Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 sept 2018

La historia de ‘amor’ de Bradley Cooper y Lady Gaga

El actor presume de la relación personal y profesional que mantiene con la cantante en las presentaciones de su nueva película 'Ha nacido una estrella'.

Lady Gaga y Bradley Cooperel 1 de septiembre en Venecia.
Lady Gaga y Bradley Cooperel 1 de septiembre en Venecia. CORDON PRESS

 

Antonia Dell'Atte: “Voy a demandar a los concursantes de ‘Masterchef’ por acoso”

La modelo italiana asegura sufrir "un trauma" por la experiencia vivida en el programa.

 


Masterchef Celebrity se estrenó el pasado domingo con unos excelentes datos de audiencia —un share del 24,7%—, pero también arranca con polémica incluida. 
Antonia Dell´Atteuna de sus concursantes, ha anunciado en la revista Lecturas los problemas que, asegura, sufrió durante su paso por el programa. 
“Voy a demandar a los concursantes de Masterchef por acoso”. La modelo asegura que sufrió mobbing.
 "Yo he llorado como no he llorado en mi vida. ¡Ni con mi exmarido [Alessandro Lequio] he llorado tanto".
 Y añade: "Tengo ganas de ver el programa para contar la verdad porque yo digo las cosas a la cara. 
Ahora no sé lo que han dicho ellos de mí por detrás".
Este espacio se grabó antes de verano. 
Por el título de campeón compiten, además de la modelo italiana, Boris Izaguirre, Mario Vaquerizo Carmen Lomana, Santiago Segura, María Castro, Óscar Higares, Dafne Fernández, Iván Massagué, Ona Carbonell, Xuso Jones, Paula Prendes y Jaime Nava, en un grupo muy diverso de rostros más o menos conocidos que incluye actores, deportistas, un torero y nombres varios del espectáculo y la farándula.
El programa pone a prueba sus habilidades como chefs, pero también muestra otra cara de los famosos.
Dell´Atte sostiene que ha habido italianobofia entre sus compañeros. "Cuando me di cuenta de eso ya era tarde. Además, yo era la única italiana y he sabido que había un pacto entre ellos para que eliminaran a la más fuerte y esa era yo. Ha habido muchas puñaladas y Santiago Segura es el peor de todos".
Los concursante de este año de 'Masterchef Celebrity' Los concursante de este año de 'Masterchef Celebrity' GTRESONLI

La concursante también tiene palabras de decepción para los tres jurados —Jordi Cruz, Samantha Vallejo Nájera, Pepe Rodríguez—: "También pensaba que me querían, pero no se han portado bien. Han intentado hacerme putadas y las voy a poner en las redes sociales".
 Dell´Atte asegura que está viviendo un "gran shock, un gran trauma", tras su paso por el programa.
Durante la presentación del concurso varios de los participantes hablaron de su experiencia.
 Carmen Lomana destacó la “lección de humildad” que recibió. Aunque la mayoría de los participantes se prepararon antes de acudir al programa, ella no lo hizo.
 “Lo orgullosa que estaba porque había pelado seis cebollas…”, recuerda la presentadora Eva González.
 “Terminé el programa exhausta, agotada, no paré de trabajar.
 Cada día me levantaba a las 6.15 de la mañana”, remarca Lomana. “Como un obrero cualquiera, ¡qué vergüenza!”, bromeó Santiago Segura.


Antonia Dell'Atte

"Vergonzoso": Indignación por lo que todo el mundo vio en 'Sálvame' con Arévalo

El cómico se ha quejado amargamente en Twitter. 

 

Sálvame, uno de los programas estrella de Telecinco, ha recibido críticas en la tarde del jueves por una información sobre el cómico Arévalo.
Desde el espacio televisivo han comentado que el cómico está arruinado, que ha vendido su chalet y que sus vecinos lo han visto "recogiendo sobras" por los puestos de los mercadillos.
"Que están diciendo en @salvameoficial que andas recogiendo sobras por los puestos...", le han avisado numerosos espectadores a través de Twitter.
"Pues mentiras y realmente estoy muy ofendido", ha respondido el cómico.
Arévalo ha querido responder a muchos espectadores que han ido informando rigurosamente a través de Twitter.
 

La ‘viuda negra’ de Gucci renuncia a parte de su herencia

Patrizia Reggiani propone a sus hijas prescindir de un millón de euros anuales a cambio de poder usar un chalé, un barco de la familia y ver más a sus nietos.

Gucci 

Patrizia Reggiani, por las calles de Milán. CORDON PRESS
 

Patrizia Reggiani, la viuda negra de Italia, fue condenada por ordenar el asesinato de su exmarido, Maurizio Gucci en 1995 y pasó 16 años en la cárcel.

 Cuando salió y un juez le concedió una pensión vitalicia de un millón de euros al año del patrimonio del mítico exponente de la casa de moda, se enfrascó en una lucha sin cuartel con sus hijas por la multimillonaria herencia.

