Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

8 oct 2018

Familiares, amigos y políticos dan el último adiós a Montserrat Caballé

  • El tenor Josep Carreras llega entre aplausos al funeral de la soprano este mediodía en el tanatorio de Les Corts de Barcelona.

    El presidente Pedro Sánchez y la Reina Sofía en el funeral de Montserrat Caballé. Foto: Massimiliano Minocri. Vídeo: ATLAS
    Familiares, amigos, políticos y personalidades del mundo de la cultura despiden este lunes a la soprano barcelonesa Montserrat Caballé, fallecida el sábado a los 85 años en el hospital de Sant Pau de Barcelona, en una ceremonia en el tanatorio de Les Corts de la capital catalana. 
    Después del funeral, la soprano será enterrada junto a sus padres en el cementerio de Sant Andreu de Barcelona.
    El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado al funeral junto al ministro de Cultura, José Guirao. 
    También han hecho acto de presencia personalidades como la reina Sofía, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, o el presidente del PP, Pablo Casado, quien ha rendido homenaje "a la mejor embajadora de la cultura de Cataluña y España".
     Junto a este último ha entrado Xavier García Albiol, presidente del partido en Cataluña.
     También está confirmada la presencia en el acto de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
    Poco antes han llegado Jorge Fernández Díaz, ex ministro del PP, y su hermano Alberto, jefe de filas del partido popular en el Ayuntamiento de Barcelona.
     Y tras estos han llegado Miquel Iceta, líder del PSC; Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos en la Asamblea catalana y Carlos Girauta, portavoz parlamentario del partido. 
    También acudirán a la despedida, la delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera, y la consellera de Cultura de la Generalitat, Laura Borràs.  

    A la entrada del tenor Josep Carreras se han escuchado aplausos por parte de los congregados a la ceremonia.
     Tras él ha llegado el cantante italiano Albano Carrisi.
     En representación del Gran Teatre del Liceu, al que la soprano ha estado muy vinculada a lo largo de su carrera, han asistido el presidente del patronato, Salvador Alemany, junto al director general, Valentí Oviedo, y la directora artística, Christina Scheppelmann. 
    Así mismo, se espera también la asistencia del director musical, Josep Pons.
    El Ministerio de Cultura ha propuesto a los familiares de Caballé la celebración de un homenaje por partida doble en Barcelona y Madrid. La iniciativa en su memoria ha sido bien recibida por la familia.
     José Guirao, ministro de Cultura, aprovechó su visita este domingo a la capilla ardiente de la soprano para hacer llegar su propuesta a la familia. "Queremos hacer un homenaje a la altura de lo que ella ha sido", afirmó el ministro, "ha sido emocionante ver en estas últimas horas como los grandes teatros de todo el mundo y los medios internacionales la han recordado".
    Aunque Guirao aseguró que la hija de Caballé, Montserrat Martí, se ha mostrado receptiva a la idea de un homenaje doble para su madre, esta le ha pedido tiempo al ministro para sentarse a concretar los detalles de los homenajes, cuando estén "más tranquilos". 
    En principio, el Gran Teatre del Liceu, en Barcelona, y el Teatro de la Zarzuela o el Teatro Real, en Madrid, serían los lugares en los que el homenaje podría celebrarse. 
     

    Otras personalidades pasaron ayer por el tanatorio. 
    Además de José Guirao, hasta la capilla ardiente acudió el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, el expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, la soprano Pretty Yende, el padre Ángel y el presidente del Consell de la Cultura i de les Arts, Carles Duarte.
     También depositaron flores los consulados de Bielorrusia y Armenia, donde Caballé tenía muchos admiradores, y entidades deportivas como el Barcelona C. F. y el Espanyol. Montserrat Martí agradeció, a su salida anoche del tanatorio, el apoyo a su madre:
     "Muchísimas gracias por todo el cariño de tantos años".
    La cantante murió a los 85 años tras convertirse en una de las sopranos más universales del siglo XX, dándose a conocer en 1956 en la Ópera de Basilea y después en la de Bremen, antes de debutar en el Liceu barcelonés y saltar a la fama internacional en el Carnegie Hall de Nueva York (Estados Unidos). 
    Además de recorrer los grandes templos de la lírica internacional durante una carrera de 40 años, Caballé cantó con Freddie Mercury, Vangelis, Barbra Streisand y Frank Sinatra.

