijada en el marco del bicentenario del Prado;
pero trabajan por la continuidad, para que se pueda repetir en otras
temporadas. En ella participan, además del museo, el Centro de Formación
de Personas Adultas Clara Campoamor, vinculado a la prisión, y la Fundación Profesor Uría, cuyo fin es promover el voluntariado social. El lienzo de Velázquez que presta el nombre al proyecto
es la obra ideal para dar pie a los temas sobre los que van a trabajar
como la perspectiva de género, todos los personajes del cuadro son
mujeres y al hilo de esto hablarán sobre los espacios de libertad y de
creación para ellas. "Es un puntazo que una mujer empezara a pintar en
esa época", exclama Susi ante el retrato de Isabel de Valois (1561 –1565) de Sofonisba Arguinssola. Se podría expresar de otra forma, pero el fondo sería el mismo. "Eso
significa que si quieres hacer algo puede conseguirlo", remata. El objetivo de Las hilanderas no es ni mucho menos teórico solamente,
tiene una gran carga práctica que será guiada por la artista María
Gimeno, trabajarán el textil, arte que, como las creadoras, está
bastante olvidado. Ella usa un símil musical para explicar su propuesta:
"Hay muchas maneras de trabajar con textil. Que cada una escriba su
canción, que use la técnica con la que se sienta más a gusto". Gimeno
apunta, además, que habrá aportaciones de otras artistas como Yolanda
Andrés, que se dedica al bordado. Al fondo de la obra, Velázquez representó el mito de Palas Atenea y
Aracne, cuando las reclusas lo oyen se quedan con ganas de más, de
buscar en la biblioteca del centro penitenciario las Metamorfosis, de Ovidio, y leer otros relatos. El tapiz en el que el pintor sevillano representó la obra de Tiziano El rapto de Europa,
lleva al grupo a girarse a la derecha y descubrir la obra de Rubens
sobre este tema. Cuando se pregunta a las reclusas qué ven, una de ellas
espeta: “¡Una mujer cogiendo al toro por los cuernos!”. De un plumazo
reinterpreta toda la tradición. Dándole la vuelta a la historia de Zeus
llevándose a la joven de la que se ha encaprichado esta vez.
La mañana en el museo transcurrió entre “el poder de la imaginación, la
curiosidad, la investigación, el aprender, la oportunidad de sentirte
una más, el comprobar que hay alfombras y vestidos en los cuadros que
parecen reales y demostrarse que no son tan ignorantes como creían”,
palabras dichas por ellas, y la algarabía de tener cerca los móviles de
Heidy y Laura, ambas estaban de permiso y no fueron al museo desde
prisión ni regresaron a ella, volvieron días después, cuando les
correspondía. Se hicieron decenas de fotos, en las salas, no, que está
prohibido; pero el Prado ya les había hecho llegar algunas
reproducciones de Las hilanderas para que formen parte también de los muros entre los que viven.