 Ahora, Lady Gucci, como ella se hace llamar y como se la conoce en el país transalpino, curtida en la polémica y conocida por sus excentricidades -como pasearse con un loro al hombro-, ha sacado el pañuelo blanco para poner fin al contencioso abierto con sus hijas.

 Está dispuesta a enterrar el hacha de guerra y a renunciar a una parte del legado para sembrar la concordia en el clan.

 Reggiani tiene la intención de rechazar la pensión de un millón de euros al año de por vida, sin duda el punto más controvertido de la herencia y también a los 26 millones de euros atrasados -uno por cada año-, que no llegó a cobrar. 

 Lo anunció este lunes en una entrevista telefónica en exclusiva con el programa de la televisión pública, Storie Italiane.

 A cambio, pide a sus hijas Allegra y Alessandra una suma mensual bastante más moderada, que no ha especificado, y pasar “algo de tiempo al año” en el espectacular chalé familiar de Saint Moritz, apodado L’oiseau bleu: una imponente mansión de madera, construida en una de las zonas más exclusivas del enclave suizo y que Maurizio heredó de su padre, Rodolfo Gucci, actor e hijo de Guccio Gucci, el fundador de la emblemática firma de moda

Patrizia también quiere ver a sus nietos, con quien hasta ahora no mantiene ninguna relación y poder disfrutar al menos un mes al año, a elección, del velero de la familia, el Creole. Reggeni lo llama su “tercera hija”.

 “Lo he hecho yo completamente” dice y añade: “el chalet y el barco tienen un valor afectivo”.

La tétrica historia de la saga Gucci, aderezada con glamur, violencia, traiciones y ambición empezó en Milán en 1995 con el asesinato del heredero de la casa de moda, Maurizio Gucci.
 Un sicario relacionado con la mafia y contratado por su exmujer, Patrizia Reggiani, le descerrajó cuatro tiros por la espalda a las puertas de su casa en la capital italiana de la moda. 
Gucci y Reggiani se casaron en 1973 y tras 12 años de relación él le dijo que se iba a un viaje de negocios y nunca volvió.
 La abandonó por una mujer más joven.
 En 1991 firmaron el divorcio, con un suculento acuerdo de separación: un millón de euros anual de por vida. Los años en prisión lo habían mantenido bloqueado.
El año pasado, en un giro de guión inesperado, el Tribunal de Apelación de Milán concedió a la viuda negra de Italia la compensación vitalicia que había pactado con su difunto exmarido al considerar que haber ordenado el asesinato del rico heredero no era suficiente para tumbar el acuerdo.
 Desde entonces, la guerra entre las herederas del imperio Gucci se encarnizó.
 Sus hijas, que administran el abultado patrimonio Gucci, recurrieron la sentencia y por el momento Reggiani no ha podido estrenar su fortuna. 
 Además, entró en escena un nuevo y controvertido personaje: la madre de Patrizia, Silvana Barbero, de 90 años que la citó en los tribunales para inhabilitarla y nombrar a un administrador que gestione los bienes que espera heredar, después de varios cruces de declaraciones en los platós de televisión.
 Desde entonces ambas han vivido en la misma casa en Milán y ahora Patrizia quiere hacer las paces también con su progenitora. Confesaba en el programa de la Rai que vive con una pensión de 300 o 400 euros al mes.
 “También mi madre se ha emperrado en no darme nada de dinero”, alegaba.
 Pero “la relación entre una madre y una hija siempre puede volver a unirse”, dijo.
 Cuando el reportero le preguntó si su paso por la prisión la cambió, la singular Patrizia, genio y figura, lo tuvo claro: “No, de ninguna manera, siempre fui la reina de San Vittore”, dijo en alusión a la cárcel milanesa en la que cumplió condena, que ella llamaba Saint Victor Residence y en la que cuidaba de sus plantas y de un hurón que se agenció como mascota entre rejas.

 

 

El próximo 10 de octubre ambas partes deberán estudiar la propuesta ante las autoridades de conciliación suizas, según confirmó al mismo programa italiano el abogado de Reggiani, Daniele Pizzi. El letrado explicó que Patrizia “espera vivamente” una reconciliación con sus hijas y que está segura de que de ellas también llegarán a “una señal concreta”. También ha declarado que la oferta de la viuda solo está encaminada a “reconstruir los lazos familiares”, ha puntualizado que su clienta no pide la propiedad ni del barco ni de la casa, sino tan solo la posibilidad de utilizarlos y, añade, que le gustaría que sus dos hijas “se ocuparan de mantenerla”.
Allegra Gucci (izquierda) y Alessandra Gucci (derecha) junto a su madre Patrizia Reggiani Martinelli (centro) en el funeral de Maurizio Gucci en Milán en 1995. ampliar foto
Allegra Gucci (izquierda) y Alessandra Gucci (derecha) junto a su madre Patrizia Reggiani Martinelli (centro) en el funeral de Maurizio Gucci en Milán en 1995. AP