     

Cuatro relatos inéditos del joven García Márquez.................. Francesco Manetto

El Banco de República de Colombia, la Biblioteca Luis Ángel Arango y la FNPI dan a conocer unos textos escritos por García Márquez entre 1948 y 1952.

Gabriel Garcia Marquez
Reproducción del cuento inédito de García Márquez 'Relato de las barritas de menta' facilitada por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República de Colombia.

El silencio de un pueblo del interior de la Costa Caribe de Colombia. 
El microcosmos de Aracataca, el impacto emocional que provoca un lugar al que se regresa, esa materia prima de la que nació Macondo.
 “Aquello era como volver a mirar las ilustraciones de un libro conocido en la infancia”, escribió Gabriel García Márquez en Relato de las barritas de menta, un texto inédito que sale a la luz junto a otros tres originales escritos entre 1948 y 1952. 
El Banco de la República de Colombia los ha reunido en Los papeles de Gabo, junto a textos mecanografiados y manuscritos del entonces joven periodista.
"Tal vez yo los había conocido a todos y ahora ellos me miraban pasar y me reconocían pensando 'vea usted, ha regresado el muerto'. 
Y en cierta forma, ellos tenían razón”. Así relató el escritor un viaje a su pueblo natal, probablemente la segunda vez que volvía y la primera que lo hizo solo. 
El premio Nobel de Literatura recogió sus sensaciones en esa narración, presentada en el Festival García Márquez de Medellín, donde también se dieron a conocer Olor antiguo, El ahogado que nos traía caracoles y un relato sin título.
 Se trata de escritos, que serán expuestos en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, adquiridos por el Banco de la República de Colombia y que se suman a las 44 cajas donadas a la red de bibliotecas de la entidad por la viuda del escritor, Mercedes Barcha, y su hijo Gonzalo García Barcha. 

Durante el Bogotazo, la revuelta que se originó en 1948 en la capital colombiana tras el magnicidio del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, se incendia la residencia donde vivía García Márquez.
 El joven estudiante de Derecho, nacido en Aracataca en 1927, se monta entonces en un camión de correos y regresa a la costa.
 En Cartagena de Indias, en medio de la lucha contra la indigencia, comienza a escribir como aprendiz en el periódico El Universal.
  A esa época, hasta 1952, se remontan los textos presentados por Alberto Abello Vives, director de la Biblioteca Luis Ángel Arango, el investigador Sergio Sarmiento y Jaime Abello Banfi, director general de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), quien leyó Relato de las barritas de menta e incidió en la importancia de este acervo.
 García Barcha recordó que el novelista le "ponía a romper los folios que no le servían". 

"Yo creo que a Gabo le hubiera gustado ser como Vermeer", dijo en referencia al pintor holandés.
 "Le hubiera gustado que nadie jamás nos enteráramos de cuáles eran las costuras detrás de sus cuadros" . 

Sin embargo, por su valor, hoy se conocen algunos de esos bocetos. El primero es un cuento sin título, que iba a integrar Relatos de un viajero imaginario y finalmente fue eliminado de la serie, describe lo que sucede en un pueblo durante un eclipse solar. 
De El ahogado que nos traía caracoles se conservan los únicos fragmentos que García Márquez escribió. 
El novelista se refirió a ese texto en un artículo publicado en EL PAÍS en 1982. 
“Durante muchos años (...) soñé con escribir un cuento del cual sólo tenía el título: El ahogado que nos traía caracoles
. Recuerdo que se lo dije a Álvaro Cepeda Sumudio [escritor y periodista colombiano] en una fragosa noche de la casa de amores de Pilar Ternera, y él me dijo: ‘Ese título es tan bueno que ya ni siquiera hay que escribir el cuento’...
 Casi cuarenta años después me sorprendo de comprobar cuán certera fue aquella réplica. 
En efecto, la imagen del hombre inmenso y empapado que debía de llegar en la noche con un puñado de caracoles para los niños se quedó para siempre en el desván de los cuentos sin escribir”.
En Olor antiguo, Gabo empieza a experimentar con influencias nuevas, deja el estilo kafkiano y se acerca al de Ernest Hemingway, explica Sergio Sarmiento. 
“Imagínense una pareja que celebra 50 años de casados. El hombre está sentado en un cuarto contando cómo la conoció y la mujer piensa que el hombre tiene que dejar de recordar…”.
 Hasta que “él se da cuenta de que se casó con la gemela equivocada, se casó con la gemela que odiaba y no con la que amaba”.
Gabriel García Márquez en 1972.
Gabriel García Márquez en 1972.
Relato de las barritas de menta “describe Aracataca muy brevemente de una forma muy dura, es una versión muy personal de ficción”, continúa el investigador. 
Habla, por ejemplo, de un lugar donde unos migrantes recién llegados vendían algunos productos.
 “El oscuro almacén de los italianos, donde vendían botas enterizas para los niños y sardinas para los adultos y barras de menta para pequeños y grandes y en cuyo interior olía a pan guardado y a petróleo crudo”, escribió García Márquez.
 Ese lugar todavía resuena en la memoria del pueblo.
 Esos italianos -explicó durante una visita realizada con ocasión del 50 aniversario de Cien años de soledad Rafael Darío Jiménez, responsable de la casa museo de García Márquez- viajaron hasta el departamento colombiano del Magdalena y organizaron los primeros sindicatos de la plantación bananera de la United Fruit Company, de cuya matanza se acaba de conmemorar el 90 aniversario. 
Y ellos también, como todo lo todo lo demás, poblaron ese imaginario que dio vida a Macondo.

 

7 oct 2018

Palabras como pedradas................................ Elvira Lindo

En Twitter no caben los matices: es la mejor corriente para que fluyan los pensamientos simples.

Palabras como pedradas
© Getty
 Si algo ha conseguido la ley mordaza es que el debate sobre la libertad de expresión no alce en nuestro país el vuelo.
 La intervención de la justicia dilucidando si es o no delito la blasfemia o el exabrupto contra creencias e instituciones del Estado pervierte el fondo de un asunto que merecería una reflexión cuidadosa.
 Los enredos judiciales solo nos conducen a extremos adolescentes, como llenar páginas de prensa con los consabidos “me cago en Dios”, para defender a un actor que así se expresó.
 Lo urgente, por tanto, sería derogar esa ley para que empezáramos a considerar en serio si el lenguaje contribuye a esta ola de fascismo de nuevo cuño.

En estos días se ha condenado a un año de cárcel a un tipo que escribió el siguiente tuit: “El asesinato de Lorca está justificado desde el minuto uno por maricón. He dicho”.
 Es tal la confusión sobre el asunto que hay quien ha equiparado, en pro de la libertad de expresión, el derecho al insulto a las ideas con un comentario injurioso dedicado a una persona en concreto, en cuyo asesinato es difícil discernir cuál es la razón que pesó más, si su compromiso político, el resentimiento contra el éxito o la homosexualidad. 
Tal vez fuera la confluencia de los tres factores, pero desde luego hay testimonios, recogidos por Agustín Penón en los cincuenta, del regocijo que mostraban los asesinos por haberle dado su merecido a un maricón, como así lo llamaban ellos y el tuitero.
 El asunto es que mientras las creencias se eligen, ser homosexual no es una elección, y son muchos los seres humanos que ahora mismo son encarcelados, asesinados o denigrados por querer vivir según su legítima naturaleza.
 La cuestión no es banal: si Lorca merecía su asesinato desde el minuto uno por ser como era, cualquiera de las personas que comparta su condición está reclamando el mismo final.
 Dice el tuitero que no era un comentario homófobo, solo antipoético.
 Lástima, en Twitter no caben los matices: es la mejor corriente para que fluyan los pensamientos simples.
 Bolsonaro o Trump no precisan de más caracteres para expresar la homofobia o la misoginia.
En estos días se ha condenado a un año de cárcel a un tipo que escribió el siguiente tuit: “El asesinato de Lorca está justificado desde el minuto uno por maricón. He dicho”. 
Es tal la confusión sobre el asunto que hay quien ha equiparado, en pro de la libertad de expresión, el derecho al insulto a las ideas con un comentario injurioso dedicado a una persona en concreto, en cuyo asesinato es difícil discernir cuál es la razón que pesó más, si su compromiso político, el resentimiento contra el éxito o la homosexualidad. 
Tal vez fuera la confluencia de los tres factores, pero desde luego hay testimonios, recogidos por Agustín Penón en los cincuenta, del regocijo que mostraban los asesinos por haberle dado su merecido a un maricón, como así lo llamaban ellos y el tuitero. 
El asunto es que mientras las creencias se eligen, ser homosexual no es una elección, y son muchos los seres humanos que ahora mismo son encarcelados, asesinados o denigrados por querer vivir según su legítima naturaleza.
 La cuestión no es banal: si Lorca merecía su asesinato desde el minuto uno por ser como era, cualquiera de las personas que comparta su condición está reclamando el mismo final. 
Dice el tuitero que no era un comentario homófobo, solo antipoético.
 Lástima, en Twitter no caben los matices: es la mejor corriente para que fluyan los pensamientos simples. 
Bolsonaro o Trump no precisan de más caracteres para expresar la homofobia o la misoginia.
 Tampoco está de más que comencemos a tomar conciencia de que las palabras también agreden.
 Lo certifican ya estudios psicológicos que miden cuánto es el sufrimiento que puede experimentar una persona al ser denigrada por cualquiera que sea su condición.
 En Una educación, el extraordinario testimonio de Tara Westover, donde cuenta su infancia en una granja de Idaho bajo el yugo de un padre mormón que la mantuvo al margen de cualquier tipo de formación escolar para que no fuera pervertida por el sistema, hay una escena que me impactó: los hijos trabajan como esclavos en el taller de desguace paterno; al limpiarse el sudor con las manos, la chavala se llena la cara de grasa.
 Su hermano, un joven violento, se mofa de ella y la llama nigger. Ella no conoce el significado de ese insulto hasta que, liberándose del yugo paterno, asiste a la universidad. 
Será allí donde se enterará de que existieron Rosa Parks, Luther King, la esclavitud, la segregación y esa infecta palabra que definía a los negros como esclavos.
 Cuando regresa a casa por Navidad y su hermano vuelve a insultarla de igual forma percibe el alcance de su desprecio. Ha aprendido que las palabras tienen peso e historia.
 Algo que a menudo ignoramos nosotros, en estas horas altas para la agresión y bajas para la búsqueda de la verdad.

 

Paula Echevarría: “Me lapidaron las feministas”.................. Luz Sánchez-Mellado

La actriz no entiende a quienes matan por ella ni a quienes la matarían y confiesa que el "pavo" tras su divorcio la ha rejuvenecido.

Está afónica perdida de tanto hablar de su libro. 
Bueno, de su película. Inmersa en la promoción de Ola de crímenes, una comedia donde encarna a una mala-malísima, Paula Echevarría —@pau_eche para sus 2,4 millones de seguidores en Instagram— comparece a la vez sencilla y perfecta a la entrevista, una de tantas de la tanda, aunque se nota pronto que quiere poner los puntos sobre las íes cuando se le inquiere por sus últimas polémicas.
 Echevarría, una de las mujeres más famosas de España en su doble condición de actriz y empresaria, al ser su propia marca en las redes, tiene interés en deshacer entuertos. 
Al final, acuciada por el reloj y la locuacidad de la entrevistada, se va una con la sensación de haber sido demasiado monotemática con sus preguntas, y de que nadie, ni siquiera un icono como ella, tiene el deber de ser bandera de nada.
¿Es consciente de que cae o muy bien o muy mal a la gente?
Sí. Hay gente que mata por mí, gente que me mataría y luego una gran mayoría en el medio a la que le hago gracia por lo que sea y me sigue en redes. 
No entiendo ni a los que me aman ni a los que me odian sin conocerme, tienen el mismo peligro.
¿Bloquea a los 'haters'?
Sí. No tolero faltas de respeto. Instagram es como mi casa, una parcela de mi vida a la que invito a la gente a entrar. 
Pero, igual que si alguien me insulta en casa, no vuelve a entrar, en Instagram, tampoco. 
Luego dicen que Paula la lía, o estalla, pero no suelo contestar. Digo hasta luego y punto.
Pero liarla, la lía. Como cuando dijo que no era ni feminista ni machista, sino persona. ¿Cree que ahí estuvo oportuna?
Es que vuelvo a decir lo mismo. 
Soy mujer, trabajadora, independiente, hija, madre, novia, amiga, compañera. ¿Qué problema hay en que diga que no quiero que me califiquen ni de feminista ni de machista? ¿Que no es políticamente correcto? ¿Tengo que decir lo que los demás quieren oír? Tengo 41 años, estudios, no soy una tarada ni vivo en los mundos de Yupi, sé lo qué es la vida.

¿Qué diría a quienes salieron a explicarle que el feminismo es la igualdad entre hombre y mujer?

Influyente

Así, en español, porque es obvio que alguien con 2,4 millones de seguidores tiene público e influencia, es Paula Echevarría (Asturias, 1977). Actriz y marca andante, estrena 'Ola de crímenes', una película donde tiene una relación digamos difícil con los tacones.
 “Son mortales”, confiesa, sin ánimo de hacer 'spoiler'.
¿Sabes qué pasa? Te lo voy a explicar. Las redes están llenas de feministas abanderadas que son las primeras que te ponen a parir si llevas la falda corta o larga.
 De feministas que son las primeras que tiran piedras contra otras mujeres. Las que me atacaron brutalmente, las que me lapidaron, se dicen feministas.
 Ahora ya no puedes opinar de nada. Todo el mundo tiene la piel muy fina.
 Y si no entras en el carril de lo políticamente correcto, te machacan.
¿Echó en falta sororidad?
Es que fue así. ¿Hola? ¿Dónde está el apoyo entre nosotras? Yo jamás entraría a machacar a otra mujer en las redes.
¿No cree que tiene una responsabilidad social precisamente por la cantidad de gente que la sigue?
Los responsables de este país están en otra parte y son los que están todo el día liándola parda.
 No me considero responsable de nada, ni influencer, ni el oráculo. Soy una persona que vive y enseña la cara amable de su vida. Dicen que no puedo estar siempre tan feliz.
 Pues claro, cuando estoy triste no pongo una foto llorando. Las redes son entretenimiento.
¿Ha sufrido acoso sexual?
Jamás, nunca, en mi vida.
¿Cree que el movimiento MeToo ha empoderado a las mujeres?
¿Lo de Hollywood? Creo que se ha avanzado bastante, pero también creo que se gana más en todos los terrenos desde la no polémica que desde la polémica.
¿Por ejemplo? ¿Cómo contribuye usted a la igualdad?

Siendo como soy, independiente, trabajadora, luchando por mi hija, por mi familia y apoyando siempre, siempre, a las mujeres.
¿Cuánto duele el desamor?
Depende. De si dejas, de si te dejan, de si se acaba solo...
¿Por qué cree que su divorcio causó tanta fascinación?
Ni idea. Jamás lo entenderé. Es algo que me supera.
Ha pasado los 40. ¿Teme que el tiempo afecte a su carrera?
Esa es otra. Volviendo atrás: hay feministas que me ponen a parir diciendo: ¿dónde vas así vestida?, ¿te crees que tienes 15 años?, y luego seguro que van a manifestarse.
 Yo jamás haría eso. Una mujer siempre va bien.
Lo decía porque en su oficio hay mucha presión por la imagen, sobre todo de las mujeres.
No me siento presionada.
 No sé si me sentiré en el futuro. Tengo mis curvas, mis arrugas. Los personajes serán diferentes.
 Ahora todavía soy la chica que se enamora del chico, pero en equis tiempo seré la madre de la chica que se enamora del chico. No me preocupa. Es así, y lo sé.
¿Está preparada para eso?
Claro, ya soy la madre de mi hija, que es la prota de mi vida.
Y ya una preadolescente, por cierto. ¿Cree que hay varias edades del pavo en la vida?
Totalmente. 
Yo acabo de vivir un pavazo, absoluto, esa euforia momentánea.
¿Se enamora una igual con 20 que con 40 años?
O mejor. Y encima, rejuvenece.


¿Más que el ácido hialurónico?
Nada, nada. Lo que rejuvenece es el pavo. Te lo digo yo.
Nunca me ha gustado esa chica , ni la veo abanderada de la causa femenina, una actriz de medio pelo que no sabe lo que es ser "feminista"